1 MANUAL DE ESTUDIOS SEMIÓTICOS

1.4 GLOSARIO DE CONCEPTOS Y PRINCIPIOS DE SEMIÓTICA

1.4.2 SEGUNDA PARTE

Mensaje 2204

Jue Jul 4, 2002  12:34 am

Miguel Angel De leon 

Glosario de semiótica 69

Función primaria del lenguaje

Yo me quede pensando sobre la función primaria del lenguaje del cercopiteco después de la alarma por los depredadores ¿no habrá sido la muestra de sentimientos con los miembros del grupo? y el siguiente paso lo que tu comentas el acto de nombrar las cosas.

Mensaje 2205

Mié Jul 3, 2002  11:11 pm

"Ignacio Aranciaga"

Glosario de semiótica 70

Sobre el glosario

Estimados Semioticians:

Yo soy de esos participantes expectantes, trato de seguir las discusiones pero no se practicamente nada de la disciplina por lo que me interesa de sobremanera conocer el Glosario.

Sería bueno que cada tanto se clarifique el estado de la cuestión. Por ejemplo el debate significado-significante y signo-objeto, no se en que quedó y así diversos temas que fueron apareciendo se van diluyendo. Estaría bueno que se llegue a especies de consensos para luego deconstruirlos. Esos consensos por lo menos a mi me aportarían un piso de donde partir.

Los saluda.

Ignacio Aranciaga

Docente-Investigador

UNPA-UACO. Universidad Nacional de la Patagonia Austral, Unidad Académica

Caleta Olivia. Santa Cruz, Argentina.

Mensaje 2207

Jue Jul 4, 2002  6:39 pm

"francisco umpiérrez sánchez" 

Glosario de semiótica 71

Función primaria del lenguaje

Estimado Miguel Angel de Leon:

En tu último mensaje dices: "Yo me quedé pesando sobre la función primaria del lenguaje del cercopiteco después de la alarma por los depredadores ¿no habrá sido la muestra de sentimientos con los miembros del grupo?"

1. Un mismo hecho, las respuesta del mono cercopiteco ante los depredadores, puede ser analizado desde intereses científicos distintos: antropológicos, sociológicos, semiológicos, filosóficos, psicológicos, etc. Creo que compete a la sicología y a la moral el estudio del papel de los sentimientos en la vida humana y animal. También se podría plantear si un análisis semiológico de las llamadas de alarma del mono cercopiteco puede prescindir del aspecto psicológico. Habrá que pensarlo. No tengo una respuesta en este momento.

2. Cuando un mono cercopiteco ve un león, ¿qué sentimientos tiene? Yo creo que siente miedo, un enorme miedo a perder la vida. Las vocalizaciones que profiere, sus gestos faciales y sus saltos pueden ser considerados como manifestaciones se su miedo. Y el miedo debemos considerarlo una vivencia y un sentimiento.

3. No sé si el mono que notifica su miedo por medio de las vocalizaciones tiene la intención de advertir al resto de sus compañeros de la presencia del depredador. Pero aunque esa no sea su intención, en la práctica lo hace: alarma al resto de sus compañeros, que huyen hacia los árboles antes de percibir la presencia del león. 

4. En este sentido se podría preguntar si los sentimientos que tiene el mono avizor hacia sus compañeros motiva la emisión de la señal de alarma. Se podría pensar que si no tuviera esos sentimientos, el mono avizor se limitaría a huir hacia los árboles y no produciría la llamada de alarma. No lo sé. Habría que profundizar más en este terreno.

5. Entre los suricatas (animales parecidos a las ardillas) si se observa una división del trabajo más estricta entre el mono avizor y el resto de los miembros de la comunidad. Al mono avizor se le puede ver erguido y escrutando el cielo en busca de un depredador aéreo. Aquí si queda muy claro que es una función social la que desempeña el suricata avizor. De todos modos no sé como determinar el papel de los sentimientos grupales en todo esto. Habrá que seguir profundizando.

Muchísimas gracias por tu aporte, Miguel Angel.

Cordialmente,

Francisco Umpiérrez

Mensaje 2221

Sáb Jul 6, 2002  10:11 am

"Estela Zalba" 

Glosario de semiótica 72

Bibliografía sobre semiótica y cine

Hola semioticians:

En primer lugar, respondo al pedido sobre bilbiogafía sobre imagen fotográfica y cinematográfica. Además de los clásicos ya mencionados (como "El mensaje fotográfico" de Roland Barthes), hay otros como la "La lectura de la imagen" de Vilches (Paidós), justamente Paidós tiene diversas colecciones sobre estas temáticas (por ej.: Paidós-Comunicación; Paidós-Instrumentos (se puede ver el catálogo); lo mismo que Cátedra (Colección Signo e imagen), entre los libros de esta editorial tenemos "Tratado del signo visual" del Grupo mi y "Videoculturas del fin de siglo" (de Autores varios).

En relación al Glosario. No sé si un glosario, entendido como listado de términos con sus definiciones es lo apropiado. Los términos-conceptos se entienden dentro del sistema teórico que los sustenta y si no se entienden las lógicas de estas teorías y sus fundamentos epistemológicos se cae en una serie de incongruencias a la hora de querer asimilar o comparar definiciones que responden a recortes diferentes de los objetos. Un claro ej. de este problema lo tenemos con el lexema "signo" que abarca constructos muy diferentes según la teoría que lo aborde (constructos muchas veces 'inconmensurables')

En ese sentido son más útiles formatos como ciertos diccionarios enciclopédicos (pienso, por ej,. en el de Ducrot & Schaeffer -sobre Ciencias del lenguaje- o el Moeschler & Reboul sobre Pragmática, entre otros).

No siempre el no participar activa y permanentemente obedece a razones de falta de interés, sino de tiempo material.

Saludos a todos.

Estela Zalba

Mensaje 2223

Sáb Jul 6, 2002  1:03 pm

Eduardo Serrano Orejuela 

Glosario de semiótica 73

Ideología en Greimas

En la entrada “Ideología”, Greimas y Courtès dicen lo siguiente:

2.

“[...] parece oportuno distinguir dos formas fundamentales de organización del universo de los valores: sus articulaciones paradigmáticas y sintagmáticas. En el primer caso, los valores están organizados en sistemas y se presentan como taxonomías valorizadas que podemos designar con el nombre de axiologías; en el segundo caso, su modo de articulación es sintáctico y están investidos en modelos que aparecen como potencialidades de procesos semióticos: al oponerlos a las axiologías, podemos considerarlos como ideologías (en el sentido restringido, semiótico, de esta palabra).

3.

Los valores, en la medida en que participan en una axiología, son virtuales y son el resultado de la articulación semiótica del universo semántico colectivo; pertenecen, por este hecho, al nivel de las estructuras semióticas profundas. Al ser investidas en el modelo ideológico, se actualizan y son tomadas a cargo por un sujeto –individual o colectivo- que es un sujeto modalizado por el querer-ser y, subsecuentemente, por el querer-hacer. Esto quiere decir que una ideología, que depende del nivel de las estructuras semióticas de superficie, puede ser definida como una estructura actancial que actualiza los valores que selecciona en el interior de los sistemas axiológicos (de orden virtual).

4.

Una ideología se caracteriza, pues, por el estatus actualizado de los valores que toma a cargo: la realización de estos valores (es decir, la conjunción del sujeto con el objeto de valor) abroga, ipso ipso, la ideología en cuanto que tal. En otros términos, la ideología es una búsqueda permanente de valores, y la estructura actancial que le da forma debe ser considerada como recurrente en todo discurso ideológico.

5.

Considerada como una instancia en el recorrido generativo global, la organización ideológica presenta los valores que toma a cargo bajo su forma abstracta o temática. No obstante, el discurso ideológico es susceptible, en todo momento, de ser más o menos figurativizado y de convertirse así en discursos mitológicos” (1979: 179-180).

Un análisis de la ideología, en este sentido de “búsqueda permanente de valores”, puede leerse en los parágrafos II-2-2, III-4-1, VIII-3-3 y 8, X-5-2, XI-4-2 y XII-3 del libro de Greimas Maupassant. La Sémiotique du texte: exercises pratiques (Paris: Seuil: 1976).

Ahora bien, puede ser que no se esté de acuerdo con la concepción de ideología arriba citada, pero es innegable que su análisis ocupa un lugar central en la propuesta semiótica de Greimas. Por eso me llama la atención la afirmación de Gabriel. Por eso le reitero la pregunta: ¿en qué escrito dice Greimas que la semiótica no puede estudiar a la ideología? De otro lado, si no se está de acuerdo con esta concepción de ideología, es necesario decir con cuál sí se está de acuerdo. Sé que no es fácil (¡Teun A. van Dijk necesitó más de 400 páginas! Ideología. Una aproximación multidisciplinaria. Barcelona: Gedisa, 1999), pero esos son los riesgos que se corren cuando uno se mete con dichos conceptos.

GREIMAS, A.J. y COURTÈS, Joseph

Sémiotique. Dictionnaire raisonné de la théorie du langage I. Paris: Hachette.

Cordialmente,

Eduardo

Mensaje 2230

Dom Jul 7, 2002  4:59 am

"Antonio Caro" 

Glosario de semiótica 74

Más aclaraciones

Estimados Semioticians:

Respondiendo al mensaje de José García Contto, algunas precisiones:

1) La sociosemiótica (cuyo padre fundador es probablemente Lotman) y la psicosemiótica (tal como la anticipara en buena medida Vygotsky) no DEBERÍAN ser cosa del pasado, sino que, entroncadas con otras materias (la sociología, la psicología social, las neurociencias, las ciencias cognitivas, la renacida fenomenología), deberían seguir constituyendo perspectivas investigadoras dirigidas a delimitar el SENTIDO tal como éste se construye dentro del imaginario social o desde la apropiación de ese mismo imaginario por cada uno de los individuos.

2) Sobre los "cultural studies" de origen anglosajón o su versión hispana bajo la denominación de "estudios culturales", debo confesar que no los conozco a fondo. No obstante, me parere advertir en algunos de ellos -como se pone de relieve en los frecuentes debates sobre multiculturalismo- un tufillo de "mala conciencia" occidental que está directamente emparentada, como decía en mi mensaje, con lo "políticamente correcto". En cualquier caso, perdón por expresar una opinión no basada en un conocimiento profundo de la materia.

3) Sobre la relación entre semiótica y lingüística, en la discusión que tuvo recientemente lugar en Semioticians sobre el tema, yo fui uno de los partidarios de la involucración entre ambas; y ello por la sencilla razón de que la política está toda ella basada en la actualidad en gigantescos ejercicios de producción de sentido -de los cuales el instrumento primordial son los "media"- que sólo, seguramente, desde la investigación semiótica son posibles de detectar y, en cierta medida, de desmontar. Y es ahí precisamente -llámese semiopolítica, sociosemiótica o como queramos llamarla- donde existe, en mi opinión, una especificidad para la investigación semiótica capaz de sacarla -sin volver a insistir en el tema- de su actual esclerosis formalista.

Finalmente, una reflexión que me gustaría compartir con los restantes miembros de la lista: ¿qué sentido tiene la idea de constituir la semiótica en una ciencia formalizada y dotada de su léxico, de sus axiomas, de sus procedimientos canónicos de investigación, etc., etc. cuando resulta que son las mismísimas "ciencias duras", tal como éstas se replantean actualmente en el marco del denominado "paradigma de la complejidad", las que -como señala, por ejemplo, el premio Nobel Ilya Prigogine- las que comienzan por reconocer la incertidumbre definitoria que las habita?

Cordialmente,

Antonio Caro

Universidad Complutense de Madrid

Mensaje 2231

Dom Jul 7, 2002  10:27 am

"francisco umpiérrez sánchez" 

Glosario de semiótica 75

La ideología

Estimados Semioticians.

Primero he de agradecer a Antonio Caro y a Eduardo Serrano que me hayan ayudado a situarme en el tema, aunque todavía con muchas limitaciones por mi parte.

1. A. J. Greimas y J. Courtes dicen, a propósito de la ideología: "Dada la riqueza del campo semántico comprendido por el concepto de ideología y las numerosas ambigüedades que resultan de sus diferentes interpretaciones y definiciones posibles, CABE PREGUNTARSE SI LA APROXIMACION SEMIÓTICA APORTA ALGUNAS PRECISIONES". (Las letras en mayúscula son responsabilidad mía).

A tenor de lo dicho cabe hacerse tres preguntas: Una, ¿el concepto de ideología se ha vuelto más preciso por la aproximación semiótica llevada a cabo por Greimas y Courtes? Dos, ¿cuáles son esas precisiones? Y tres, en caso de haberse logrado alguna precisión, ¿qué utilidad aporta al análisis de las ideologías? Mi impresión, y digo impresión y no conocimiento fundado, es que no han logrado precisar el concepto de ideología. Lo más llamativo para mí es su afirmación de que "la ideología es una búsqueda permanente de valores". Lo que cabe ahora preguntarse es qué entienden Greimas y Courtes por valores en el terreno de las ideologías. Ahí dejo la pregunta.

Por contrastar voy a exponer brevemente el concepto de ideología en Marx. Una ideología es un sistema de ideas. Los sistemas de ideas pueden tener mayor o menor grado de formalización teórica. Según Marx las ideas dominantes de una época son las ideas de las clases dominantes. Las clases dominantes, para ganarse la adhesión de las clases dominadas, presentan sus intereses particulares como los intereses generales de la nación. Y los intereses generales de la nación se expresan después en forma de ideas. Y estas ideas tienen mayor o menor grado de idealización ( o de realismo). Así, por ejemplo, y como tendencia general, el cine norteamericano es muy idealizador mientras que el cine latinoamericano es muy realista.

Por lo tanto, en todas las ideologías se dan dos clases de encubrimiento: los intereses generales de la nación encubren los intereses particulares de las clases dominantes, y las formas ideales encubren los intereses generales. En suma, la concepción de la ideología por parte de Marx incluye los siguientes aspectos: los intereses particulares de las clases sociales, los intereses generales de las naciones, y el grado de idealización de los intereses generales.

Cordialmente,

Francisco Umpiérrez 

Mensaje 2233

Dom Jul 7, 2002  2:07 pm

Eduardo Serrano Orejuela 

Glosario de semiótica 76

La ideología

Antonio Caro wrote:

> 2) Dicha esclerosis se expresa en una tendencia a la formalización de los estudios semióticos que se concreta, en mi opinión, en dos puntos básicos: a) el predominio de las cuestiones centradas en la "interpretación" frente a las centradas en la > "producción"; y b) el predominio que siguen ejerciendo los criterios lingüísticos en la investigación semiótica cuando resulta cada vez más patente que, en el mundo contemporáneo, la producción de "sentido" en términos institucionales se vale de

> recursos y mecanismos que apenas tienen que ver con la lógica de la lengua; lo cual debería constituir una obviedad para cualquiera que observe esa gigantesca máquina de "construcción de sentido" que hoy en día constituye la > televisión.

Antonio:

Según Greimas y Courtès, "La formalización es la transcripción de una teoría en un lenguaje formal (utilizando un sistema formal apropiado). Presupone por consiguiente la existencia de una teoría ya elaborada que, incluso si no está terminada, conlleva ya un cuerpo de conceptos interdefinidos y jerarquizados" (1979: 153).

"El carácter formal de estos sistemas proviene en primer lugar del hecho de que se quieren explícitos: es el sentido escolástico de la palabra 'formal', que se opone así a intuitivo, vago, implícito. De otra parte, un sistema formal es convencional: reposa sobre un conjunto de fórmulas llamadas axiomas, arbitrariamente declaradas como demostradas. Un sistema tal se caracteriza por un alfabeto de símbolos, por un conjunto de reglas que permiten construir expresiones bien formadas, etc. Instaura y autoriza, por este hecho, un cálculo formal, independiente de toda intervención exterior (de toda consideración de la sustancia)" (1979: 156).

¿Es en este sentido en que hablás de "formalización de los estudios semióticos"? Si es en otro sentido, ¿en cuál?

¿Por qué el "predominio de las cuestiones centradas en la 'interpretación' frente a las centradas en la 'producción'" son una concreción de la tendencia a la formalización de los estudios semióticos? ¿Darles el predominio a las cuestiones centradas en la producción le permitiría a la semiótica romper con la tendencia a la formalización? ¿Por qué?

¿En qué investigaciones semióticas, realizadas por quiénes, se observa el predominio de los criterios lingüísticos? No lo encuentro en la obra de Greimas, ni en la de Courtès, ni en la de Fontanille, ni en la de Landowski, ni en la de Floch, ni en la de Eco, ni en la de Fabbri, para mencionar a algunos de los que he leído. De hecho, ¿qué entendés por "criterios lingüísticos"?

Por último, ¿por qué el (hipotético) predominio de los criterios lingüísticos es una concreción de la tendencia a la formalización, sea cual sea el sentido que les das a estos términos?

Cordialmente,

Eduardo

--

Visita:

Semiótica Discursiva

http://www.geocities.com/semiotico

Cátedra UNESCO para la Lectura y la Escritura

http://www.geocities.com/estudiscurso

Mensaje 2234

Dom Jul 7, 2002  5:13 pm

PODERTI

Glosario de semiótica 77

Teoría del significado. Perspectivas metatextuales

Hola Juan y queridos amigos de la lista:

Para "refrescar" el fin de semana y aclarar la "densidad" de las últimas discusiones que circulan en la lista, aquí va un aporte sobre la teoría del sentido (o del sin sentido, non sense) esbozada en textos literarios. Es un microestudio de literatura comparada, pero nos ayudará a entender el "pormanteau".

Este es el procedimiento lógico preferido por Lewis Carroll y que esboza, junto a otros procedimientos la teoría del significado en la que abreva Jorge Luis Borges, entre otros escritores latinoamericanos:

En "El teatro y el espíritu de reverencia", Carroll dice: "Ninguna palabra tiene un significado inseparablemente unido a ella; un palabra significa lo que el hablante, desea que signifique al decirla, y lo que el oyente comprende al escucharla, y eso es todo. Este pensamiento puede atenuar el horror de parte del lenguaje empleado por las clases bajas que, es un consuelo recordarlo, resulta a menudo una mera reunión de sonidos carentes de significación, tanto para quien los dice como para quien los escucha". 

Y en el Apéndice dirigido a Profesores de la Lógica Simbólica, expresó sobre El Significado Existencial de las Proposiciones: "Los autores y editores de manuales de lógica que transitan senderos trillados -a quienes me referiré de aquí en adelante con el título (espero que inofensivo) de «los lógicos'.- adoptan acerca de este punto lo que a mí me parece una posición más humilde que la necesaria. Hablan de la cópula de una proposición «conteniendo el aliento", como si ésta fuera una entidad viva, consciente, capaz de declarar por sí misma qué ha elegido significar, y como si nosotros, pobres criaturas humanas, no tuviéramos nada que hacer sino averiguar cuál fue su soberana voluntad y placer, y someternos a ella... En oposición a este punto de vista, sostengo que cualquier autor de un libro está plenamente autorizado a adjudicar cualquier significado que le plazca a cualquier palabra o frase que se proponga utilizar. Si encuentro un autor que dice, al comienzo de su libro: «Entiéndase que con la palabra 'negro' significaré siempre 'blanco', mansamente aceptaré su resolución, por poco juiciosa que pueda creerla. Así, en lo que concierne a la cuestión de si una Proposición debe o no ser comprendida como afirmando la existencia de su Sujeto, sostengo que cada Autor puede adoptar su propia regla, provisto, por supuesto, que ésta resulte consistente consigo misma y con los hechos aceptados de la Lógica".

En otro segmento de a través del espejo y la conversación de Alicia con Humpty Dumpty:

"-Usted parece muy hábil para explicar palabras, señor -dijo Alicia-. ¿Tendría la amabilidad de explicarme el significado del poema llamado "Jabberwocky"? 

-Escuchémoslo -dijo Humpty Dumpty-. Puedo explicar todos los poemas que se hayan inventado... y muchos que no han sido inventados todavía. 

Esto sonaba muy prometedor, así que Alicia dijo la primera estrofa: 

Calentoreaba, y las viscotivas tovas 

vuelteaban y tregujereaban el terecho.

Misébiles estaban los borogovas

y los deros trugones bramastoilbaban.

-Es suficiente para empezar -interrumpió Humpty Dumpty-. Está lleno de palabras difíciles. "Calentoreaba" significa que eran las cuatro de la tarde, cuando empiezas a calentar las cosas para la comida.

-Eso está muy bien -dijo Alicia-. ¿y "viscotivas"? -Bueno, "viscotiva" quiere decir "viscosa y activa". Como ves, se trata de un portmanteau: hay dos significados empacados en una palabra."

Dodgson bautizó portmanteau a esta clase de neologismos, pero no inventó el procedimiento para forjarlos, que cultivaron, entre otros, Aristófanes, Rabelais y Swift, y también Edward Lear, Christian Morgenstern, Alfred Jarry, los futuristas rusos, los dadaístas, los surrealistas, James Joyce, y hasta Derrida.

Al englobar dos significados en una palabra "nueva", el portmanteau es la contraparte del juego de palabras convencional que multiplica significados de las palabras "viejas". El récord mundial de confección de portmanteau está en poder de James Joyce, quien los produjo en número y de longitud casi insoportables y difícilmente será superado.

También los usa Guillermo Cabrera Infante en el Borborigma Darii de Tres Tristes Tigres, pletórica muestra de devoción carrolliana:

Maniluvios con ocena fosforecen en repiso.

Catacresis repentinan aderezan debeladas

Maromillas en que aprietan el orujo y la regona,

Y esquirazas de milí rebotinan el amomo.

¿No hay amugro en la cantoña para especiar el gliconio?

Y Julio Cortázar creó los suyos en Rayuela: "Volposados en la cresta del murelio, se sentían balparamar, perlinos y márulos. Temblaba el troc, se vencían las marioplumas, y todo se resolviraba en un profundo pínice, en niolamas de argutendidas gasas, en carinias casi crueles que los ordopenaban hasta el limite de las gunfias".

Saludos a todos y espero que se hayan divertido.

Dra. Alicia Poderti

(CONICET - UNSa)

Mensaje 2237

Dom Jul 7, 2002  11:09 pm

"matilde" 

Glosario de semiótica 78

Sobre el glosario

Hola Semioticians!

Quiero aclarar que muchas veces la pasividad se debe al acelerado trajín en que uno vive. Sobre el glosario quería aportar algunas ideas : si efectivamente, un glosario es un recurso no tan solo didáctico (para los recién iniciados ) sino que también da la oportunidad de los especialistas o aquellos que tienen un cierta cantidad de lecturas pueda discutir sobre los conceptos presentados. Es de tal importancia esta tarea que creo que podría ser útil los aportes de los terminólogos quienes marcan que un glosario no solo se compone de términos que respondan a una variación horizontal (centrada en la temática )sino también vertical (variación de emisores y receptores). En este sentido, es importante para la transferencia del conocimiento especializado, retomar los supuestos los una teoría comunicativa de la terminología (Cabré, 1999) Desde esta perspectiva, los términos no son unidades aisladas que constituyen un sistema propio sino que son unidades que se incorporan en el léxico de un hablante en cuanto adquiere el rol de especialista por el aprendizaje de conocimientos especializados. Un saludo fraternal Matilde Murga

Mensaje 2240

Lun Jul 8, 2002  12:42 pm

Norman Ahumada 

Glosario de semiótica 79

Sobre el glosario

Estimados Francisco y semioticians:

Me callé unos días porque tuve la impresión de que estábamos en un diálogo absoluto, sin que nuestra discusión interesase a alguien más, debido, probablemente, a que discutíamos algo que la comunidad de semioticians debe considerar muy básico. Entiendo ahora que había quienes seguían este intercambio, y, muy probablemente, estudiantes, que estan recién entrando al mundo de la semiótica y necesitan aclararse, precisamente, las ideas básicas.

No tengo nada que decirle a un maestro o a un experto en semiótica, pero en las intervenciones y consultas que he leido, es recurrente la discusión sobre todos y cada uno de los temas y conceptos. Esto puede significar muchas cosas, pero dos de ellas que se me ocurren, son: a) No todo el mundo ha leido todos los libros que debería para poder participar en semioticians; b) La semiótica no es una ciencia exacta, y, por lo tanto, está condenada a vivir en constante evolución, discusión, revisión, reformulación de todos y cada uno de sus postulados.

No he leido hasta ahora preguntas ingenuas ni extemporáneas ni malintencionadas ni cínicas ni inútiles. Sólo preguntas. Sin adjetivos. Quiero saber, quiero discutir, quiero aclarar, necesito ayuda.

¿Cuántos Pierce hay en semioticians? Algunos participantes se han ganado mi admiración. Todos se han ganado mi respeto. ¿No era esa la idea de Juan al abrir este portal? Discusión, debate, solicitud, enseñanza, aprendizaje, academia, respeto?

Bueno, Francisco, a lo nuestro y, por mi parte, vuelvo, al menos por un tiempo, a las profundidades abisales del silencio.

Los cercopitecos, como nosotros, primero perciben, luego procesan lo percibido (lo semiotizan) y finalmente actúan en consecuencia.La percepción es un proceso presemiótico. Pero el contenido o significado no es imagen. De ningún tipo. Es, si me permites expresarlo así, una unidad discreta extraida o recortada de una masa o nebulosa de contenido. Esta unidad discreta necesita ser identificada para usos posteriores (pensar, comunicar), y entonces la unimos a un significante (palabra, imagen acústica, visual, o sensorial en general), la incluimos en una red con diversos ejes (selección, combinación, etc.) y ya estamos en condiciones de existir (cogito, ergo sum).

En lo básico es así. Más tarde podemos dejar la unidad y meditar sobre la gran producción semiótica. Ya no el signo, sino el discurso. Ya no el significado, sino el sentido. Aquí el cercopiteco queda cesante. Y yo silente.

Un abrazo,

Norman Ahumada

Mensaje 2251

Mié Jul 10, 2002  9:33 am

GLORIA WITHALM

Glosario de semiótica 80

La ideología

Aunque no es nuestra costumbre que circulen mensajes en inglés, considero excepcional el caso de Gloria Withalm, por la explicación que ella misma ofrece y por su voluntad de integrarse y participar ofreciendo una muy valiosa bibliografía acerca de LA IDEOLOGÍA.

Juan Magariños de Morentin

----- Original Message -----

From: "Gloria Withalm" 

To: "Juan Magariños" 

Sent: Wednesday, July 10, 2002 7:39 AM

Dear Juan, dear colleagues,

since I have only recently joined the group (and therefore have only limited knowledge of topics and authors discussed so far) and the discussions are going on in Spanish (which I can read but not write), I was hesitant to send messages.

However, I would like to add a small information on the topic of "Ideology" (sorry if it is common knowledge).

When talking about semiotics and ideology, an author who should be consulted is Ferruccio Rossi-Landi.

Back in the 60s and 70s, he published a journal with the title _Ideologie_ (it included a "Dizionario teorico-ideologico").

Later he wrote a book on ideology which covers the topic in all aspects (and contains a huge bibliography):

Rossi-Landi, Ferruccio (1978). L'ideologia. Milano: ISEDI

Rossi-Landi, Ferruccio (1980), Ideología. Barcelona: Labor

Rossi-Landi, Ferruccio (1982). Ideologia. Milano: Mondadori [extended new ed. of Rossi-Landi 1978]

Rossi-Landi, Ferruccio (1990). Marxism and Ideology (= Marxist Introductions).

Oxford: Clarendon Press [English transl. of Rossi-Landi 1982]

Kind regards

Gloria Withalm

Kulturgeschichte * Universitaet fuer angewandte Kunst Wien

[mail] Oskar-Kokoschka-Platz 2 * A-1010 Vienna, Austria

[visitors] Franz-Josefs-Kai 5 * A-1010 Vienna, Austria

phone uni-ak +43-1-71133-6503 fax uni-ak: +43-1-71133-6509

WWW: <http://www.uni-ak.ac.at/culture/withalm>

IASS-AIS International Association for Semiotic Studies &

Institute for Socio-Semiotic Studies ISSS

Waltergasse 5/1/12 * A-1040 Vienna, Austria

phone+fax ISSS/IASS +43-1-5045344

email: <gloria.withalm@uni-ak.ac.at> & <IASS-Info@mcnon.com

IASS-AIS homepage: <http://iass-ais.org/>

IASS-AIS Bulletin-Online Congress Calendar

<http://IASS-AIS.org/AIS/sem-CCal/>

Mensaje 2257

Mié Jul 10, 2002  5:42 pm

"graciela falbo" 

Glosario de semiótica 81

La ideología

Hay un libro de Teun van Dijk : IDEOLOGÍA, una aproximación multidisciplinaria. Gedisa, Barcelona 2000.

Graciela Falbo

Mensaje 2394 

Lun Ago 26, 2002  8:02 pm

"Daniel y Liliana Montial" 

Glosario de semiótica 82

Sobre categorías y conceptos

Estimados amigos:

Necesito informacion sobre la distincion entre categoria y concepto en las ciencias sociales.

Estoy haciendo revision teorica y en distintos textos un mismo termino (dependiendo de los autores) es definido como categoria y en otros como concepto y no se adonde acudir para aclarar la distincion entre ambos.

Muchas gracias desde ya a todos.

Liliana

Mensaje 2396

Mar Ago 27, 2002  1:33 pm

Norman Ahumada 

Glosario de semiótica 83

Sobre categorías y conceptos

Estimada Liliana:

Aquí va una muy pequeñita ayuda:

La categoría es el concepto básico de toda ciencia; concepto clasificador y ordenador. En Hjelmslev, por ejemplo, una categoría es un paradigma que se compone de elementos, los cuales pueden ser colocados en determinadas posiciones de la cadena y no en otras.

Pero me parece que la idea básica es la ya señalada: clasificador y ordenador, es decir, puedes ordenar y clasificar todos aquellos términos que se aglutinan alrededor de un concepto central.

Busca también categorías gramaticales, categorías léxicas, categorías sustanciales, categorías formales. También categorías principales, categorías universales.

El concepto se refiere a algo abstracto y general; Para Kant, el concepto "es una representación de aquello que es común a varios objetos".El concepto es el significado de un término. La forma de existencia del concepto es la palabra.

Norman Ahumada

Mensaje 2398

Mar Ago 27, 2002  2:31 pm

"Patrick BENAZET" 

Glosario de semiótica 84

Sobre categorías y conceptos

Liliana,

si la palabra categoría se toma al sentido fenomenológico, entonces corresponde a los modos de ser en que Peirce funde su teoría. La tres categorías son la primeridad (firstness), categoría del sentimiento, la secundeidad (secondness), categoría del hecho y la tierceidad (thirdness), categoría de la ley o del concepto.

El concepto se sitúa en la tierceidad. Diría que el concepto es la representación mental generalizada por la institución social (la ley) de un objeto, y corresponde a la tercera categoría.

========================================

Patrick BENAZET

Doctorant en sémiotique et communication

Université de Perpignan

France

http://perso.libertysurf.fr/patrick-benazet/

========================================

Mensaje 2401

Jue Ago 29, 2002  5:19 am

Ruben Lopez Cano 

Glosario de semiótica 85

Sobre categorías y conceptos

Liliana:

El tema de la distinción entre los términos "categoría" y "concepto" es muy complejo; entre otras cosas porque las ciencias cognitivas han empleado indistintamente ambos conceptos para referirse a proceos muy similares. En ciertas investigaciones de semiótica musical cognitivista, hemos eludido la distinción terminológica y concentrarnos en los fenómenos que queremos estudiar.

Yo llamo "categorización" al proceso de formación de tipos cognitivos para distinguir entre los diversos fenómenos y objetos del mundo (proceso que implica un ejercicio de taxonomización aunque ésta no necesariamente tiene que ser en los términos de las jerarquizaciones habituales ni basárse en "órdenes naturales"), y "Concepto" a la manera en que se articulan todos los rasgos o propiedades intensionales, así como TODOS los mecanismos de reconocimiento, que permiten trabajar a un Tipo cognitivo o Type, para identificar (o producir) tokens u ocurrencias del mismo.

Te sugiero que tú misma delimites el fenómeno del que te quieres ocupar y decidir, en función de los autores que quieras seguir, el término adecuado... todo esto, claro está, acompañada de un buen diccionario de términos filosóficos.

Aquí te dejo con una bibliografía que te puede ayudar, desde las ciencias cognitivas, a resolver o ampliar tu duda.

Un saludo

Rubén López Cano

Eco, Umberto. Kant y el ornitorrinco; Barcelona: Lumen, 1999.

Fauconnier, Gilles. Mappings in Thought and Language. Cambridge: Cambridge University Press, 1997.

Jackendoff, Ray. Semantics and Cognition. Cambridge, MA: MIT Press, 1985

Lakoff, George. Women, Fire, and Dangerous Things. Chicago: University of Chicago Press, 1987.

Fauconnier, Gilles, and Mark Turner. "Conceptual Integration Networks," Cognitive Science 22/2 (1998), 133-87.

Turner, Mark, and Gilles Fauconnier. "Conceptual Integration andFormal Expression," Metaphor and Symbolic Activity 10/3 (1995), 183-204.

Deacon, Terrence W. The Symbolic Species: The Co-evolution of Languageand the Brain. New York: Norton, 1997.

Eco, Umberto, Marco Santambrogio, and Patrizia Violi, eds. Meaning and Mental Representations. Bloomington: Indiana University Press, 1988.

Fauconnier, Gilles. Mappings in Thought and Language. Cambridge:Cambridge University Press, 1997.

Gibbs, Raymond W., Jr. The Poetics of Mind: Figurative Thought,Language, and Understanding. Cambridge: Cambridge University Press, 1994.

Johnson, Mark. The Body in the Mind: The Bodily Basis of Meaning,Imagination, and Reason. Chicago: University of Chicago Press, 1987.

Lakoff, George. Women, Fire, and Dangerous Things. Chicago: University of Chicago Press, 1987.

Lakoff, George, and Mark Johnson. Philosophy in the Flesh: The Embodied Mind and Its Challenge to Western Thought. New York: Basic Books, 1999.

Lamberts, Koen, and David Shanks, eds. Knowledge, Concepts, and Categories. Cambridge, MA: MIT Press, 1997.

Margolis, Howard. Patterns, Thinking, and Cognition: A Theory of Judgment. Chicago: University of Chicago Press.

Perlman, Mark. Conceptual Flux: Mental Representation, Misrepresentation, and Concept Change. Dordrecht and Boston: Kluwer Academic Publishers, 2000.

Smith, Edward E., and Douglas L. Medin, eds. Categories and Concepts.Cambridge MA: Harvard University Press, 1981.

Mensaje 2618

Sáb Nov 2, 2002  12:50 pm

Eduardo Serrano Orejuela 

Glosario de semiótica 86

Fontanille. Interrogantes

El Combo de Investigaciones Semióticas (Cali, Colombia) ha iniciado el estudio detallado del libro Semiótica del discurso, de Jacques Fontanille. En el curso de la lectura, nos hemos encontrado con formulaciones que nos han parecido poco claras o poco argumentadas. Hemos recurrido entonces a otros escritos de Fontanille cercanos en el tiempo, buscando en ellos la respuesta a nuestros interrogantes, pero no la hemos hallado, o no hemos sabido hallarla. Asimismo, hemos echado en falta, en sus escritos recientes, formulaciones presentadas en sus libros anteriores, sin que Fontanille diga por qué no las ha retomado.

Llegados al límite de las respuestas que podíamos dar nosotros mismos a dichos interrogantes, se nos ha ocurrido entablar un diálogo con otros lectores de Fontanille, pero parece ser que en Colombia somos los únicos. Pensamos entonces en otros lectores de otros países, accesibles vía Internet, y en particular en el grupo de la Cátedra Greimas, de la Universidad de Puebla, en México. Embalados, se nos ha ocurrido que si este diálogo fructifica, podríamos elaborar una serie de preguntas que presentaríamos, por intermedio de la Cátedra Greimas, a Fontanille, lo que podría dar a lugar a una entrevista y, si él quiere y sus ocupaciones se lo permiten, a su participación en el diálogo sobre sus innovadoras formulaciones semióticas.

Esta es, pues, la propuesta que presentamos a los lectores de Fontanille afiliados a la lista Semioticians. Si les parece interesante, estaríamos enviando en pocos días un escrito con los primeros interrogantes, relativos a las relaciones entre percepción y significación.

Cordialmente,

Eduardo

--

Visita:

Semiótica Discursiva

http://www.geocities.com/semiotico

Mensaje 2629

Lun Nov 4, 2002  12:53 pm

"Semiotica" 

Glosario de semiótica 87

Fontanille. Interrogantes

Estimado Eduardo Serrano:

Respondo a su interesante propuesta de hacer circular a través de esta lista los interrogantes surgidos de su lectura del texto de Fontanille. Como integrante del grupo que impulsó la creación de la Cátedra Greimas, estamos en contacto con el profesor Fontanille (de hecho, en el próximo volumen de Tópicos del Seminario, hemos incluido un artículo suyo sobre retórica) y podremos solicitarle que participe en el diálogo que aquí se inicie sobre su trabajo o bien, que ustedes le hagan una entrevista, tal como han sugerido.

La inauguración de la Cátedra Greimas aquí en Puebla se realizó precisamente en el marco del dictado de un curso por parte del profesor Fontanille basado en su último libro, Semiótica del discurso. Disponemos entonces de la videograbación del mismo, la cual podrá quizás interesar a quienes estén ahora estudiando los temas allí tratados (puedo luego informar, a quien le interese, acerca del modo de obtener la videograbación).

Cordialmente,

María Isabel (Marisa) Filinich

Mensaje 2680

Lun Nov 11, 2002  5:13 pm

"francisco umpiérrez sánchez" 

Glosario de semiótica 88

Significado (viene de "Significado vs. interpretación textualizada)

Estimados miembros de Semioticians:

Según John Lyons la solución del problema del significado no es un asunto que competa solamente a los lingüistas, sino igualmente a los filósofos, a los psicólogos, a los sociólogos, a los antropólogos, etcétera. En lo que sigue trataré de exponer brevemente la concepción de Husserl sobre el significado.

1. El que habla tiene la intención de comunicarle algo al que escucha. Y para comunicarle su intención significativa tiene que emplear una secuencia de palabras. Y el que escucha tiene que representarse lo que le dice el que habla. De este modo, gracias a las representaciones del que escucha, la intención significativa del que habla adquiere cumplimiento significativo.

2. Husserl distingue dos clases de actos en el proceso de significación: por un lado, los actos de dar sentido, las intenciones significativas, que van unidos al complejo vocal articulado, a la expresión, y por otro lado, los actos de cumplir el sentido, cumplimientos significativos, que tienen la misión de ilustrar, de poner delante de los ojos, lo que dice el que habla.

3. Una persona dice: un mirlo se echó a volar aquí en mi jardín. Y la persona que le escucha, al otro lado del teléfono, se representa un mirlo desplegando sus alas en el jardín. Pongamos en un lado la expresión "un mirlo se echó a volar aquí en mi jardín", y en otro lado una fotografía de un mirlo iniciando su vuelo en un jardín. 

Miremos ahora la expresión y luego la fotografía. ¿Qué vemos en la expresión? Letras escritas. ¿Y qué vemos en la fotografía? Un mirlo iniciando el vuelo en un jardín. De aquí podemos extraer la siguiente conclusión: las intenciones significativas apuntan a un objeto pero no ponen un objeto, mientras que los cumplimientos significativos, las representaciones (las fotografías), ponen un objeto. Merced a los cumplimientos significativos, a las representaciones, las intenciones significativas despliegan su referencia objetiva. Si fallan los cumplimientos significativos, las intenciones significativas serán meramente simbólicas. (Sería un escuchar sin ver lo que nos dice el otro) (Muchos libros se escriben y se leen así: con intenciones significativas meramente simbólicas)

Cordialmente,

Francisco Umpiérrez 

Mensaje 2695

Mar Nov 12, 2002  4:51 pm

"francisco umpiérrez sánchez" 

Glosario de semiótica 89

Significado

Estimados miembros de Semioticians:

(Antes que nada quiero agradecer a Mario su participación en este foro, pues así somos más los que aquí estudiamos el problema del significado bajo el punto de vista de la Filosofía)

Según Eduardo Serrano la palabra no es un ser perceptible sino un ser inteligible. Lo que se percibe, añade, es la sustancia fónica.

1. La sustancia fónica (la materia fónica) es sólo una clase especial de los sonidos que se producen en el mundo. Si dejamos caer al suelo un bolígrafo y luego una moneda, cada uno de ellos producirá un sonido diferente, una configuración fónica distinta. Si ahora me tapo los ojos y otra persona deja caer caprichosamente el bolígrafo y la moneda, sabré en todo momento cuál es el objeto que cae. A los objetos no sólo los identificamos por su configuración cromática, sino también por los sonidos que producen. Este es el primer valor que encontramos en las configuraciones sonoras, anterior en el tiempo a su valor significativo: el valor de identidad.

Los sonidos del mundo no son sustancias sonoras carentes de forma, sino sonidos firmemente configurados que nos permiten identificar a los objetos que los producen. De ese modo identificamos a los perros, a los gatos, a los coches, a las motos, a la puerta, a la cerradura, a la lluvia, al viento, etcétera.

2. Supongamos ahora que a un alemán, que no sabe nada de español, le enseñamos a decir [mesa]. Al cabo de cinco minutos el alemán habrá adquirido dos capacidades: por un lado, identificar la configuración fónica [mesa] cuando ésta se presenta junto a otras configuraciones fónicas como [silla], [cuchillo]..., y por otro lado, la capacidad para producir correctamente la configuración fónica [mesa] sin saber que significa la palabra 'mesa'. Por lo tanto, la configuración fónica de la palabra 'mesa' es un ser perceptible. 

3. Otra cuestión distinta es preguntarse cuándo la configuración fónica [mesa] adopta la forma de significante. De forma tradicional podríamos responder así: cuando a la configuración fónica [mesa] se le une el significado "mesa", entonces la configuración fónica [mesa] adopta la forma significante /mesa/. Aquí el significante es concebido como un cambio de forma que experimenta la forma fónica, y no como una forma unida a una sustancia fónica. La sustancia fónica no adquiere forma gracias a su condición de significante, sino que adquiere una segunda forma (una forma fenoménica, de acuerdo con Husserl). (En otro mensaje explicaré cómo entiende Husserl el cambio de forma que experimenta la configuración fónica cuando funciona como palabra.)

Cordialmente,

Francisco Umpiérrez

Mensaje 2705

Mié Nov 13, 2002  5:58 pm

Eduardo Serrano Orejuela 

Glosario de semiótica 90

Fontanille. Interrogantes

FRANCISCO:

Según Eduardo Serrano la palabra no es un ser perceptible sino un ser inteligible. Lo que se percibe, añade, es la sustancia fónica.

EDUARDO:

Afirmé que el texto es forma (de la expresión y del contenido), no sustancia, y como tal no es perceptible sino inteligible a partir de la percepción de la sustancia de la expresión, que puede ser fónica (oral), gráfica (escrita), táctil (escritura braille), gestual (lengua de señas de los sordos) y no sé qué más. Pero, contradictor de mí mismo, me pregunto: ¿la sustancia del contenido es también objeto de percepción y la forma del contenido objeto de intelección? Menudo problema... Tal vez sea necesario por fuera de estos conceptos (tan útiles en ciertos casos) de forma y sustancia y de percepción e intelección.

Precisamente uno de los problemas (sin incluir es de su procedencia filosófica) de esta distinción perceptible/inteligible es el del valor semántico de cada uno de los términos. ¿Hasta dónde llega la percepción y dónde comienza la intelección? Cuando percepción se usa en sentido amplio, es sinónimo de cognición. En este sentido amplio, el texto se percibe. No obstante, yo prefiero considerar la percepción como un tipo de cognición entre otros, lo que vuelve a plantear el problema de su valor semántico.

Afirmar que la intelección se distingue de la percepción porque se basa en la abducción (se percibe la sustancia, se abduce la forma) no me parece aceptable, pues la abducción está presente también en la percepción: parece razonable (¿o es temerario?) afirmar que la percepción se abduce de la sensación. Supongamos que sí. Tendríamos la serie cognitiva sensación-percepción... ¿Qué sigue? Arlette Streri (1994) responde: la cognición.

“La percepción se inscribe en lo instantáneo. Es un acto inmediato. Si queremos tener un comportamiento adaptado a nuestro entorno, la percepción supone una memorización de los elementos percibidos. Sin este almacenamiento de las informaciones, el entorno se nos aparecería como nuevo a cada instante. Ningún RECONOCIMIENTO de objetos, personas, eventos, sería posible. Ningún saber sería estable. Sería imposible para los individuos prever, evaluar, actuar y, por ende, adaptarse a este entorno. Debemos este conocimiento general en el cual se inscribe el acto perceptivo a una actividad mental designada con el término de COGNICIÓN” (p. 94).

Pero acto seguido añade:

“El término cognición engloba tanto a la actividad perceptiva como a la de memoria, de razonamiento o de resolución de problemas” (p. 94).

Una cosa es decir que percepción y cognición son hipónimos de un hiperónimo X, y otra que percepción es un hipónimo del hiperónimo cognición conjuntamente con los hipónimos memoria, razonamiento y resolución de problemas.

No obstante, se podría aceptar la serie sensación-percepción-cognición afirmando que al pasar de la percepción a la cognición no pasamos de un proceso mental a otro situado en el mismo nivel, sino en un nivel superior que presupone a los procesos del nivel inferior:

“Percepción y cognición están estrechamente imbricados en su funcionamiento. El conocimiento que tenemos del entorno reposa sobre una multiplicidad de percepciones que se han sucedido en el tiempo y que hemos memorizado. De modo recíproco, la manera como percibimos en un instante dado una zona determinada del entorno está influida por las percepciones anteriores y el conocimiento general que poseemos del mundo” (p. 94).

Streri afirma claramente, a mi entender, que no hay, pues los presupone, cognición sin percepción y sin memoria. En este sentido, tal vez la nueva cognición arroje alguna luz sobre la vieja intelección. Amanecerá y veremos.

Dejo pendiente lo siguiente, por si alguien quiere desarrollarlo: si en la percepción hay abducción y se abduce la forma, entonces sí es cierto que la forma se percibe...

FRANCISCO:

1. La sustancia fónica (la materia fónica) es sólo una clase especial de los sonidos que se producen en el mundo. Si dejamos caer al suelo un bolígrafo y luego una moneda, cada uno de ellos producirá un sonido diferente, una configuración fónica distinta.

EDUARDO:

Fónico, del griego phoné, significa “relativo a la voz”. El ruido producido por el bolígrafo y la moneda no es fónico, pues no hablan, salvo en las películas de Walt Disney, sino, digamos, sonoro.

FRANCISCO:

Si ahora me tapo los ojos y otra persona deja caer caprichosamente el bolígrafo y la moneda, sabré en todo momento cuál es el objeto que cae. A los objetos no sólo los identificamos por su configuración cromática, sino también por los sonidos que producen. Este es el primer valor que encontramos en las configuraciones sonoras, anterior en el tiempo a su valor significativo: el valor de identidad.

EDUARDO:

Independientemente de si la otra persona deja caer caprichosamente o no el bolígrafo y la moneda, tú sabrás cuál objeto cae porque has semiotizado el ruido que produce. Por tanto, el valor de identidad depende del valor semiótico que le asignes al ruido: identificas el ruido como ruido de moneda porque lo interpretas como significante. 

FRANCISCO:

Los sonidos del mundo no son sustancias sonoras carentes de forma, sino sonidos firmemente configurados que nos permiten identificar a los objetos que los producen. De ese modo identificamos a los perros, a los gatos, a los coches, a las motos, a la puerta, a la cerradura, a la lluvia, al viento, etcétera.

EDUARDO:

No se trata de una forma semiótica. Eres tú, gracias a tu competencia semiótica, quien convierte el percepto sonoro en significante, pertinentizando ciertas cualidades perceptibles. Yo puedo reconocer los ladridos de los perros, pero no puedo identificar si tal ladrido es del perro de Javier, o del de Benjamín, o del de Bernardo. Ellos, locamente enamorados de sus mascotas, saben y pueden hacerlo, e incluso reconocen los diversos estados de ánimo de sus perros dependiendo de rasgos ladrídicos (¿te animas, Francisco, a desarrollas esta semiótica?) que sólo ellos captan gracias a su particular competencia semiótica. Ya lo dijo Rubén Darío: ¿Quién que es no es semiótico?

FRANCISCO:

2. Supongamos ahora que a un alemán, que no sabe nada de español, le enseñamos a decir [mesa]. Al cabo de cinco minutos el alemán habrá adquirido dos capacidades: por un lado, identificar la configuración fónica [mesa] cuando ésta se presenta junto a otras configuraciones fónicas como [silla], [cuchillo]..., y por otro lado, la capacidad para producir correctamente la configuración fónica [mesa] sin saber que significa la palabra 'mesa'. Por lo tanto, la configuración fónica de la palabra 'mesa' es un ser perceptible.

EDUARDO:

Esta prueba la pasan los chimpancés adiestrados, por qué no la va a pasar tu alemán... (Supongo que hablas de un hombre, no de un perro). La prueba interesante es otra: que tu alemán reconozca la secuencia fónica /mesa/ inserta en una secuencia fónica más larga, que es lo que habitualmente ocurre cuando hablamos. Por ejemplo: “ponlamesameicistelapromesadeponerlamesamesalina”, “mesabeacachojaimesanchezconsumesanine”, cosas así de perversas. Te aseguro que no se pilla ni una. Si no tiene una competencia fonomorfosintáctica española no está en capacidad de segmentar correctamente la secuencia fónica. Por tanto, la configuración fónica de la palabra /mesa/ es inteligible... tu alemán no pasaría de la percepción auditiva de la secuencia fónica, como me suele pasar a mí cuando escucho a un alemán.

FRANCISCO:

3. Otra cuestión distinta es preguntarse cuándo la configuración fónica [mesa] adopta la forma de significante. De forma tradicional podríamos responder así: cuando a la configuración fónica [mesa] se le une el significado "mesa", entonces la configuración fónica [mesa] adopta la forma significante /mesa/. Aquí el significante es concebido como un cambio de forma que experimenta la forma fónica, y no como una forma unida a una sustancia fónica. La sustancia fónica no adquiere forma gracias a su condición de significante, sino que adquiere una segunda forma (una forma fenoménica, de acuerdo con Husserl).

EDUARDO:

Es evidente que no hablamos el mismo sociolecto. En la lingüística de Hjelmslev (releído por Christian Metz, 1973: 253-258) se denomina sustancia a la materia formada, es decir, ya moldeada, articulada, estructurada, por una forma semiótica. Por tanto, sustancia entraña forma. Ojo: forma semiótica. Cuando Sherlock Holmes examina una huella dejada por un zapato, ésta tiene una forma física, por supuesto. Lo que le interesa a ese semiótico que es Holmes es la forma semiótica que él puede atribuirle para convertir la huella en significante de determinados sentidos. Watson mira la misma huella y en su caletre no pasa nada, es decir, no ocurre la textualización que ocurre en el caletre de Holmes, y por eso es éste quien descubre al criminal y Watson quien escribe el relato.

METZ, Christian

1973 Lenguaje y cine. Barcelona: Planeta, s.f.

STRERI, Arlette

1994 “Comment l’homme perçoit-il le monde?”, en Annick WEIL-BARAIS (dir.): L’homme cognitif. Paris: Puf.

Cordialmente,

Eduardo

Mensaje 2717

Sáb Nov 16, 2002  5:30 pm

"francisco umpiérrez sánchez" 

Glosario de semiótica 91

Significado

Estimados miembros de Semioticians:

Estimado Eduardo:

No puedo responder a todos tus planteamientos porque haría muy largo mi mensaje. Sólo responderé a algunos de ellos. Antes que nada quisiera comentarte que hay dos planteamientos en tu mensaje que me han molestado un poco. Primer planteamiento: cuando en mi mensaje hablé de los sonidos que producían el bolígrafo y la moneda al caer en el suelo, cometí el desliz de decir "configuración fónica" en vez de "configuración sonora". Que quieras apoyarte en ese desliz para demostrar la debilidad de mis argumentos, hasta cierto punto me parece legítimo; pero que me hables como si yo fuera un parvulario, me parece un exceso. Sobra que me digas que fónico viene del griego phoné y que los bolígrafos y las monedas no hablan. Es como si yo te dijera, en base a tu afirmación de que los bolígrafos y las monedas de las películas de Walt Disney sí hablan, que en verdad no hablan, que parecen que hablan, que quienes en verdad hablan son seres humanos. No te quedaría más remedio que esbozar una sonrisa y preguntarte de qué voy yo. Segundo planteamiento: en mi mensaje yo planteaba la tarea de que enseñáramos a un alemán, que no sabía nada de español, a decir [mesa].

Y tu entre paréntesis me dices: "supongo que hablas de una persona, no de un perro".

¿Cómo crees tu que debo tomarte esto que me dices? ¿Como una burla y un desprecio a mi inteligencia? Ya tu me dirás. No hay perro en el mundo que sea capaz de decir [mesa]. Así que la necesidad de esa suposición, como en el caso anterior, creo que sobra. Otra cosa es que tu quisieras plantearme una modificación de estilo y me dijeras: sería más conveniente hablar de ciudadano alemán que de alemán a secas. A lo mejor te haría caso y corregiría el estilo.

1. Yo dije que tu decías que la palabra es un ser inteligible y que lo que se percibe es la sustancia fónica. Y tu me respondes que el texto es inteligible a partir de la PERCEPCION DE LA SUSTANCIA DE LA EXPRESION, QUE PUEDE SER FONICA, gráfica. No estás diciendo una cosa distinta a la que yo dije que tu decías. Lo único que hay de nuevo en tu respuesta es que hay distintas clases de sustancias que pueden funcionar como significantes: fónica, gráfica, táctil y gestual.

2. En calidad de contradictor de ti mismo te preguntas ahora: ¿la sustancia del contenido es objeto de la percepción y la forma del contenido objeto de intelección? La respuesta a esta pregunta depende de que respondas a esta otra. ¿cuál es la sustancia del contenido? ¿De qué material (sustancia) está hecho el contenido? Sé que la expresión está hecha de sustancia sonora, pero no sé de qué clase de sustancia está hecho el contenido. Y mientras no lo sepa, no lo podré percibir sino sólo concebir.

3. El hombre tiene conocimiento de los objetos del mundo por medio de la participación mancomunada de todos los sentidos. Un coche lo identifico viéndolo, tocándolo y oyéndolo, el chorro de agua lo identifico viéndolo y oyéndolo, el potaje de berros lo identifico viéndolo, oliéndolo y degustándolo. Y con el bolígrafo y la moneda me sucede tres cuartos de lo mismo: los identifico viéndolos y oyéndolos. Sucede después, en base a la experiencia (la memoria), que con el concurso de un sólo sentido puedo identificar a la moneda y al bolígrafo. Lo que tu planteas es que yo sé que el objeto que oigo es un coche porque yo he semiotizado el ruido que produce. Pero no es un problema de semiosis del que yo hablo, sino un problema del saber sensible: sé por mis sentidos varias cosas del coche, y entre ellas cómo suena.

4.Dices que el valor de identidad depende del valor semiótico que yo le asigne al ruido, que identifico el ruido como ruido de moneda porque lo interpreto como significante. El valor de identidad de una moneda depende de la moneda y no de mi interpretación. Tiene unos rasgos propios que la caracterizan y que constituyen su identidad. En este sentido habría que distinguir dos cosas que suelen confundirse a veces: una cosa sería cuántos rasgos de identidad conozco de la moneda y otra cosa distinta sería cuántos rasgos serían necesarios para identificarla. Cuanto más se conozca un objeto, menos rasgos serán necesarios para identificarlo.

5. Yo planteé la posibilidad de que un alemán que no supiera nada de español fuera capaz de producir e identificar la forma fónica [mesa]. Tu me respondes que esa prueba la pasan los chimpancés adiestrados (ignoraba que los chimpancés fueran capaces de decir [mesa]). Aquí no se trata de saber qué pruebas puede pasar el alemán, sino de demostrar que [mesa] tiene una forma natural que no es la forma de significante. Y la experiencia que yo planteo la demuestra. También sucede que cuando se hace un experimento se busca las condiciones ideales para destacar la esencia que se quiere probar. De manera que al alemán yo le diría: [silla], [barco], [mesa], [ladrón]. Y dicho así, con la debida pausa entre configuración y configuración, el alemán sería capaz de identificar [mesa] frente a [silla], [banco] y [ladrón]. La prueba que tu planteas, una secuencia fónica de una persona que no respira al hablar, afecta a la condición ideal del experimento.

6. Tu planteas de que "en la lingüística de Hjelmslev (releído por Christian Metz, 1973: 253-258) se denomina sustancia a la materia formada, es decir, ya moldeada, articulada, estructurada por una forma semiótica. Por tanto, sustancia entraña forma.

Ojo: forma semiótica". Volvemos al inicio: no concibes otra forma de la sustancia sonora que no sea la forma de significante o la forma semiótica en general. Así que te repito mi planteamiento inicial: los sonidos del mundo tienen una forma natural y sólo una parte de ellos se dotan de una segunda forma, la de significante.

7. Por último, hablas de Sherlock Holmes y del examen que realiza de una huella de un zapato. Afirmas que lo que le interesa al semiótico Holmes es la forma semiótica que él puede atribuirle para convertir la huella en significante de determinados sentidos. Que la investigación detectivesca tenga componentes semióticos es algo que nadie puede discutir, pero que la investigación detectivesca sea una investigación semiológica es más que discutible. No sólo las categorías de la Semiótica, y en especial la de tu sociolecto, pueden representar adecuadamente la investigación detectivesca, sino también las categorías de otras esferas del saber. Bajo el punto de vista de las formas semióticas yo defiendo la siguiente concepción. El ejemplo que tu pusiste yo lo divido en tres fases sucesivas. La primera fase es una relación de expresión, que se establece entre el presunto delincuente y el terreno y cuyo resultado es la huella. La segunda fase es una relación de referencia, la que se establece entre la huella en el terreno y los ojos de Sherlock Holmes. Y la tercera fase es una relación de significación que se establece entre la huella existiendo en la retina de Holmes y la representación interna, los conocimientos acumulados, que tiene Holmes sobre el caso (tal vez lo que tu llamas textualizar). Observa, por último, una cuestión: el fin de Holmes es identificar al hombre que produjo la huella. IDENTIFICAR ES EL OBJETIVO O FIN, NO SIGNIFICAR.

Cordialmente,

Francisco Umpiérrez

Mensaje 2718

Dom Nov 17, 2002  8:35 pm

"Eduardo Serrano Orejuela" 

Glosario de semiótica 92

Fontanille

Inicio el envío de mensajes en los que presento las que el Combo de Investigaciones Semióticas (Cali, Colombia) considera formulaciones problemáticas de Jacques Fontanille en su libro “Semiótica del discurso”. Su finalidad es la de entablar un diálogo crítico con otros lectores de Fontanille. De dicho diálogo pueden surgir preguntas cuyas respuestas no podamos aportar nosotros mismos o no sean objeto de acuerdo entre los lectores interesados. El CIS propone presentarle estas preguntas a Fontanille, con la intención de que él formule su punto de vista al respecto.

Cuando señalo las páginas a las que corresponden las citas, las primeras cifras remiten a la versión española (Semiótica del discurso. Lima: Universidad de Lima y Fondo de Cultura Económica, 2001. Trad. Oscar Quezada Macchiavello) y las segundas a la francesa (Sémiotique du discours. Limoges: Pulim, 1998).

Según Fontanille, 

“la cuestión tratada por Saussure puede ser reducida a dos puntos esenciales:

(1) La relación entre la percepción y la significación A partir de nuestras percepciones emergen significaciones; nuestras percepciones del mundo “exterior”, de sus formas físicas y biológicas, procuran los SIGNIFICANTES; a partir de nuestra percepción del mundo “interior”, conceptos, impresiones y sentimientos, se forman los SIGNIFICADOS.

(2) Estos dos tipos de percepción entran en interacción, y esta interacción define un sistema de posiciones diferenciales; cada posición está caracterizada según los dos regímenes de percepción; el conjunto es entonces llamado SISTEMA DE VALORES. Subyacente a la teoría del signo, aparece en Saussure una teoría de la significación; y esta teoría, particularmente a través de la noción de “imagen” (imágenes acústicas, visuales, imágenes mentales, psíquicas) está enraizada en la percepción” (pp. 29-30/29).

Nos parece problemática la caracterización de los dos mundos. ¿El mundo exterior es exterior respecto de qué? ¿El mundo interior es interior respecto de qué? ¿Exterior respecto del mundo interior e interior respecto del mundo exterior? ¿O exterior e interior respecto de una tercera entidad que permitiría la distinción? ¿Y cuál sería esa tercera entidad? Ahora bien, ¿de dónde provienen los conceptos, impresiones y sentimientos del mundo interior? ¿Han estado siempre allí? Si sí, ¿cómo y por qué? ¿Provienen del mundo exterior? Si sí, ¿cómo y por qué se transforma el mundo exterior en mundo interior?

De otro lado, la idea de que percibamos las formas físicas y biológicas del mundo exterior no le parece extraña a nuestra enciclopedia, pero sí la de la percepción de los conceptos, impresiones y sentimientos del mundo interior.

Según Arlette Streri (1994),

“para que haya percepción, son necesarios tres sistemas en juego: un estímulo que suministra informaciones; un captador o receptor sensible a esas informaciones; un sistema de tratamiento de la información, es decir, el sistema perceptivo-cognitivo del sujeto” (p. 94).

¿Cuál es la naturaleza (física, química...) de los estímulos provenientes de los conceptos, impresiones y sentimientos? ¿Cuáles son los receptores sensibles a estos estímulos y dónde están situados? ¿Cómo están conectados al Sistema Nervioso Central?

De otro lado,

“los receptores sensoriales son ELECTIVAMENTE SENSIBLES a una forma de energía. [...] Cada forma de energía es específica de una modalidad sensorial y es ineficaz para las otras modalidades. La luz no excita los receptores de la oreja. Hay, pues, ESPECIALIZACIÓN de los receptores, puesto que una misma estimulación provoca percepciones diferentes según la modalidad excitada. [...] Un receptor particular da así siempre lugar al mismo tipo de sensación cuando es excitado. Además, la excitación de los receptores sensoriales para cada modalidad no tiene lugar sino para ciertos márgenes de intensidades eléctricas. [...] Así, por debajo de un cierto valor de intensidad, no hay respuesta de los receptores y, por encima, puede haber, en ciertos casos, dolor y el receptor puede ser lesionado. [...] Para una modalidad considerada, la sensibilidad de los receptores no es la misma. Hay una heterogeneidad en la repartición y el funcionamiento de los receptores periféricos. [...] Finalmente, los receptores sensoriales no responden a estimulaciones absolutas sino a diferencias de estimulación” (pp. 96-97).

¿Cuál es la forma específica de energía a la que son electivamente sensibles los receptores sensoriales de los estímulos provenientes de conceptos, impresiones y sentimientos? ¿Cuáles son los umbrales mínimos y máximos de dichos receptores sensoriales? ¿Puede un concepto, por ejemplo, no ser percibido porque la intensidad de su estímulo está por debajo del umbral mínimo? ¿O puede provocar daño en los receptores sensoriales porque está por encima del umbral máximo?

Por supuesto, cabe la posibilidad de que Fontanille conciba la percepción de manera diferente a como lo hace la neuro(fisio/psico)logía, que se trate de la percepción en el sentido semiótico, pero entonces tendría que explicitar dicho sentido y argumentar su pertinencia y su validez.

La idea de que de nuestras percepciones emergen significaciones nos parece atractiva, pero la presentación que de ella hace Fontanille no nos parece convincente, pues se basa en una petición de principio: presenta como premisas las que deberían ser las conclusiones de la argumentación, y espera que adhiramos a ellas sin cuestionar su validez.

STRERI, Arlette

1994 “Comment l’homme perçoit-il le monde?”, en Annick WEIL-BARALIS (dir.): L’homme cognitive. Paris: Puf.

--

Visita:

Semiótica Discursiva

http://www.geocities.com/semiotico

Mensaje 2740

Mié Nov 20, 2002  6:21 pm

"francisco umpiérrez sánchez" 

Glosario de semiótica 93

La forma del significante

Estimados miembros de Semioticians:

1. En los dos mensajes anteriores he tratado de demostrar que las secuencias fónicas tienen dos formas: la natural y la de significante. Para demostrarlo puse la experiencia del ciudadano alemán que fue capaz de decir [mesa] sin saber lo que significaba la palabra 'mesa'. Pero hay otros ejemplos y experiencias que atestiguan esta diferencia de valor. Todos podemos elaborar secuencias fónicas que no sean palabras, agrupando sílabas de manera arbitraria, como por ejemplo: [metacalo], [escornado], [tortutoti], [infolpeiro], etcétera. Todas estas secuencias fónicas tienen una forma firmemente determinada y, sin embargo, ninguna es palabra. Cuando hacemos esto, dichas secuencias fónicas se presentan como puros objetos de la percepción, sin más, sin plus.

2. Cierto es que los pueblos no se han dedicado ha producir secuencias fónicas careciendo de intenciones significativas, como si estuvieran haciendo solamente objetos para la percepción. Esto sí lo hace el arte: crea objetos para que sólo sean percibidos. Todo lo contrario: los pueblos crean secuencias fónicas con la intención de significar algo; y al ser ésta su intención, las secuencias fónicas adoptan la forma de significante. Sabemos, por lo tanto, que las secuencias fónicas adoptan la forma de significante cuando los hombres las emplean con la intención de significar algo, pero no sabemos en qué consiste o cómo se produce esta forma. Husserl da una explicación muy interesante que a continuación paso a exponer.

3. -Lo que Saussure presenta en la forma del ser, significante y significado, Husserl lo presenta en la forma del movimiento, acto de producir el complejo vocal articulado (el significante) y acto de dar sentido (el significado)-. Lo que haremos en principio será enderezar nuestro interés hacia el signo en sí, hacia la palabra impresa como tal. Cuando hacemos esto, la palabra se convierte en un mero "objeto físico", en un mero dibujo o grafo. Cuando después la palabra empieza a funcionar como tal palabra, el carácter de la representación (de la percepción) está cambiado. La palabra (como individuo externo) sigue siéndonos dada, sigue apareciéndosenos, pero ya no nos dirigimos hacia ella, ya no es ella el objeto de nuestra actuación psíquica. Nuestro interés, nuestra mención, nuestra intención, se dirige exclusivamente a las cosas mentadas en los actos de dar sentido. Permaneciendo inalterado lo que constituye el fenómeno del objeto (el signo impreso), cambia el carácter intencional de la vivencia: antes estaba dirigida hacia el signo en sí y ahora a las cosas significadas por el signo. Ilustremos un poquito más esta idea: cuando estamos leyendo un libro de Gabriel García Márquez, estamos totalmente volcados en las situaciones objetivas mentadas en el texto, representándonos los personajes y las miles de situaciones que viven. Pero si ahora enderezamos nuestro interés hacia el texto en sí, hacia las letras, tenemos la percepción de un mero objeto externo que ha dejado de ser palabra.

4. Las secuencias fónicas tienen dos formas: la natural y la de significante. Pero la forma de significante es una forma fenoménica que se añade a la forma natural. ¿Cómo tenemos constancia de la existencia de la forma significante? No la podemos obtener observando la secuencia fónica, pues ha permanecido inalterada. Al funcionar como palabra la secuencia fónica sigue teniendo la misma forma que cuando funcionaba como mero objeto de la percepción. Así que este cambio de forma sólo puede provenir del sujeto, de un cambio en la intención de su vivencia, que ya no se dirige su interés hacia la palabra en sí, sino hacia la cosa mentada o significada por ella. Por lo tanto, la forma natural de una secuencia fónica adopta la forma de significante cuando su usuario cambia la intención de su vivencia, que ya no se dirige a la palabra impresa como tal, aunque sigue siendo su sustento, sino a la cosa significada o mentada por ella.

Cordialmente,

Francisco Umpiérrez

Mensaje 2746

Sáb Nov 23, 2002  10:31 am

"francisco umpiérrez sánchez" 

Glosario de semiótica 94

Fontanille

Estimados miembros de Semioticians:

Estimado Eduardo:

1. Una parte de las preguntas formuladas por Eduardo Serrano tiene que ver con la contradicción entre lo interior y lo exterior, con la idea de Fontanille de que el significante proviene del exterior mientras que el significado proviene del interior. Convendrán conmigo en que la contradicción interior-exterior es más propia de la Filosofía que de la Semiótica. Así que la primera parte de mi intervención será filosófica y la segunda semiológica.

2. Aquí, delante de mi y a dos metros, veo una silla. Puedo dudar de que la silla exista en realidad, pero no puedo dudar de que veo una silla. ¿Por qué puede resultar razonable dudar de la existencia de la silla? Porque existe fuera de mi conciencia. ¿Y por qué no resulta razonable dudar de mi vivencia de ver una silla? Porque existe en el interior de mi conciencia. Percibir, representar y concebir son todos fenómenos, vivencias, inmanentes a la conciencia, mientras que los objetos percibidos, representados y concebidos existen fuera de la conciencia. Por lo tanto, con los términos interior y exterior se entiende lo que existe en la conciencia y lo que existe fuera de ella. (Esta idea, con algunos retoques, es de Descartes).

3. En primer lugar, la percepción externa se distingue de la percepción interna en virtud de los objetos percibidos. En la percepción externa percibimos cualidades sensibles que constituyen un genero peculiar (los fenómenos físicos), y en la percepción interna percibimos nuestros deseos, ilusiones, pensamientos, etcétera, que constituyen otro género peculiar (los fenómenos psíquicos). Y en segundo lugar, la percepción externa se distingue de la percepción interna por el modo de originarse. La percepción externa brota de las acciones que las cosas físicas ejercen sobre nuestra conciencia por medio de los órganos de los sentidos, mientras que la percepción interna brota de la reflexión sobre las operaciones mentales de nuestra conciencia. (Esta idea, con algunos retoques, es de Locke) 

4. Pensar, y obviando las entidades metafísicas, es hablar uno con uno mismo. En el pensar uno es el que habla y uno es el que escucha. Y todo ocurre en nuestro interior. Pues bien, este escuchar lo que en nuestro interior decimos es una percepción interna. Pero si admito que percibimos nuestro hablar interior (nuestro pensar), he de admitir que también percibimos nuestro concebir. Puesto que concebir es un de las operaciones de nuestro pensar. (El concepto existe objetivamente en forma de juicio). También sucede que cuando pensamos en algo importante para nuestra vida, por ejemplo, en un ser querido que padece una grave enfermedad, nos llenamos de sentimientos: dolor, angustia, vacío, etcétera. Y esto sentimientos también los percibimos en nuestro interior.

5. Nadie puede ver en el interior de la conciencia del otro. Nadie puede saber qué piensa y qué siente el otro. Sólo podemos saberlo si el otro nos habla. El otro debe decirnos qué siente y qué piensa. Por lo tanto, los sentimientos se hacen objetivos, sociales e intersubjetivos sólo en forma de palabras. (Todo el mundo no sabe expresar ni se atreve a expresar lo que siente y piensa. Hay personas que por su timidez o por su falta de carácter son incapaces de hacerlo. También se dice que hay ciertos sentimientos que las palabras no son capaces de expresar)

6. Hemos visto que nuestro interior, nuestros sentimientos y pensamientos, puede exteriorizarse en forma de palabra. Pero los sentimientos, además de en palabras, pueden objetivarse en otros medios. Mirando el semblante de una persona podemos saber si está triste o alegre, relajada o preocupada, en paz o inquieto, etcétera. Es decir, nuestros sentimientos también se reflejan, se objetivan, se manifiestan, en nuestro rostro. No obstante, y bajo el punto de vista de la información aportada, lo que nos pueden decir las palabras de los sentimientos de una persona son en cantidad y en calidad muy superiores a lo que puede decirnos el semblante de una persona.

7. Sólo me resta decir que en este mensaje he intentado distinguir el mundo interior del mundo exterior, y destacar un aspecto de su dialéctica: el mundo interior tiene que objetivarse, exteriorizarse; y es en la palabra donde alcanza su más alta y perfecta expresión.

Cordialmente,

Francisco Umpiérrez

Mensaje 2749

Dom Nov 24, 2002  9:00 pm

"Eduardo Serrano Orejuela" 

Glosario de semiótica 95

Fontanille

Fontanille retoma el tópico de las relaciones entre percepción y significación en estos términos:

«El examen de las teorías del signo suministra preciosas referencias sobre la manera en que la significación toma forma a partir de la sensa­ción y de la percepción. En efecto, si se descarta todo lo que, en esas teorías apunta al recorte de unidades-signos, queda, sin embargo, un conjunto de propiedades que parecen pertinentes en la perspectiva del discurso, pero que ahora deben ser redistribuidas. Éstas son, en conse­cuencia:

(1) la coexistencia de dos universos sensibles, el mundo exterior y el mundo interior;

(2) la elección de un punto de vista (mira);

(3) la delimitación de un dominio de pertinencia (captación);

(4) la formación de un sistema de valores gracias a la reunión de los dos mundos que forman la semiosis» (p. 33/32).

¿Qué entiende Fontanille por SENSACIÓN? No lo dice. ¿Qué diferencias existen entre SENSACIÓN y PERCEPCIÓN? Tampoco lo dice. ¿Qué relaciones existen entre ellas? Silencio. Se limita a afirmar que “la significación toma forma a partir de la sensación y de la percepción”, por lo que presupone que el enunciatario a quien se dirige comprende y acepta dicha afirmación. Por eso hablé en Fontanille 1 de petición de principio: lo que debería ser la conclusión de una argumentación se postula como premisa supuestamente comprendida y aceptada y, por tanto, no sujeta a discusión.

En www.monografias.com/trabajos7/sepe/sepe.shtml se puede leer un artículo titulado “Sensación y percepción”.

En http://ceril.cl/P40_agnosia_aud.htm se puede leer un artículo titulado “Agnosia auditiva”, en el que se describen los conceptos de sensación y percepción y sus relaciones.

De otro lado, afirmar que tanto el mundo exterior como el mundo interior son universos sensibles implica considerarlos como susceptibles de ser percibidos por medio de los sentidos. Volvemos de esta manera a las consideraciones hechas en Fontanille 1 en lo que concierne al mundo interior, al cual Fontanille asocia “conceptos, impresiones y sentimientos”, a partir de cuya percepción, según él, se forman los significados.

Respecto de la MIRA (visée) y la CAPTACIÓN (saisie), Fontanille ha afirmado antes que “son las dos operaciones elementales gracias a las cuales la significación puede emerger de la significación”, a las que hay añadir “dos condiciones esenciales para que se pueda hablar de significación discursiva: de un lado el cuerpo, sede de percepciones y de emociones, y centro del discurso; y de otra parte el valor, los sistemas de valor, sin los cuales la significación no tiene nada de INTELIGIBLE” (pp. 32-33/32). Por tanto, nos ocuparemos de estos conceptos llegado el momento, con la esperanza de que nos ayuden a comprender las relaciones existentes entre sensación, percepción y significación.

Cordialmente,

Eduardo

--

Visita:

Semiótica Discursiva

http://www.geocities.com/semiotico

Mensaje 2849

Sáb Dic 14, 2002  4:16 pm

"Eduardo Serrano Orejuela" 

Glosario de semiótica 96

Fontanille

Fontanille afirma que

«Un lenguaje es la puesta en relación de, al menos, dos dimensiones llama­das plano de la expresión y plano del contenido, y que corresponden respectivamente a eso que hemos designado hasta el presente por “mundo exterior” y “mundo interior”» (p. 33/33).

Algunas páginas después, añade:

«Se podría, haciendo referencia a una proposición ya antigua de Grei­mas (en Semántica estructural), llamar aún de otro modo esos dos pla­nos del lenguaje. El plano de la expresión será llamado exteroceptivo: el plano del contenido, interoceptivo; y la posición abstracta del sujeto de la percepción será llamada propioceptiva, porque se trata, de hecho, de la posición de su cuerpo imaginario o cuerpo propio.

El cuerpo propio es una envoltura sensible que determina de este modo un dominio interior y un dominio exterior. Por todas partes don­de se desplaza determina, en el mundo en que toma posición, una bre­cha entre universo exteroceptivo, universo interoceptivo y universo pro­pioceptivo, entre la percepción del mundo exterior, la percepción del mundo interior y la percepción de las modificaciones de la envoltura-frontera misma.

La significación supone, entonces, para comenzar, un mundo de per­cepciones, donde el cuerpo propio, al tomar posición, instala global­mente dos macrosemióticas, cuya frontera puede siempre desplazarse pero que tiene cada una su forma específica. De un lado, la interocepti­vidad da lugar a una semiótica que tiene la forma de una lengua natu­ral, y, de otro lado, la exteroceptividad da lugar a una semiótica que tie­ne la forma de una semiótica del mundo natural. La significación es, pues, el acto que reúne esas dos macrosemióticas, y eso es posible gra­cias al cuerpo propio del sujeto de la percepción, cuerpo propio que tiene la propiedad de pertenecer simultáneamente a las dos macrose­mióticas entre las cuales toma posición” (p. 35/35).

En fisiología, los conceptos de extero-, intero- y propiocepción designan diferentes clases de percepción. He aquí algunas definiciones encontradas en Internet:

“One of the simplest and most clear-cut classifications distinguishes among exteroception, proprioception, and interoception. Exteroceptors convey information about the external environment; examples are receptors in the eyes, ears, nose, and skin. Proprioceptors convey information about location and movement of different parts of the body; examples are receptors in muscles, tendons, and joints. Interoceptors convey information about internal organs, such as the heart, lungs, blood vessels, stomach and intestines, etc.; often, these sensations are poorly differentiated as to quality and location, but deep pressure and deep pain are common types of interoceptive experience”.

“The extraction and use of information about one's environment (exteroception) and one's own body (proprioception). The external senses - sight, hearing, touch, smell, and taste - though overlapping to some extent, are distinguished primarily by the kind of information they convey. Proprioception concerns stimuli arising within, and carrying information about, one's own body: acceleration, position and orientation of limbs, and so on” (Ted Honderich: The Oxford Companion to Philosophy, Oxford University Press 1995).

“Sensory functions can be classified in two main categories including exteroceptive and interoceptive sensitivities. Exteroception is resulting from physical and chemical stimuli which originate from the environment, whereas interoception is induced by specific one's generated by the own motor activity of the organism. Interoception could be the result of stimuli induced by skeletal muscles or by visceral activities, giving to the brain pertinent messages about the state of internal environment properties. Vision, hearing, taste, olfaction as well as touch, including thermal sense, cutaneous nociception and vibratory senses, are corresponding to exteroceptive sensory modalities. In contrast, proprioception which results from the involvement of specific receptors located in muscular, articular and tendinous tissues is devoted to deep pressure, static labyrinthic, statesthesic (limb position) and kinesthesic (limb movements), weight of body, senses. Finally, interoception is related to visceral sensitivity including thermal and chemical internal senses and perception of bone-muscular nociceptive messages” (Jean-Pierre Ternaux: Synesthesia: a multimodal combination of senses).

Resumiendo:

La exterocepción es una clase de percepción orientada al mundo externo, gracias a los órganos de la visión, la audición, el olfato, el gusto y el tacto.

La interocepción proporciona información sobre las vísceras: corazón, pulmones, estómago, intestinos, hígado, vejiga y otras menudencias.

La propiocepción da cuenta, gracias a receptores instalados en los músculos, los tendones y las articulaciones, de las posturas y movimientos del cuerpo, lo que hace posible el control reflejo de la posición y el equilibrio. En un artículo del neurólogo Oliver Sacks, “La dama desencarnada”, se encuentra una buena información sobre lo que ocurre cuando se pierde la propiocepción. Lo pueden leer en la siguiente dirección:

http://www.udc.es/dep/medicina/neurocom_arch/damadesencarnada.htm

Como se puede apreciar, la exterocepción semiótica (según Fontanille) es análoga a la exterocepción fisiológica: las dos tienen que ver con la percepción del mundo exterior.

La interocepción semiótica no corre con la misma suerte. Según Fontanille, tiene que ver con la percepción del mundo interior, estando constituido éste no por el conjunto de las vísceras, sino por conceptos, impresiones y sentimientos, acerca de cuya procedencia no dice nada.

Finalmente, según Fontanille, la propiocepción tiene a su cargo la percepción de las modificaciones de la envoltura-frontera misma que es el cuerpo propio. Acerca de la procedencia (¿exteroceptiva?, ¿interoceptiva?) de estas modificaciones, Fontanille tampoco dice nada.

Según parece, el cuerpo propio, concebido como una envoltura sensible, determina un dominio interior y un dominio exterior gracias a la interocepción y a la exterocepción, y se percibe a sí mismo gracias a la propiocepción, lo que convierte a ésta en autorreceptiva.

Para rematar, el cuerpo propio, según Fontanille, instala las dos macrosemióticas cuya existencia postula la semiótica greimasiana: la lengua natural depende de la interocepción y el mundo natural de la exterocepción. ¡Por favor! ¿Cómo es posible que la interoceptividad (percepción de los conceptos, las impresiones y los sentimientos constitutivos del mundo interior del sujeto según Fontanille) dé lugar a una semiótica que tiene la forma de una lengua natural?

¿Consideran los lectores de Fontanille que esta concepción es razonable? ¿Consideran que la semiótica gana conceptual y operativamente con esta concepción? ¿No sería mejor explicitar las consecuencias semióticas que se derivan de la concepción fisiológica de la percepción? Si el cuerpo propio es una envoltura sensible, dicha envoltura estaría constituida por la vasta y compleja red de receptores sensoriales extero-, intero- y propioceptivos (en el sentido fisiológico) que dan lugar a las múltiples sensaciones que el cerebro transforma en percepciones. ¿Cómo se articula el proceso semiótico con el proceso neurofisiológico de la percepción? ¿Hay semiosis en la percepción? ¿Transforma la semiosis los perceptos producidos por la percepción en significantes? ¿Cómo entran en juego los significados? Y tantas y tantas preguntas que no se pueden responder a machetazo limpio.

NOTA SOBRE LA TRADUCCIÓN:

Fontanille escribe: “nous baignons dans un monde déjà signifiant, nous en sommes nous-mêmes partie prenante, et les perceptions que nous en avons ont elles aussi une forme sémiotique” (p. 36). Oscar Quezada Macchiavello traduce: “nos bañamos en un mundo ya significante, somos nosotros mismos parte pregnante de él y las percep­ciones que tenemos tienen también una forma semiótica” (p. 35). Nosotros traducimos: “estamos inmersos en un mundo ya significante del cual somos partícipes, y las percepciones que tenemos de él tienen también una forma semiótica”. ¿Por qué PARTIE PRENANTE ha sido traducido como PARTE PREGNANTE? ¿Qué tiene que ver la pregnancia en esto?

Cordialmente,

Eduardo

--

Visita:

Semiótica Discursiva

http://www.geocities.com/semiotico

Mensaje 2850

Dom Dic 15, 2002  8:04 am

"rcerezo" 

Glosario de semiótica 97

Fontanille 3

Eduardo

Leyendo tus opiniones recordè La Teorìa de Los Objetos de Abraham Moles a quien consultè por su concepto de FRONTERA EPISTEMOLÒGICA y las "UNIDADES MÌNIMAS" de percepciòn: PRAXEMAS. Quienes nos "alineamos" hace veinte años con Greimas, como Fabio Jurado y mi persona, por influencia de Gilberto Gimènez , y Ballòn Aguirre y Pascual Buxò, trabajamos con la ISOTOPÌA, buscando explicar el punto o eje del sentido en esa frontera epistemol`gica donde lo exteroceptivo y lo interoceptivo forma una especie de Hermenèutica de diversos niveles que se prolonga hacia aspectos bioquìmicoa de neurotransmisores y hàbitos y constituyen como dice Foucault EPISTEMES. En el àmbito de la Gerencia, Joel Barker lo resume con el concepto de Paradigma extraìdo de Kuhn y hasta habla de la "enfermedad mortal de certeza". Los seguidores de Carlos Castaneda utilizan los COMANDOS SINTÀCTICOS para explicar lo que Carlos Pereda llamò ANTICIPACIONES. Fìjate como la percepciòn puede depender del hàbito en la producciòn de SEROTONINAS y hasta dònde el "ver" o "no ver" objetos reales o virtuales, y construir MUNDOS POSIBLES es producto de hàbitos perceptivos que finalmente se "realidades" IMAGINARIOS, donde lo teòrico y lo semiòtico, o lo que pensamos que eso es, tambièn se produce en una frontera epistemològica o en ejes de interpretaciones, donde nos resulta difìcil diferenciar LO IMAGINARIO y virtual de lo que nos parece real: LA LÒGICA DEL FANTASMA...

Mensaje 2854

Lun Dic 16, 2002  11:20 am

"francisco umpiérrez sánchez" 

Glosario de semiótica 98

Fontanille 3

Estimados miembros de Semioticians:

Estimado Eduardo:

1. Estoy de acuerdo contigo en que los conceptos de Fontanille son confusos. Creo que una parte de esta confusión proviene de la incongruencia material que existe entre los conceptos que mueve en su discurso. ¿Qué entiendo por incongruencia material de los conceptos? Cuando en una esfera determinada del saber, por ejemplo,en la Semiótica, se mezclan sus propios conceptos con conceptos de otras esferas del saber, como por ejemplo, la Fisiología, la Psicología y la Filosofía. Esto ha pasado con los términos exteroceptivos, interoceptivos y propioceptivos, que dicho sea de paso es una clasificación que se hace de las sensaciones y no de las percepciones (según Luria). Se extraen de la esfera de la Psicología y se emplean sin crítica previa, sin acomodación y fundamentación previa, en la esfera de la Semiótica.

2. Sucede también que muchos semiólogos emplean excesivas categorías en un mismo curso de pensamiento, y en vez de aparecer como un todo ordenado aparece como un todo desordenado. Esto se debe a que estos semiólogos dedican muy poca parte de su discurso a describir el fenómeno que están sometiendo a investigación y a análisis. La descripción del fenómeno debe hacerse, además, en términos observacionales, para que todo el mundo se haga con una representación precisa de lo que se está hablando, y no en términos lógico abstractos. Hay muchos discursos que dan la impresión de que son los conceptos y no las cosas los que marcan la pauta del devenir teórico.

3. Las preguntas que Eduardo hace a Fontanille son en resumidas cuentas dos: una, ¿cómo se perciben los conceptos, las impresiones y los sentimientos?, y dos, ¿cómo están dados, en términos fisiológicos, los conceptos, las impresiones y los sentimientos para que puedan ser percibidos? Fontanille ha elaborado el concepto de significado con conceptos tomados de la Psicología y de la Filosofía, y Eduardo le pide que se los aclare. Pero sí son así las cosas, y así parece que son, es obvio que las preguntas de Eduardo no son preguntas que pertenecen a la esfera de la Semiología, sino a las esferas de la Psicología y de la Filosofía. Por lo tanto, las respuestas a esas preguntas sólo pueden responderse en términos psicológicos y filosóficos.

4. ¿Cuál es la conclusión anticipada a la que llego acerca de este debate? Que lo mejor para un fructífero debate es siempre empezar por un mínimo glosario de los conceptos que se van a emplear como materia prima en el discurso. En el caso que nos ocupa serían cuanto menos los siguientes: percepción, concepto, impresión, sentimiento, e interior y exterior. Si estos conceptos no están aclarados, circunstancia de la que se queja Eduardo, no habrá modo de que sea claro el discurso que se elabore con ellos.

Cordialmente,

Francisco Umpiérrez

Mensaje 2859

Lun Dic 16, 2002  7:20 pm

"francisco umpiérrez sánchez" 

Glosario de semiótica 99

Fontanille

Estimados miembros de Semioticians:

Estimado Eduardo:

Eduardo Serrano me ha planteado la necesidad de que sea más explícito en la alusión a Luria, tanto en términos bibilográficos como en términos de contenido conceptual. Primero doy los datos bibliográficos. Para estudiar la psicología del conocimiento sensible utilizo una obra de Luria titulada SENSACION Y PERCEPCION, BREVIARIOS DE CONDUCTA HUMANA Nº 6, COLECCION DE PSICOLOGÍA Y PSIQUIATRIA, editada por EDITORIAL FONTANELLA.

Ahora paso a exponer algunos aspectos del contenido conceptual de ese texto.

Las sensaciones interoceptivas agrupa las señales que nos llegan del medio interno de nuestro organismo, las sensaciones propioceptivas nos dan información sobre la situación de nuestro cuerpo en el espacio y la postura del aparato motriz sustentador, y por último, las sensaciones exteroceptivas aseguran la obtención de señales procedentes del mundo exterior y crean la base de NUESTRO COMPORTAMIENTO CONCIENTE.

Las sensaciones interoceptivas hacen llegar al cerebro los estímulos procedentes de las paredes del estómago y del intestino, del corazón y del sistema sanguíneo, así como de otros aparatos viscerales. Constituye el GRUPO MÁS ANTIGUO Y MÁS ELEMENTAL DE SENSACIONES. Luria destaca a este respecto algo muy decisivo: las sensaciones interoceptivas figuran entre LAS FORMAS MAS DIFUSAS Y MENOS CONCIENCIABLES DE LAS SENSACIONES y conservan siempre SU AFINIDAD CON LOS ESTADOS EMOCIONALES. (Esta circunstancia no resta nada al hecho de que estas sensaciones sean de decisiva y fundamental importancia para la práctica médica)

Por último, sólo me resta invitarles a reflexionar sobre dos aspectos de las ideas de Luria: una, que las sensaciones exteroceptivas crean la base de nuestro comportamiento conciente, y dos, que las sensaciones interoceptivas son las más difusas y menos concienciables de las sensaciones. Por lo tanto, si hablamos de la naturaleza y el origen del significado lingüístico (dando por sentado que estamos de acuerdo en que el lenguaje constituye el nivel más complejo y profundo de reflejo de la realidad), es obvio que tendrá más que ver con las sensaciones exteroceptivas, que constituyen la base de nuestro comportamiento conciente, que con las sensaciones interoceptivas, que son las más confusas y menos concienciables de las senciones.

Cordialmente,

Francisco Umpiérrez

Mensaje 2871

Lun Dic 23, 2002  5:58 pm

"francisco umpiérrez sánchez" 

Glosario de semiótica 100

Fontanille 3

Estimados miembros de Semioticians:

Estimado Eduardo:

1. El debate planteado por Eduardo Serrano sobre las ideas de Fontanille hace necesario que profundicemos más en la naturaleza de la percepción. La concepción de la percepción de Arlette Streri, facilitada por Eduardo, me parece demasiado esquemática, afectada por las nociones de la informática, y pobre en términos descriptivos. Recuerden que decía que para que hubiera percepción era necesario la participación de tres sistemas: un estímulo que suministrara información, un receptor sensible a esa información, y un sistema de tratamiento de la información.

2. Creo que para los intereses de la Semiótica es más práctico recurrir a las definiciones elementales proporcionadas por Luria, quien dice que la sensación es el REFLEJO DE INDICIOS SUELTOS DE LA REALIDAD (manchas de color, sonidos, texturas, olores, etcétera), y que la percepción es el REFLEJO DE OBJETOS ÍNTEGROS (árboles, casas, sillas, etcétera). Creo que estas definiciones, sin ir más allá en los detalles, son claras y operativas. Tenemos una manera precisa de distinguir la sensación de la percepción y sabemos de cada una de ellas cuál es su esencia. De todos modos, mencionaré dos detalles presentes en los procesos perceptivos para que no piensen que no los tengo presentes: uno, la percepción de un objeto está mediatizada por el conocimiento anterior (memoria) que tiene el sujeto sobre dicho objeto, y dos, la percepción de un objeto está estrechamente vinculado con su nominación. No obstante, insisto en que estos dos detalles no menoscaban en lo más mínimo la operatividad y esencialidad de aquellas dos elementales definiciones.

3. Hay otro idea de Luria que también considero importante para los intereses de la Semiótica: los procesos perceptivos (receptores) vienen determinados por la tarea que tenga planteada el sujeto (hacer una mesa, conocer un ciudad, interpretar un cuadro, investigar la semiosis de un cementerio, etcétera). Es decir, que dependiendo de la tarea que tenga que resolver el sujeto, los procesos perceptivos quedarán determinado de una manera o de otra.

4. Paso ahora a hablar de la percepción bajo el punto de vista de la fenomenología o psicología descriptiva. Primero actuaremos en conformidad con la idea normativa de Luria, cuando nos indicaba la necesidad de plantear previamente la tarea a realizar por el sujeto, para saber después cómo quedan determinado los procesos perceptivos a poner en juego. Supongamos que la tarea que le encomendamos al sujeto sea conocer una casa terrera por sus cuatro lados. Primero verá el frontis de la casa, luego su lado izquierdo, luego su lado trasero, y por último su lado derecho. Para objetivar más la tarea cognitiva del sujeto, le pediremos que por cada posición fija que adopte delante de la casa haga una fotografía de la misma.

5. Los aspectos de este proceso perceptivo que como mínimo debemos distinguir son tres: el sujeto que percibe (el perceptor), el objeto percibido y el contenido percibido.

Y la primera determinación que sale a relucir en este proceso es la siguiente: mientras el objeto percibido (la casa terrera) es uno y el mismo, el contenido percibido (los cuatro lados de la casa) son muchos y distintos. Si suponemos que el sujeto rodea la casa mientras la ve, el número de contenidos percibidos distintos podría elevarse hasta cien o más. Pero para simplificar el análisis sólo tendremos en cuenta los cuatro contenidos percibidos señalados. Vemos, por lo tanto, que a la percepción le es esencial la contradicción UNIDAD-MULTIPLICIDAD. Esta determinación se presenta en principio del lado del sujeto.

6. Hemos dicho que la casa en tanto objeto es uno y que en cuanto contenido es múltiple. Lo que sucede es que el sujeto no puede ver de una sola vez los cuatro lados de la casa, sino que primero tiene que ver uno, luego otro, y así hasta completar los cuatro lados. Sale a relucir ahora la segunda determinación presente en este proceso perceptivo, y que tiene que ver con un cambio de forma (cambio fenoménico) que se ha producido en esta experiencia. Los cuatro lados que en la casa se dan de forma simultánea y conjunta, en el sujeto se dan de forma sucesiva y separada. Por lo tanto, a la percepción también le es esencial las contradicciones SIMULTÁNE0-SUCESIVO y CONJUNTO-SEPARADO. La simultaneidad y conjunción de los lados del objeto se han transformado en lados sucesivos y separados. A esto se llaman cambios fenoménicos, a los cambios de forma que experimentan los objetos del mundo cuando son percibidos por el hombre.

7. Sucede después, tras haberse culminado la tarea cognitiva, que cuando el sujeto percibe un solo lado de la casa (directamente o por medio de una fotografía), se representa el resto de sus lados. En este tipo de relación, la que se da entre el lado visto de un objeto y los lados no vistos pero sí representados, está el origen de una buena parte de los fenómenos semióticos. La esencia del fenómeno semiótico se encuentra en la esfera de la psicología, puesto que es el sujeto quien vuelve sucesivo lo que es simultáneo, y separado lo que es conjunto. Y después de haber hecho esto, de volver sucesivo y separado los lados que eran simultáneos y conjuntos, los enlaza semióticamente, los provee de una nueva unidad.

Creo oportuna señalar que en esta última experiencia el lado visto de la casa expresa la inmediatez de la percepción, mientras que los lados representados expresan la mediación de la percepción, esto es, la participación de la memoria o conocimiento anterior.

8. Sólo me resta indicar que al incluir en el análisis la determinación número siete, en vez de tener ante nosotros un fenómeno de percepción puro y simple, tenemos un complejo fenómeno semiótico. Por un lado, la intencionalidad de la percepción ha sufrido una modificación, pues ya no se dirige a la casa como lado de la casa sino como signo de la existencia del resto de los lados, y por otro lado, la percepción ha quedado enlazada a la representación según cierto orden y fundamentación. Es decir, la percepción de un objeto en un determinado estadio de desarrollo, a saber, después que el sujeto ha culminado la tarea cognitiva, se transforma en semiosis.

Cordialmente,

Francisco Umpiérrez

Mensaje 2879

Mar Dic 24, 2002  11:29 am

Donatella Castellani 

Glosario de semiótica 101

Fontanille 3

Estimado Francisco:

Me gusta tu sugerencia de volver a Luria porque es casi siempre un buen lugar donde volver.

Pero además tu enfoque de este punto particular tiene la ventaja de que permite conectar conceptos teóricos específicamente semióticos (en la perspectiva peirciana de Objeto Dinámico, Objeto Inmediato y Ground en la que se pueden inscribir tus reflexiones)con los provenientes de otras disciplinas. Y pienso en particular en la epistemnología genética de Piaget y en los estudios de la psicología cognitiva.Por eso, y por si alguno no los conoce, me permito recomendar dos textos:

ORTELLS, Juan José 

(1996) Imágenes mentales, Paidós, Buenos Aires que ofrece una recopilación de las diferentes teorías cognitivas (dualistas y reduccionistas)sobre la constitución de imágenes mentales (es decir, el fruto último de la percepción)y un viejo artículo de

ZAVALA, Víctor

(1981) - "El concepto general del signo", Imagen y lenguajes, Barcelona, Fontanella que me parece todavía válido por recordar el carácter "construido" de la percepción haciendo pie en Piaget.

En cuanto a la nominación como uno de los condicionantes de la percepción, que remite a la idea de que el lenguaje verbal es siempre el mediador de la visión (percepción) del mundo - tesis sostenida entre otros por Michel Rio - , si bien un tiempo atrás hubiera adherido sin reparos a esta concepción, me he vuelto un poco más dialéctica: como vos recordás oportunamente, es la tarea que debe realizar el sujeto la que determina (¿condiciona?)los procesos perceptivos y creo ahora que esto incide también sobre la nominación. En otras palabras, creo que entre la interacción concreta con el mundo, la memoria (término complejo que incluye no solo las experiencias directas sino todo el campo de lo ideológico),la percepción y las unidades conceptuales del lenguaje verbal hay un ir y venir de influencias y condicionamientos recíprocos mucho más que una determinación unilateral.

Gracias por tus aportes y muy felices fiestas para todos los semioticians.

Donatella Castellani

Mensaje 2885

Sáb Dic 28, 2002  10:33 am

francisco umpiérrez sánchez 

Glosario de semiótica 102

Fontanille 3

Estimados miembros de Semioticians:

Estimados Donatella y Rubén:

1.Volver a Luria. En verdad mi propuesta no es volver a Luria, sino hacernos con definiciones elementales y operativas. Si es Luria quien las proporciona, recurriremos a él. Si es otro pensador quien las proporciona, recurriremos a este otro pensador. Es cierto que en el desarrollo del análisis de los fenómenos semióticos se llega a niveles de alta complejidad, pero esta alta complejidad alcanzada no debe menoscabar en lo más mínimo la claridad y la eficacia de las definiciones elementales.

2.Percepción y tarea del sujeto. Expresiones como “determinar” y “condicionar”, por su alto contenido general, puede llevarnos en ocasiones a confusiones. El mundo puede concebirse de modo contemplativo o de modo práctico. Creo que Luria concibe el mundo de modo práctico. De ahí que estudie la naturaleza y función de los órganos de los sentidos en el marco de las prácticas sociales. Su propuesta es que el funcionamiento de los órganos de los sentidos no se estudie al margen de la práctica social, esto es, en el modo contemplativo. Bajo el punto de vista normativo lo que me dice Luria es lo siguiente: primero define la tarea del sujeto y después estudia como quedan determinados los procesos perceptivos. Pongo un ejemplo: la tarea del sujeto será pescar. Supongo que Luria no me miraría con buenos ojos y me espetaría: ¡¿no puedes ser más preciso?! Yo agacharía la cabeza y en plan obediente le diría: la tarea del sujeto será pescar por la noche a boya desde un muelle con la mar tranquila. Como el sujeto ha de pescar por la noche, le pondrá un luminoso a la boya. Ahora paso a hablar de algunas de las determinaciones del proceso perceptivo presentes en esta tarea. Si pesco a fondo, el dedo índice, el tacto, será el órgano de los sentidos dominante en la tarea. Si pesco a boya, será la vista el órgano de los sentidos dominante en la tarea. Sucede, además, que esta tarea tiene unos componentes semióticos más pronunciados que los que tiene la tarea de conocer una casa por los cuatro lados. Si la boya se hunde, eso es señal de que un pez ha picado el anzuelo. Si se hunde pero al momento retorna a la superficie, eso es señal de que un pez se comió la carnada pero no quedó enganchado al anzuelo. Si el anzuelo no se hunde pero pierdo la carnada, eso es señal de que me están picando peces pequeños. Hay muchos más aspectos semióticos en la práctica de la pesca dignos de análisis, pero con estos basta para nuestro fin. Por lo tanto, no se trata de que la tarea del sujeto determine la percepción, sino que sólo detallando al máximo la tarea que tiene planteada el sujeto sabremos como quedan determinados los procesos de percepción y los proceso semióticos. La totalidad es el pescar, mientras que la percepción y la semiosis son partes de esa totalidad.

3.Imagen mental. Yo distingo entre imagen sensible e imagen mental. Si hablo de la imagen sensible de una mesa, entonces veo mi mesa o hago una fotografía de la mesa. Si hablo, por el contrario, de la imagen mental de la mesa, entonces voy al diccionario y leo la definición de mesa. Por lo tanto, los órganos de los sentidos nos proporcionan imágenes sensibles de mundo, mientras que las palabras, en la forma de juicio, nos proporcionan imágenes mentales del mundo. Además, en la percepción el objeto viene dado, mientras que en la concepción el objeto lo pone el sujeto por medio de palabras.

4.Percepción y nominación. A un niño de tres años le señalo la mesa y le digo [mesa]. Aquí Se trata sólo de la vinculación de dos vivencias: ver a una mesa y a un dedo señalándolo, y oír [mesa]. (No se trata de otra cosa sino de eso. Insisto en el carácter elemental de las definiciones que propongo. Cuando el niño tenga ocho años le preguntaré: ¿qué es una mesa? Como por sí solo no puede darme una respuesta satisfactoria, recurre al diccionario y lee: (la) Mesa (es un) mueble compuesto por un tablero horizontal sostenido por uno o varios pies y que sirve para comer, etcétera. En la primera experiencia se ve una mesa y se dice [mesa], mientras que en la segunda experiencia no se ve una mesa sino que se piensa en la mesa. Y la operación fundamental del pensamiento es el juicio. Y en todo juicio debemos distinguir dos partes: por un lado, el nombre del objeto del concepto (la mesa), y por otro lado, la expresión nominal del contenido del concepto (mueble compuesto por un tablero...). Tanto en la primera experiencia como en la segunda usamos la misma palabra ‘mesa’, y con la misma función: nominar. Pero en el primer caso la palabra nombra el objeto de una percepción, mientras que en el segundo caso nombra el objeto de un concepto. En el primer caso se trata de la mesa en tanto objeto particular, mientras que en el segundo caso se trata de la mesa en cuanto objeto específico o general. En el primer caso se trata de la existencia de la mesa, mientras que en el segundo caso se trata del ser de la mesa. Así que cuando afirmo que la nominación está vinculada a la percepción me refiero a la palabra en tanto nombra al objeto de la percepción y no en cuanto nombra el objeto de la concepción.

5. Nominación y categorización. Como la alusión de Rubén López a Eleanor Rosch fue muy escueta, no me queda claro que se entiende ahí por nombre y por producir categorías (conceptos y por ende, “types”). Así que hablaré del problema pero no del enfoque de Rubén López. Permítanme una cita de Hegel de la Fenomenología del Espíritu: “El contenido concreto de la certeza sensible hace que ésta se manifieste como el CONOCIMIENTO MÁS RICO e incluso como un CONOCIMIENTO DE RIQUEZA INFINITA”. Lo que nos dan los órganos de los sentidos nunca podrá ser dado por los órganos de los sentidos, sobre todo en materia de riqueza y variedad de conocimientos. Por el contrario, lo que nos dan las palabras no puede ser dado por los órganos de los sentidos, sobre todo en materia de esencias.

Hablemos ahora de los colores. La mayoría de las personas distinguimos diez o doce colores y manejamos diez o doce nombres de colores. Sin embargo, las personas dedicadas a la costura y a la pintura distinguen cientos de colores y manejan cientos de nombres de colores. Puede suceder que un determinado pintor obtiene una nueva variedad de azul que expone en todos sus cuadros. Sucede luego que la comunidad delos pintores queda totalmente seducida por el nuevo color. Ocurre después que las empresa productoras de lápices de colores, conscientes de la nueva necesidad, producen un lápiz de aquella variedad de color y le pone el nombre AZUL-ROTÉ (suponiendo que el afortunado pintor se llamé Roté). Por lo tanto, pueden haber colores que tengan nombres y colores que no lo tengan, pero el que lo tengan o no lo tengan depende de la necesidad social.

(No comprendo como se puede categorizar un color sin que dicho color tenga nombre. Creo que aquí, a lo mejor, se confunde la esencia de un color, el rasgo que lo caracteriza frente al resto de los colores, con la categorización.)

Cordialmente,

Francisco Umpiérrez

Mensaje 2904

Jue Ene 2, 2003  4:44 pm

francisco umpiérrez sánchez 

Glosario de semiótica 103

Umberto Eco (1)

Estimados miembros de Semioticians:

Voy a someter a crítica unas ideas de Umberto Eco expuestas en su obra Tratado de Semiótica General, en la sección 0.8.2 bajo el título ‘La producción de instrumentos de uso’. Según confiesa el propio autor a pie de página, su objetivo es describir al primer ser que elaboró un comportamiento semiótico. El hecho que sirve de base a su elaboración teórica es un determinado fenómeno antropológico: el uso de piedras por parte de los hombres para romper la corteza de las nueces (frutos de corteza dura). Pero Eco no describe este fenómeno antropológico ni mediante análisis descubre su contenido semiótico, sino que sencillamente se representa semióticamente el fenómeno antropológico en cuestión. Dicho de forma más didáctica: en vez de dejar que sea el propio hecho antropológico el que marque la pauta de su devenir teórico, le impone a ese hecho y por la fuerza un ropaje semiótico. Y así llega a la conclusión de que los utensilios de piedra son significantes y que su utilidad (su función) es el significado. Empezaré por reproducir la primera parte de las ideas de Eco que someteré a crítica. “Si un ser vivo usa una piedra para romper una nuez, todavía no se puede hablar de cultura. Podemos decir que se ha producido un fenómeno cultural cuando: (i) un ser pensante ha establecido la nueva función de la piedra (independientemente de que la haya usado tal como estaba o de que la haya transformado en una porra puntiaguda; (ii) dicho ser ha DENOMINADO la piedra como ‘piedra que sirve para algo’ (independientemente de que lo haya hecho en voz alta, con sonidos articulados y en presencia de otros seres humanos); (iii) el ser pensante está en condiciones de reconocer la misma piedra o una piedra ‘igual’ a ‘la piedra que responde a la función F y que lleva el nombre Y’ (aunque no use nunca la piedra por segunda vez: basta con que sepa reconocerla, en caso necesario)”. Iniciaré ahora la crítica paso por paso.

1. “Si un ser vivo usa una piedra para romper una nuez...”. Si el objetivo de Eco es describir al primer ser que elaboró un comportamiento semiótico y lo encuentra en el hecho de que un ser vivo utiliza piedras para romper frutos de corteza dura, entonces estamos hablando del hombre de hace dos millones de años, donde los instintos todavía desempeñan un gran papel, el lenguaje está en sus primeros inicios de desarrollo, y donde nadie se comporta de acuerdo con los procedimientos de la Lógica formal.

2. (i) “un ser pensante ha establecido la nueva función de la piedra”. Si Eco no dice cómo el ser pensante ha establecido la nueva función de la piedra, poco nos dice. La palabra ‘establecer’ es tan general que sus sentidos son muchísimos. Formulemos la pregunta de otra manera: ¿cómo queda establecida una utilidad determinada (servir para romper frutos de corteza dura) para una o unas piedras determinadas? Barajemos dos posibilidades. Una posibilidad: utilizo hoy una piedra para romper la corteza de un fruto, y la guardo en un lugar seguro para usarla mañana con el mismo fin. De esta manera queda establecida una utilidad determinada para una piedra determinada. Y la otra posibilidad: en el lugar donde habitualmente rompo los frutos de corteza dura hay muchas piedras de similares características que pueden cumplir aquella función. De esta manera queda establecida una utilidad determinada para una clase de piedras determinadas. ¿Cómo ha quedado entonces establecida la utilidad (la función) de la piedra? Mediante las dos experiencias mencionadas, prácticas que repiten día tras día los miembros de una misma comunidad, pero nunca por medio de que un “ser pensante” lo haya establecido sin saberse cómo. Además al hombre de aquel entonces sería más adecuado denominarlo homo habilis que ser pensante.

3. “...(independientemente de la hay usado tal como estaba o que la haya transformado en una porra puntiaguda)" Como la segunda parte de la expresión me parece un poco arbitraria la modificaré un poco: (independientemente de que la haya usado tal como estaba o que la haya transformado en un utensilio más adecuado a su fin). Aquí haré uso de una idea de Juan Magariños, de alto valor normativo y que es una constante en sus discursos: hay que analizar un fenómeno semiótico determinado de una sociedad determinada en una época histórica determinada. Creo que Eco atenta contra dos de estas determinaciones. Usar piedras para romper frutos de corteza dura es un fenómeno antropológico determinado, y fabricar un utensilio de piedra para romper frutos de corteza dura es otro fenómeno antropológico determinado. El descubrimiento de la utilidad de los objetos de la naturaleza como herramientas pertenece a una época determinada de la evolución de la humanidad, y la fabricación de utensilios de piedra pertenece a otra época determinada. Por lo tanto, el fenómeno que investiga Eco no está determinado como tampoco lo está la época a la que pertenece ese fenómeno. Y en ausencia de esas dos determinaciones, uno puede representarse el fenómeno antropológico en cuestión de la manera que quiera. Y así en vez de rigurosos nos volvemos arbitrarios al enjuiciar los hechos.

4. “Dicho ser ha DENOMINADO la piedra como “piedra que sirve para algo””. Por denominar entiendo poner nombre a las cosas. Ahora resulta, según Eco, que el hombre de hace dos millones de años denominaba a las cosas por su función, esto es, por medio de nombres complejos y de proposiciones. Me cuesta mucho creer que los nombres de las cosas fueran en su origen juicios sobre la función de las cosas, y que así a los frutos se les denominara “cosas para comer”; a la lanza, “cosa para matar animales”; a las piedras de punta roma, “cosas para triturar plantas”, etcétera. ¿Quién puede creer que las cosas hayan ocurrido así? Pienso con total honestidad que Eco es aquí muy arbitrario.

5. “...(independientemente de que lo hay hecho en voz alta, con sonidos articulados y en presencia de otros seres humanos)”. Cuando los hablantes de una misma comunidad utilizan el mismo complejo fónico para nombrar un objeto determinado, dicho complejo fónico se convierte en el nombre de ese objeto determinado. Así que de lo que dice Eco entre paréntesis no entiendo dos cosas: una, cómo puede un objeto adquirir un nombre sólo mediante el concurso de un solo hombre, y dos, cómo puede un objeto adquirir un nombre que no sea por medio de sonidos articulados. Digo lo mismo que antes: Eco es muy arbitrario en sus afirmaciones.

6. “(iii) El ser pensante está en condiciones de reconocer la misma piedra o una piedra ‘igual’ a ‘la piedra que responde a la función F y que lleva el nombre Y’”. Creo que las categorías que mejor responden a este hecho son necesidad, medio de satisfacción y modo de satisfacción. El hombre para estar vivo necesita entre otras cosas alimentarse. Pero hay objetos de la naturaleza que se resisten a ser medios de subsistencia del ser humano, como es el caso de los frutos de corteza dura. Como esta corteza no puede ser partida con los dientes, el hombre necesita de una tercera cosa, un utensilio, para cumplir el fin que se propone. Así que dada la necesidad de un utensilio para romper la corteza dura de ciertos frutos, el hombre busca en la naturaleza ese medio de satisfacción, y lo encuentra en las piedras. Y el modo de satisfacción variará cuando en vez de buscar la utilidad en un objeto de la naturaleza fabrica la herramienta que contenga dicha utilidad.

No se trata, como mantiene Eco, que hoy cuando veo una piedra la reconozco como igual a la piedra de ayer que cumple la función F y lleva el nombre Y, sino que hoy, al igual que ayer, necesito romper la corteza del fruto; y hoy, al igual que ayer, encuentro en las piedras el medio para satisfacer dicha necesidad. Repito la idea: dada la necesidad busco el medio de satisfacerla, y no dada una piedra descubro en ella el medio para satisfacer aquella necesidad. (Puedo decir “la utilidad de una piedra” o decir “la necesidad que satisface una piedra”, y así me expreso de forma concreta; mientras que Eco rehuye esta concreción y emplea, en el lugar de aquella, la expresión abstracta “función”. Y cuanto más abstracto es un término más se puede especular con él).

Cordialmente,

Francisco Umpiérrez

Reenvío este mensaje de nuestra querida amiga JOSIANE CARON-PARGUE, que tantos y  tan excelentes aportes ha hecho a SEMIOTICIANS, y que me comenta que tiene dificultades para enviarlo directa y personalmente.

Juan Magariños de Morentin

Mensaje 2905

Sent: Friday, January 03, 2003 6:09 AM

Josiane Caron-Pargue

To: http://ar.groups.yahoo.com/group/semioticians 

Glosario de semiótica 104

Fontanille / Luria

Chers Sémioticiens, et en particulier Cher Francisco,

Ta présentation des travaux de Luria, me suggère quelques discussions.

Dans un premier temps je me réfère à ce que tu as dis dans le mail "Fontanille (3) Perception et semiosis" du 23/12/02

- Les processus perceptifs dépendent de la façon dont la tâche à réaliser a été présentée au sujet. Et donc pour bien déterminer ces processus il est nécessaire de bien définir et bien analyser la tâche. Ai-je bien compris ??? Si c'est cela, je ne comprend pas, car généralement le sujet effectue une interprétation de ce qu'on lui demande : il y a de forts effets de la consigne, que l'on peut difficilement anticiper ..... Et donc dans ce cas les processus perçus en question ne seraient que des processus possiblement perçus ...

Cela me parait plus scientifique d'élaborer un cadre d'analyse suffisamment élaboré sur le plan scientifique pour permettre de définir ce qui est perçu, et comment c'est à dire sous quel effet, sous quel pont de vue, y compris les effets de consigne...

- Je trouve intéressante la présentation des deux contradictions : simultané-successif d'une part et d'autre part conjoint-séparé. Je suis d'accord avec ce qui est dit (exemple de la maison). Mais il y a une étape supplémentaire que je trouve aussi bien à partir des analyses que j'ai faites sur le dessin (dessin du cube par exemple) que à partir des analyses linguistiques : cette étape correspond au fait que l'extraction d'un élément, qui a déjà été intégré avec les autres dans un tout, demande un réel effort cognitif, et constitue une réelle difficulté et en même temps une étape dans le traitement cognitif. Ce n'est que l'extraction successives des différents éléments du tout et leur organisation en tant qu'éléments extraits qui me parait constituer une classe. Mais sans doute ce que je viens de dire n'est pas en contradiction avec ce que tu as dit.

Je vais maintenant me référer au mail "Fontanille (3) Perception du 28/12/02

Así que cuando afirmo 

que la nominación está vinculada a la percepción me refiero a la palabra en tanto nombra al objeto de la percepción y no en cuanto nombra el objeto de la concepción. 

En fait cela dépend de la façon dont les choses sont dites. De plus, si tu prends en compte la façon de dire, tu peux récupérer le lien à l'essence

Por el contrario, lo que nos dan las palabras no puede ser dado por los órganos de los sentidos, sobre todo en materia de esencias.

C'est ce que je veux expliquer lorsque je donne l'exemple des ficelles :

premier essai du sujet A

A: Tu croises ( les deux ficelles ) [ ( celle qui est à ta droite quand elles se croisent ) tu la passes tu la passes dans (un trou ) ] après tu prends ( les deux autres bouts) et tu fais (un noud )

deuxième essai du même sujet 

A: Tu croises ( les deux ficelles ) tu passes ( le bout qui est à droite ) dans ( le trou ) tu serres pas trop après tu prends ( les deux autres ficelles ) et tu fais ( un autre noud )

dans le premier essai, la conjonction du croisement des ficelles (qui constitue la sous-classe la plus étroite de la classe des ficelles) et de la formulation "celle qui est à ta droite tu la passes ..." permet de dénoter la ficelle, alors que ce n'est pas le cas dans l'exemple 2 où la dénomination de la ficelle est en position de complément d'objet du verbe, et ne dénote rien d'autre que la classe de toutes les positions possibles de n'importe laquelle des deux ficelles (car chaque ficelle après un croisement a des bouts qui sont à droite et des bouts qui sont à gauche )

Par contre, dans l'exemple

"tu croises tes ficelles tu prends la ficelle de droite tu la passes ...", la dénomination "la ficelle de droite " qui est en position intermédiaire (sujet du verbe "passe" et complément du verbe "prendre") ne dénote pas une ficelle particulière, mais définit le représentant d'une sous-classe de ficelles "les ficelles qui sont à droite, mais qui ne renvoient pas toujours à la même ficelle d'une étape à l'autre du noeud.

Ces analyses sont issues d'un travail approfondi d'une part sur Saussure à propos du dessin (car j'ai analysé les noeuds à partir du dessin et aussi à partir du langage), d'autre part sur les problèmes d'induction, abduction, déduction, en relation avec les termes conjonctifs et disjonctifs chez Peirce, et aussi les notions de "site", de "terme de départ" et de "repère constitutif" chez Culioli.

Amicalement, et surtout BONNE ANNEE à tous, et en particulier à Juan

Josiane

Mensaje 2906

Sáb Ene 4, 2003  10:48 am

francisco umpiérrez sánchez 

Glosario de semiótica 105

Umberto Eco (2)

Estimados miembros de Semioticians:

Empezaré reproduciendo la segunda parte de las ideas de Umberto Eco. “S1 es la primera piedra usada por primera vez como instrumento y S2 es otra piedra, de forma, color y peso diferentes. Supongamos ahora que nuestro ser, después de haber usado por casualidad la primera piedra, con la que descubrió su posible función, encuentre otra piedra (S2) unos días después y la reconozca como espécimen (token) de un modelo más general P que es el tipo (type) abstracto al que también hay que adscribir S1. Al encontrar S2 y ser capaz de incluirla (junto con S1) dentro del tipo P, nuestro sujeto la considera el significante de la posible función F”. Analizaré ahora estas ideas paso a paso.

1. Antes que nada quisiera detenerme en dos expresiones que pondré en mayúsculas y que indica que el ser pensado por Umberto Eco es un ser contemplativo y no práctico. “...Supongamos que nuestro ser, después de haber usado POR CASUALIDAD la primera piedra, ENCUENTRE otra piedra”. Ni los hombres ni los animales usan las cosas por casualidad sino POR NECESIDAD, y las piedras que necesitan como herramientas no las encuentran sino que LAS BUSCAN. Creo que los conceptos de necesidad y de búsqueda expresan mejor lo que le sucedía al hombre de hace dos millones de años, un hombre eminentemente práctico, que los conceptos de casualidad y encuentro, que es más propio de un comportamiento de vagabundeo o de paseo.

2. “S1 es la primera piedra usada por primera vez como instrumento y S2 es otra piedra de forma, color y peso diferentes”. No sé en principio cuál puede ser el interés lógico que mueve a Eco a señalar que S1 y S2 son piedras de peso, color y forma diferentes. Me hubiera resultado más lógico que hubiera dicho que S1 y S2 son piedras de peso, color y forma similares. Así que no me queda más remedio que pensar que el motivo de aquella afirmación es su pretensión de determinar la utilidad (la función) de la piedra independientemente de sus propiedades. Pero resulta que la utilidad de una piedra para romper frutos de corteza dura no flota en el aire, sino que reside en las propiedades naturales de la piedra. Así que hemos de preguntarnos: ¿qué propiedades debe tener la piedra para ser usada con éxito para romper la corteza del fruto? Por lo menos tres: una determinada dureza, un determinado tamaño y una determinada forma. Así que Umberto Eco comete aquí dos errores: uno, no enumerar el mínimo de propiedades naturales que debe tener la piedra para cumplir su función (olvidándose, por ejemplo, de señalar la dureza y el tamaño), y dos, pretender determinar la función (la utilidad) de la piedra independientemente de esas determinadas propiedades. Una cosa es afirmar que las propiedades de las piedras usadas para romper la corteza de los frutos no están firmemente determinadas, esto es, que su dureza, tamaño y forma se mueven dentro de ciertos límites; y otra muy distinta es pretender determinar la utilidad de las piedras sin determinar sus propiedades. ¿En qué estadio de desarrollo humano las propiedades de las piedras usadas para romper cortezas quedaron firmemente determinadas? Cuando el hombre en vez de usar las piedras como cascanueces, fabricó con piedra un cascanueces. A partir de ese entonces los útiles de piedra destinados a la misma función serían muy semejantes en forma, peso, dureza, tamaño y color. Si para fabricar un cascanueces utilizo la misma clase de piedras y le doy la misma forma, habré igualado aquellas cuatro propiedades. También por ese entonces, aunque de forma embrionaria, en los útiles de piedra ya se distinguían sus dos partes constitutivas: empuñadura y hoja (o punta).

3. Hablemos ahora especialmente del color. Los hombres de hace dos millones de años partían piedras para obtener fragmentos afilados. Las piedras que fueran más fáciles de tallar (las más quebradizas), y de las que se obtuvieran los mejores fragmentos afilados, como, el sílex y el pedernal, tendrían unos determinados colores (aspectos cromáticos). Y las piedras que no fueran fáciles de esculpir y de las que se obtuvieran fragmentos no homogéneamente afilados, como la cuarcita o la calcedonia, tendrían otros colores determinados. Así que el aspecto cromático de las piedras se convierte en señal de algunas de sus propiedades: quebradiza frente a resistente, y filo regular frente a filo irregular. Por lo tanto, en esta experiencia, en la producción de útiles de piedra, el aspecto cromático de la piedra constituye uno de sus contenidos semióticos. (Me atrevo un poco con Peirce. Según parece una de sus ideas es que el objeto vinculado a un signo es ya un signo. Lo que yo afirmo, y en el marco y por lo que nos lleva dicho esta experiencia, es que lo que hace que el objeto (la piedra utilizada para hacer una herramienta) sea un signo en su componente material, es su aspecto cromático. Así al menos lo es para este caso.)

4. Volvamos a Umberto Eco. Su visión del proceso semiótico es el siguiente: “un hombre usa una piedra S1 para romper cortezas de fruto. Y mañana reconoce en la piedra S2 el espécimen de un tipo abstracto P, al que también adscribe la piedra S1. Al encontrar S2 y ser capaz de incluirla (junto con S1) dentro del tipo P, nuestro sujeto la considera el significante de la posible función F”. La primera pregunta que debemos hacernos es si esto ocurre u ocurrió en verdad, que el hombre se representa las piedras como especímenes de un tipo abstracto, y la segunda, que si porque esto ocurra, las piedras especímenes se transforman en significantes de la función F (utilidad F). Yo respondo a esas dos preguntas con un no. Además, ¿cuándo y cómo el sujeto ha constituido el tipo abstracto P al que adscribe a S1 y a S2? Eco no lo dice y yo no me lo imagino. 

El fenómeno antropológico seleccionado por Umberto Eco, el uso de piedras por parte de los hombres para romper frutos de corteza dura, es un proceso de trabajo. De manera que ahora cedo la palabra a Marx: “Los momentos simples del proceso de trabajo son la actividad conforme a un fin (el propio trabajo), su objeto y sus medios. El medio de trabajo es la cosa o complejo de cosas que el hombre interpone entre él y el objeto de trabajo, y que le sirve para encauzar su actividad sobre este objeto. Utiliza las propiedades mecánicas, físicas y químicas como instrumentos de poder sobre otras cosas”. ¿No vemos en las palabras de Marx la exposición de una parte del contenido semiótico presente en el uso de útiles de piedras? ¿No vemos que los útiles de piedras MEDIAN Y ENCAUZAN la actividad del sujeto sobre el objeto de trabajo (la corteza dura de ciertos frutos)? ¿No vemos lo sugerente que es, copiando la forma lógica de Marx, la idea de que el lenguaje MEDIA Y ENCAUZA la actividad del sujeto sobre el objeto de la percepción? Yo si lo veo. Ustedes ya me dirán.

5. Hay otro aspecto más a mencionar. Las piedras se usan CONFORME AL FIN PERSEGUIDO por el sujeto. Eco sólo ve la dimensión objetiva de los utensilios de piedra, que se usan para romper la dura corteza de ciertos frutos, pero no ve la dimensión subjetiva del útil de piedra, que se usa conforme al fin perseguido por el sujeto. Y este aspecto subjetivo presente en esta experiencia, la conformidad del útil al fin perseguido por el sujeto, si tiene naturaleza semiológica. Mientras que el contenido objetivo de esta experiencia, la utilidad de ciertas piedras para romper las cortezas duras, no tiene naturaleza semiológica o al menos no la tiene en el sentido en el que se la representa Eco.

6. De acuerdo con todo lo dicho parece obvio que Umberto Eco le impone la forma de significante al útil de piedra. No la descubre analizando el hecho antropológico en cuestión. Así que su proceder teórico es arbitrario y no conforme a ley. Como despedida sólo me resta decir una cosa. Sabemos que los significantes lingüísticos están hechos de materia sonora y sus formas están elaboradas con un número reducido de figuras elementales, los fonemas. Así que en razón debemos formularle dos preguntas a Eco. Una: ¿de qué material está hecha la forma significante del útil de piedra? Y dos: ¿de qué figuras elementales está hecha la forma significante del útil de piedra? Eco no lo dice.

Cordialmente,

Francisco Umpiérrez

Mensaje 2907

Lun Ene 6, 2003  10:24 am

francisco umpiérrez sánchez 

Glosario de semiótica 106

Fontanille / Luria

Estimados miembros de Semioticians:

Estimada Josiane:

Respondo a tu mail FONTANILLE (3) fechado el 03.01.2003. Josiane dice: « Cela me parait plus scientifique d`élaborer un cadre d`analyse suffisamment élaboré sur le plan scientifique pour permettre de définir ce qui est percu, et comment c’est à dire sous quel effet, sous quel effet, sous quel pont de vue, y compris les effets de consign ». Tu idea, si la he entendido bien, es que cuanto más elaborado esté el plan o la tarea que le planteamos al sujeto, mayores posibilidades tendremos de evaluar si los procesos perceptivos planteados se realizaron adecuadamente. Estoy totalmente de acuerdo contigo. Replanteo, de acuerdo con tu planteamiento, el problema. Le decimos al sujeto que tiene una hora para conocer la casa A por sus cuatro lados. Después dispondremos sobre la mesa una fotografía de la casa A junto con 19 fotografías más que corresponden a 19 casas diferentes. Luego mezclaremos las fotografías y le pediremos al sujeto que identifique la fotografía de la casa A. (Es obvio que esta tarea, si quisiéramos estudiarla experimentalmente, necesitaría estar más detallada). Josiane dice: « cette étape correspond au fait que l’extraction d’un élmént, quia dèjá èté intégré avec les autres dans un tout, demande un réel effort cognitif, et constitue une réelle difficulté et en meme temps une étape dans le traitament cognitif. Ce n’est que l’extraction successives des différents éléments du tout et leur organisation en tant qu’éléments extraits qui me paraît constituer une clase » .

Aquí planteas la contradicción entre el todo y las partes. En concreto planteas dos tareas al sujeto: una, la extracción de cada parte o elemento del todo, y dos, la inclusión y la conjunción de las partes en el todo. Y añades que la organización de las partes extraídas como un todo es una clase. También estoy de acuerdo contigo en este punto. La percepción no puede darnos la casa como todo, sino como partes. Es el concepto quien nos da la casa como todo. (Al igual que el nombre nos da el objeto como uno). Repito: La visión de los aspectos aislados de las cosas es obra de la percepción, mientras que la visión de conjunto de las cosas es obra del concepto.

Esta última idea tuya la veo relacionada con una idea de Luria: “El hombre no se limita a mirar los objetos y registrar pasivamente los rasgos de los mismos. Al DESTACAR y UNIFICAR los rasgos sustanciales, siempre designa mediante la palabra los objetos percibidos, los nombra, y debido a ello conoce más a fondo sus propiedades y LAS CATALOGA en determinadas categorías”. Es evidente el parentesco que hay entre tus nociones de extraer e integrar y las nociones de Luria de destacar y unificar. Con respecto al tercer punto, donde planteas el ejemplo de los nudos, no puedo decirte nada porque necesitaría más información y estudiar el problema más a fondo.

(Aprovecho para agradecer públicamente a Maria de Sagastizabal por el trabajo de haberme traducido el mensaje de Josiane) En Las Palmas, a 6 de enero de 2003.

Cordialmente,

Francisco Umpiérrez

Mensaje 2913

Dom Ene 12, 2003  6:12 pm

francisco umpiérrez sánchez 

Glosario de semiótica 107

Icono o semejanza

Estimados miembros de Semioticians:

Según traducción de Uxía Rivas, publicado parcialmente el texto originario en CP 2.281, 285 y 297-230, Peirce dice: “Semejanzas. Las fotografías, especialmente las fotografías instantáneas, son muy instructivas, porque sabemos que en ciertos aspectos son exactamente como los objetos que representan”.

Me gustaría que fuéramos capaces de debatir sólo esta idea, aunque podamos incurrir en ciertos errores de visión unilateral. Con ese propósito formulo tres preguntas a los miembros de este foro:

Primera pregunta: ¿no son los imágenes visuales parecidas a las fotografías y, en consecuencia, son también iconos o semejanzas?

Segunda pregunta: Si Peirce afirma que en todo razonamiento tenemos que usar una mezcla de semejanza, índices y símbolos, ¿no está reconociendo, al incluir la semejanza, la participación de las imágenes sensibles en los razonamientos?

Tercera pregunta: ¿cuáles son esos ciertos aspectos de las fotografías que son exactamente como los objetos que representan?

Cordialmente,

Francisco Umpiérrez

Mensaje 2917

Lun Ene 13, 2003  7:34 pm

Edgardo Donoso 

Glosario de semiótica 108

Icono o semejanza

Estimado Francisco:

No creas que mi intervención agregará claridad a las inquietudes que planteas. (Estoy tentado a decir que el conjunto de tus preguntas parecen parte de un razonamiento cuyo esqueleto no se deja ver)

Solo quería comentar que existe cierto riesgo en tomar una frase y tratar de extraer de ella razonamientos completos y más aún si la frase la escribió Peirce, cuyo pensamiento se encuentra en constante evolución.

En cuanto a pensar si las fotografías no son de algún modo imágenes, pienso que todas las fotografías a las que se refiere Peirce son imágenes (en cuanto se asemejan al objeto que representan) pero no todas las imágenes que conocemos son el resultado de la fotografía. También pienso que Peirce ha prestado especial interés en el modo particular de producción de este tipo de imágenes y debido a esto las considera más como índices, pues requieren de la presencia del objeto al cual luego hacen referencia.

Las fotografías (las fotografías a las que se refiere Peirce) son el resultado de la emanación del referente -y si tomamos las salvedades del caso como ciertos cambios y ciertas pérdidas- podemos pensar que la fotografía se presenta como un análogon perfecto del realidad (Barthes) como una huella, como un índice (Peirce). En lo contemporáneo, la intervención de lo digital en las imágenes suma nuevas cuestiones sobre el asunto de la imagen como resultado de un mecanismo preciso, pero esto no entra en colisión con el pensamiento de Peirce, pues el fanerón de donde la imagen surge para el sujeto siempre fue virtual.

Para Deledalle

Nada es más flexible, más abierto, más dinámico que la teoría semiótica de Peirce. Confundir el rigor formal de sus definiciones con una descripción empírica mecánica es cometer un grave contrasentido

Me fue muy importante la lectura del primer capítulo, dedicado a Peirce, del libro

SINI, C.

1985 Semiótica y filosofía

Buenos Aires: Hachette

Es igualmente aprovechable y recomendable la lectura de

DELEDALLE, G.

1996 Leer a Peirce hoy

Barcelona: Gedisa

Francisco, te mando un fuerte abrazo

Edgardo Donoso

David Peña 944

S2200FMI Rosario

Provincia de Santa Fe

República Argentina

Tel&fax: (54-341) 4559578

Mensaje 2923

Jue Ene 16, 2003  6:44 pm

francisco umpiérrez sánchez 

Glosario de semiótica 109

Icono o semejanza

Estimados miembros de Semioticians:

Estimado Edgardo:

(Gracias por tu respuesta y por tus muestras de afecto. Recibe tu también de mi parte un fuerte abrazo)

1. Planteas que existe cierto riesgo en tomar una frase y tratar de extraer de ella razonamientos completos y más aún si la frase la escribió Peirce, cuyo pensamiento está en constante evolución. Tengo un conocimiento muy pobre y superficial del pensamiento de Peirce. Pero he empezado a estudiar directamente alguno de sus textos, en concreto al que me referí en mi mensaje anterior. Si conozco una casa sólo cuando están los cimientos y las primeras columnas, tendré un conocimiento unilateral de la misma. Pero este conocimiento unilateral no es un no-conocimiento. Es preferible tener un conocimiento multilateral de las cosas que tenerlo unilateral, pero he de empezar por tener un conocimiento unilateral para poder llegar después a tener un conocimiento multilateral. Así que acepto que hay riesgos en mi modo de proceder, pero no hay otra manera de hacerlo si quiero conocer por mí mismo el pensamiento de Peirce. Supongamos que hago algunas valoraciones y conjeturas sobre el pensamiento de Peirce y cometo algunos errores. En tal caso habrá miembros en Semioticians que teniendo un conocimiento multilateral de Peirce podrán enmendar mis errores. Y así avanzaremos todos.

2. La fotografía como imagen e índice. Amplío el texto de Peirce que presenté en el mensaje anterior: “4.Semejanzas. las fotografías, especialmente las fotografías instantáneas, son muy instructivas, porque sabemos que en ciertos aspectos son exactamente como el objeto que representan. Pero este parecido es debido a que las fotografías son producidas bajo tales circunstancias que están físicamente obligadas a corresponder punto por punto con la naturaleza. En este sentido, pues, pertenecen a la segunda clase de signos, los de la conexión física”.

Peirce empieza clasificando la fotografía como semejanza o icono, porque la fotografía es, en ciertos aspectos, EXACTAMENTE COMO el objeto fotografiado. Así que en principio damos por válido que la fotografía es un icono o semejanza. Después sucede que en la siguiente afirmación de Peirce hay contenida una pregunta: ¿A qué se debe EL PARECIDO entre la fotografía y el objeto fotografiado? Y responde: al modo especial de conexión física que hay entre el objeto fotografiado y la fotografía en el momento de su producción.

Podemos decir entonces que en el momento de la producción, cuya duración es de unas milésimas de segundo, la fotografía es un índice, pero después de la producción, cuando ya ha cesado la conexión física, y tal y como existe en el emulsionante fotosensible de la película fotográfica, es un icono. Así que ahora diremos que las fotografías tienen dos formas semióticas sucesivas: forma de índice y forma de icono; pero que la forma de índice es puramente temporal y deja de ser, mientras que la forma de icono se conserva en su ser. También podemos afirmar que en el caso de la fotografía la forma de icono logra independizarse en su existencia de la forma de índice. No sucede así con las imágenes especulares, las imágenes producidas por el espejo. Si quitamos el objeto reflejado de delante del espejo, la imagen del objeto desaparece. Como el espejo no fija la imagen del objeto que refleja, su condición de icono es inseparable de su condición de índice.

3. Después de dicho esto, paso a comentar la cita de Deledalle: “Nada es más flexible, más abierto, más dinámico que la semiótica de Peirce. Confundir el rigor formal de sus definiciones con una descripción empírica mecánica es cometer un grave contrasentido”.

Estoy de acuerdo en que una cosa es el concepto de semejanza o icono de Peirce, y otra muy distinta son los ejemplos o individualizaciones de ese concepto. Hay que ilustrar los conceptos, volverlos sensibles, y para eso se emplean los ejemplos. No obstante, ante esta diferencia entre el concepto y el ejemplo ilustrativo se pueden adoptar dos actitudes: una, aumentar el número de ejemplos de ese concepto y verificar la certeza de su contenido, o lo que es lo mismo, aumentar la anchura o extensión del concepto. Y dos, analizar uno, dos o tres ejemplos particulares de icono, o lo que es lo mismo, reducir la extensión del concepto. Este segundo camino es el que tomo yo. Pero te diré algo más a este respecto: no sólo reduzco la extensión del concepto de Peirce a tres ejemplos, sino que además quiero indagar su contenido conceptual y aumentar su elaboración. ¿Cuáles son esos contenido conceptuales que hay en el texto de Peirce? Pues los tres siguientes: uno, la fotografía es, en ciertos aspectos, EXACTAMENTE COMO el objeto fotografiado; dos, entre la fotografía y el objeto fotografiado hay PARECIDO; y tres, la fotografía REPRESENTA al objeto fotografiado. Tengo la impresión de que los seguidores de Peirce han incidido sobre todo en uno de esos contenidos conceptuales, el hecho de que una cosa representa a otra, y han dirigido poco su atención hacia los otros dos contenidos: cuando una cosa es exactamente como otra, o cuando una cosa se parece a otra. El contenido conceptual que más me interesa a mí es este último: EL PARECIDO.

4. Imágenes cromáticas. La mesa en la que escribo puedo verla, fotografiarla y reflejarla en un espejo. De acuerdo con estos tres ejemplos podemos afirmar que las imágenes tienen dos aspectos: el material del que están hechas y el órgano o mecanismo que las produce. Bajo el punto de vista del material de construcción, la imagen visual, fotográfica y especular son iguales, todas están hechas de color. Pero bajo el punto de vista del órgano o mecanismo que las produce son distintas: el ojo, la cámara fotográfica y el espejo. A partir de aquí podemos llegar a ciertos acuerdos en la denominación de los hechos observados: cuando hablamos de las imágenes en sí mismas, las llamaremos imágenes cromáticas, sonoras, etcétera, atendiendo al material del que están hechas. Y cuando hablamos de las imágenes en tanto son por medio de otro, las llamaremos imágenes visuales, fotográficas, especulares, etcétera, atendiendo al órgano o mecanismo que las produce.

5. Hablaré, por último, de una de las diferencias más esenciales, bajo el punto de vista filosófico, entre esas tres imágenes. La imagen visual no es pública, no es objeto de la percepción ajena, mientras que la imagen fotográfica y la imagen especular si son públicas. De ahí que defienda que en su origen las imágenes cromáticas (por ejemplo, las pinturas de bisonte de la Cuevas de Altamira), son la exteriorización de las imágenes visuales, una exteriorización mediatizada, por supuesto, por la mano, la pintura y el pincel. (Seguro que habrá mas mediaciones, pero estas que he enumerado son las más elementales y visibles)

(Espero que hayas visto algo del esqueleto de mis razonamientos y de los cuales aquellas preguntas de mi primer mensaje, como tu bien dices, son parte)

Cordialmente,

Francisco Umpiérrez

Mensaje 3218

Mié Abr 2, 2003  4:32 pm

francisco umpiérrez sánchez 

Glosario de semiótica 110

Baudrillard

Estimados miembros de Semioticians:

Estoy elaborando una crítica sobre el texto de Baudrillard titulado "Más allá del valor de uso". Preo tengo una duda: no sé que papel desempeña el pensamiento de Baudrillard dentro de la Semiótica. Si alguien me pudiera informar a este respecto, se lo agradecería muchísimo.

Cordialmente,

Francisco Umpiérrez 

Mensaje 3221

Mié Abr 2, 2003  11:45 pm

Jose Afonso Medeiros Souza 

Glosario de semiótica 111

Baudrillard

Caro Francisco,

No livro "Handbook of semiotics" (Indiana University Press, 1995) de Winfried Nöth encontrarás um bom resumo sobre as contribuições de Baudrillard para a Semiótica.

Atenciosamente,

Afonso Medeiros

Mensaje 3224

Mié Abr 2, 2003  8:13 pm

Raul Barreiros 

Glosario de semiótica 112

Baudrillard

Baudrillard es un "picoteador", un francotirador, una especie de mariposa que salta entre las flores del psicoanálisis, la sociología, la semiótica, la posmodernidad, los estilos, el arte oriental u.s.w., desde el atalaya filosófico. Eludiendo aquello que Fabbri señala en "Niveles semióticos y eslabones que faltan" de "La Svolta semiotica" : el tránsito entre nivel empírico, el metodológico,el teórico y el epistemológico. Dice Fabbri: Están los que hacen descripciones textuales literarias , pictóricas etc y - con un curioso "efecto túnel"- las relacionan directamente con una hipótesis filosófica sin pasar por los niveles intermedios: metodológico y teórico. Se trata de un efecto túnel porque al no pasar por todas las etapas que hay entre empiria y filosofía, casi siempre se acaba por ilustrar una hipótesis filosófica ya conocida, o sea, simplificando mucho, por no llevar a ningún incremento de conocimiento.

Si se quiere justificar una hipótesis filosófica no se preocupen : siempre hallaran un texto que, convenientemente escorzado, les proporcione alguna cita que podrá servir de ejemplo"

También debo decir que, es un buen disparador de ideas y muchas veces despertó en mi algunas ideas y otras la más profunda ira. En semiótica es un peeping hole. Sin embargo, no conozco el libro del que hablas, Francisco, y siempre hay que dar otra oportunidad màs.

Mensaje 3226

Jue Abr 3, 2003  5:11 am

"Antonio Caro Almela" 

Glosario de semiótica 113

Baudrillard

Estimado Francisco:

Baudrillard no es exactamento un semiólogo (como tampoco lo fue Foucault), sino un intuitivo ensayista que, partiendo primordialmente de la sociología, se ha convertido en uno de los máximos exponentes del "pesimismo" postmoderno.

Para mí el Baudrillard más interesante es el de la primera época (finales de los años 60, comienzos de los 70) cuando, sin partir de ninugna ortodoxia semiótica, alumbró conceptos muy brillantes para entender el actual capitalismo, como son "producto-signo" (para referirse al proceso de semiotización que va del producto a la marca y que implica vaciar al primero de su materialidad para recubrirlo de la semioticidad de la segunda), "trabajo de significación" (para referirse a ese proceso de vaciamiento, y que equivale a lo que el marketing como filosofía productivista ejecuta en la práctica), la marca como supersigno, etc. Además de proporcionar una primera visión del moderno capitalismo de consumo en su volumen publicado en 1972 "Crítica de la economía política del signo", donde figura el texto sobre el que estás elaborando una crítica.

Quedo pendiente de tu trabajo.

Un cordial saludo,

Antonio Caro

Mensaje 3227

Jue Abr 3, 2003  1:24 pm

"Alberto Marani" 

Glosario de semiótica 114

Baudrillard

Estimado Francisco:

Coincido letra por letra con lo que dice Raúl Barreiros sobre Baudrillard. La cita del párrafo de Fabbri es pertinente y sitúa muy bien los recaudos que debemos tener y que Baudrillard elije dejar de lado.

Hasta donde yo sé, no encontré una contribucíon significativa a la Semiótica; aunque su mirada cenital sobre varios campos, a veces resulte inspiradora. Inspiradora tampoco sé bien de qué; tal vez ayude a contextualizar algunas categorías. Como ejemplo, la de signo y su funcionamiento en el movimiento de la economía en el libro que estás analizando y cuyos resultados conoceremos dentro de un tiempo, seguramente, si tenemos suerte y no se produce ningún "daño colateral" en algún server clave.

Un abrazo de

Alberto Marani.

PS para Raúl: El texto del que habla Francisco es un capítulo de "Crítica de la economía política del signo", editado en español por Siglo XXI.

Mensaje 3241

Dom Abr 6, 2003  10:10 am

francisco umpiérrez sánchez 

Glosario de semiótica 115

Baudrillard

Estimados miembros de Semioticians:

Antes que nada doy las gracias a José Afonso, Raúl Barreiros, Antonio Caro, Leonardo Gabriel, Alberto Marani y a María Amalia por informarme acerca de Baudrillard. Algunos de ustedes me han pedido cuenta de mis propósitos a este respecto. Así que paso a informarles: Todo empezó cuando en este foro nos informaron de la celebración del 8 congreso de la AIS/IASS, que tendrá lugar en París en el año 2004. En el tema 7 de la convocatoria de este congreso, titulado “Discurso crítico sobre la economía política”, se hablaba de DEFINIR LAS FORMAS DE UNA ECONOMÍA POLÍTICA DEL SIGNO. Después sucedió que Antonio Caro y Marta López hablaron del libro de Baudrillard titulado “Crítica de la economía política del signo”. Me hice con ese libro y lo he estado estudiando. Sufrí una gran decepción. Su literatura me retornaba al lenguaje “marxista”, preferentemente de Althusser, del que yo me alimenté con gran profusión durante el periodo 1975-1979. En 1982, después de haber realizado el servicio militar en Melilla, tiré a la basura más de cien libros “marxistas”, de autores franceses, italianos y norteamericanos preferentemente, y me dediqué desde ese entonces a estudiar por mí mismo El Capital de Karl Marx, y resucité espiritualmente.

No cabe duda de que el libro de Baudrillard es una reflexión que tiene por base El Capital de Marx, pero su desarrollo es pura especulación. El rigor, la precisión, el análisis al detalle, y la exposición paso a paso que observamos en El Capital, desaparecen en el texto de Baudrillard. Todo edificio teórico debe elevarse sobre conceptos claros y distintos, norma establecida por Descartes hace siglos. Pero en el edificio teórico levantado por Baudrillard no se da tal condición, sino todo lo contrario: reina la confusión, la oscuridad y la arbitrariedad. Los dos conceptos que emplea para levantar su edificio teórico, el de valor de uso y el de valor de cambio, no los elabora, se limita a nombrarlos. Pero les pongo un ejemplo para que entienda mejor lo que les quiero plantear. Baudrillard, en la sección titulada “Más allá del valor de uso”, dice lo siguiente: “El status del valor de uso en Marx es ambiguo. Sabemos que la mercancía es a la vez valor de uso y valor de cambio”. Escuchemos ahora a Marx en la página ochenta y ocho de El Capital: “Si al principio de este capítulo dijimos que la mercancía es valor de uso y valor de cambio, ello era, tomado al pie de la letra, falso. La mercancía es valor de uso y valor. Se presenta como lo que es, una cosa doble, en el momento en que SU VALOR POSEE UNA FORMA FENOMÉNICA PROPIA, LA DEL VALOR DE CAMBIO”. Dicho de forma sencilla: una cosa es el valor de la mercancía y otra muy distinta es su valor de cambio. 

¿Y qué relación existe entre el valor y el valor de cambio? Que el valor de cambio es EL MODO DE EXPRESIÓN O LA FORMA FENOMÉNICA del valor. La distinción entre VALOR Y FORMA DEL VALOR es crucial en el desarrollo de El Capital.

Para facilitar la comprensión de este problema vayámonos por un momento al ámbito de la Lingüística. Si queremos saber lo que significa la palabra ‘mesa’, recurriremos al diccionario, quien a cambio de aquella palabra nos entrega estas otras: ‘mueble compuesto por un tablero horizontal sostenido por uno o varios pies,...”. Sobre esta base se debaten en lucha teórica dos partidos lingüísticos: por una parte, está el partido que defiende que el significado es intrínseco a la palabra ‘mesa’ y que el sintagma ‘mueble compuesto por un tablero horizontal sostenido por uno o varios pies,..” no es más que el modo de expresión o la forma fenoménica de dicho significado, y por otra parte, está el partido que defiende que el significado es extrínseco a la palabra ‘mesa’, y que el sintagma ‘mueble compuesto por un tablero horizontal sostenido por uno o varios pies,...” es quien determina de modo externo su significado. Esta diferencia que se da entre el significado de una palabra y su expresión por medio de otras palabras es análoga a la diferencia existente entre el valor de una mercancía y su expresión por medio de otras mercancías.

Todo esto me ha llevado a comprometerme con el siguiente plan de trabajo, y que me llevará su tiempo:

1. Exponer de manera clara, paso por paso, con su riqueza de detalles, el primer capítulo de El Capital, donde se expone la transformación de la mercancía en dinero.

2. Llamar la atención sobre el hecho de que el noventa por ciento de las cuarenta y cinco páginas de dicha lección trata del análisis de LAS FORMAS DEL VALOR, desde su forma más simple y fortuita, la que se da en el trueque, hasta la forma deslumbrante del dinero. (Creo honestamente que una crítica del signo dinero en la actual etapa de globalización capitalista de la economía, debe incluir una explicación del ser y la naturaleza del dinero)

3. Llamar la atención sobre el hecho de que el valor de cambio o relación de cambio entre las mercancías es una RELACIÓN DE EXPRESIÓN, esto es, una relación semiótica. (Esta relación de expresión ha sido interpretada especulativamente por Rossi Landi y Eco como una relación de significación)

4. Una vez expuesta esta lección, que procuraré que sea corta aunque clara, someteré a crítica el texto de Baudrillard titulado “Más allá del valor de uso”, que creo será suficiente para demostrar el carácter especulativo del discurso del filósofo francés.

Cordialmente,

Francisco Umpiérrez

En Las Palmas. 7 de abril de 2003.

Mensaje 3242

Dom Abr 6, 2003  11:41 am

Meygide Roxana 

Glosario de semiótica 116

Baudrillard

Francisco:

Ya que estàs expulgando el "edificio teòrico" de J Baudrillard, te recomiendo leer o releer la maravillosa obra de T. Veblen: La teorìa de la clase ociosa. que -personalmente- creo que lo ha inspirado en mucho màs que el exiguo capitulo que le dedica.

saludos,

roxana

Mensaje 3269

Jue Abr 10, 2003  8:10 am

Jose Afonso Medeiros Souza 

Glosario de semiótica 117

Baudrillard

Caro Francisco e membros de Semioticians,

Embora não seja absolutamente um especialista na obra de Baudrillard, concordo com a análise que fazes sobre a "Critica da economia política do signo". Sobretudo se considerarmos "O Capital" de Marx, tal como esclareces no texto abaixo.

Como no item 2 de teu texto revelas a necessidade de empreender-se um estudo sobre a natureza sígnica do dinheiro no atual estágio do capitalismo globalizado, talvez te interesse um livro publicado aqui no Brasil:

"Capitalismo e Mundialização em Marx" de Alex Fiuza de Mello. Trata-se de uma obra que procura em Marx algumas bases para possíveis análises dos fenômenos da globalização (embora não seja um estudo semiótico).

Se te interessar, posso providenciar.

Atenciosamente,

Afonso Medeiros

Belém (Amazônia, Brasil) 9 de abril de 2003

Mensaje 3284

Sáb Abr 12, 2003  5:03 pm

"Leonardo Gabriel" 

Glosario de semiótica 118

Baudrillard

Francisco:

Continuo con mi aporte y te sugiero visitar el siguiente enlace. Si bien es un texto que no lei pero considero que puede ser util en tu discusion.

Formas de vida y producción de subjetividad

Trabajo inmaterial

Maurizio Lazzarato y Antonio Negri

En formato pdf:949 kb

http://www.rebelion.org/libros/TrabajoInmateria011202.pdf

Lic. Leonardo Gabriel Sosa

http://periodismo_digital.blogspot.com/

Jujuy - Argentina

Mensaje 3323

Lun Abr 21, 2003  12:48 am

Norman Ahumada 

Glosario de semiótica 119

Verdad e ideología

Estimados semioticians:

He estado leyendo con mucho interés las intervenciones sobre el tema de lo ideológico y aquéllas que han ido derivando casi imperceptiblemente hacia la búsqueda de la verdad (que puede ser causa de ceguera, según lo expresado en los "subjects").

Esta no es una materia que domine o esté en la esfera de mi accionar, por lo tanto acepto de buen grado la idea de que todo lo que yo diga puede ser (y probablemente será) usado en mi contra.

Tengo la impresión de que estamos caminando en la línea fronteriza entre la semiótica y la filosofía. La semiótica no siempre busca la verdad, sino el significado (y el sentido) de ciertas expresiones o discursos. Recuerdo que Eco decía que la semiótica podía ser definida como la ciencia de la mentira, refiriéndose a que ésta es tan válida como la verdad en cuanto signo. El objeto del signo puede o no existir, y sin embargo podemos hablar de él como si existiese siempre (no es necesario que exista una manzana en la nevera para que alguien la vaya a buscar allí).

La ideología intentará siempre presentar una idea (una verdad?) desde un punto de vista, a partir de una convicción personal, que puede estar errado o no (quién decide esto?), por lo tanto, buscar la verdad o el error (o la mentira) en ella no parece ser una materia semiótica. Podrán las ideas liberales persuadir a un marxista convencido de su ideología? Y viceversa? Y cuál es la ideología verdadera?

Personalmente me quedo con la idea tan sutil e inteligentemente propuesta por Juan en cuanto a aplicar el método semiótico para el análisis del discurso ideológico, con todo el RIGOR que lo caracteriza. En realidad, Juan hablaba de ciertas manifestaciones folklóricas, pero basta cambiar "manifestaciones folklóricas" por "ideologías" para tener claridad en nuestra búsqueda.

Así no pasarán gatos por li(e)bres, como tan agudamente un colistero me dijese hace algún tiempo.

Atentamente,

Norman Ahumada 

Mensaje 3429

Dom Jun 1, 2003  9:28 am

francisco umpiérrez sánchez 

Glosario de semiótica 120

Baudrillard - Marx

Estimados miembros de Semioticians:

Tengo el placer de comunicarles que ya he terminado de elaborar “la transformación de la mercancía en dinero” (Teoría del valor de Marx), y que incluye una crítica a Baudrillard. El motivo inicial de este trabajo fue la publicación en SEMIOTICIANS de la convocatoria de un congreso por parte de AIS/IASS para junio de 2004. En el tema 7 de dicha convocatoria podía leerse, entre otras cosas, lo siguiente: “Formular una crítica semiótica de las lógicas dominantes de la globalización liberal” y “La Semiótica de la globalización podrá interpretar los usos del dinero como signo en nuestras prácticas políticas y culturales”. El segundo motivo se debió a que en el calor de un pequeño debate que tuvimos en el foro, algunos de sus miembros, como Marta López, Alberto Marani y Antonio Caro, entre otros, me recomendaron la lectura del libro de Baudrillard titulado “Crítica de la economía política del signo”, texto en el que se incide, aunque de modo especulativo, en el concepto de forma y en la superación del valor de uso. 

Como el texto de Baudrillard fue elaborado sobre la base del primer capítulo de “El Capital” de Karl Marx, me planteé cubrir los siguientes objetivos, que espero haberlos cubierto: uno, exponer con toda la riqueza de detalles que se merece el primer capítulo de “El Capital”, donde se explica cómo la mercancía se transforma en dinero, dos, hacer especial incidencia en el concepto de forma, concepto fundamental en el pensamiento lingüístico y semiótico, y tres, destacar toda la problemática semiótica vinculado al concepto de valor, que tuvo especial relieve en la elaboración del Curso de Lingüista General de Saussure.

La importancia que para la Semiótica tiene este capítulo de “El Capital” estriba en que Marx concibe la relación de cambio entre las mercancías (o entre las mercancías y el dinero) como una relación de expresión. Y como la función expresiva es tal vez la primera y más básica de las funciones semióticas, no es aventurado considerar este capítulo de “El Capital” como uno de los textos básicos que se debe incluir dentro de la Semiótica del Dinero.

Sólo me resta decir que todas aquellas personas que estén interesadas en mi trabajo, que me lo comuniquen, que yo se los enviaré con mucho placer. 

Aprovecho también para agradecer públicamente a Juan Magariños por haberme apoyado, dado confianza y felicitado por este trabajo.

Cordialmente,

Francisco Umpiérrez

En Las Palmas. 1 de junio de 2003.

Mensaje 3567

Sáb Jun 21, 2003  11:34 am

Juan Magariños 

Glosario de semiótica 121

Sobre "Semiología del mundo animal"

Estimadas/os SEMIOTICIANS

y, en particular, estimado Francisco:

Acabo de subir a nuestra página: www.archivo-semiotica.com un interesante trabajo de Francisco Umpiérrez, titulado SEMIOLOGÍA DEL MUNDO ANIMAL.

Yo tengo algunas objeciones o, quizá mejor, la necesidad de que aclare algunos interrogantes que me suscita su escrito. Todo ello, como puede implicar críticas a un trabajo personal y a las correspondientes opciones teóricas, decidí comentárselo en un mensaje privado a Francisco, cumpliendo con le criterio de comunicarnos públicamente con un profundo respeto al trabajo de los otros corresponsales de nuestro Foro. 

No obstante, el mismo Francisco me sugiere que los difunda por SEMIOTICIANS, para estimular el debate teórico de ideas centradas en torno a la SEMIÓTICA. Asegura que él, a su vez, va a responder a mis comentarios. Me convence y, autorizado por el autor del texto original, transcribo a continuación el comentario que le dirigí.

---

<Estimado Francisco:

Voy a poner en la Página Web de SEMIOTICIANS tu trabajo "SEMIOLOGÍA DEL MUNDO ANIMAL". 

Pero aquí, entre nosotros, te voy a hablar con toda claridad. Me parece que tu consideración de la semiótica es un tanto facilista. Entre otras observaciones posibles, creo que la simplificas a relaciones que supones sin definirlas. Por ejemplo, te pregunto qué entiendes, en tu trabajo, por las siguientes expresiones:

-"unidad de cuerpo y apariencia"; ¿qué entiendes por "apariencia"? ¿apariencia para quién? ¿qué entiendes por "unidad de cuerpo y apariencia"?

-en tu expresión: "cómo el valor aparente se separa del valor corporal hasta objetivarse en forma de significante lingüístico", ¿qué entiendes por "valor"? ¿qué operaciones (¿cognitivas?) se aplican para cumplir ese trayecto que parte del (para mí, extraño) "valor corporal", pasa por el (igualmente, extraño) "valor aparente" y llega hasta el "significante lingüístico" (¿por qué excluir a las imágenes?)? ¿No te parece que el hecho de establecer que ése es el trayecto que le interesa a la semiótica merece algo más de respeto que esa formulación repleta de ambigüedades y planteada a nivel metafísico, en cuanto no comprobable?

-añades "valor referencial", proponiéndolo como sinónimo de "valor aparente"; a mi parecer, "referencial" implica cuestiones complejas relacionadas a la representación o construcción de la percepción del mundo y de serio conflicto entre positivistas y constructivistas (en sus diversas vertientes);

-dices que "estos fenómenos semiológicos (los correspondientes al mundo animal) son miles de veces más sencillos que los que podemos encontrar en el mundo humano". ¿Hay cierto antropocentrismo en esa afirmación? ¿Tan pobre y simple te parece la mente animal?

-dices: "De ahí deducimos que el valor aparente de lombriz existe en dos cuerpos diferentes: en el suyo propio y en uno ajeno, en el cuerpo de la serpiente." ¿Cómo llegó a enterarse de eso la serpiente? ¿Se lo dijo algún Dios? ¿Proceso filogenético? ¿Siguió un curso de semiótica? Permíteme ironizar, con todo respeto a tu pensamiento.

-"Los animales, en tanto seres semiológicos, deben ser considerados como unidades de dos caras: cuerpo y apariencia, valor corporal y valor aparente." ¿Así considerados por quién? ¿Por el hombre? ¿Por el propio animal? ¿Y por qué no por los dos animales comprometidos en la lid? No creo que sean lo mismo (como parece surgir de la contraposición que enuncias) "cuerpo y apariencia" por una parte, y "valor corporal y valor aparente" por la otra. Hay además en todo esto, según me parece, una hipóstasis entre la reflexión semiótica acerca de los lenguaje tal como la va desarrollando el hombre y el eventual comportamiento semiótico tal como lo emplea el animal. Hay estudios sobre semiótica animal, llamada "Zoosemiótica", que no sé si habrás conocido, en especial los desarrollados por Sebeok (tengo algún artículo en inglés, si llega a interesarte), con el cual, por supuesto, tampoco estoy completamente de acuerdo. Y conste, con toda claridad, que no te estoy tratando de ignorante; sé que tienes y manifiestas en tus escritos una muy buena formación filosófica; por eso te escribo como lo estoy haciendo.

-No concuerdo con tu definición de "valor corporal" ni con la de "valor aparente" que das a continuación. En especial, cuando dices que "el valor corporal de la rana es ser medio de subsistencia de la serpiente, ser un ingrediente necesario para la afirmación de la existencia de la serpiente"; aunque quizá no te lo parezca, mi guía de reflexión es materialista, pero no intercambio extensivamente los parámetros de la sociedad humana con los de la totalidad del mundo natural. O sea, rechazo, desde mi punto de vista, dos cosas: que "ser medio de subsistencia de la serpiente" constituya el valor corporal de la rana, y que "ser medio de subsistencia" pueda concretar el valor corporal, en este caso, de cualquier animal.

-encuentro forzadas "las dos formas de existencia de los valores referenciales"; creo que es contradictoria la expresión "el valor aparente existe en forma real" que necesitas para poder afirmar la otra expresión "el valor aparente existe en forma de imagen"

-tampoco encuentro expresivo el ejemplo de contraste de la manzana delante del espejo. Entre otras cosas, en la situación de la rana y la serpiente hay dos sujetos involucrados, mientras que, en la del espejo, hay un tercero, el espectador, que es quien necesita que la manzana esté "presente para que se produzca la imagen de la manzana." En realidad, hay también una (tercera) forma de existencia de la lombriz que es necesaria para la eficacia de la estrategia de la serpiente: la imagen de lombriz que tiene la rana en su memoria.

En fin, estimado Francisco, lo dejo aquí. Todo mi esfuerzo se dirige a tratar de que se aplique la reflexión semiótica con rigor. El rigor requiere (1) que se hagan explícitas las definiciones de los términos "teóricos" involucrados (o sea, los que sostienen con su presencia, por lo general reiterada, el desarrollo argumental de un discurso) y que se mantenga constante el significado construido por tales definiciones durante el desarrollo de tal discurso, y (2) que se hagan explícitos todos los pasos procedimentales (operaciones de transformación) mediante los que progresa una determinada argumentación. Quizá esto sea parte de la razón por la que utilizo el texto de Foucault (en la Arqueología del Saber) como programa epistemológico aplicable a la metodología semiótica.

No sé si ya conoces el texto que te adjunto [Me refiero al ESBOZO SEMIÓTICO PARA UNA METODOLOGÍA DE BASE EN CIENCIAS SOCIALES]. Está en demasiadas partes y no sé, incluso, si ya te lo habré enviado. De todas formas, por su intermedio, me ofrezco, como "víctima propiciatoria", para que ahora sea tú, en la medida en que tengas ganas, quien "me saque la piel en tiritas".

Un cordial abrazo, y perdona la lata.

Juan >

---

Sugiero a los lectores partícipes de SEMIOTICIANS que lean también el trabajo de Umpiérrez para entender los comentarios en su efectivo alcance. Situados en el ÍNDICE de la página www.archivo.semiotica.com

sugiero que utilicen el Buscador poniendo en él: UMPIERREZ 2, o bien MUNDO ANIMAL, o bien que vayan bajando en el ÍNDICE hasta encontrarlos y que pulsen después el hipervínculo.

Cordialmente,

Juan

Juan Magariños de Morentin

Mensaje 3591

Sáb Jun 28, 2003  1:48 pm

francisco umpiérrez sánchez 

Glosario de semiótica 122

Sobre "Semiología del mundo animal"

Estimados miembros de Semioticians:

Según Peirce: “Un signo, o representamen, es algo que está para alguien, por algo, en algún aspecto o disposición”. A este respecto Juan Magariños hace la siguiente reflexión: “Esta definición constituye el gozne sobre el que gira la teoría de Peirce. Dice lo menos posible para poder construir sobre ella lo más posible. Es un enunciado que Jakobson calificaría de afásico, ya que los lugares sintácticos que deberían estar ocupados por conceptos sustanciales, están meramente señalados por esos pronombres: “algo”, “alguien” y, de nuevo, “algo”, así como por el adjetivo, tan propenso a pronominalizarse, “algún”...,”

1. No pretendo desbancar ni contradecir esta reflexión, sino profundizarla y llevarla a mayores consecuencias. ¿Qué entiendo por “la definición de Peirce dice lo menos posible”? Que es una definición poco concreta, que no toma como punto de partida lo particular, que hace abstracción de los aspectos sensibles. ¿Y qué entiendo por “poder construir sobre ella lo más posible”? Que es un concepto demasiado ancho, cargado de una generalización extrema, con vocación de ejercer un imperialismo lógico teórico. (Este imperialismo lógico teórico se pone aún más de manifiesto cuando Peirce afirma que el objeto de un signo es un signo. Todo se quiere volver sígnico, como si la determinación sígnica estuviera en el origen y en la génesis de todo lo que existe.)

2. Un abogado (el primer “algo”), al estar para el juez (el “alguien”), por su cliente (el “segundo algo”), defendiendo una demanda de divorcio (el “en algún aspecto o disposición”), es un signo. La fotografía del soldado Pedro (el primer “algo”), al estar para su padre (el “alguien”), por Pedro (el segundo “algo”), como recuerdo (el “en algún aspecto o disposición”), es un signo. La palabra ‘mesa’ en el sintagma ‘esta mesa en la que escribo’ (el primer “algo”), al estar para quien me escucha al otro lado del teléfono (el “alguien”), por la mesa en la que escribo (el segundo “algo”), como nombre (el “en algún aspecto o disposición”), es un signo. Aquí el signo se presenta como el género de tres especies de hechos (el constituido por el abogado, la fotografía de Pedro y por la palabra “mesa”) entre los que hay muchísimas diferencias. De ahí que para mantener la unidad del género haya de hacer abstracción de las múltiples diferencias que hay entre dichos hechos específicos.

3. Como la definición de Peirce está dada como género y sólo puedo captar con ella lo que hay de genérico en los tres hechos mencionados, entonces no me sirve para analizar lo que hay de específico en dichos hechos. Cuanto más extenso es un concepto, más abstracto es, y su posibilidad de generalización es casi infinita. Y esto sucede con la categoría de signo de Peirce, abarca tantas especies de hechos diferentes que con razón debe ser señalado como imperialismo lógico teórico.

4. Escuchemos lo que dice Marx en “La dialéctica y la filosofía hegelianas”: “La Lógica -el dinero del espíritu, el valor discursivo, especulativo, del hombre y de la naturaleza-, su esencia que se ha vuelto completamente indiferente a toda determinabilidad real y, por tanto, irreal, el pensamiento enajenado y, por consiguiente, abstraído de la naturaleza y del hombre real; el pensamiento abstracto”. Las categorías de la lógica son las más abstractas y las que tienen mayores posibilidades de intercambiabilidad directa con cualquier otra categoría. “Ser” y “objeto” son algunas de estas categorías. Todo es ser o todo contiene la determinación del ser. De ahí que la palabra “ser” resulte intercambiable por una infinidad de palabras distintas. Magariños establecía la diferencia entre una categoría sustancial y los simples pronombres. Las categorías sustanciales son aquellas categorías cuya intercambiabilidad directa están limitadas a un número determinado de otras categorías. Mientras que los pronombres, como por ejemplo “algo”, tienen unas posibilidades de intercambiabilidad directa casi infinitas. Y esto es lo que sucede con la definición de signo proporcionada por Peirce: sus posibilidades de intercambiabilidad directa con los hechos que constituyen el mundo son también casi infinitas.

5. No niego la necesidad de las definiciones de género y la indagación de las determinaciones puramente lógicas. Creo que el texto de Juan Magariños “Charles Sanders Peirce: sus aportes a la problemática actual de la semiótica” se mueve en este ámbito. Pero también son necesarias las definiciones de especies, esto es, el análisis de los hechos específicos catalogados como hechos semióticos, y sin la dictadura de las determinaciones del contenido de la definición genérica de signo. Tal vez pueda descubrirse que no es la categoría de signo la que refleja la primera forma semiótica, que hay una categorías lógica anterior a la categoría de signo. Esta es la defensa que yo mantengo: la categoría de valor aparente o valor referencial es la categoría primera de La Semiótica.

Cordialmente,

Francisco Umpiérrez

En Las Palmas. 26 de junio de 2003.

Mensaje 3594

Dom Jun 29, 2003  7:54 am

"Antonio Caro Almela" 

Glosario de semiótica 123

Sobre "Semiología del mundo animal"

Estimados Semioticians:

El sábado 28.6, a las 18:48, Francisco Umpiérrez escribió a la lista:

<Tal vez pueda descubrirse que no es la categoría de signo la que refleja la primera forma semiótica, que hay una categorías lógica anterior a la categoría de signo. Esta es la defensa que yo mantengo: la categoría de valor aparente o valor referencial es la categoría primera de La Semiótica.>

Completamente de acuerdo, amigo Francisco. Para mí, cualquier signo (como integrante de una manifestación lingüística que, a su vez, está mediado por sendos procesos de producción significante y textualización discursiva) sólo tiene sentido -en cuanto perteneciente a un determinado repertorio lingüístico- en el seno de un operativo (semiolingüístico) más amplio, cuyo primer paso estriba en el mencionado proceso de producción significante, por el que "alguien" (un individuo, una colectividad, un grupo social) trata de dar sentido a "algo". Y en este cambio de perspectiva está, para mí, la posibilidad -cada vez más urgente- de pone fin al doble formalismo de que adolece (o tiende a adolecer) en la actualidad la investigación semiótica proveniente de su procedencia estructuralista (Saussure) y lógica (Peirce).

(La diferencia entre lo que tú dices y lo que yo sugiero es que esa forma semiótica primordial de que hablas no sería lógica, sino cognitivo-experiencial.)

Y con este mensaje, reanudo mi participación activa en Semioticans después de un largo silencio...

Cordiales saludos,

Antonio Caro

Universidad Complutense

Mensaje 3596

Dom Jun 29, 2003  10:17 am

"Vania" 

Glosario de semiótica 124

Sobre "Semiología del mundo animal"

Hola a todos!

Estoy de acuerdo con la idea de Antonio, y quiero compartir una idea que molesta ...

"Numa relação, o indivíduo estabelece processos interativos consigo mesmo e com os outros, nos quais é enfatizada a importância da empatia, no sentido de colocar-se no lugar do outro, pois assim ocorrerá o compartilhamento e a compreensão de significados. O indivíduo poderá reinterpretar conforme a realidade ao seu alcance; nos processos de interação, cada uma das partes envolvidas influencia as demais. No âmbito educativo, escutar, compreender e colocar-se no lugar do outro são atitudes essenciais do processo comunicativo. Os graus das expectativas e das influências são diferentes de uma pessoa para outra:

en otras palabras, su conducta en la comunicación se vê afectada por el nivel de conocimiento que tiene sobre sus própias actitudes, por las características de su receptor, por las distintas formas en que puede emitir o tratar los mensajes, por los distintos tipos de elección que puede hacer con respecto a los canales de la comunicación, etc. El conocimiento sobre la comunicación afecta a la conducta de comunicación (BERLO, 1976, p. 39).

Diante dos crescentes sistemas e do uso de tecnologias, é exigida a aquisição de novas habilidades e de novas linguagens capazes de pertencer, decidir, aprender e participar de certas regras, comportamentos e saberes impostos pela sociedade."

Mensaje 3616

Lun Jul 7, 2003  7:24 am

Juan Magariños 

Glosario de semiótica 125

Sobre "Semiología del mundo animal"

Estimadas/os SEMIOTICIANS,

y, en especial, estimado Francisco:

Continúo con nuestro pequeño debate, del que fundamentalmente espero que nos ayude a aclararnos un poco las ideas sobre lo que sea y cómo trabaje eso que llamamos SEMIÓTICA. Me disculpo por lo que he tardado en contestarte: tu mensaje a SEMIOTICIANS es del 22 de junio. No obstante siempre es fácilmente recuperable, en el listado general de los mensajes que han circulado por nuestro Foro (5615, en los 4 años que hemos cumplido el 27 de junio). Cuanto digo a continuación representa mi visión personal de los aspectos que comento; no pretendo imponerla, pero sí me agrada compartirla, y va siempre (más allá de esporádicos caldeamientos) con profundo respeto por las opiniones del otro, en este caso las de Francisco.

---

1. Yo te pido que formules la definición de determinados conceptos que utilizas en tu texto, porque pueden tener muy distintas interpretaciones, desde distintos puntos de vista. Yo nunca he remitido a mis escritos (y he escrito bastante, fuera y dentro de SEMIOTICIANS) cuando se trataba de definir conceptos, términos o expresiones que estaba utilizando. Simplemente porque, como dice Foucault : "No me pregunten quién soy, ni me pidan que permanezca invariable: es una moral de estado civil la que rige nuestra documentación. Que nos dejen en paz cuando se trata de escribir". Yo también pienso que uno tiene el derecho a cambiar los contenidos de sus conceptos teóricos, cuando ve que éstos van envejeciendo (y creo que, necesariamente, los conceptos, entre otras cosas, envejecen con el uso y me parece correcto que así ocurra, ya que ello permite la aparición de otros lenguajes y por tanto la posibilidad de interpretar otro mundo y por tanto la de seguir creando, o sea, de seguir siendo humanos). Por eso considero "facilismo" ampararse en conceptos que no se definen, sino que se dejan a la libre interpretación del momento conceptual en el que se encuentre el intérprete, o al supuesto de que el lector los habrá leído alguna vez en alguno de los trabajos previamente escritos, cuando se está proponiendo un MÉTODO PARA EXPLICAR, lo que fundamentalmente y en especial en las ciencias sociales (por ser de lo que más carecen) requiere hacer EXPLÍCITOS los conceptos y las operaciones que se utilizan para producir tal explicación. Por ahí va la semiótica que defiendo y propugno y a la que considero valiosa, TAN SÓLO, en la medida en que puede proporcionar una explicación plausible acerca de la producción, circulación y transformación de los significados que, en determinada sociedad y en determinado momento histórico se le atribuye a determinado fenómeno social. ¿O no estábamos hablando de lo mismo, cuando hablábamos de SEMIÓTICA?

2. Dices: " En la representación religiosa cristiana se concibe el hombre como unidad de cuerpo y alma. Del cuerpo se dice que es perecedero, y del alma se dice que es eterna. Durante el proceso de vida el cuerpo y el alma están unidos, pero cuando llega la muerte el alma se separa del cuerpo. De ahí que no vea ninguna ambigüedad ni aventura metafísica en concebir los objetos del mundo como unidad de cuerpo y apariencia."

Sinceramente, no suponía que estabas discutiendo desde una posición de fe (si bien me habían llamado la atención las frecuentes alusiones a la religión que hay en tus textos). Desde esa perspectiva no tenemos ningún punto en contacto. Como dice Peirce (aproximadamente): cuando se llega a la fe, se acaba la ciencia. Para mí, toda apariencia es el resultado de una percepción tal como determinada sociedad en determinado momento histórico puede realizarla (y eso es lo único que podemos conocer, ya que LA REALIDAD es ella misma una apariencia en cuanto pretendemos conocerla; no niego lo óntico, sólo me adhiero al pensamiento de que, en sí mismo, es incognoscible; lo que conocemos es lo ontológico y la explicación , al menos parcial, de cómo ese "logos" construye al "ontos" sería la no pequeña tarea de la Semiótica) y ESTO NO IMPLICA NINGÚN TIPO DE SEMEJANZA CON EL CONCEPTO DE CUERPO Y ALMA.

3. No entiendo qué tiene que ver todo esto tampoco con la manzana puesta delante del espejo. Pretender vincular esa dualidad con algo relativo al Signo es no entender de qué se habla cuando se habla de signo. Ya dije en mi primera contestación que en realidad había un tercero indispensable: el intérprete de la manzana y de su imagen. En los dos casos son OBJETOS SEMIÓTICOS; o sea, algo que conozco porque son (o mejor, han sido) objeto de la representación de algún significante (en cuanto a algo que podía designarlas; a la manzana por una parte y a su imagen por otra) o representamen (en cuanto a algo que podía representarlas, a partir de la calidad de imagen, existente o convención social del representante que las representa). Pero de ahí a considerar a la imagen de la manzana en el espejo como la representación de la manzana hay un abismo (como suele decirse); o no estamos hablando de la misma REPRESENTACIÓN cuando hablamos de las imágenes de las manzanas en el espejo y cuando hablamos de las imágenes, por ejemplo, de las manzanas de Cezanne; ÉSTAS SÍ SON SIGNOS. Las otras, son tan OBJETOS (SEMIÓTICOS) como las propias manzanas. Y así como el hombre tuvo que aprender a identificar a las manzanas (del árbol) y a saber que podía comérselas, también el hombre tuvo que aprender a identificar a las manzanas (del espejo) y a saber que no podía comérselas (y a identificar, tras las manzanas de Cezanne, una nueva forma de las manzanas que le permitía construir un nuevo nivel de su existencia "ontológica").

4. Te felicito por SABER que tus conocimientos ESTÁN BIEN FUNDAMENTADOS. Yo te puedo asegurar que no tengo idea de si lo estarán los míos; sólo te puedo garantizar que cada mañana me levanto dispuesto a presenciar qué se derrumba de lo que creía saber con seguridad y qué se consolida de lo que me parecía desmoronarse. Te felicito por tu satisfacción por cómo la lectura de tu escrito LA TRANSFORMACIÓN DE LA MERCANCÍA EN DINERO (que confieso que no he tenido tiempo de leer todavía) me permitiría saber hasta qué punto tienes fundamentados tus conocimiento en semiología. Yo, en 1996, publiqué LOS FUNDAMENTOS LÓGICOS DE LA SEMIÓTICA Y SU PRÁCTICA y no te imaginas todo lo que he cambiado respecto a lo que allí afirmo. Creo que puede servir como un amojonamiento o señalización de un camino en procura del rigor en la construcción de esas (casi malditas) explicaciones acerca de cómo se producen, circulan y se transforman los significados (múltiples y hasta contradictorios; y ninguno de ellos con el menor título a considerarse EL VERDADERO, sino meramente, cada uno en su momento, EL, en mayor o menor medida, VIGENTE); pero hoy diría, por lo menos, también otras cosas y, con seguridad, las diría de otro modo; simplemente, porque todavía sigo vivo, o sea, cambio (¿qué quedará en mi cuerpo de hoy de aquel cuerpo de entonces?) y, sin embargo, permanezco lo suficiente como para saber que cambio (sigo siendo el objeto semiótico designado por un "Juan" deíctico que, designándome del mismo modo, nunca designó lo mismo; fundamento escurridizo para cualquier interpretante que pretenda atraparme con el cazamariposas de ese hermoso representamen: "Juan").

5. Estimado amigo: en SEMIOTICIANS escribe el que quiere escribir (dentro del marco de una exploración hacia la construcción de una metodología de eficacia específica: lo repito una vez más, la explicación del significado) y se limita a leer el que quiere leer, porque le gusta leer lo que se escribe acerca de estos temas. 

6. En ese párrafo: "Pero seamos prácticos. ¿Qué entiendo por valor corporal de un objeto? El valor que tiene un objeto para un sujeto derivado de que tiene un cuerpo, esto es, un conjunto de propiedades naturales. ¿Y qué entiendo por valor aparente de un objeto? El valor que tiene un objeto para un sujeto derivado de que tiene una apariencia, esto es, un conjunto de referencias." Afirmas al VALOR CORPORAL como LO DERIVADO (PARA UN SUJETO) DE... UN CONJUNTO DE PROPIEDADES NATURALES; esa expresión: "conjunto de propiedades naturales" es un fantasma, ya que siempre estará mediado por el discurso (o semiosis: icónica, indicial o simbólica) que construyl conjunto; luego el VALOR lo construye el sujeto mediante el discurso que produce y no las propiedades naturales. TERTIUM NON DATUR. O sea, lo perverso es, para mí, oponer lo natural y la apariencia. No se oponen, se integran: LO NATURAL SERÍA UN OBJETO DINÁMICO, o sea, algo que demanda un signo (o representamen) que lo represente; y LA APARIENCIA SERÍA UN INTERPRETANTE FINAL, o sea, el hábito de verlo (o conocerlo) de determinada manera, mientras tenga vigencia esa manera de verlo/conocerlo.

7. Finalmente dices que LA SEMIOLOGÍA "es una esfera de saber que está aún por definir su estatuto de manera firme entre las ciencias sociales". En lo único que disiento es en que sea un saber que forme parte de las ciencias sociales; no es una de las ciencias sociales; es un método de investigación que excede el espacio conceptual de las ciencias sociales. En lo demás estoy de acuerdo: está aún por definir su estatuto de manera firme. Pero la responsabilidad de ello, a mi parecer, desde mi ideología, pero a partir de mi revisión crítica de muchos tratadistas y estudiosos del área (generalización facilista, que tendría que precisar y que quizá en algún momento unos y otros lo vayamos haciendo), digo que la responsabilidad por la carencia de un estatuto firme para la SEMIOLOGÍA o la SEMIÓTICA proviene de quienes ha utilizado enfoques, ya bien exclusivamente metafísicos, ya bien estrictamente positivistas, para su construcción teórica y analítica. Una terminación fácil para este mensaje: la solución está en no ser ni EXCLUSIVO ni ESTRICTO, simplemente RIGUROSO.

Cordialmente,

Juan

Juan Magariños de Morentin

Mensaje 3626

Mié Jul 9, 2003  6:11 pm

francisco umpiérrez sánchez 

Glosario de semiótica 126

Sobre "Semiología del mundo animal"

Estimados miembros de Semioticians:

Estimado Juan Magariños:

1. Los conceptos y su vigencia. Hay dos razones que obligan a cambiar los conceptos que uno tiene sobre un determinado objeto: una, que el objeto haya sufrido alguna modificación de orden cualitativo, y otra, que un nuevo análisis del objeto haya aportado aspectos nuevos no recogidos por el viejo concepto. Y como ninguna de estas dos razones se han producido, no veo la necesidad de cambiar los conceptos que he esgrimido en la Semiología del mundo animal.

2. Los conceptos y su elaboración. Al igual que para ti la “Arqueología del saber” de Foucault representa un referente fundamental en este tema que nos ocupa, para mí lo representa “La actividad nerviosa superior” de Pavlov. Este famoso fisiólogo se aisló durante 10 años para estudiar la actividad nerviosa superior de un determinado animal: el perro. De las múltiples conexiones que establece el organismo animal con su entorno seleccionó una sola: la conexión alimenticia. Y estudió dicho conexión, no en la compleja red de relaciones en la que hace su vida normalmente el perro, sino en sus factores más elementales: el propio perro, su audición, su segregación salivar, la carne y el gong de la campana. Los conceptos con que explica la actividad nerviosa superior del perro no los definió previamente, sino que los elaboró a partir de los hechos observados. Se trata en este caso de seguir la pauta de la teoría del conocimiento materialista dialéctico: partir del conocimiento sensible, de lo particular, para llegar al conocimiento lógico, lo universal. Y esta es la pauta que yo he seguido en mi trabajo “Semiología del mundo animal”. Mi punto de partida son dos hechos particulares: cómo caza la víbora del desierto a una salamanquesa y cómo caza la serpiente cola de lombriz a una rana. En ambos casos los depredadores emplean una táctica semiológica, de la cual doy una determinada explicación, y a partir de la cual elaboro la concepción de que bajo el punto de vista de la Semiótica los objetos del mundo son unidades de dos caras: cuerpo y apariencia. Creo que si alguien quisiera poner en cuestión el rigor de mi estudio, a mi juicio debería atender a dos aspectos: uno, demostrar que mi análisis de los hechos es insuficiente o falso, y dos, probar que los conceptos que elaboro no brotan de los hechos observados sino que han sido introducidos de una manera forzada desde fuera.

3. La representación religiosa. Soy profundamente ateo. Defiendo, siguiendo a Marx, que no fue Dios quien creó al hombre, sino el hombre a Dios. De manera que al estar hecho por los hombres, Dios fue concebido de modo antropomórfico. Así que todo lo que encontramos en Dios como propiedades extremas y absolutas, las encontramos en los hombres como propiedades limitadas y relativas. Dicho de otro modo: Dios es un hombre idealizado. Además de que en Dios sólo encontramos al hombre (y esto nada tiene que ver con la fe), también ocurre que todas las religiones tienen su propia representación de Dios y su teología. Lo único que hice en la exposición de mi trabajo es tener en cuenta la representación religiosa cristiana de la unidad del cuerpo y del alma, que es conocida por todo el mundo, como ejemplo analógico de la representación que yo tengo de los objetos de la semiología como unidad de cuerpo y apariencia. Y lo empleé además porque muchas cosas que se dicen del alma en su relación con el cuerpo, pueden decirse de la apariencia en su relación con el cuerpo. No quisiera terminar este apartado sin que escuchemos unas palabras de Marx a este respecto: “El hombre es el mundo de los hombres, el Estado, la sociedad. Este Estado, esta sociedad, producen la religión, una conciencia del mundo invertida, porque ellos son un mundo invertido. La religión es la teoría general de este mundo, su compendio enciclopédico, su solemne complemento, su pundonor espiritualista, su entusiasmo, su sanción moral, su razón general de consolación y de justificación”. Dicho de forma operativa: en la religión encontramos teoría y razón, y no exclusivamente fe.

4. La apariencia y la cosa en sí. A este respecto subrayo tres juicios tuyos: 1) la apariencia es resultado de la percepción, 2) la realidad es ella misma apariencia, y 3) sólo me adhiero al pensamiento de que, en sí misma, (la realidad) es incognoscible. Responderé a tus planteamientos juicio por juicio. Primer juicio: no creo que la apariencia sea un resultado de la percepción, sino uno de los tantos modos del ser de la realidad. Es cierto que la realidad existe para los órganos de los sentidos como apariencia, pero no lo es que sea resultado de la actividad perceptiva de los órganos de los sentidos. De todos modos este juicio tuyo, que la apariencia es resultado de la percepción, se contradice con tu segundo juicio, donde afirmas que la realidad es ella misma apariencia. Segundo juicio: tú mantienes que la realidad es ella misma apariencia, y yo afirmo que la apariencia es una parte de la realidad y no algo opuesto a la realidad. De modo que en este punto estamos totalmente de acuerdo. Tercer juicio: tú concibes la realidad de manera doble, como apariencia y como ser en sí misma, yo por mi parte la concibo como unidad de apariencia y esencia en el ámbito de la Teoría del Conocimiento, y como unidad de cuerpo y apariencia en el ámbito de la Semiótica. Por lo tanto, estamos de acuerdo en dos puntos, que la apariencia es una parte de la realidad y que la realidad es una unidad doble, y estamos en desacuerdo en la concepción del otro lado de la realidad que no es la apariencia, que tú lo concibes como un ser en sí mismo y yo como esencia en un caso y como cuerpo en otro caso.

5. La realidad en sí misma. Está de sobra reconocer que en su desarrollo las investigaciones semióticas tropiezan inevitablemente con problemas filosóficos, más especialmente con problemas gnoseológicos, y que es necesario resolverlos. De ahí que debamos admitir que la Semiótica encuentra en la Filosofía algunos de sus fundamentos. Tu representación de la realidad como unidad de apariencia y de ser en sí coincide con la representación de Kant. Al igual que coincides con Kant en tu postura gnoseológica respecto de la realidad en sí o cosa en sí: caracterizándola como incognoscible. A este respecto te diré primero lo que opino de acuerdo con Hegel, y después de acuerdo con Engels. Si Kant afirma que la cosa en sí no puede ser conocida por los sentidos ni por la razón, ¿cómo supo de su existencia? ¿Cómo puedo saber que algo existe sin conocerlo? De ninguna manera, sólo mediante la fe. No en vano Hegel opinaba que la cosa en sí de Kant era un pensamiento vacío o la nada. Engels, por su parte, respondió a la cosa en sí de Kant de la siguiente manera: “Si podemos demostrar la exactitud de nuestro modo de concebir un proceso natural, reproduciéndolo nosotros mismos, creándolo como resultado de sus mismas condiciones, y si, además, lo ponemos al servicio de nuestros propios fines, daremos al traste con la “cosa en sí “ inasequible de Kant. Las substancias químicas producidas en el mundo vegetal y animal siguieron siendo “cosas en sí” inasequibles hasta que la química orgánica comenzó a producirlas unas tras otras; con ello, “la cosa en sí” se convirtió en una cosa para nosotros,...”.

6. El espejo y la manzana. En vez de poner a un hombre mirándose en un espejo, o a un hombre mirando una manzana, quité al hombre de por medio de ambos extremos. Si en vez de un complejo ojo pongo un espejo, paso de lo complejo a lo simple. Si en vez de poner un complejo hombre pongo una manzana, paso igualmente de lo complejo a lo simple. Y esto es lo que busco: analizar los fenómenos semióticos más sencillos que existan. Y la relación de reflejo que existe entre una manzana y un espejo es un caso de fenómeno simple, o al menos más simple que si introdujéramos al hombre de por medio. A este respecto lo único que señalé en mi mensaje anterior es que el estudio semiótico de esta relación aparece publicado en el Archivo de Semioticians bajo el título “Reflexiones sobre semiótica”. Otra cosa sería que tú me emplazaras a que yo diera una explicación sobre los modos de expresión, que es el capítulo donde se estudia la relación entre el espejo y la manzana. Emplazamiento que yo aceptaría gustoso.

7. Conocimientos fundamentados. No sé si me equivoco, pero creo que en el párrafo 4 de tu mensaje me hablas un poco irónicamente. Creo que esta falta de entendimiento mutuo se debe, en parte, a las diferencias de estilo, y en parte, a las diferencias de actitud ante la vida. No soy agnóstico ni escéptico. No dudo que el mundo pueda cambiarse ni dudo que sea posible conocerlo. No temo al error ni el error me lleva a la duda y a la ambigüedad. Soy firme y resolutivo, tanto en el acierto como en el error. No me ato a las ideas que tengo como si no pudieran experimentar cambios Lo único que me exijo es cambiarlas en el campo de las batallas teóricas. Me da lo mismo lanzarme a un sosegado lago que a un río salpicado de rápidos. Siempre me lanzo, aunque corra el riesgo de ahogarme. Y si me tengo que retirar de un campo de batalla, me retiro; pero no para abandonar sino para recuperar fuerzas y lanzarme de nuevo a la batalla. Así que firmeza y resolución es lo que encuentras en mis afirmaciones, y no la autocomplacencia de quien lo tiene todo fundamentado. De todos modos la noción de fundamento se relaciona con la noción de consecuencia. De lo que se trata es de que si lo que uno afirma lo dice porque sí, como si se lo sacara de la manga, o como consecuencia de ciertos fundamentos teóricos y prácticos. De manera que creo que tú, al igual que yo, tienes también los conocimientos bien fundamentados. Cosa distinta es que no compartimos los mismos fundamentos.

8. Propiedades naturales. En mi mensaje anterior yo afirmé que por valor corporal entendía el valor que tenía un objeto para un sujeto derivado de que poseía un cuerpo, esto es, un conjunto de propiedades naturales. A este respecto tu planteas lo siguiente: ““conjunto de propiedades naturales” es un fantasma, ya que siempre estará mediado por el discurso ( o semiosis icónica, indicial o simbólica) que construye a tal conjunto...” La captura y el posterior consumo de la salamanquesa por parte de la víbora del desierto está mediado por un proceso semiológico. En este punto coincido contigo. Pero no coincido contigo en que por esta razón, por la mediación de un proceso semiológico, las propiedades naturales de la salamanquesa se transformen en unos fantasmas. La salamanquesa sirve de medio de subsistencia de la víbora porque tiene unas determinadas propiedades nutritivas: proteínas, minerales, grasas, etcétera. Y a eso llamé valor corporal de la salamanquesa, al valor que tenía la salamanquesa derivado de que poseía un cuerpo, esto es, un conjunto de propiedades nutritivas.

9. Creo, por último, que los debates, las diferencias, los encontronazos, los tropiezos, son motivo de alegría. A mí me hacen mover los pensamientos, fundamentarlos mejor, valorar con más rigor las consecuencias de lo que digo, y adaptar mi discurso a las condiciones concretas del auditorio que en cada momento me escucha. Creo también, y esto es una idea en la que insisto mucho, que de este modo fortalecemos el interés común de Semioticians y lo volvemos más atractivo para quienes nos escuchan. Pues estamos aquí para eso: para hacer de la Semiótica un saber cada vez más científico y más útil.

Francisco Umpiérrez Sánchez

En Las Palmas de Gran Canaria. A 3 de julio de 2003.

Mensaje 3617

Mar Jul 9, 2003  12:49 pm

dia alvarez 

Glosario de semiótica 127

Continuum de expresión y de contenido

Queridos amigos:

Abordando la propuesta semiótica de Eco con respecto a la producción de signos me he topado con estos dos términos que no me terminan de quedar claros.

¿Alguno de ustedes podría ayudarme a entender qué significa cada uno y cuál es la diferencia entre ellos y su relación en la producción de signos?

Gracias mil.

DIA

Mensaje 3621

Mié Jul 9, 2003  10:58 pm

Norman Ahumada 

Glosario de semiótica 128

Continuum de expresión y de contenido

Estimada Dia:

Te ruego me perdones por mi respuesta que irá en un nivel tan básico, pero tal vez es una "deformación profesional" debida a mi permanente trato con estudiantes de los primeros cursos.

Eco postula la idea de que el plano de la expresión se presenta al comienzo como una serie continua de elementos, donde no hay o no se hacen distinciones entre sus componentes, sino que se los ve como una inmensa masa amorfa de "materia". Esto es el continuum de la expresión. Por otra parte, y en el plano del contenido, encontramos una serie también continua de elementos (que pueden tener un referente material o no) y todo lo que podemos pensar sobre ellos, que se halla en un estado amorfo y no segmentado, es decir, sin hacer aún una distinción entre sus partes o componentes. Este es el continuum del contenido.

Cuando necesitas pensar o hablar acerca de esta "masa amorfa" del contenido, segmentas el continuum, vale decir, "recortas" un trocito y entonces te ves en la necesidad de buscar cómo expresar esa pequeña idea. Para eso "recortas" también un trocito del continuum expresivo (lo segmentas) y lo pones en relación con el "trozo" de contenido. Así instituyes un código. Así has producido un signo.

Ambos conceptos están estrechamente ligados a la idea de sustancia y forma. Recortas la sustancia (del contenido) dándole una forma determinada que la hará distinta a otros elementos de la misma sustancia y la pones en relación con un trozo de sustancia (de la expresión) a la que, a su vez, has también dado una forma determinada para distinguirla de otras expresiones.

Son las unidades discretas extraídas del continuum amorfo de la sustancia de la expresión y del contenido.

Ojalá te haya sido útil.

Cordialmente,

Norman Ahumada

Mensaje 3624

Mié Jul 9, 2003  4:31 pm

Juan Magariños 

Glosario de semiótica 129

Continuum de expresión y de contenido

Estimadas/os SEMIOTICIANS

y, en especial, estimado Norman: 

Sólo una reflexión, que no se refiere tanto a quién dice qué, ni menos todavía a quién dice bien o quién dice mal, sino a considerar ciertas relaciones lógicas en procura de su mayor eficacia explicativa posible. Por tanto, esto no es una crítica a tu mensaje, sino el desarrollo de algunas consideraciones que me suscitó su lectura, en especial tu opción, con la cual disiento, cuando escribes: "Cuando necesitas pensar o hablar acerca de esta "masa amorfa" del contenido, segmentas el continuum, vale decir, "recortas" un trocito y entonces te ves en la necesidad de buscar cómo expresar esa pequeña idea. Para eso "recortas" también un trocito del continuum expresivo (lo segmentas) y lo pones en relación con el "trozo" de contenido."

¿Cómo se puede recortar un trocito de la masa amorfa del contenido, si no es disponiendo ya del trocito del continuum expresivo que va a permitir producir tal recorte? Pero, ¿puede establecerse un orden cognitivo entre expresión y contenido? Yo creo que SÍ. ¿Se puede identificar una porción del CONTINUUM DE CONTENIDO (suponiendo, provisionalmente, que exista tal continuum), si se carece, previamente, de la porción de CONTINUUN DE EXPRESIÓN (admitiendo el supuesto equivalente) que permita recortarlo e identificarlo? Yo creo que NO. Y tampoco creo que sea una cuestión circular como la del huevo o la gallina.

Considero que LA EXPRESIÓN no es un continuum ni necesita cortes previos, entre otras razones porque es la manifestación o réplica (cualquiera sea su materia prima: palabras, imágenes, y objetos o comportamientos) de determinadas convenciones comunicativas vigentes, con sus reglas relacionales preestablecidas (al menos, en un momento y sociedad determinados); por eso, personalmente, no estoy de acuerdo en que exista un CONTINUUM DE LA EXPRESIÓN. En cambio, sí se necesita la selección y configuración de lo socialmente disponible como FORMAS POSIBLES DE EXPRESIÓN que sean las adecuadas para concretar sus textos (o semiosis sustituyentes), de donde puede surgir la potencia creativa de su eventual usuario y de los que provendrá su eficacia para acotar y dar entidad a un eventual contenido. Esta es la perspectiva CONSTRUCTIVISTA, desde la cual EL SIGNIFICADO de todo ente y/o fenómeno social es EL RESULTADO de determinada expresión.

La idea de continuum aplicada al CONTENIDO (lo que implica afirmar una existencia, pero suponer no identificables sus partes componentes; o sea, en este caso, se afirma la existencia "a priori" del contenido, pero se lo considera no discernible) supone un SUSTANCIALISMO, para el cual los significados de los entes y fenómenos preexisten con independencia de la expresión, que lo único que haría sería darle forma. Es la concepción de Saussure, epistemológicamente desarrollada por Hjelmslev: LA FORMA DE LA EXPRESIÓN produce LA FORMA DEL CONTENIDO que, de modo amorfo, ya preexistiría, y a esta relación entre ambas formas o planos (de la expresión y del contenido), Hjelmslev la denomina "FUNCIÓN SEMIÓTICA; expresión que él prefiere a la denominación de "SIGNO". Pero, en la concepción de estos autores, la existencia del contenido PRECEDE a la existencia de la expresión y esto es lo que se denomina "SUSTANCIALISMO". 

Desde un CONSTRUCTIVISMO (posición en la que, con todo respeto a los seguidores de la posición SUSTANCIALISTA, yo me incluyo), en vez de esa afirmación metafísica de la EXISTENCIA NECESARIA DE UN CONTENIDO INCOGNOSCIBLE en cuanto pura existencia (caída metafísica en la que no incurre Peirce, para quien la existencia corresponde a la SEGUNDIDAD, o sea, requiere previamente de la posibilidad de la percepción de sus cualidades, o sea, de la PRIMERIDAD), se requerirá de LA ACTUALIZACIÓN DEL PLANO DE LA EXPRESIÓN para que, posteriormente y en virtud de su eficacia específica, adquiera existencia (cognitiva; única existencia cognoscible par el ser humano) el plano del contenido. De este modo LOS SIGNOS (expresiones o representaciones de algo diferente a ellos mismo) producen el conocimiento de los ENTES (conceptos, objetos, fenómenos, etc., diferentes de los signos, pero representados por los signos y constituidos por ellos en otros nuevos signos) y sin tales signos, la existencia de los entes sería incognoscible para el ser humano, y, por tanto, la afirmación de su existencia constituye un enunciado metafísico en cuanto no comprobable, luego ineficaz para la constitución del conocimiento. 

O sea, la expresión NO CREA la realidad, pero es el único instrumento que LE CONFIERE SIGNIFICADO y, por tanto, permite CONOCERLA; esto quiere decir, a mi entender, que la realidad, si carece de significado, no existe para el ser humano, para el cual lo INSIGNIFICANTE (no en cuanto despreciable o de poca significación, sino en cuanto la negación de toda significación y de todo conocimiento) es INEXISTENTE. Suelo citar (sin poder recordar a quién), y creo haberlo escrito también en SEMIOTICIANS, que todo cuanto nos rodea NO ES EL SUEÑO DE UN DEMENTE EN EL RINCÓN DE UN MANICOMIO; es decir, NO NIEGO LA REALIDAD, pero también afirmo que la realidad a la que el ser humano tiene acceso es a la del significado de cada uno de los entes, materiales o imaginarios, del mundo y, así, éste resulta construido por la expresión que para ello se utilice.

O sea, yo no creo que exista EL AMOR antes e independientemente de las EXPRESIONES (verbales, figurativas, comportamentales, etc.) que lo construyen; ni creo que pueda identificarse UN ÁRBOL con independencia de las EXPRESIONES (verbales, figurativas, comportamentales, etc.) que lo actualizan como existente. Tampoco creo que preexista o anteceda LA IDEA POÉTICA a LA EXPRESIÓN que es el instrumento que la constituye en poética; el poeta no busca la expresión que concrete la idea poética que ya posee (aunque así suela decirse habitualmente); el poeta busca la expresión que concrete la idea poética que INTUYE, PERO QUE NO EXISTIRÁ hasta que encuentre la expresión que la produzca.

Cordialmente,

Juan

Juan Magariños de Morentin

Mensaje 3625

Mié Jul 9, 2003  5:34 pm

"Paula" 

Glosario de semiótica 130

Continuum de expresión y de contenido

Estimado Dr. Magariños: concuerdo con sus expresiones acerca de "contenido" y "expresión", no obstante lo cual me parece interesante señalar que, de modo provisorio, puede establecerse una diferenciación conceptual para de alguna manera establecer un punto de corte, en la investigación, en lo que consideremos actúe como semiosis sustituyente. En cuanto a la poética comparto sus referencias, por lo menos desde la escritura.

Mensaje 3627

Jue Jul 10, 2003  7:27 am

Norman Ahumada 

Glosario de semiótica 131

Continuum de expresión y de contenido

Estimado Juan:

Entiendo el desarrollo de las ideas que expones, no como una crítica a mi mensaje, sino como el planteamiento de una instancia para conversar, discutir, tal vez aclarar y, definitivamente avanzar en esta materia que nos gusta tanto. Agradezco sinceramente tu intervención.

Pero no era tanto mi idea (desgraciadamente), sino la de Eco, que la explica a través del ejemplo de la información que puede extraerse de una represa o embalse y señala que existen dos continua: el de la expresión y el del contenido, que normalmente se refieren a materias no semióticas, como los elementos que, en su ejemplo, "se usan como material amorfo del que el técnico extrae elementos pertinentes y discretos para usarlos como artificios expresivos" en el primer caso, y el también amorfo "continuum de posibilidades físicas, de fenómenos psíquicos, de comportamientos y de pensamientos a los que el sistema (de posiciones vacías) ha conferido un orden, seleccionando en ellos un conjunto estructurado de unidades semánticas".

De ambos continua surgirán las unidades discretas, tanto expresivas como de contenido, que formarán la hjelmsleviana función semiótica. Si alguien se ve en la necesidad de segmentar un continuum del contenido, se verá obligado a hacer lo mismo con el continuum expresivo para establecer la relación. Pero sé que un continuum expresivo, o unidades ya discretas de la expresión, no tienen sentido (ni derecho a la existencia, probablemente) si no se unen a un contenido; sin embargo las unidades discretas del contenido NECESITAN de las unidades expresivas que lo vehiculizarán (y éstas sí que tienen derecho a la existencia). Solo entonces se tendrá un SISTEMA SEMANTICO, con un código instituido por primera vez, en un trabajo de invención.

Esto es lo que creí entender en el libro de Umberto Eco.

Y tú señalas que "Considero que LA EXPRESIÓN no es un continuum ni necesita cortes previos, entre otras razones porque es la manifestación o réplica (cualquiera sea su materia prima: palabras, imágenes, y objetos o comportamientos) de determinadas convenciones comunicativas vigentes, con sus reglas relacionales preestablecidas (al menos, en un momento y sociedad determinados)", pero me parece que estás hablando de la expresión en sistemas YA configurados, y no en sistemas en que se está inventando (como en el ejemplo de Eco), y donde aún no hay convenciones comunicativas vigentes ni mucho menos, obviamente, reglas relacionales preestablecidas. Por eso entendí que no era una crítica a lo dicho por mi, sino más bien a lo dicho por Hjelmslev (o por Eco hablando de lo de Hjelmslev).

Cordialmente,

Norman Ahumada.

Mensaje 3630

Jue Jul 10, 2003  10:30 am

"Paula" 

Glosario de semiótica 132

Continuum de expresión y de contenido

Estimado Francisco: vale todo lo que usted dice como preocupación filosófica. Comprendo su asombro en muchas cuestiones, pues es la misma actitud con que hace años yo comencé mis estudios de Semiótica. Inclusive recuerdo que increpé a una gran Profesora, que seguía a J. Kristeva para estudios sobre imagen, diciéndole que cómo podía ser que sólo reconociéramos discursos. En fin, luego advertí que la Semiótica no es una disciplina pretenciosa, sino una herramienta para estudiar objetos que signifiquen, cuanto menos en las Ciencias Sociales, y se trata de hacerlo con rigor y especificidad, lo cual me parece significa poner en claro las operaciones lógicas de inferencia, u otro tipo de recorrido que hacemos al pensar, de modo de poder demostrar lo que decimos de manera sencilla y procesable por quienes inclusive no son semiólogos. El agnosticismo y los temas de la Fe abrirían un nuevo capítulo de discusión, como ya se hizo con la interpretación de los textos bíblicos hace años. Simplemente, para los que somos creyentes, digamos que, bueno, "Dios se significa a sí mismo", desde una perspectiva semiótica. Que esté usted bien, y recuerde que tratamos de ponernos de acuerdo en una disciplina que no pretende ser la madre de las ciencias. Paula Winkler.

Mensaje 3656

Vie Jul 18, 2003  12:52 pm

"Antonio Caro Almela" 

Glosario de semiótica 133

El signo en Peirce

(Pido excusas a los estimados miembros de semioticians por referirme a un mensaje tan antiguo como el que a continuación reproduzco.)

El 30 de junio, a las 23:26, Liliana Gutiérrez escribió::

> ...si lo primero,no es signo y pasamos del pensamiento > dicotomico y tricotomico,a no entiendo bien que otra > cosa....se hace necesario otro foro,ya que este tiene > sus limites claros y precisos. > (Muchos aqui,nos enojamos con Peirce,pero todavia no > estamos en condiciones de superarlo) > Dichos limites han sido enunciados por el prf > Magariños,con bibliografia minima incluida,o sea que > los invitados estamos en esa casa,con la seguridad de > que los cimientos estan siendo custodiados y > cuestionados todo el tiempo,por su constructor( con > experiencia suficiente acreditada).

En principio, no pensaba responder al anterior mensaje -respuesta implícita, a su vez, de otro mío, aunque sin citarme explícitamente- puesto que su firmante se arroga, al parecer, unos derechos a juzgar qué mensajes son pertinentes o no para el presente foro que en puridad sólo pertenecen a su moderador, mi colega, el profesor Magariños de Morentin, de cuya estimación hacia mi persona tengo, por lo demás, numerosas muestras.

No obstante, y puesto que el silencio puede ser entendido como aceptación, me he decidido a redactar estas líneas aunque sea -por motivos personales que no vienen al caso- a destiempo.

Creo interpretar adecuadamente al profesor Magariños cuando entiendo que él nunca ha pretendido erigir el foro semioticans como un reducto de ortodoxia donde se trate de hacer prevalecer contra viento y marea una determinada posición o doctrina semiótica. Ello iría en detrimento de la naturaleza interpretativa que corresponde por su propia naturaleza a la investigación semiótica. Y la mejor prueba es el talante abierto que él reclamaba para sus propios puntos de vista en mensaje dirigido a la lista el pasado día 7. Por lo demás, he debatido en numerosas ocasiones en esta lista mis propios puntos de vista con los del profesor Magariños -partiendo de una coincidencia esencial en nuestro enfoque semiótico/cognitivo-, encontrando siempre en él un respeto y consideración de las que me honro, y ello con independencia de quién "llevara la razón" en cada caso.

En lo que sí coincido plenamente con el profesor Magariños es en la exigencia de RIGOR que él subrayaba en su mensaje antes citado. Y en ese sentido, puedo asegurar a la señorita Liliana Gutiérrez que el punto de vista "heterodoxo" al que hacía incidentalmente mención en mi mensaje a la lista del pasado día 29 de junio, como respuesta a otro anterior de Francisco Umpiérrez, es el fruto de un largo trabajo intelectual, con cuyos resultados se podrá estar o no de acuerdo, pero de cuyo rigor nadie tiene derecho a dudar sin tan siquiera conocerlos.

Cordialmente,

Dr. Antonio Caro Almela

Profesor Titular de la Universidad Complutense de Madrid 

Mensaje 3668

Mar Jul 22, 2003  3:04 pm

"angelesingaramo" 

Glosario de semiótica 134

Objeto - idea

Estimados semioticians:

Antes que nada gracias por la cálida bienvenida. 

Leyendo a Peirce se me presento una inquietud, y pensé en preguntarles así podría comprender mejor su teoría. Si lo que toma el signo del objeto es una idea, y está idea no está en el objeto sino en el pensamiento (por lo tanto el signo se presenta como un "nuevo decir" de algo que ya estaba dicho o pensado respecto al objeto) 

¿Es la mente del hombre una especie de archivo en la que al estar en presencia de un objeto se activan las posibilidades sustitutivas de tal objeto con todos los "repertorios ya percibidos" que poseemos en nuestra mente? Si esto fuera así, entonces que pasaría si nos encontramos frente a "algo totalmente impensable hasta ese momento en todos sus aspectos", algo que no pueda ser sustituído porque no tengamos con qué hacerlo?

Desde ya les agradezco muchísimo. 

Saludos para todos.

Angeles.

Mensaje 3669

Mar Jul 22, 2003  4:39 pm

Juan Magariños 

Glosario de semiótica 135

Lo impensable

Estimadas/os SEMIOTICIANS y,

en especial, estimada Ángeles:

Si hubiese " 'algo totalmente impensable hasta ese momento en todos sus aspectos', algo que no pueda ser sustituido porque no tengamos con qué hacerlo", para Peirce, eso NO SERÍA SIGNO, en su sistema de pensamiento, y yo, completamente de acuerdo con Peirce, incluso me arriesgo a afirmar que ni siquiera lograríamos percibirlo o sea no nos enteraríamos de que estuviese ahí. Sería algo así como "lo ÓNTICO" de un ente, previo a todo conocimiento que de él pudiera llegar a poseer alguien, a lo que le faltaría "el LOGOS", que es lo que se requiere que DE SIGNO YA TENGA ese ente, en cuanto DE ALGÚN MODO YA PENSADO para poder ser percibido. O sea, la creación se produce siempre a partir de algo preexistente; o sea, TODA CREACIÓN humana (y en la divina no creo) no lo es en su modo absoluto, sino que es TRANSFORMACIÓN y así, dialécticamente, se va desplegando el conocimiento. Al menos, así es como yo lo considero.

Cordialmente,

Juan

Juan Magariños de Morentin

Mensaje 3670

Mié Jul 23, 2003  10:26 am

"marty" 

Glosario de semiótica 136

Lo impensable

Dos respuestas (de Peirce) provenientes de

http://www.univ-perp.fr/see/rch/lts/marty/76-fr.htm

55 - 1910 - C.P. 2-230 - Signification : 

Le mot signe sera employé pour dénoter un objet perceptible ou seulement imaginable ou même inimaginable en un sens - le mot Anglais fast, par exemple, qui est un signe n'est pas imaginable, puisque ce n'est pas ce mot lui-même qui peut être couché sur le papier ou prononcé, mais seulement une instance de ce mot, et puisqu'il est le même mot lorsqu'il est écrit que lorsqu'il est prononcé, mais qu'il est un mot quand il signifie "vite" et un tout autre mot quand il signifie "fixe" et un troisième quand il se rapporte à l'abstinence. Mais pour que quelque chose soit un signe, il faut, comme on dit, qu'il "représente" quelque chose d'autre, appelé son objet, bien que la condition stipulée qu'un signe soit autre que son objet soit peut-être arbitraire, puisque, si nous maintenons cette condition, il faut à tout le moins que nous fassions une exception dans le cas d'un signe qui est une partie d'un signe [...]

UN SIGNE PEUT AVOIR PLUS D'UN OBJET. Ainsi la phrase ''Caïn tua Abel" qui est un signe, renvoie au moins autant à Abel qu'à Caïn, même si elle n'est pas considérée comme il le faudrait, à savoir comme ayant un "assassinat" comme troisième objet. MAIS L'ENSEMBLE DES OBJETS PEUT ETRE REGARDE COMME FORMANT UN OBJET COMPLEXE. Dans ce qui suit et souvent ailleurs, nous ferons comme si les signes n'avaient chacun qu'un seul objet dans le but de sérier les difficultés. Si un signe est autre que son objet, il doit exister, soit dans la pensée, soit dans l'expression, quelque explication ou argument ou quelque contexte montrant comment - dans quel système ou pour quelle raison le signe représente l'objet ou l'ensemble des objets qu'il représente. Or, le signe et l'explication pris ensemble forment un autre signe et puisque l'explication sera un signe, elle requerra probablement une autre explication qui, ajoutée au signe déjà plus étendu, formera un signe encore plus vaste ; et en continuant ainsi nous parviendrons ou devrions parvenir en fin de compte à un signe qui est signe de lui-même, contenant sa propre explication et les explications de toutes ses parties significatives ; et suivant cette explication chacune de ces parties a quelque autre partie pour objet. En conséquence, tout signe a, en acte ou virtuellement, ce que nous pouvons appeler un précepte d'explication suivant lequel il faut le comprendre comme étant, pour ainsi dire, une sorte d'émanation de son objet ... 

56 - 1911 - MS 849 :

Le mot Signe, comme il sera utilisé ici, dénote tout objet de pensée qui excite un genre quelconque d'action mentale, qu'elle soit volontaire ou non, concernant quelque chose reconnu par ailleurs [...]. Chaque signe dénote quelque chose, et cette chose qu'il dénote est appelée son Objet [...]. J'appelle l'idée ou action mentale qu'un signe excite et que le signe force interprète à attribuer à son ou ses Objets, son Interprétant [...]. Car un signe ne peut dénoter un Objet qui n'est pas connu par ailleurs par son interprète, pour la raison évidente que s'il n'a aucune connaissance de l'objet à ce moment-là, il ne peut pas posséder ces idées par le seul moyen desquelles son attention peut être dirigée sur l'objet dénoté même. Chaque objet d'expérience excite une certaine idée de quelque sorte ; mais si cette idée n'est pas suffisamment associée et de manière correcte, avec quelque expérience préalable, capable de diriger l'attention, elle ne sera pas un Signe.

UN SIGNE A NECESSAIREMENT POUR OBJET QUELQUE FRAGMENT D'HISTOIRE, C'EST A DIRE DE L'HISTOIRE DES IDEES. I1 doit exciter quelque idée. Cette idée peut consister entièrement à diriger l'attention, comme dans un signe tel que "homme", "vertu", "manière".

Mensaje 3671

Mié Jul 23, 2003  11:21 am

"Eleonora Langard" 

Glosario de semiótica 137

Lo impensable

En consonancia con lo que respondiera el Prof. Magariños y en relación al problema del objeto como signo en Peirce, te recomiendo la primera parte del libro "Kant y el ornitorrinco" de Umberto Eco (Cap. 1 y 2), en el que, mediante algunos ejemplos especiales, muestra como se articula la relación entre percepción y significación.

Justamente ejemplifica con casos en los que "algo totalmente impensable hasta ese momento en todos sus aspectos" se le presenta a algunos personajes históricos como el rinoceronte a Marco Polo o el caballo a Moctezuma. Y por supuesto, desde el título del libro, la perplejidad que hubiese provocado en el propio Kant (si hubiese vivido) el "descubrimiento" del ornitorrinco, "algo" que sin dudas puede ser paradigmático en términos de lo "impensable".

Eleonora

Mensaje 3672

Mié Jul 23, 2003  12:48 pm

Juan Magariños 

Glosario de semiótica 138

Lo impensable

Estimados SEMIOTICIANS y, 

en especial, estimadas Eleonora y Ángeles:

El rinoceronte para Marco Polo, el caballo para Moctezuma o el ornitorrinco para Kant, NUNCA SERÍAN "algo totalmente impensable hasta ese momento en todos sus aspectos", sino una variante de la forma (¿im?)posible de un animal. Por eso pudieron imaginarse unicornios, hipogrifos, centauros, toros alados, etc. Eso NO ES LO IMPENSABLE. 

TAMBIÉN SERÍA ABSURDO QUE YO PRETENDIERA DECIR QUÉ ES LO IMPENSABLE (y menos aún, dar algún ejemplo), YA QUE, SI LO LOGRASE, DESDE ESE MISMO MOMENTO ESTARÍA DEMOSTRANDO QUE SERÍA PENSABLE. Lo más cercano que he "leído" a lo impensable o, quizá mejor, a lo inimaginable (con un curioso desafío para establecer si algo IMPENSABLE equivale a algo INIMAGINABLE), lo he encontrado en algunos cuentos de Howard Phillips LOVECRAFT, al aludir, de distintos modos y por diferentes vestigios sensoriales, a "una presencia inidentificable", a la que podemos NOMBRAR, como se nombra lo IMPENSABLE y lo INIMAGINABLE, lo que no quiere decir que efectivamente pueda pensárselo o imaginárselo. [Y estoy tocando dos temas que a mí me parecen interesantes: (1) ¿es pensable o imaginable el OBJETO IMPOSIBLE? y ¿qué sería un OBJETO IMPOSIBLE? (2) ¿existen efectivamente los LENGUAJES INTERIORES de los que habló Wittgenstein o las SEMIOSIS INTERIORES, como diríamos en cuanto semiólogos, CON LA CUALIDAD QUE LES ATRIBUYÓ DE SER INTRANSFERIBLES? O sea, que, por su intermedio, algo sería pensable o imaginable para uno, pero continuaría siendo impensable o inimaginable para otro.]

Esto se vincula con mi opción por el CONSTRUCTIVISMO y mi rechazo del SUSTANCIALISMO. Si algo accediera a la mente del ser humano con independencia de la semiosis que lo designa (identifica o construye) entonces PODRÍAMOS llegar a ENCONTRARNOS FRENTE A algo impensable o inimaginable (concepción SUSTANCIALISTA); pero si, para que algo acceda a la mente humana, es imprescindible que alguna semiosis lo designe (identifique o construya) entonces, hasta es tautológico decir que NO PODRÍAMOS llegar a ENCONTRARNOS FRENTE A algo impensable o inimaginable, porque ya lo estaríamos pensando o imaginando (concepción CONSTRUCTIVISTA). Lo que está al margen de todo esto es LA EXISTENCIA O NO de lo impensable o inimaginable; simplemente careceríamos de la vía de acceso a esa existencia , vía que (tal la hipótesis peirceana que estamos glosando) estaría constituida, necesariamente, por LOS SIGNOS. Así lo pienso yo, al menos por ahora.

Cordialmente,

Juan

Juan Magariños de Morentin

Mensaje 3673

Mié Jul 23, 2003  1:47 pm

Alejandra Etcharran 

Glosario de semiótica 139

Lo impensable

Estimado Profesor Magariños, Eleonora y Ángeles y a todos los honorables miembros de esta lista:

Ante todo me disculpo por mi impulso de escribir ante este tema tan interesante. Soy estudiante de Cs. de la Comunicación de la UBA y tanto mi experiencia como conocimientos son mí9nimos en relación a todos lo que se aporta a la lista. De todos modos, no puedo evitar hacer este comentario con la esperanza de todas las correciones, aclaraciones y pautas que les puedan surgir.

Yo también adhiero a esta posición constructivista, así como la plantea, lo que no quiere decir que todas las posiciones sustancialistas tengan que ser interpretadas desde puntos de vista tan extremos o radicales. Creo que lo imaginable o lo impensable está ligado a la percepción. Lógicamente no podemos percibir de un modo u otro. Mismo la existencia de Dios se percibe desde construcciones como las iglesias, los monumentos, a través de los "milagros" o los discursos de sus fieles. Pero cómo se lo dibuja? Cómo se lo representa? Como un ser humano gigante, viejo, sabio. Es 'la mano de Dios' la que nos creó, la que nos dirige, es 'Dios el que está sentado y a su derecha su hijo'. O sino otros Dioses con formas de animales o mezclas entre formas conocidas. De la msima manera, cuando se representan extraterrestres, éstos no dejan de tener extremidades, cabeza, ojos y boca.

Quizás sea un desprósito pensar un 'objeto inimaginable o impensable' porque a partir de que es objeto, es tangible y puede ser percibido, pensado e incorporado. Es decir, todo objeto sería para nosotros pensable o imaginable.

Sin embargo, creo también que muchos escritores pioneros han sido capaces de imaginar objetos cuyas funciones totalmente impensables para su época, al menos para la gran, gran mayoría o han descripto seres que aún hoy son difíciles de imaginar, principalmente si no tienen una masa corpórea. Es decir, así como impensables, inentendibles ya que no pueden ser incorporados.

Por ello también me resulta tan fascinante cuando uno ve estos intentos de crear o imaginar lo nunca antes pensado. Por ejemplo la serie Star Trek, que en general todos los seres o situaciones que van apareciendo no son más que una recombinación inusual de construcciones sociales existentes. Pero algunas veces plantean soluciones sorprendentes, por ejemplo, seres 'masas gaseosas' que luchan por sobrevivir o por asegurar la continuidad de su especie.

Como se nota claramente esto no es un pensamiento elaborado, sino ideas sueltas que no pude evitar transmitir.

Cálidos saludos,

Alejandra

Mensaje 3674

Mié Jul 23, 2003  9:06 pm

"angelesingaramo" 

Glosario de semiótica 140

Lo impensable

Estimados semioticians:

Alejandra: así como vos, yo tambien soy estudiante y mis conocimientos son más que mínimos, asique no creo que mi respuesta te ayude de mucho. 

Se me ocurre pensar que respecto a lo siguiente: ("Mismo la existencia de Dios se percibe desde construcciones como las iglesias, los monumentos, a través de los "milagros" o los discursos de sus fieles.") creo en este caso que lo que se percibe no es la existencia de Dios (el cual para mí sería impensable), sino la existencia de una religión. Creo que aquellos signos que nombrás no actuan como sustitutos de la existencia de Dios, sino como símbolos de la existencia de una religión. (vaticano, por ejemplo, como símbolo de la religión cristiana)

Igualmente, estoy teniendo problemas acerca del poder de los signos en lo referente a "la sustitución", porque me pregunto hasta que punto ciertos signos no son consecuencias de algo en lugar de sustitutos de algo?

Y creo en lo que postulás acerca de: "Pero cómo se lo dibuja? Cómo se lo representa? Como un ser humano gigante, viejo, sabio. Es 'la mano de Dios' la que nos creó, la que nos dirige, es 'Dios el que está sentado y a su derecha su hijo'. O sino otros Dioses con formas de animales o mezclas entre formas conocidas." está convalidando la hipótesis que el hombre usa "sus herramientas pensables disponibles" para representar lo impensable, en lo que vale aclarar que algunos lo harán con mayor creatividad como lo que nombraste acerca de la serie televisiva.

Tema aparte, y lo que me parece sumamente interesante en relación a este tema (lo impensable) sería poder comprender la mente del ser humano al nacer, dónde todo era absolutamente impensable hasta ese momento. El paso del no-signo al signo.

Saludos a todos

Angeles.

Mensaje 3675

Jue Jul 24, 2003  1:01 pm

"Iris M. Zavala"

Glosario de semiótica 141

Lo impensable

Estimados amigos....en especial Magariños. Leo hace días con interés la pregunta en torno a lo impensable....etc. y como lectora de Lacan, que conocía bien a Pierce, y partió de él para otras elaboraciones, me parece que lo imposible, lo impensable, se corresponde con el concepto de Real de Lacan. Concepto elusivo, que se enriquece a lo largo de su enseñanza. Intento una breve sinopsis, más bien como modelo para armar....

Lo Real:

En la primera etapa, Lacan dice que lo real es lo que retorna siempre al mismo lugar. Tiene la ventaja de permitir distinguir lo real de la realidad, ya que ésta se basa en un principio formulado por Freud en su texto La negación, donde explica: "el fin primero y más inmediato del examen de realidad no es hallar en la percepción real un objeto que corresponda a lo representado, sino reencontrarlo, convencerse de que todavía está allí". A lo que Lacan, en su seminario sobre Las psicosis comenta: el sujeto debe reencontrar su objeto, y no lo reencuentra jamás, es precisamente en eso que consiste el principio de realidad.

Esta definición de lo real implica una connotación expulsiva, lo que retorna no lo hace a la realidad, sino que vuelve adonde el sujeto no percibe lo que, sin embargo, le concierne: no ve eso que lo mira, no escucha el objeto que lo invoca. Lo real que le concierne, lo real alterado por el significante, es inconsciente. Por eso si el objeto a tiene algo de real, es en tanto está afuera de la realidad, como su marco, incluso como su sostén. "El campo de la realidad no se sostiene sino por la extracción del objeto a que no obstante le da su marco", escribió en nota a su Cuestión preliminar...

La segunda definición de lo real, según la reseña del propio Lacan, es la que intenta aprehenderlo mediante lo imposible como modalidad lógica. Comentando el caso Juanito, Lacan habló de la solución analítica de la cuestión que conlleva el síntoma neurótico como "la solución de lo imposible". Tal solución es aportada al hombre, escribe, "por el agotamiento de todas las formas posibles de imposibilidades encontradas en la puesta en ecuación significante de la solución" (La instancia de la letra).

Inconsistencia imaginaria en los tiempos de una crisis, algo se desborda. El cuerpo vuelve a ser del Otro y la carne aprisiona la dimensión del sujeto. En Lacan lo real es tres : cuerpo, goce , muerte. La magnitud de como se presenta este real en una urgencia tiene todo el peso de un drama, cuando no de la tragedia.

Es, claro un concepto complejo, y generalmente se entience como aquello que trasciende el lenguaje...la pintura de Rothko toca lo real, La luna roja de Arlt..., Conrad....

En fin...es solo una sugerencia para establecer lazos--muy necesarios--entre smiotica y psicoanálisis...saludos, iris m. zavala

Mensaje 3676

Vie Jul 25, 2003  9:49 am

"Iris M. Zavala" 

Glosario de semiótica 142

Lo impensable

Estimados amigos: olvidé recordarles que para Lacan, lo Real es el concepto filosófico de lo imposible; equivale a una imposibilidad lógica. El seminario Encore (Aun) lo desarrolla desde el punto de vista de la relación sexual: "no hay relación sexual". Y no es boutade...por cierto. saludos calurosos desde Barcelona, iris

Mensaje 3677

Vie Jul 25, 2003  10:20 am

"Dora Riestra" 

Glosario de semiótica 143

Lo impensable

Estimados semioticians:

Entre la filosofía como disciplina rectora, como formula Francisco, la semiótica como metodología según define Juan, agrego otro elemento de complejidad en el proceso de indagar la semiosis: la conjunción entre la representación del agente interpretante (ideología, representación social como marco de conocimiento en un momento dado) y la perspectiva de la ACCIÓN como porción de realización de la actividad de conocer, es decir el plano psicológico actuante, que será explicado según la opción (consciente o inconsciente) filosófica asumida (coincido con Juan en este aspecto). Me pregunto: ¿puede una metodología no estar atada a una concepción filosófica? Por ahora, mi respuesta es no, debido a la fuerza de la adhesión emocional a determinadas explicaciones filosóficas. De aquí infiero la relación EMOCIÓN-ACCIÓN (de acuerdo con Maturana) como determinante de las explicaciones "objetivadas".

En los nuevos mensajes ( a partir del de Ángeles) sobre lo impensable aparece esta cuestión de la ideología actuante en nosotros HABLANTES-PENSANTES. Concretamente, las explicaciones acerca del conocimiento quer podamos dar contienen una adhesión ideológica previa. En particular, yo no coincido con la explicación constructivista, ni con la del psicoanálisis y comparto la explicación que diera Vygotski desde un enfoque materialista dialéctico acerca de la primacía de la acción del lenguaje sobre la organización del pensamiento, producido éste por el lenguaje y, a posteriori, actuante sobre esta capacidad humana de lenguajear (dirá Maturana) que hemos ido desarrollando.

Dicho de otro modo, en la SEMIOSIS, la relación LOGOS-NOESIS es aún objeto de estudio y discusión, casi como en la época de Platón versus sofistas (coincido con éstos en el debate). 

Sobre este punto Bronckart (2002) sostiene: "el ser humano se apropia e interioriza significaciones ya construidas, que le proporcionan una precomprensión del universo que lo rodea; puede hacer abstracción a continuación de los aspectos semióticos y contextualizados de estas significaciones, para construir localmente redes de conocimientos lógicos propios de la explicación causal; y explota de nuevo conocimientos para tratar de comprender mejor las propiedades del universo, o más aún, el significado de la dinámica de la cual él procede".

Cordialmente

Dora

Mensaje 3680

Sáb Jul 26, 2003  6:38 am

"Antonio Caro Almela" 

Glosario de semiótica 144

Lo impensable

Estimados semioticians:

En relación al interesante debate que ha planteado el mensaje de Ángeles sobre lo impensable y tras de disfrutar leyendo el de Iris en torno a lo real en Lacan, me gustaría aportar a mi vez mi granito de arena.

Cuando Juan Magariños se planteaba en su mensaje del pasado miércoles la sugestiva cuestión de <si algo IMPENSABLE equivale a algo INIMAGINABLE>, creo que la respuesta desde un punto de vista peirciano ha de ser claramente negativa: lo PENSABLE pertenece según Peirce al ámbito de la Terceridad, de la semiosis genuina mediada por el SÍMBOLO; mientras que lo IMAGINABLE (esto es, lo expresable en imagen) pertenece al ámbito de la Primeridad, ejerciendo una semiosis con su objeto en términos de mera semejanza icónica que impide afirmar o negar nada sobre el mismo (y, por consiguiente, pensarlo). En este sentido, lo impensable se opone a lo inimaginable como lo decible se opone a lo mostrable, según la aporía de Wittgenstein. Y el mérito de Pierce consistió, en mi opinión, en superar esta aporía trazando el camino que va de la PRIMERIDAD a la TERCERIDAD (pasando, obviamente, por la SEGUNDIDAD o existencia bruta) y del ICONO al SÍMBOLO (pasando por el ÍNDICE). Postulando así una presencia icónica en el seno de cualquier manifestación simbólica que hoy reconoce de manera unánime la lingüística cognitiva.

Cordialmente,

Antonio Caro

Mensaje 3681

Sáb Jul 26, 2003  12:08 pm

Hernán Biscayart 

Glosario de semiótica 145

Lo impensable

Hola a todos: Me resulta muy interesante el problema teórico planteado hace unos días por Ángeles y continuado por Alejandra, Juan Magariños e Iris Zavala, a quien aprovecho para felicitar pues he leído su estudio sobre Bajtin y Lacan, muy esclarecedor para quienes no estamos familiarizados con la terminología psicoanalítica.

Creo que Alejandra confunde las representaciones institucionalizadas de la religión (por ejemplo, las iglesias) con las representaciones de Dios. Hay representaciones populares de Dios, muchas de las cuales han sido generadas desde el arte, y otras que forman parte del dogma (por ejemplo, la hostia consagrada para los católicos). Al mismo tiempo puede hablarse del pasaje de representaciones arcaicas de Dios (las ligadas con las fuerzas de la naturaleza) a representaciones antropomórficas (Cristo como hombre y como Dios para los creyentes).

Es interesante comprobar que para los judíos, Dios no podía ser nombrado (el nombre Yahvé significa: "Yo soy el que soy", es decir, algo que se define tautológicamente).

Si fuera posible probar la existencia de Dios no sería necesaria la fe (acepto, sin embargo, que las personas puedan prescindir de una respuesta religiosa a ciertos interrogantes acerca de nuestra condición mortal). Al no ser posible probarla, la forma predominante de aceptar la idea de Dios ha sido la adhesión a un dogma (un hecho que desde el pensamiento materialista forma parte de la ideología de una sociedad). De esta manera el objeto no es cognoscible desde ninguna operación lógica, sino que es definido a partir de los signos que se le atribuyen.

Una característica de la posmodernidad es, sin duda, la progresiva separación entre el modo de vivir la fe, aun entre aquellos que admiten tenerla, y el discurso de las iglesias, de tal modo que, en términos de Althusser, han dejado de tener la fuerza que aun en plena modernidad conservaron como aparatos ideológicos de Estado. En esto no podemos dejar de mencionar el discurso "new age", que no sé si está siendo trabajado por alguien de ustedes.

Pero creo que tenemos que evitar reduccionismos cuando nos manejamos en un terreno donde nuestras categorías teóricas pueden no resultar enteramente satisfactorias. Dicho de otra manera, puede sonar tan dogmático decir que Dios es omnipotente como decir que Dios no existe. Por eso prefiero en lo personal decir que a mí me atrae la figura de un Dios hecho hombre y que pese a todas las aberraciones que se han cometido en nombre de la fe, han existido y sin duda existen personas que son un auténtico testimonio de la fe que profesan. Nombro aquí un ejemplo por todos conocido, la madre Teresa de Calcuta.

Creo que el tema da para un intercambio mayor. Disculpen si me extendí demasiado.

Un saludo a todos.

Hernán Biscayart

Mensaje 3684

Lun Jul 28, 2003  2:29 pm

"Iris M. Zavala" 

Glosario de semiótica 146

Lo impensable

Gracias estimado amigo Antonio Caro...en efecto, son dos de mis buenos gurúes...a lo que debo añadir una larga lista; Lacan con Bajtin son solidos para entender el lenguaje--eso, el lenguaje, que no el signo. Sobre el signo ya bajtin hizo pertinentes observaciones hace tiempo; y Lacan lo hace en Aun....un seminario es sobre Saussure y otro sobre el signo. Además de que aproveche (subrayo aproveche) observaciones de Peirce. Yo apuesto por la semiótica del sentido...o mas bien mi apuesta va por ahi....saluti, iris

Mensaje 3690

Mar Jul 29, 2003  12:13 pm

"Jose Luis Fernandez" 

Glosario de semiótica 147

Lo impensable

Estimados Juan y colisteros:

Con respecto a cómo se ha venido planteando el tema de "lo impensable" (que, a mi entender, se vincula con la otra discusión de este momento acerca de si "todo es signo" o no) me gustaría introducir un matiz de enfoque. Debería diferenciarse el uso de la semiótica, aunque sólo sea "tácticamente", cuando nos preocupamos por temas cognitivos-fenomenológicos de cuando nos preocupamos por temas "sociológicos". En éste ultimo caso nuestra situación no es la de la observación (o reflexión) sobre ego (o algún equivalente) sino sobre una escena de intercambio de "mensajes" (no necesariamente "en vivo") entre A y B (o los que sean, y no necesariamente considerados como individuos) en donde es muy posible (y hasta habitual en nuestra cultura) que alguno de los elementos que participan en el intercambio (y no necesariamente sólod e contenido) sean impensables (incomprensibles, improcesables, ininterpretables, etc.) para alguno de los participantes.

Excluir esta perspectiva nos impediría considerar como objetos de estudio fenómenos como los del etnocentrismo y los de las diferencias estilísticas cuyo desconocimiento conlleva riesgos y no sólo desde el punto de vista del progreso científico.

Un saludo cordial,

José Luis Fernández

FCS-UBA

Mensaje 3848

Jue Sep 25, 2003  5:39 pm

francisco umpiérrez sánchez 

Glosario de semiótica 148

Semiótica de la señal

Estimados miembros de Semioticians:

Llevo mucho tiempo intentando ver claro cómo el lenguaje media la percepción sensible. Hasta ahora sólo había estudiado este problema bajo la óptica de la función nominativa de las palabras. Pero en la segunda quincena de agosto viví la inmensa alegría de descubrir una respuesta más clara y elemental en un texto de Luria, titulado “Comportamiento y lenguaje”. No obstante, observé que en el discurso de Luria circulaban con carácter básico dos categorías de la Fisiología: la de señal y la de regla de composición de fuerzas en los estímulos complejos. Esto me obligó a ir a Pavlov, a los textos donde habla de la actividad de los hemisferios cerebrales, y ahí descubrí una semiología de la señal, de la que ya les daré cuenta. Por último, buscando una mayor claridad lógico teórica, he ido a Husserl, en concreto a su Investigación Primera de sus Investigaciones Lógicas, donde en los cuatro primeros párrafos expone la esencia de la señal. El curso de la exposición de mis reflexiones sobre la Semiótica de la Señal seguirá el camino inverso que he seguido en su estudio. Empezaré con Husserl, que será la parte más abstracta y difícil de entender, aunque su contenido lógico filosófico es muy rico y riguroso. Seguiré luego con Pavlov, del que espero que se asombren como yo, al comprobar cuánta semiología hay contenida en su estudio sobre los hemisferios cerebrales. Por último, acabaré en Luria, donde espero que vean el modo concreto, o uno de los modos concretos, en que el lenguaje media la percepción sensible. Con respecto al método de exposición diré lo siguiente: procuro, siempre que puedo, emplear las propias palabras que empleó el autor original y exponer al detalle sus razonamientos. Domina una forma de citar, como ocurre con Umberto Eco cuando cita a Pavlov, que hace desaparecer la riqueza de detalles y de sutilezas que emplea el autor citado en sus textos. En su lugar aparecen unos textos empobrecidos, deformados y vulgares.

Husserl.

Dos clases de signos. Se queja Husserl de que los términos ‘expresión’ y ‘signo’ sean empleados como sinónimos, cuando entre ellos hay diferencias esenciales. Su argumento es el siguiente: todo signo es signo de algo; pero no todo signo tiene un significado que esté expresado por el signo. Así que podemos distinguir dos clases de signos: aquellos cuyo significado está expresado por el signo y aquellos cuyo significado no está expresado por el signo. (La bandera es señal de la nación, pero en la bandera no está expresado su significado. Mientras que en el signo lingüístico ‘la bandera española’, su significado está expresado en dicho signo) Pero como resulta que hablo del significado tanto cuando está expresado por el signo como cuando no lo está, se confunden dos conceptos de significados que se deberían diferenciar con claridad. Los signos, en el sentido de indicaciones, no expresan nada, a no ser que además de la función indicativa cumplan una función significativa. Como primera conclusión afirmaremos que hay dos clases de signos: las señales, que cumplen una función indicativa, y los signos lingüísticos, que cumplen una función significativa. No niega Husserl que en la conversación viviente, cuando hablamos unos con otros, nuestras palabras, además de significar, contienen señales, que indican o señalan el estado psicológico en el que nos encontramos: animados, enfadados, preocupados, tensos, nerviosos, etcétera. Pero advierte Husserl: “Las palabras desenvuelven su función significativa también en la vida solitaria del alma; y en ésta ya no funcionan como señales”. Husserl pone mucho empeño en que veamos claro la diferencia esencial que existe entre los signos lingüísticos y las señales, entre la función significativa y la función indicativa. Se trata de que lo esencial a los signos lingüísticos es la función significativa, aunque bajo ciertas circunstancias y momentos pueda tener una componente mayor o menor de señal.

La esencia de la señal. Inicia Husserl este párrafo ilustrando el concepto de señal o signo indicativo con varios ejemplos particulares: el estigma es el signo del esclavo, la bandera es el signo de la nación, y los huesos fósiles son signos de la existencia de animales antediluvianos. (Es posible que algunos de estos ejemplos, como el de la bandera, que Husserl los clasifica como señales, sean símbolos o ambos a la vez: señales y símbolos). Añade Husserl que en el caso de los signos arbitrarios creados con propósito indicativo, se emplea el verbo señalar. Y en este sentido se llama señalar tanto a la acción que crea la nota indicadora (aplicación del hierro ardiendo) como a la señal misma, esto es, con referencia a lo que hay que indicar (y, respectivamente, al objeto señalado). Estas distinciones, a juicio de Husserl, no anulan la unidad esencial del concepto de signo indicativo. Y en consecuencia afirma: algo es un signo indicativo cuando sirve de señal de algo para un ser pensante. (Si fuera Pavlov quien se expresara a este respecto, diría: algo es un signo indicativo cuando sirve de señal de algo para un ser dotado de hemisferios cerebrales) Una vez expuesto del modo más simple el concepto de señal o signo indicativo, Husserl nos plantea la siguiente tarea: hay que aprehender lo que hay de común a todos los ejemplos que podamos clasificar como signos indicativos. Y para cumplir con esta tarea lo que debemos hacer es retrotraernos a los casos donde la señal se constituye como vivencia de un sujeto, esto es, a la función viviente de la señal. (La función viviente de la señal, la importancia que tienen las señales para la vida, se verá más claro cuando hablemos de Pavlov). Y a este propósito afirma Husserl: en todos esos casos que reconocemos algo como signo indicativo, ocurre que ciertos objetos de cuya existencia alguien tiene conocimiento actual, le indican a ese alguien la existencia de otros ciertos objetos. Husserl vuelve a formular esta idea, pero aumentando su componente psicológico: la convicción que tiene alguien de que ciertos objetos existen, es vivido por ese alguien como motivo (motivo no basado en la intelección) de que otros ciertos objetos existen. Y por último, añade lo siguiente: la motivación establece una unidad descriptiva entre los actos del juicio en que se constituyen las situaciones objetivas indicadora e indicada.

Conviene hacer una pequeña parada y madurar estas ideas de Husserl. En primer lugar, debemos advertir que Husserl habla del conocimiento de la existencia de un objeto y no del conocimiento del ser de un objeto. (Mientras que para los animales es suficiente con conocer la existencia de los objetos que constituyen su vida, para el hombre es decisivo conocer el ser de los objetos) Para conocer el ser o los múltiples modos del ser de un objeto, se necesita acumular muchos conocimientos sobre el objeto; mientras que para conocer la existencia de un objeto, basta con conocer algunos aspectos de su ser. Así que del objeto que sirve de objeto indicador y del objeto que sirve de objeto indicado, sólo tenemos conocimiento de su existencia o es suficiente con tener conocimiento de su existencia. En segundo lugar, hemos de observar que el objeto indicador debe ser expresado mediante un juicio, y el objeto indicado mediante otro. Y la unidad descriptiva entre el objeto indicador y el objeto indicado debe ser expresada mediante determinadas categorías verbales. En palabras de Husserl: “Unas cosas pueden o deben existir, porque otras cosas son dadas. Ese ‘porque, concebido como una conexión entre las cosas, es el correlato objetivo de la motivación, como fórmula peculiar descriptiva del entretejimiento de varios actos de juicio en un solo acto de juicio”. Seamos más concretos: yo afirmo que existe fuego porque existe humo. El humo me viene dado, yo lo veo, pero el fuego no. Mediante el juicio ‘existe humo’ le doy expresión al objeto indicador, y mediante el juicio ‘existe fuego’ le doy expresión al objeto indicado. Y mediante la categoría verbal ‘porque’ expreso la unidad descriptiva entre el objeto indicador y el objeto indicado y entretejo un juicio con otro. La categoría verbal ‘porque’, por una parte, objetiva mi motivación, y por otra parte, expresa la correlación objetiva que se da entre el objeto indicador y el objeto indicado.

Mostrar y demostrar. Nos advierte Husserl que la situación fenomenológica ha sido descrita con tanta generalidad, que comprende no sólo la función de mostrar, propia de la señal, sino también la función de demostrar, propia de la deducción y fundamentación. Ya se señaló anteriormente el carácter no intelectivo de la señal. Mientras que cuando inferimos con intelección la existencia de una situación objetiva de otra situación objetiva, no decimos que la última sea la señal de la primera. Cuando decimos que la situación objetiva A señala que la situación objetiva también existe, podremos abrigar la esperanza de que la situación objetiva B exista verdaderamente. Pero al hablar de esta manera no queremos decir que entre A y B existe una conexión visible por intelección y objetivamente necesaria. Los juicios con los que expresamos la situación objetiva indicadora y la situación objetiva indicada, no se encuentran en la relación de premisa y conclusión. Esto no quita nada al hecho de que tras repetir muchas veces un razonamiento, que nos lleva de unas premisas a una conclusión, llegue el momento en que la simple presencia de las premisas se conviertan en señal de la conclusión. De todos modos, lo que no hay que perder de vista en la función de señal que puede desempeñar las premisas con respecto a la conclusión, es que esta posibilidad está mediada por el proceso previo intelectivo de pasar de unas premisas, a través de una cadena de razonamientos, a la conclusión. No se olvida Husserl de hablar de las determinaciones objetivas de la unidad descriptiva entre el objeto indicador y el objeto indicado. Y a este propósito dice lo siguiente: “si la señal no tiene referencia esencial ninguna al nexo de necesidad, cabe desde luego preguntarse si no deberá pretender una referencia esencial al nexo de probabilidad. Cuando una cosa señala a otra, cuando la convicción de que la una existe motiva la convicción de que la otra existe, ¿no deberá la convicción motivadora contener un fundamento de probabilidad para la convicción motivada?”. Husserl responde que sí, y yo lo secundo.

Origen psíquico del concepto de señal. Los hechos psíquicos en que tienen su origen el concepto de señal, pertenecen a ese grupo de hechos que se ha agrupado históricamente bajo el título de asociación de ideas. Si A evoca B en la conciencia, ambas no son sólo conscientes una detrás de otra, sino que se impone una conexión palpable entre ellas, según la cual A señala a B y B existe como perteneciente a A. La continua operación de la función asociativa es la siguiente: configurar las cosas coexistentes de suerte que aparezcan como pertenecientes unas a otras. Dicho más exactamente: configurar con las cosas coexistentes unidades intencionales que parezcan copertenecientes. Les pongo un ejemplo concreto: si el humo evoca en nuestra conciencia el fuego, ambos no sólo son conscientes uno detrás de otro, sino que se impone una conexión palpable entre ellos, según la cual el humo señala al fuego y el fuego aparece como perteneciente al humo. La continua operación de la función asociativa es la siguiente: configurar el humo y el fuego, que son cosas coexistentes, de suerte que aparezcan como copertenecientes, donde el humo pertenece al fuego y el fuego al humo. Resumen. Con el fin de hacer más digerible este texto voy a enumerar las ideas principales del mismo. Hablaré de varios conceptos de señal, pero sólo en el sentido de que con cada concepto expongo un aspecto esencial del signo indicativo, y no en el sentido de distintas concepciones semiológicas sobre el signo indicativo. El proceso discursivo es un hecho que ocurre en el tiempo, y en razón no se puede exponer de una sola vez todos los aspectos de un concepto.

1. Concepto de señal o signo indicativo: signo cuyo significado no está expresado por el signo. Concepto de signo lingüístico: signo cuyo significado está expresado por el signo. Esto nos lleva a la conclusión de que el significado de una señal y el significado de un signo lingüístico son dos clases de significados esencialmente distintos, en lo que afecta al modo en que vienen constituidos o son creados.

2. Concepto de signo indicativo: algo es un signo indicativo cuando sirve de señal de algo para un ser pensante.

3. El signo indicativo como vivencia del sujeto: ciertos objetos de cuya existencia alguien tiene conocimiento actual, le indican a ese alguien la existencia de otros ciertos objetos. El signo indicativo como vivencia del sujeto: la convicción que tiene alguien de que ciertos objetos existen, es vivido por ese alguien como motivo de que otros ciertos objetos existen.

4. Lo esencial al signo indicativo es el conocimiento de la existencia del objeto indicador y la del objeto indicado, y no el conocimiento de sus respectivos seres.

5. En todo signo indicativo hay que distinguir dos extremos: objeto indicador y objeto indicado. El objeto indicador debe ser expresado mediante un juicio, y el objeto indicado mediante otro. La motivación vivida por el sujeto es la que establece la unidad descriptiva entre el objeto indicador y el objeto indicado. Y por medio de ciertas categorías verbales, como hemos visto en el caso de la categoría ‘porque’, por una parte, se objetiva la motivación, y por otra parte, se entretejen los juicios que expresan al objeto indicador y al objeto indicado.

6. Lo esencial de la señal es mostrar, mientras que lo esencial de la fundamentación y deducción es demostrar. El salto de las premisas a la conclusión es intelectivo, mientras que el salto del objeto indicador al objeto indicado no lo es. Después de un conocimiento reiterado de las razones que nos llevan de las premisas a las conclusiones, las premisas se convierten en señales de la conclusión.

7. El objeto indicador no sólo señala al objeto indicado, creando en el sujeto la expectativa de que el objeto indicador aparezca, sino también evoca en el sujeto la representación del objeto indicado.

8. La operación fundamental de la función asociativa consiste en configurar cosas que son coexistentes como cosas copertenecientes.

9. Entre el objeto indicador y el objeto indicado no existe una relación de necesidad, pero sí de probabilidad. Esta probabilidad se funda en la coexistencia que se produce entre el objeto que funciona como objeto indicador y el objeto que funciona como objeto indicado, y en que esta coexistencia se da de forma regular.

Cordialmente,

Francisco Umpiérrez Sánchez

En Las Palmas de Gran Canaria. 24 de septiembre de 2003.

Mensaje 3941

Mar Oct 28, 2003  8:50 am

"Paula Winkler"

Glosario de semiótica 149

Enunciación

Elsa: el texto de Benjamin sobre Baudelair es un clásico. De Bajtín, Estética de la creación verbal, me pareció interesante. Ya que parece que estás en la temática literaria, quisiera me hicieras tus comentarios acerca de la aplicación de la "teoría de la enunciación" en textos literarios y su valor semiótico, referido a la eficacia, claro. Una investigación al respecto puede verse, con relación a los discursos del poder en el teatro y la historiografía griegas en Nora Andrade, Eudeba. También, te pediría si puedes recomendarme bibliografía específica sobre semiótica literaria con relación al espacio público-espacio privado. He trabajado estas nociones en un libro de cuentos de mi autoría, pero sólo lo hice desde la escritura. Cordiales saludos, Dra. Paula Winkler.

Mensaje 3944

Mié Oct 29, 2003  11:55 am

"Elsa Drucaroff Alejandro Horowicz"

Glosario de semiótica 150

Enunciación

Estimada Paula: 

La teoría de la enunciación es fundamental para pensar la construcción de un texto literario. Fundamental y particularmente compleja, porque el enunciador de un texto literario ya remite, como categoría, a un grave problema. La pregunta sería: ¿quién habla cuando leemos en un relato "su compañero la buscó a las cinco"? ¿Cuál es ese tiempo pasado enunciado, a qué pasado remite? ¿Acaso "la buscó a las 5" supone que quien escribe lo hace, necesariamente, después de esa hora? Es obvio que esto es cierto en el uso cotidiano del tiempo pasado, pero no en la ficción.

Y hay más problemas: se puede escribir "su compañero" o "su concubino" o "su amante la buscó a las cinco", se puede decir "la buscó a las cinco" o "se acordó de buscarla a las cinco", "por fin apareció a las cinco", "corrió a buscarla a las cinco", etc. ¿Quién valoriza, matiza la acción de buscar? ¿Quién quiere más o menos a ese señor que buscó? ¿A quién hay que achacarle estos juicios éticos o afectivos? Esto tiene que ver con la "valoración" bajtiniana. Después está lo que Bajtín llama "orientación": se puede contar una historia colocándose muy cerca de los personajes o hablar reverencialmente, como en la epopeya griega o romana, del "piadoso Eneas", del "astuto Ulises", de "Zeus Todopoderoso", y estar lejos de ellos. ¿A quién hay que atribuir ese respeto? Consecuentemente, tanto las valoraciones como las orientaciones cuentan con determinada actitud cómplice o no del otro extremo del proceso de enunciación, el sujeto decodificador. Y acá entra una historia y una sociedad con toda su complejidad, entra la producción ideológica misma. Y entran los diálogos entre tiempos muy diversos. Y entra el inconsciente, y el deseo. Entra la vida. Se presupone, por supuesto, un "yo digo/relato a ti que su compañero la buscó a las cinco". Pero si se trata de un texto ficcional, ¿quién es yo? ¿Es la persona empírica que firma la obra? Parece complicado afirmar eso, atribuir directamente todas las consecuencias de la enunciación a esta persona. Desde el caso obvio en que se usa un narrador en primera persona que es personaje de la trama hasta el caso mucho menos obvio de los narradores en tercera que parecen remitir directamente al autor verdadero, y sin embargo no remiten. ¿Y a quién se le habla? ¿A Paula Winkler, que está leyendo ese libro en ese momento? También es difícil afirmarlo.

La explicación primera e ingenua de que esa entidad yo remite al autor empírico del texto no funciona. No solo porque deja afuera los numerosos casos de los narradores que son además personajes de la trama y tienen sus propios valores, sino también porque el cálculo y las decisiones de esa voz pertenecen a una energía semiótica que tiene objetivos propios de la ficción. En un relato policial con enigma, por ejemplo, la voz que narra, incluso si narra en tercera persona y a primera vista podría identificarse con el autor empírico, tiene objetivos específicos que hacen a la misma trama. El autor empírico sabe quién es el asesino, por ejemplo, o qué escena oculta está transcurriendo mientras se narra otra cosa. Pero el autor textual puede narrar ignorando todo eso y la información aparecerá cuando convenga al efecto sorpresa.

En general, la teoría de la enunciación distingue entre el sujeto narrador y otro sujeto autoral que puede o no coincidir con el narrador, entre el sujeto receptor, a veces mencionado en el texto (por ejemplo en un cuento armado como una carta con destinatario) y otro sujeto receptor que puede o no coincidir con éste. Las relaciones entre todos ellos abren muchas posibilidades de procedimiento y tienen fuertes consecuencias en cómo se construye y lee el relato.

Le estoy contando cosas básicas sobre enunciación y literatura, para los que se dedican a esto acá no habrá grandes novedades. Pero creo que así respondo su pregunta de cuál es la utilidad de pensar la enunciación. La remito, por un lado, a la obra de formalistas rusos y estructuralistas franceses, que lo han trabajado de un modo productivo (antología de formalistas rusos de Todorov, trabajos de Genette y Pouillon, más adelante el Lector in fabula de Umberto Eco), por el otro y desde un punto de vista mucho menos sistemático pero mucho más rico para mi gusto, la remito a la obra de Bajtín.

Es fundamental apoyarse en la teorización de la enunciación que hace Émile Benveniste, ahí se sacan fuertes consecuencias del problema del tiempo de la enunciación y la característica tan particular del pasado de la ficción, que no es el pasado que tradicionalmente representa el discurso. Porque el problema trasciende la mecánica de los procedimientos y abarca problemáticas filosóficas e ideológicas fascinantes. El tiempo en que "su compañero la buscó a las 5" es un pasado que no es pasado. En ese sentido, yo hice en mi libro sobre Bajtín, en el capítulo "Una teoría de las relaciones humanas", una relación entre el tiempo que Benveniste llama "del récit", el tiempo propio del relato ficcional, y el tiempo completo y total al que alude Bajtín en un maravilloso artículo que está en un libro que usted menciona (Estética de la creación verbal), llamado "Sobre el autor y el personaje en la actividad estética", o algo así.

Creo que Benveniste y Bajtín pueden articularse con gran provecho para construir una batería de herramientas sobre los sujetos del texto para el análisis textual. Propongo una en el capítulo que le menciono.

A todo esto hay que agregar un nuevo problema sobre la enunciación que alumbran notablemente algunas teóricas feministas. Así como la enunciación supone valoraciones y orientaciones, éstas no sólo dependen de las posiciones ideológicas de clase o culturales de un sujeto, también están sexuadas. Hay sujetos semióticos narradores o narradoras, autores o autoras textuales, y esto no necesariamente coincide con el sexo empírico de quienes escriben. La Nora de Casa de muñecas y su marido, para dar un ejemplo teatral (en el teatro también alguien narra, aunque su voz apenas aparezca), están mirados por una perspectiva autoral profundamente femenina que poco tiene que ver con el sexo de Ibsen. La teorización de las marcas de enunciación desde el problema del género sexual produjo alguna bibliografía notable (y también mucha poco notable, como suele ocurrir con las novedades que se ponen de moda). Es un campo amplio que abre una amplia perspectiva, apenas para comenzar le sugiero un clásico, El cuarto propio, de Virginia Woolf, donde hay -de modo salpicado y poco riguroso- valiosísimas observaciones sobre la enunciación en literatura desde una perspectiva sexuada y -ya con otra conciencia teórica y con formación semiótica- el trabajo de una alemana, Sigried Weigel, "La mirada bizca", publicada en un libro de artículos Estética feminista (Icaria). Yendo a la enunciación en cine (pero con elementos muy aprovechables más allá del cine) le recomiendo Alicia ya no, de la ítalo norteamericana Teresa de Lauretis. Estos aportes no son solamente válidos para la crítica de literatura escrita por mujeres, alumbran cantidad de aspectos antes ignorados sobre la enunciación en literatura en general.

Es sumamente interesante es establecer relaciones entre los sujetos semióticos de los textos literarios y las personas concretas que escriben. Estas relaciones no deben confundir los niveles, hay "sujetos de papel", como dice por ahí Todorov, y sujetos de carne y hueso. Tener conciencia de eso a la hora del análisis no supone ignorar, como querían los estructuralistas fanatizados y, de otro modo, cierta postmodernidad fundamentalista, que los autores de carne y hueso existen o que existe algo -construido o no, históricamente determinado o no, no es ése el asunto- llamado "ser humano" y definido con algún criterio de identidad. (Siempre quise proponerles a quienes decretaron, siguiendo a Foucault, "la muerte del autor", que renunciaran a sus derechos en las editoriales. Foucault es provocativo pero a la hora de los análisis es sutil; ellos ni siquiera son provocativos, obedecen a Foucault).

Se establecen diálogos muy productivos para la crítica literaria (por lo menos para la crítica que trato de hacer y que me gusta leer) entre el humano Roberto Arlt que nació y murió y los narradores y autores textuales arltianos, cuya lucidez, miserabilidad, ceguera, audacia, cobardía, capacidad visionaria, etc producen aún más significaciones en el cruce con este señor tan particular que firma los libros y produjo una de las obras más controvertidas y potentes de nuestra literatura.

Dos cosas más, por último:

1) Si Ud. escribe relatos de ficción, me gustaría advertirle que la sistematización teórica estructuralista de los sujetos del texto no le servirá de mucho. El síntoma de los alumnos de Letras suele ser la parálisis; si escribían, dejan de escribir cuando empiezan la carrera (por lo menos en las facultades argentinas donde escribir relatos es una suerte de pecado vivido con apenas más culpa que escribir poemas). En cambio Bajtín, sobre todo ese artículo sobre la creación y el autor y el personaje que le mencioné, es sumamente útil para los que escribimos ficción. Personalmente (escribo novelas) me dio las claves para construir personajes.

Creo que la semiótica aporta fundamentalmente elementos para leer, está concebida desde el inicio como teorización de lecturas -por más "escrituras" y creaciones que, no lo discuto, supongan estas lecturas-. Pero percibo, por mi propia experiencia y por intercambios con colegas, que los mecanismos de la creación literaria pasan sobre todo por otros lados y la teoría literaria actual poco aporta a eso. Prefiero a los viejos estilistas, hoy olvidados, para que leamos los escritores. En las universidades norteamericanas los alumnos de letras cursan workshops con escritores donde piensan los textos desde otro lugar, el del proceso de producción y no el del proceso de lectura (otro tipo de producción de sentidos, con diferencias específicas). Es una pena que nuestra academia desprecie estas perspectivas.

Usted escribe, precisamente, sobre su interés por las relaciones entre espacio público y privado: "He trabajado estas nociones en un libro de cuentos de mi autoría, pero sólo lo hice desde la escritura." En efecto, no es lo mismo. Pero yo no diría que trabajar algo desde la escritura no supone pensarlo ni aporta potentes posibilidades de conocerlo. Entiendo también que quiera ahora mirarlo desde el otro lado, y de eso le hablo para terminar.Toca usted con este tema una preocupación específica de los conflictos del género sexual. Seguramente en esta lista muchos sabrán remitirla a estudios semióticos sobre el problema, de Marc Augé en adelante, pasando por teorías semióticas acerca de la urbanización, etc. Todo eso es muy útil. Por mi parte, la remito a la mirada femenina, una mirada específica que, estoy segura, le aportará otras cosas que, me parece hacen al meollo del problema (porque antes que nada la separación público y privado remite a una división sexual del trabajo). En principio, ese libro de Woolf, El cuarto propio, que desde su mismo título plantea el problema del espacio privado y que todo el tiempo está tematizando la oposición público-privado, y cómo se inserta en ella quien pretende ser una mujer pública (pero no prostituta, acepción que curiosamente está en los viejos diccionarios para ese sintagma). Hay mucho más, claro, pero yo comenzaría por ese vigente, antiguo clásico.

Espero haberle sido útil. Pido disculpas por la extensión. Un saludo, Elsa Drucaroff.

Mensaje 3947

Mié Oct 29, 2003  5:45 pm

"Paula Winkler" 

Glosario de semiótica 151

Enunciación

Estimada Elsa: lo que me contestas es muy valioso para mí y, espero, para el resto del grupo.

No me siento paralizada por bucear en la Semiótica cuando escribo, pues tengo todo un sistema mental para desdoblarme como autora y narrar desde mi mirada, digamos "ingenua" o dessemiotizada. Cuando te pregunté acerca de la validez, en términos de eficacia, de la teoría de la enunciación pretendía exponerte algunas dudas que veo que tú has captado muy correctamente. La narrativa tiene la problemática de la enunciación. No es lo mismo escribir ficción con un narrador y un narratario, valerse de la segunda persona o de la primera, que de la tercera, elegir un narrador deficiente o uno omnisciente. En general, como escritor de experciencia, tú lo haces casi espontáneamente, pero luego, cuando revisas, ahí sí acude un saber literario que te hace repensar la estrategia, el mensaje, la intencionalidad, el tema, etc.

Me interesa sobremanera lo que dices. Me pregunto si es posible revisar en una investigación que use la metodología operativa sintáctica que propone el Dr. Magariños las conclusiones a que llegas, con determinado texto, mediante la aplicación de la teoría de la enunciación. En ese caso esta investigación podría ser "sustituyente" o bien complementaria de la de la teoría de la enunciación. De todos modos pienso siempre que en los niveles de análisis (sintáctico, semántico y pragmático) están las semiosis culturales de arrastre que van aportando nueva significación a los textos bajo análisis. Lejos de molestarme la largura de tu texto, me ha interesado aún más saber que ratifico lo que he venido leyendo hasta ahoral de la teoría de la enunciación y que, como siempre, continúan los interrogantes.

Cordiales saludos, Dra. Paula Winkler.

Mensaje 3973

Lun Nov 3, 2003  1:10 pm

"Ricardo A. Terriles" 

Glosario de semiótica 152

Enunciación

Alberto:

La compañera Alejandra ya ha contestado tu pregunta. De todos modos, hay otros textos accesibles: recientemente salió una compilación de Zizek sobre ideología que recoge un artículo de Pecheux llamado "El mecanismo del reconocimiento ideológico". También entiendo que elementos de esa articulación marxismo-psicoanálisis aparecen también en el libro de Gadet y Pecheux titulado La lengua de nunca acabar (el libro está en la blioteca de FFyL, en Puán).

saludos

Mensaje 5883

Vie May 27, 2005  10:32 am

"Valerio Fuenzalida VTR" <vfuenzal@vtr.net>

Glosario de semiótica 153

Enunciación

Hola semioticians

Quisiera saber si alguno de ustedes ha trabajado - o dispone de bibliografía - acerca del protagonismo dramático según la teoría de Greimas.

Saludos cordiales,

Valerio Fuenzalida