1 MANUAL DE ESTUDIOS SEMIÓTICOS

1.2 CONCEPTO Y TERMINOLOGÍA; DESARROLLOS DE SEMIÓTICA GENERAL

1.2.2 SEGUNDA PARTE (hasta el 8 de enero, 2004)

Message 695

Sun Oct 1, 2000 8:19pm

Margarita Borreguero Zuloaga  <mbzuloag@teleline.es>

Concepto y terminología de semiótica general 16

Estimados colegas:

Soy Margarita Borreguero, de la Universidad Complutense de Madrid. Acabo de incorporarme recientemente a semioticians y me gustaría saber si alguien puede proporcionarme información sobre el tema en que trabajo actualmente: la terminología en semiótica teórica. Me interesa sobre todo lo relativo a los conceptos de sistema semiótico y medium, que presentan muchos problemas cuando se aplican al estudio de   la comunicación multimedial. Si alguien conoce algún texto donde se hayan tratado estas cuestiones le agradecería mucho que me indicara las referencias.

Un saludo 

Margarita

Message 699

Mon Oct 2, 2000 2:08pm

Antonio Caro  <antcaro@nexo.es>

Concepto y terminología de semiótica general 17

Estimada compañera:

¿Has manejado el libro de Klaus Bruhn Jensen "La semiótica social de la comunicación de masas" (ed. cast. Ed. Bosch, 1997)?

Un cordial saludo.

Antonio Caro - Dpto. Com. Audiovisual y Publicidad I Tel. 913 94 22 17

Message 901

Mon Dec 18, 2000 7:48am

Antonio Caro  <antcaro@nexo.es>

Concepto y terminología de semiótica general 18

Estimados Semioticians:

El domingo 71, a las 5:38 PM, Juan Magariños me escribió por correo privado:

Estimado Antonio:

Ya que cometí el involuntario error de difundir, por SEMIOTICIANS, tu mensaje en que le decías a Victor que le enviabas tu texto del congreso de Valencia, te sugiero que efectivamente lo envies por SEMIOTICIANS, no como adjunto (o "attached"; ya que en ese caso el servidor lo elimina y no me llega ni siquiera a mí) sino integrando el contenido de tu mensaje. He recibido algun envío preguntando dónde estaba ese Texto. En cuanto ponencia a un Congreso, supongo que no es excesivamente largo; viniendo de ti sé que va a ser interesante y yo estoy dispuesto a justificar esta difusión a partir de mi propio error. Si quieres puedes incluir también esta nota que te estoy enviando. Cordialmente. Juan

Pues bien: respondiendo a la sugerencia de Juan y atendiendo a la petición de varios miembros de la lista, me atrevo a someter a la consideración de la comunidad de Semioticians el texto (sin notas, sin textos enfatizados   y sin el cuadro en el que sintetizo mi propuesta) de mi intervención en el IX Congreso de la Asociación Española de Semiótica, celebrado entre finales de noviembre y comienzos de diciembre en Valencia.

Sé que algunos lo considerarán una simple provocación, pero otros tal vez encuentren en él un estímulo para avanzar en la construcción de la (por el momento pendiente) ciencia de la semiótica. Por otra parte, como en mi texto hay una clara referencia al último libro de Paolo Fabbri, me gustaría iniciar con él un intercambio de opiniones acerca de en qué dirección debe encaminarse esta ineludible renovación -tal como se desprende de su libro- de la investigación semiótica.

Pido disculpas anticipadas a quienes no estén interesados en el tema por la extensión del presente mensaje.

Cordialmente,

Antonio Caro

Universidad Complutense de Madrid

HACIA UNA CONCEPCIÓN DE LA SEMIÓTICA

DESVINCULADA DE LAS CATEGORÍAS LINGÜÍSTICAS

ANTONIO CARO ALMELA

Universidad Complutense de Madrid

1. INTRODUCCIÓN Con frecuencia se habla en los círculos académicos relacionados con la "ciencia" o "disciplina", que a su vez oscila entre las denominaciones semiótica y semiología, de la necesidad de transcender el "imperialismo" que la lingüística sigue ejerciendo sobre la misma. Si bien esta dependencia está en el origen al menos en parte lingüístico de la propia disciplina y en el hecho incontrovertible de que la lingüística permite reducir a sus propios términos -tal vez a costa de desnaturalizarlos- cualquier proceso o sistema semiótico, lo cierto es que, si examinamos de cerca el texto fundacional de Saussure como lo expusieron sus discípulos en su Cours de linguistique générale, dicha dependencia no está en absoluto recogida en el mismo. Ya que, cuando Saussure plantea la posibilidad de "una ciencia que estudie la vida de los signos en el seno de la vida social [enfasis en el original]" y que sería parte -añade- de la psicología social, se limita a especificar que: "La lingüística no es más que una parte de esta ciencia general". Y remacha su planteamiento cuando añade a continuación: "Las leyes que la semiología descubra serán aplicables a la lingüística [énfasis añadido], y así es como la lingüística se encontrará ligada a un dominio bien definido en el conjunto de los hechos humanos" . Si nos atenemos al otro padre fundador de la ciencia o disciplina semiótica (aunque otros prefieren considerarla -tercera opción a unir a las anteriores- como un simple método de investigación), el filósofo norteamericano contemporáneo de Saussure Charles S. Peirce, es bien sabido que su abordaje de la semiótica se produce en un ámbito propiamente lógico, para el cual la indagación de los signos que intervienen en cualquier relación social (en cuanto sustitución de los objetos o entidades a los que se refieren o, dicho con palabras de Peirce, "algo que representa algo para alguien en algún aspecto o carácter" ) se plantea dentro del proyecto nunca suficientemente perfilado de una semiosis ilimitada y de dimensiones cosmológicas dentro de la cual tales signos no serían, finalmente, otra cosa que el equivalente de las operaciones lógicas en las que Peirce centraba realmente su atención. Partiendo de las cuales era posible establecer un sistema semiótico y a la vez ontológico -además de lógico- en el marco del cual el signo icónico se correspondía con la Primeridad en cuanto manifestación primordial del ser entendido como mera cualidad o posibilidad; el signo indicial con la Segundidad o manifestación existencial del ser y, por último, el signo simbólico o signo pleno con la Terceridad en cuanto manifestación proposicional del ser y que se expresaba lógicamente a través de tres categorías argumentativas: deducción, inducción y abducción. De modo que ni en Saussure ni en Peirce se encontraba prefijada, al menos en teoría, esta dependencia que luego ha tenido lugar en la práctica de la semiótica con respecto a la lingüística. (Aunque, si queremos hilar más fino, habría que matizar que Ferdinand de Saussure fue un lingüística profesional y que Peirce limitaba el ámbito de la semiosis plena o genuina a los signos simbólicos -los únicos en los que, según su sistema, el signo o representamen y el objeto que forman parte de su relación triádica se encuentran verdaderamente en relación con el interpretante que constituye el tercer polo de la misma-, de los cuales el exponente más característico es el lenguaje articulado humano.) Ahora bien, si de las exposiciones de los padres fundadores de la ciencia o indagación semiótica o semiológica no es posible extrapolar la citada dependencia de esta última de las categorías o planteamientos lingüísticos, ¿cómo es que, sin embargo, este resultado ha terminado por producirse en la práctica? Voy a exponer a continuación algunos de los hechos o circunstancias que conducen, desde mi punto de vista, a dicho resultado.

2. LA DEPENDENCIA LINGÚÍSTICA DE LA SEMIÓTICA. En primer lugar, la dependencia lingüística de la semiótica proviene del hecho difícilmente cuestionable de que la mayoría de las investigaciones semióticas son realizadas por lingüistas. Me he tomado la libertad, en cuanto muestra de lo que sucede en el conjunto de tales investigaciones, de taxonomizar las comunicaciones dirigidas a este IX Congreso de la Asociación Española de Semiótica tal como figuran en el programa editado por la organización, y las conclusiones a las que he llegado a las siguientes: de las 157 comunicaciones al Congreso admitidas, según mi recuento, 69 (esto es, casi el 43%) giran en torno al lenguaje en alguno de sus aspectos o de la literatura en cualquiera de sus manifestaciones. Y ello con relación a un congreso cuyo título ("Humanidades, ciencia y tecnologías") sólo roza en un sentido muy tangencial con la materia lingüística y literaria. Lo cual no quiere decir necesariamente que todas esas comunicaciones provengan de lingüistas o de estudiantes o estudiosos de lingüística, pero vale para poner de relieve la tradición fuertemente lingüística que tiene -especialmente entre nosotros- la investigación semiótica. Pero esta constatación empírica y no necesariamente concluyente se apoya igualmente en el hecho de que muchos de los semiólogos más conocidos han sido a la vez lingüísticas o bien han centrado buena parte de su investigación en los dominios de la lingüística (partiendo de la constatación, asumida por toda la tradición semiótica o semiológica, de que los signos en el pleno sentido de la expresión son los símbolos lingüísticos). Y así, por poner un ejemplo bien conocido por todos, el libro de cabecera de muchos semiólogos y máximo exponente de la escuela semiótica francesa, el diccionario Semiótica, de Greimas y Courtés, se subtitula significativa y ambiguamente Diccionario razonado de las ciencias del lenguaje   (y los autores apostillan esta ambigüedad cuando señalan, en el prólogo de su primer tomo, que el proyecto semiótico "intenta definirse (...) en relación la lingüística, situándose en el interior, al lado o por encima de ella" ). Y en la misma dirección apunta el continuo devaneo entre la semiótica y la lingüística -con esporádicas, o no tan esporádicas, incursiones a la literatura y al articulismo periodístico- que practica desde hace al menos cuarenta años el prolífico e igualmente tótem de la semiología académica Umberto Eco: seguramente porque su humanidad y su conocimiento enciclopédico son imposibles de contener en una sola disciplina. Situación, sin embargo, no parangonable a la de otro gurú de la investigación semiótica, Roland Barthes. Quien, siendo antes que nada un poeta y centrando en la literatura el foco de su atención, protagonizó fructíferas incursiones en otros dominios, tales como el mundo de la moda (aunque también es cierto que el objeto de su análisis era la literatura que rodea a la moda, y que el formalismo estructuralista de su análisis lo haya relegado prácticamente al olvido) o con relación a la imagen fotográfica, donde alumbró algunas de sus aportaciones más brillantes y tal vez permanentes a la ciencia o metodología semiótica, sin embargo lastradas por el estructuralismo lingüístico que profesaba. En   segundo lugar, esta situación de dependencia de la semiótica con respecto a la lingüística se especifica en el hecho de que una gran parte, e incluso la gran mayoría, de las categorías más relevantes que utiliza la actual investigación semiótica tengan un origen inequívocamente lingüístico, y en muchas ocasiones hayan sido producidas por lingüistas. Tal sucede, por poner un ejemplo concreto, con la teoría de la enunciación, que proviene como es bien sabido del lingüista Émile Benveniste. O bien con la narratología, que es desarrollada y formalizada por Greimas a partir de su origen literario, por obra del lingüista Propp. Pero el ejemplo tal vez más flagrante de esta extrapolación de categorías lingüísticas a la investigación semiótica está en la famosa distinción del lingüista Hjelmslev entre plano de la expresión y plano del contenido (y las subsiguientes distinciones entre sustancia de la expresión y sustancia del contenido y forma de la expresión y forma del contenido); distinción ésta que, si con relación al lenguaje tiene tanta pertinencia como la pareja significante-significado previamente teorizada por el lingüista Saussure, condena a la investigación semiótica a buscar en todo tipo de órdenes o ámbitos semióticos formas o sustancias discretas o disjuntas donde, en ocasiones, sólo existe continuidad y conjunción (dando así origen a los formalismos que en tiempos ya periclitados se sostuvieron con respecto, por ejemplo, a los constructos icónicos), y condenando igualmente a delimitar un contenido expresable (esto es, verbalizable y sometido a un concepto o significado que dé cuenta estricta de él) bajo cualquier soporte de expresión (desconociendo de este modo la ambigüedad semántica que puede implicar el referido constructo icónico y que, sin embargo, sí atisbó la fina intuición poética de Barthes cuando hablada de la polisemia inherente a la imagen ). Sin olvidar, por lo demás, que la propia categoría bipolar significante-significado fue teorizada por el lingüista Saussure específicamente con relación al lenguaje articulado, o que la doble categoría competencia y performancia semióticas (o, más estrictamente, semio-narrativa y discursiva o textual)   teorizada por Greimas tiene su obvio correlativo -como, por lo demás, reconocía el propio Greimas- en la competencia y performancia lingüísticas que teorizara por su parte el lingüista Chomsky, partiendo a su vez de la pareja lengua / habla saussuriana. Pero la expresión más clara de esta dependencia lingüística de la investigación semiótica está en la carencia flagrante de auténticas categorías semióticas, que en muchas ocasiones son mero calco o adaptación más o menos forzada de categorías lingüísticas. Así, se habla como categoría plenamente establecida dentro de la investigación semiótica de semiótica textual (olvidando de este modo que el texto tiene un sentido bien definido dentro de la lingüística textual, en cuanto expresión macrolingüística de una indagación con respecto al lenguaje que desborda su primer atenimiento al ámbito de la frase). O bien se utiliza el término discurso para referirse a todo tipo de proceso o ámbito semiótico (obligándose de este modo a una restricción mental y categorial que lleva, por ejemplo, a hablar de persuasión en relación a procesos semióticos en los que no se advierte el uso de cualquier tipo de recurso argumentativo o que conduce a extrapolaciones tan discutibles e incluso estrafalarias como hablar del discurso que alguien está "pronunciando" a través de su vestimenta o de discurso publicitario con relación a un tipo de publicidad como la actual que carece, en ocasiones, de cualquier género de expresión verbal). Y así, como se desprende de todo lo anterior, el imperialismo lingüístico sigue plenamente vigente en el dominio de la investigación semiótica, pese a todas protestas y denuestos -acompañados en algunos casos de vagos propósitos de enmienda- que se emiten prácticamente a diario.

3. UN CASO ILUSTRATIVO. Me gustaría ilustrar esta dependencia lingüística a fortiori de la investigación semiótica, que incluso se impone a los propósitos más decididos de superarla, con referencia al reciente libro -por lo demás, abiertamente innovador- del que es autor uno de los semiólogos más prestigiosos de la actualidad: La svolta semiotica (1998), de Paolo Fabbri, traducido al castellano con el título El giro semiótico y editado este año por Gedisa. En un principio, el punto de vista de Fabbri no puede estar más de acuerdo con el espíritu que anima la presente comunicación. Así, para Fabbri, el giro semiótico del que habla estriba precisamente en trascender una semiología dominada por la influencia lingüística y llegar a una semiótica verdaderamente científica. Así, en perfecta sintonía con lo que aquí sostengo (como espero mostrar en el último apartado de mi comunicación), la materia prima sobre la que trabajaría esta semiótica científica ya no sería el signo -el cual remite en último término, como señala Fabbri, a ese dominio lingüístico -, sino los conjuntos semióticos o "unidades de sentido particulares" , de manera que la semiótica sería finalmente -de acuerdo con lo que espero igualmente mostrar- "una indagación con vocación científica de los sistemas y procesos de significación [énfasis en el original]" . Y el acuerdo sigue siendo pleno cuando Fabbri reconoce -en cuanto muestra de esa diversidad y especificidad de tales sistemas y procesos- que "la imagen posee una sustancia expresiva específica (...) que expresa sentidos propios, que no pueden atribuirse o reducirse a los significados identificables lingüísticamente" . Sin embargo, la autonomía postulada para la ciencia semiótica frente al anterior dominio lingüístico empieza a cuartearse un poco cuando -a la manera de lapsus linguae o, tal vez, de lapsus freudiano- Fabbri añade a continuación, precisando lo previamente expuesto, que "no se puede, como se creía, descomponer el lenguaje en unidades semióticas mínimas para recomponerlas después y atribuir su significado al texto del que forman parte [énfasis añadido]"   (pero ¿no habíamos quedado en que los sistemas y procesos semióticos en su diversidad y especificidad no pueden ser contemplados desde el punto de vista estrictamente lingüístico?). Y la sospecha se hace mayor cuando Fabbri parece aplicar al conjunto de los procesos y sistemas semióticos la constatación de que "en el lenguaje existen dos niveles, uno de organización expresiva y otro de organización del contenido [énfasis añadido]"   (pero, aunque esto sea así con relación al lenguaje, ¿es esa misma distinción -que a su vez supone, como sabemos desde Hjelmslev (1943), la imbricación de ambos niveles- postulable de cualquier proceso semiótico; lo que implicaría preconizar para el conjunto de los mismos un planteamiento dualista que presupone un contenido decantable para cualquier soporte o sustancia de expresión?). Pero estas pequeñas chinas en el camino de la construcción científica de una semiótica finalmente liberada de su dependencia lingüística se convierten en sólidos guijarros cuando Fabbri, pese a comenzar por criticar la utilización abusiva del término texto respecto a toda clase de procesos o sistemas semióticos ("Así, subrepticiamente -dice literalmente-, después de haber proclamado la importancia teórica de lo no lingüístico, el texto ha vuelto a ser el modelo de todos los funcionamientos semióticos (...). Se ha vuelto así a una reflexión de tipo lingüístico") , se desmiente a sí mismo cuando unas páginas más adelante afirma: "(...) sólo existen textos, textos de objetos, no textos de palabras o de referencias, textos de objetos complejos, pedazos de palabras, de gestos, de imágenes, de sonidos, de ritmos, etc. (...) [énfasis en el original]"   (pero los textos, aunque se vistan de seda, textos son). Y el fantasma de la lingüística se hace cada vez más patente cuando Fabbri analiza esa diversidad de textos específicos valiéndose de categorías plenamente lingüísticas como son la narratividad (que tiene para él la virtud de subrayar la acción y la pasión semiótica -¿o lingüística?- frente a la asepsia de la semiología -¿o la lingüística?- estructuralista), la enunciación (cuya pertinencia Fabbri, siguiendo a Louis Marin, preconiza para un ámbito no lingüístico como es la pintura), el discurso (entendido como "el texto -de cualquier sustancia expresiva- que, además de representar algo, representa e inscribe en su interior la forma de su propia subjetividad e intersubjetividad" ), la metáfora (de la que Fabbri se vale, partiendo de las investigaciones del lingüista George Lakoff y del filósofo Mark Jhonson [1980], "para hacer un estudio de los procesos y el cuerpo en el lenguaje [énfasis en el original]" )... Y así, a través de esta serie de transposiciones o extrapolaciones se va descubriendo la verdadera finalidad de la semiótica científica que preconiza Fabbri: producir una equiparación entre el conjunto de los sistemas o procesos semióticos, todos los cuales resulten parangonables al lenguaje y sean reconocidos como capaces de ejercer su misma eficacia semiótica . Con lo cual, en lugar de superar la dependencia lingüística de la semiótica, lo que estamos haciendo de facto es postular para el conjunto de esos sistemas y procesos las coordenadas que funcionan en el lenguaje ... y reafirmando, de esta manera si se quiere perversa o introducida por la puerta trasera, la dependencia lingüística de la semiótica. ¿Cómo avanzar hacia una semiótica plenamente autónoma dotada de rigor científico, que no sea dependiente de las categorías lingüísticas ni se limite a reproducir esas mismas categorías aspirando al estatuto de cientificidad que se asigna de partida a la lingüística? Es lo que voy a tratar de esbozar en el siguiente apartado, con el que concluye mi comunicación al Congreso.

4. TESIS PARA UNA CIENCIA SEMIÓTICA. En primer lugar, una semiótica de vocación científica liberada de su actual dependencia lingüística ha de comenzar por poner -de acuerdo con Fabbri- la producción significante, en la medida que ésta se materializa (y en   cierto modo se corporeiza) en una serie de procesos o ámbitos semióticos, siempre específicos y siempre distintos unos de otros, en el centro de su indagación. Y ello desde el momento que si dicha producción significante ha sido completamente ignorada por la semiología saussuriana -como el propio Saussure señalara de manera explícita - es porque, en el caso del lenguaje (como expongo con más detalle en otro lugar ), dicha producción quedaba subsumida bajo la imbricación significante-significado que, a su vez, resultaba de la trascendencia que, para la supervivencia de los miembros de cualquier colectividad y de ésta en su conjunto, revestía la adquisición de un lenguaje articulado mediante el cual convencionalizar (y, por consiguiente, integrar en un acervo conceptual) el pánico o la extrañeza producidas por la vivencia originaria, expresada en cuanto tal en términos icónicos o analógicos, de una naturaleza frente a la cual se carecía de cualquier instrumento de mediación. Y es la relevancia que así adquiría esta imbricación significante-significado, pero cuya pertinencia se limitaba a este supuesto del lenguaje articulado, lo que originó que la producción significante existente tras ese acto de institución o emergencia lingüística quedara sepultada bajo los tabúes que salvaguardaban la memoria histórica de la colectividad, postulando un origen "natural" (y, por consiguiente, impenetrable) a lo que era simple disposición convencional y por ello arbitraria mediante la que se atribuía un determinado significante a un específico significado; ocultando de este modo la arbitrariedad radical que existía tras ese acto de institución y haciendo así comprensible la inserción de la colectividad en su entorno y abriendo, en definitiva, el camino para construir tanto las señas de identidad de esa comunidad como su propio concepto de realidad. Ahora bien, si me he detenido en el punto anterior es para subrayar la excepcionalidad que reviste la imbricación significante-significado tal como fue teorizada por Saussure con relación al lenguaje. Lo cual deja abierta la opción de que dicha imbricación, que disimula el acto de producción significante que existe tras la misma, no sea pertinente en lo concerniente a otros ámbitos o procesos semióticos que no revisten la citada trascendencia o en los cuales -frente a lo que sucede en el lenguaje articulado humano- cabe apreciar la existencia de un específico grupo decisor que es, precisamente, quien instituye las reglas que han de presidir dicho proceso (o, si se quiere, lenguaje) . Y esto es precisamente lo que he tratado de poner de relieve con ocasión de una investigación anterior en torno a la semiosis publicitaria tal como ésta se especifica en la publicidad vigente . Semiosis en el marco de la cual la producción significante es atribuible de modo específico a ese grupo decisor y cuyos constructos semiolingüísticos resultantes -como he mostrado en el citado lugar- ya no son referibles a unos significados convencionales, sino que crean su propio ámbito de significación, en cuyo origen hay una significancia o "propiedad de significar"   que desborda por definición el ámbito de los significados lingüísticos. Y es a partir de esta semiosis específica como cabe postular una dimensión propiamente constructiva, y no meramente representativa o interpretativa, a la investigación semiótica. Así pues, la primera tesis que propongo con vistas a una semiótica con vocación cientìfica que elimine su actual dependencia lingüística es que el acto de producción significante, sea éste explícito o implícito (esto es, tenga en su base una decisión concreta o su origen esté oculto bajo una espesa convención social), constituye el elemento instituyente que enactúa en todos los casos -en el sentido de Francisco Varela - el ámbito semiótico suyo sentido proviene de ese mismo acto de institución. Y que por consiguiente debe constituir, de acuerdo con Fabbri, el centro o elemento nuclear de toda investigación semiótica. La segunda tesis es que si la producción significante para a ser, de este modo, el elemento instituyente o desencadenante que enactúa o hace emerger un determinado ámbito semiótico, el texto o el discurso pierden la centralidad que les resulta propia en el marco del lenguaje y pasan a ser un componente interno del operativo semiolingüístico en proceso de configuración. Y si el texto (considerado en su objetividad) o el discurso (incluyendo el plano de la subjetividad) constituían la dimensión englobante del lenguaje era porque, como hemos visto, el acto de producción significante de alcance instituyente había quedado sumergido en su caso. Lo que no impide que, como comienza a reconocer en la actualidad la lingüística cognitiva, esa textualidad discursiva estuviera marcada desde el principio por ese acto fundacional de naturaleza semántica   (lo cual se corresponde con la primacía que comienza a reconocerse a la semántica sobre la sintaxis en el seno de esa lingüística cognitiva ). De modo que la segunda tesis de una semiótica con vocación científica es que, sobrepasando en este caso el punto de vista de Fabbri, lo que podemos denominar textualización discursiva (incluyendo en un conjunto único los planos textual y discursivo) constituye el nivel interno o intermedio -el primero propiamente lingüístico- del operativo semiolingüístico que se está configurando a partir de aquel acto fundacional de producción semiótica. La tercera tesis para esta semiótica con vocación científica que aquí estamos esbozando es que los signos, que han ocupado el lugar central de una semiología dependiente de la lingüística (Saussure) y de una semiótica de carácter inferencial y de índole representativa (Peirce), constituyen de hecho el nivel más superficial y epidérmico (la manifestación microlingüísitica) del operativo semiolingüístico que se pone en marcha a partir de todo acto de producción significante: nivel éste compuesto por repertorios sígnicos de diversas sustancias expresivas (icónicos, indiciales, simbólicos, plásticos...) y a través del cual la urdimbre organizativa focalizada hacia un específico destinatario que opera al nivel de la textualización discursiva se llena de materia lingüística, capaz de manifestarse en una específica situación comunicativa. Ahora bien, ¿por qué este cambio radical con respecto a la centralidad que ocupa el signo, tanto en el marco de la semiología saussuriana como de la semiótica peirciana? Porque mientras ambos modelos partían de una perspectiva representacional (más explícita en el caso de Peirce), en función de la cual la principal cuestión a debatir era determinar la validez de tales signos (o representámenes, en la terminología de este último) para llevar a cabo esa labor representativa, en el marco de una semiótica de clara vocación constructiva como la que aquí se preconiza todos los signos son válidos, en principio,   para participar en una determinada construcción semiótica. Y de ahí que, como acabamos de ver, el centro de la investigación semiótica se desplace desde la superficie de los signos hasta el acto de enacción instituyente que implica en cada caso la producción semiótica. Y así, el operativo semiolingüístico que resulta de la presente propuesta se expresa en el siguiente cuadro:

[IMPOSIBLE REPRODUCIR CUADRO]

Dispositivo éste que, propuesto inicialmente por el autor con relación a la semiosis específica que desarrolla la vigente publicidad , constituye mi aportación al IX Congreso de la Asociación Española de Semiótica, mediante la que espero contribuir a la configuración y fundamentación de una semiótica científica liberada de su actual dependencia lingüística.

Madrid, noviembre-diciembre de 2000.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS:

Barthes, Roland (1961). "El mensaje fotográfico". En R. Barthes et alli, La Semiología. Buenos Aires: Tiempo Contemporáneo, 1974 (3ª ed.): 115-26. 

--- (1964a). "Elementos de semiología". En ibid.: 15-69. 

--- (1964b). "Retórica de la imagen". En ibid.: 127-40. 

Benveniste, Émile (1974). Problemas de lingüística general II. México: Siglo XXI, 1979 (3ª ed.). 

Caro, Antonio (1993). La publicidad de la significación. Marco, concepto, taxonomía. Tesis doctoral. Madrid: Universidad Complutense. 

--- (1996). Proyecto docente para la asignatura "Lenguaje publicitario y de las relaciones públicas". Madrid: Facultad de Ciencias de la Información, Universidad Complutense de Madrid (inédito). 

--- (1999). "Para una fundamentación científica del concepto de lenguaje publicitario". Área, 5. Madrid, nº 6 (junio): 151-64.

--- (2000). "El operativo semiolingüístico publicitario y su incidencia en la noción de semiótica". En: Miradas y voces de fin de siglo. Actas del VIII Congreso Internacional de la Asociación Española de Semiótica. A. Sánchez Trigueros et alii, eds. Granada: Asociación Española de Semiótica - Grupo Editorial Universitario. Tomo I: 301-09. 

Cassetti, Francesco (1977). Introducción a la semiótica. Barcelona: Fontanella, 1980. 

Cuenca, Maria Josep y Joseph Hilferty (1999). Introducción a la lingüística cognitiva. Barcelona: Ariel. 

Fabbri, Paolo (1998). El giro semiótico. Barcelona: Gedisa, 2000. 

Greimas, A.J. y J. Courtés (1979, 1986). Semiótica. Diccionario razonado de la teoría del lenguaje. Tomos I y II. Madrid: Gredos, 1982 y 1991. 

Hjelmslev, Louis (1943). Prolegómenos a una teoría del lenguaje. Madrid: Gredos, 1974 (2ª ed.). 

Lakoff, George y Mark Johnson (1980). Metáforas de la vida cotidiana. Madrid: Cátedra, 1998 (4ª ed.). 

Marina, José Antonio (1998). La selva del lenguaje. Introducción a un diccionario de los sentimientos. Barcelona: Anagrama.

 Peirce, Charles S. (1987). Obra lógico-semiótica. Edición de Armando Sercovich. Madrid: Taurus. 

Saussure, Ferdinand de (1916). Curso de lingüística general. Edición crítica de Tullio de Mauro (1972). Madrid: Alianza, 1983. 

Varela, Francisco J. (1988). Conocer, Las ciencias cognitivas: tendencias y perspectivas. Categorías de las ideas actuales. Barcelona: Gedisa, 1990. 

Varela, Francisco J., E. Thompson y E. Rosch (1991). De cuerpo presente. Las ciencias cognitivas y la experiencia humana. Barcelona: Gedisa, 1992.

Message 921

Tue Jan 2, 2001 7:32pm

morentin  <morentin@inea.com.ar>

Concepto y terminología de semiótica general 19

Problemas y divergencias

Estimadas/os SEMIOTICIANS:

Quisiera reunir, a título meramente indicativo, algunos de los temas, problemas y   concepciones divergentes que considero especialmente importantes en semiótica (no voy a terminar hoy).

Por ejemplo, LA SEMIÓTICA NO ES una reflexión crítica, ni un enfoque informal y de algún modo iconoclasta, ACERCA DE LA SEMÁNTICA LINGÜÍSTICA;

la semiótica PROPONE RESPUESTAS AL PROBLEMA DE LA PRODUCCIÓN DEL SIGNIFICADO a partir del supuesto de que LA LENGUA PUEDE EXPLICAR (LIMITADAMENTE) CÓMO OTRA SEMIOSIS PRODUCE DETERMINADO SIGNIFICADO, PERO NO PUEDE SUSTITUIRLA EN LA TAREA DE PRODUCIRLO;

la semiótica PROPONE RESPUESTAS AL PROBLEMA DE LA PRODUCCIÓN DEL SIGNIFICADO a partir del supuesto de que CADA SEMIOSIS PRODUCE UN EFECTO DE SIGNIFICACIÓN ESPECÍFICO E INTRANSFERIBLE;

la semiótica PROPONE RESPUESTAS AL PROBLEMA DE LA PRODUCCIÓN DEL SIGNIFICADO a partir del supuesto de que NINGUNA SEMIOSIS SE BASTA A SÍ MISMA PARA REALIZAR TAL TAREA;

la semiótica PROPONE RESPUESTAS AL PROBLEMA DE LA PRODUCCIÓN DEL SIGNIFICADO a partir del supuesto de que EXISTE UN DISPOSITIVO MENTAL (o quizá algo semejante a la “estructura conceptual” de Ray Jackendoff) DE COORDINACIÓN Y COMPLEMENTO ENTRE LAS DISTINTAS SIGNIFICACIONES QUE ADQUIERE UN FENÓMENO como resultado de la información visual, verbal, acústica, táctil, kinésica, etc., cuyas imágenes se procesan en el cerebro humano (EN ESTE SENTIDO, TODA SEMIÓTICA SERÍA SINCRÉTICA);

la semiótica PROPONE RESPUESTAS AL PROBLEMA DE LA PRODUCCIÓN DEL SIGNIFICADO a partir del supuesto de que la semiótica ESTUDIA, IDENTIFICA, APLICA Y (en determinada medida) PREVE LA EFICACIA DE LAS OPERACIONES (mentales, calculatorias) CON LAS QUE CADA UNA DE LAS DISTINTAS SEMIOSIS PRODUCEN LAS SIGNIFICACIONES QUE LE SON ESPECÍFICAS;

la semiótica PROPONE RESPUESTAS AL PROBLEMA DE LA PRODUCCIÓN DEL SIGNIFICADO a partir de la condición de que NO SE MANEJE CON MODELOS EN LOS QUE SE CLAUSURA TODA POSIBILIDAD DE UN NUEVO SIGNIFICADO;

la semiótica PROPONE RESPUESTAS AL PROBLEMA DE LA PRODUCCIÓN DEL SIGNIFICADO a partir de la condición de que NO SE MANEJE CON MODELOS QUE SÓLO PUEDEN RECONOCER LO YA SABIDO;

la semiótica PROPONE RESPUESTAS AL PROBLEMA DE LA PRODUCCIÓN DEL SIGNIFICADO a partir del supuesto de que LA FORMA DE LA EXPRESIÓN CONSTITUYE LA FORMA DEL CONTENIDO Y NO A LA INVERSA (¡felix Hjelmslev!) Y DE QUE TODO ELLO SÓLO OCURRE EN EL INTERIOR DEL SISTEMA HISTÓRICO-SOCIAL DE CONOCIMIENTO DESDE EL QUE UN INTÉRPRETE LA PERCIBE Y EN EL QUE LA INCLUYE Y DONDE LA TRANSFORMA Y DESDE EL QUE LA TRANSFIERE (¡pace Peirce!);

la semiótica PROPONE RESPUESTAS AL PROBLEMA DE LA PRODUCCIÓN DEL SIGNIFICADO a partir del supuesto de que TODA SIGNIFICACIÓN ES UN CONSTRUCTO Y DE QUE ANTES DE QUE EL HOMBRE ESTUVIERA SOBRE LA TIERRA NO EXISTÍA SIGNIFICACIÓN ALGUNA;

la semiótica PROPONE RESPUESTAS AL PROBLEMA DE LA PRODUCCIÓN DEL SIGNIFICADO a partir del supuesto de que LA SEMIÓTICA NO ES UNA SUMA DE CONOCIMIENTOS QUE PUEDA ENSEÑARSE, SINO UN MODO DE PENSAR QUE PUEDE ENSAYARSE y sugerirse provisionalmente.

Para otro día, hay más.

Cordialmente.

Juan Magariños de Morentin

Message 924

Wed Jan 3, 2001 3:34pm

<lucreciachauvel@aol.com>

Concepto y terminología de semiótica general 20

Problemas y divergencias

Querido Juan Angel,

creo que Hjelmslev propone diversos tipos de articulaciones entre los dos planos, del contenido y de la expresion, y en funcion de esas articulaciones define diferentes tipos de funciones semioticas, como las semioticas formales , las simbolicas (y las semisimbolicas de aparicion posterior gracias a la teoria greimasiana) y no -como afirmas - el predominio de un plano sobre el otro, es decir, no es exclusivamente el plano de la expresion el determinante en ultima instancia del plano del contenido. Por otra parte hace la distincion entre las semioticas monoplanares y pluriplanares. Lo que articula Hjelsmlev es un sistema de jerarquias internas en la produccion de sentido. El modelo de Hjelmslev me resulta irreductible a la teoria periciana.Son dos concepciones sobre la produccion de sentido completamente diferentes: una es bi-planar (cualquiera sea la articulacion interna que luego se de) y la otra es terciaria, una es de base linguistica y la otra es de base filosofica, tiene mas que ver con la percepcion que con la articulacion.

Tampoco concuerdo contigo cuando afirmas que la semiotica "no puede ensenarse", la semiotica se me aparece cada vez mas como una practica social institucionalizada en una cadena de trasmision de saberes y el gravisimo problema que tenemos en America Latina es presisamente como formar esas catedras de semiotica, que contenidos darles, cual es en suma, el hard disk que hay que entregar en los cursos de formacion de los primeros anos. Ensenar implica presisamente problematizarnos cada dia sobre el contenido (y sobre la expresion) de ciertos objetos teoricos. Que se ensena cuando ensenamos semiotica? una historia de las teorias sobre el sentido y el signo?( del tipo: primero estaban los estructuralistas, luego se descubre a Peirce, luego se descubre que los estructuralistas no estaban tan mal, etc), una presentacion de problemas? (la articulacion de los planos, el concepto de lenguaje, la crisis de la nocion de signo, el problema de la representacion y del iconismo,etc), una construccion de objetos? ( la publicidad, las narraciones, los discursos persuasivos, la etnosemiotica, la poetica,la sociosemiotica, etc); una revision de conceptos operativos? ( la connotacion es un concepto semiotico? el concepto de isotopia sigue todavia vigente? usted usa el cuadrado semiotico cuando debe dar cuenta de ciertos mensajes en los estudios cualitativos que le encargan hacer en las consultorias sobre productos lacteos, los detergentes, el pakaging para los cereales del desayuno,etc? la teoria de la enunciacion avanzo mas alla de las propuestas de Benveniste? que pasa con el concepto de "texto"? el lector es el interpretante? la fotografia es indice o icono? digo, para no citar sino algunos de los conceptos sobre los que han corrido rios de tinta semiologica en los ultimos 30 anos) en sintesis: cual es la "entrada" a partir de la cual ensenar semiotica y por consiguiente, re-pensarla y re-presentarla?

Gracias por tus reflexiones y muy buen ano 2001! Lucrecia Escudero

Message 925

Thu Jan 4, 2001 8:10am

Antonio Caro  <antcaro@nexo.es

Concepto y terminología de semiótica general 21

Problemas y divergencias

Estimados semioticians:

Coincido plenamente con el último mensaje de Juan, salvo en una pequeña precisión: en lugar de la palabra "significado" que él utiliza varias veces a lo largo de su texto, yo prefiero utilizar por mi parte la expresión "significancia" (entendida en sentido amplio, y como Benveniste la entendió en su momento, como "propiedad de significar") o bien "constructo semiótico" (con referencia al resultado específico, libérrimo e imprevisible, de un acto de producción significante).

¿Por qué esta pequeña divergencia?

1° Porque la palabra 'significado' remite automáticamente a la pareja significante/significado que, teorizada por Saussure con relación al lenguaje articulado humano, ha condicionado desde el principio el desarrollo de la investigación semiótica, condenándola a ser un remedo (o un reflejo) de la investigación semiológica referida a ese lenguaje articulado.

2° Porque la palabra 'significado' condena a la investigación semiótica a limitarse a detectar constructos semióticos discretos, delimitados en una específica forma conceptual y, en cuanto tales, expresables primordialmente de forma lingüística (mientras otros constructos semióticos, como los icónicos, flotan en esa polisemia que preconizó Barthes con respecto a los mismos). Perpetuando así, desde la propia investigación semiótica, su dependencia de la lingüística.

3° Porque, pese a la prevención inicial de Juan ("LA SEMIÓTICA NO ES una reflexión crítica, ni un enfoque informal y de algún modo iconoclasta, ACERCA DE LA SEMÁNTICA LINGÜÍSTICA"), lo cierto es que la limitación de la investigación semiótica a los significados (inevitablemente convencionales) hace que la producción significante que hemos convenido en poner en la base de la misma sea en buena medida equiparable a esa semántica lingüística.

¿Por qué prefiero, por mi parte, utilizar las palabras 'significancia' o 'constructo semiótico'?

1° Porque no toda producción significante se decanta en significados convencionalizados o convencionalizables.

2° Porque reducir dicha investigación a los significados convencionales nos condena a seguir ignorando lo básico en torno a cómo actúan todos aquellos constructos semióticos no equiparables a los mismos (o, todo lo más, a distorsionarlos desde la óptica del lenguaje).

3° Porque la idea de constructo semiótico, en cuanto tal imprevisible y no decantable en un significado previamente convencionalizado abre la vía a un tipo de conocimiento (y consiguiente semiosis) no reductible al (ni abordable desde el) convencionalismo lingüístico.

Obviamente, yo tampoco he agotado el tema, y espero que la discusión prosiga.

Cordialmente,

Antonio Caro

Message 927

Thu Jan 4, 2001 5:45pm

morentin  <morentin@inea.com.ar

Concepto y terminología de semiótica general 22

Problemas y divergencias

Estimadas/os SEMIOTICIANS:

Por algo puse como Asunto: "PROBLEMAS Y DIVERGENCIAS". No obstante, no pretendo entrar en polémica, sino que, respetando profundamente los diversos criterios al respecto, trato de mostrar las posibles perspectivas para que puedan servir como eventuales pautas operativas para la investigación semiótica.

Los criterios que he ido formulando, y de los que mi último mensaje fue un pequeño resumen (que sólo vale en cuanto punto de partida (o de llegada) que requiere de los consiguientes desarrollos operativos), me han dado buenos resultados (en cuanto a la obtención de explicaciones plausibles acerca de la producción de las significaciones, socialmente vigentes, de determinados fenómenos) y me han permitido conservar una satisfactoria coherencia teórica (ya que pude mantenerlos sin auto-contradecirme, al menos a lo largo de cada investigación y/o texto académico, pero con libertad para modificarlos de una a otra investigación o de uno a otro texto). Mantengo mi libertad para seguir cambiando, desde mi adhesión (nunca dogmática) al concepto foucaultiano de sujeto, en el que, hasta el momento, también me siento cómodo.

Añado algunos pocos de estos cuasi-aforismos, porque tengo interés en clausurar una etapa y empezar a contrastar su validez y pertinencia en otras áreas de la semiótica, en particular en LA(S) SEMIÓTICA(S) DE LA IMAGEN VISUAL y en LA SEMIÓTICA INDICIAL.

La semiótica PROPONE RESPUESTAS AL PROBLEMA DE LA PRODUCCIÓN DEL SIGNIFICADO a partir del supuesto de que TODA SEMIOSIS SUSTITUYENTE LLEVA EN SÍ EL GERMEN DE SU PROPIA NEGACIÓN;  esta "PROPIA NEGACIÓN" consiste en que LO QUE LA NUEVA SEMIOSIS SUSTITUYENTE PERMITE CONSTRUIR NO ERA IMAGINABLE ANTES DE CONSTRUIRLO (salvo que no haya habido tal construcción, sino una mera reconstrucción);  en este sentido TODA SEMIOSIS TIENE SU PROPIA POÉTICA (a mi criterio, ni el "significado", ni la "poética" son patrimonio de la lingüística).

La semiótica PROPONE RESPUESTAS AL PROBLEMA DE LA PRODUCCIÓN DEL SIGNIFICADO a partir del supuesto de que LO QUE IDENTIFICA CONSTITUTIVAMENTE A UN GRUPO SOCIAL ES EL USO QUE HACE DE SUS SEMIOSIS SOCIALES para la construcción de los significados de los fenómenos de su entorno, que sólo con ese uso adquieren ese significado.

La semiótica PROPONE RESPUESTAS AL PROBLEMA DE LA PRODUCCIÓN DEL SIGNIFICADO a partir del supuesto de que CADA GRUPO SOCIAL ES LIBRE PARA USAR SUS SEMIOSIS SOCIALES SIN CUIDAR DE RESPETAR VERDADES METAFÍSICAS, VERDADES CIENTÍFICAS O EFICACIAS TÉCNICAS DE NINGÚN TIPO;  esto proviene de que la metafísica, la ciencia y la técnica son los resultados del uso de las semiosis sociales (por tanto, locales e históricos) y no principios válidos previos a toda semiosis.

La semiótica PROPONE RESPUESTAS AL PROBLEMA DE LA PRODUCCIÓN DEL SIGNIFICADO a partir del supuesto de que LA LIBERTAD EN EL USO DE SUS RESPECTIVAS SEMIOSIS SOCIALES TIENE COMO LÍMITE LA NECESIDAD DE COMUNICACIÓN;  así, la creatividad individual TIENE COMO LÍMITE EXTERNO LA INTERPRETABILIDAD POR ALGUIEN, en algún momento;  la creatividad individual TIENE COMO LÍMITE INTERNO poder alcanzar, en algún momento, LA CONSISTENCIA DE LA PROPIA INTERPRETABILIDAD;  FUERA DE ESTOS LÍMITES, hacia el interior o hacia el exterior, COMIENZA LA ALIENACIÓN (el individuo tiene que dejar de ser él para sí mismo, para empezar a ser él para otros);  hacia el exterior SE ENCUENTRA CON LA ALIENACIÓN QUE LE EXIGE LA SOCIEDAD PARA INTEGRARLO; hacia el interior SE ENCUENTRA CON LA ALIENACIÓN QUE LO CONDUCIRÍA A SER UN ALIENADO DE SÍ MISMO (reaparece "el sueño de un demente en el rincón de un manicomio").

El problema de LA IDENTIFICACIÓN DE LOS USOS QUE LAS DISTINTAS SEMIOSIS ADQUIEREN EN UN DETERMINADO GRUPO SOCIAL, en un determinado momento histórico, es lo que encuadro bajo la denominación de los MUNDOS SEMIÓTICOS POSIBLES.

Desde esta perspectiva, enfrentaré EL ANÁLISIS DE LAS SEMIÓTICAS ICÓNICA E INDICIAL, tratando de establecer CÓMO SIGNIFICAN Y QUÉ SIGNIFICADO PRODUCEN, en determinado momento de determinada sociedad.

Cordialmente.

Juan Magariños de Morentin

Message 968

Wed Feb 7, 2001 7:49pm

"morentin" <morentin@inea.com.ar

Concepto y terminología de semiótica general 23

Sobre metáforas, índices y contextos

Estimadas/os SEMIOTICIANS

y, en particular, estimada Josiane:

Hay algunos aspectos de los últimos mensajes de Josiane que me gustaría comentar; creo que puede resultarnos de utilidad a todos reflexionar sobre los temas que desarrolla. Yo expongo mi opinión, pero de modo que cada cual pueda elaborar la suya propia.

I/ El tema de la METÁFORA y la METONIMIA es, a su vez, un tanto METAFÓRICO. Yo no lo considero trivial ni improductivo, aparte de que, pedagógicamente, ayuda a que se comprendan esas dos operaciones mentales. Efectivamente, todos lo hemos leído en Jakobson; lo que no es suficiente para desacreditarlo.

Creo que sirve porque las operaciones con las que se construye la METÁFORA y la METONIMIA son, respectivamente, la SUSTITUCIÓN y la INTEGRACIÓN y su funcionamiento se entiende, a nivel de ejemplo, con mayor claridad, cuando se presta atención a la diferencia entre la eficacia de ambas operaciones, respecto a las construcciones provenientes del lenguaje coloquial; aunque en éste también intervenga, y con tanta fuerza, la METÁFORA MUERTA de la que escribe P. Ricoeur; y hasta el uso de esta expresión de “metáfora muerta” es ilustrativo cuando trata de encontrar una intuición explicativa para la operación de SUPERACIÓN.

Pero me parece válido atender a la efectiva existencia de esos dos grandes grupos de operaciones, las de SUSTITUCIÓN y las de INTEGRACIÓN, cuando se trata de EXPLICAR LOS PROCESOS DE PRODUCCIÓN DE LA SIGNIFICACIÓN. Por ejemplo, en el estudio de las imágenes visuales parece estar diferenciadas, incluso topológicamente, las operaciones mentales de IDENTIFICACIÓN de las cualidades del objeto, frente a las de su UBICACIÓN espacial. Las primeras se cumplirían en el llamado “sistema ventral”, consistente en un conjunto de áreas del cerebro que baja desde el lóbulo occipital hasta el lóbulo temporal inferior. Las operaciones neuronales de esta área parecen corresponder a la identificación de las propiedades del objeto, tales como forma, color y textura. La IMAGEN que así se construye constituiría una SUSTITUCIÓN del OBJETO visualmente percibido (y de aquí, entonces, un cierto predominio de operaciones semejantes a las productoras de METÁFORAS).

Las segundas, relativas a la UBICACIÓN espacial del objeto percibido se cumplirían en el llamado “sistema dorsal”, consistente en un conjunto de áreas cerebrales que sube desde el lóbulo occipital hasta el lóbulo parietal. Este sistema procesa las propiedades espaciales, tales como ubicación y tamaño. Se ha llamado a los sistemas ventral y dorsal, respectivamente, los sistemas “qué” y “dónde” (hay, en lo que antecede, mucho de Klosslyn); lo que ratifica el carácter IDENTIFICADOR del primero, o sea, con predominio de lo METAFÓRICO, y CONTEXTUALIZADOR del segundo, o sea, con predominio de lo METONÍMICO.

Todo esto ofrece, también, la posibilidad de diferenciar DOS CLASES DE AFASIAS, tema al que reconduce su planteo Jakobson y que se reactualiza, fructíferamente, en el estudio de las AGNOSIAS VISUALES (sobre las que volveré cuando retome el tema de la SEMIÓTICA DE LAS IMÁGENES VISUALES). Este comentario es válido si se valora la referencia a las figuras retóricas como ejemplo pedagógico ilustrador de la diferencia entre ambos procesos o como apoyo para concretar la intuición de esa diferencia; trasmiten ideas correctas aunque incompletas; por supuesto, NO SIRVE como descripción rigurosa de las operaciones involucradas.

II/ Creo que Josiane lo ha aclarado debidamente, pero puede ser interesante reflexionar sobre LAS SEMIOSIS INVOLUCRADAS en las experiencias compartidas mediante el análisis de los protocolos por ella citados, relativos a las verbalizaciones que acompañan las acciones con las que los sujetos buscan el resultado satisfactorio al problema conocido como “Torre de Hanoi”. Se trata de una situación en la que se produce una SEMIOSIS VERBAL, en oportunidad de estar produciendo, simultáneamente, una SEMIOSIS INDICIAL, consistente en el manipuleo de los discos. Esta SEMIOSIS INDICIAL tiene ciertas reglas, construyendo la SEMIOSIS VERBAL una elemental descripción del comportamiento, en función de JUSTIFICAR LA LEGALIDAD de los movimientos que se realizan Y SU EFICACIA para permitir otros movimientos, también legales, conducentes al resultado satisfactorio.

Lo que me interesa destacar es que el texto retransmitido por Josiane no da cuenta de la SEMIOSIS INDICIAL, ni lo pretende, sino que da cuenta de la SEMIOSIS VERBAL simultánea a la producción de una SEMIOSIS INDICIAL. Incluso, esta SEMIOSIS VERBAL da cuenta de cómo los movimiento cumplen la legalidad del juego, o sea, da cuenta del aspecto SIMBÓLICO de la SEMIOSIS INDICIAL; lo que le lleva a Josiane a tomar clara conciencia de la importancia del problema “d’articulation entre les symboles et les indices”; agradeciéndole .su comentario: “et ça Juan, tu l’as très bien vu”.

Para un análisis MATERIALISTA (en el sentido de tomar en cuenta centralmente a los SIGNIFICANTES y/o REPRESENTÁMENES efectivamente INDICIALES) del comportamiento de los sujetos de la experiencia, se requeriría EL REGISTRO DEL COMPORTAMIENTO del sujeto, en cuanto registro de los diversos gestos y actitudes que integran tal comportamiento. O sea, sería necesario disponer del registro (verbal o, quizá preferentemente, visual: p.e., fílmico) de cada movimiento de las manos y su secuencia, de cada movimiento de los ojos y su secuencia, de cada expresión del rostro y su secuencia, de cada actitud postural del cuerpo y su secuencia, etc.; así como de la integración de estos distintos niveles de registro y su correspondencia secuencial. Hasta aquí lo puramente INDICIAL.

Por supuesto, dada las características de la situación: un juego con posibilidad de éxito o fracaso en su resultado y con reglas acerca de movimientos permitidos y prohibidos, cabrían dos posibilidades: (1) que el analista conociera de antemano tales reglas y estudiase las características de su aplicación (2) o que las descubriese mediante el análisis del correspondiente comportamiento de este y/o de otros sujetos y estudiase las características del sistema que guía tal comportamiento. Ambas posibilidades son aceptables para un análisis semiótico (y creo poder decir: semiótico-cognitivo), si bien los objetivos del análisis serían distintos.

III/ Y esto me permite entrar en el tratamiento de otra cuestión, a la que me he referido en varias oportunidades, pero que me parece que no he conseguido aclarar debidamente (por los comentarios recibidos). Se trata de la relación entre TEXTO y SISTEMA.

En mis mensajes he hablado de CONTEXTO y de REDES CONTRASTANTES. Por supuesto, la relación entre ambos es fundamental para todo análisis semiótico. Considero ya adecuadamente entendido que el CONTEXTO es el modo operativo de entrar en el TEXTO, mediante la SEGMENTACIÓN, para establecer el sentido de determinado SIGNO en él incluido. Por otra parte, las REDES CONTRASTANTES (al igual que las SECUENCIALES) forman parte, sin agotarlo, de algún específico SISTEMA. Del conjunto de los contextos se extraen las reglas mediante las cuales han llegado a producirse; o sea, las REDES CONTRASTANTES contiene esas reglas, que ya NO SON LOS CONTEXTOS sino LA SÍNTESIS ABSTRACTIVA de las reglas identificables en ellos. Por tanto, en su dimensión de mayor generalidad, el tema se plantea como la relación entre TEXTO y SISTEMA, de la que pueden establecerse dos aspectos.

Primero: hay una relación de PRODUCTIVIDAD que se establece entre un SISTEMA y el conjunto de TEXTOS que de él pueden proceder. Es posible, conocer un SISTEMA que todavía no haya producido ningún texto; por ejemplo, al inventar un juego, formulando sus reglas o con la elaboración de un lenguaje críptico, antes de comenzar a usarlo. Hay que tener en cuenta que las reglas de un juego son UN TEXTO QUE DESCRIBE UN SISTEMA; como también ocurre con una gramática y con un diccionario; sin embargo, cuando leemos tales reglas no nos interesan en cuanto texto (pese a que, en cuanto texto las modifican), sino en cuanto a la dinámica relacional de la regla enunciada. Porque la idea de SISTEMA implica una existencia virtual.

Segundo: lo que percibimos son siempre TEXTOS, por tanto el conocimiento de un SISTEMA es siempre el resultado de una INFERENCIA. Las “REDES CONTRASTANTES”, o las que Foucault denominó “FORMACIONES DISCURSIVAS”, o los “SINTAGMAS” o el “SISTEMA” saussureanos, etc., sólo podemos conocerlos, POR INFERENCIA, a partir del análisis de lo único que podemos percibir y que son los TEXTOS. Este es un principio ineludible de la semiótica: A PARTIR DEL ANÁLISIS DEL TEXTO, Y SÓLO A PARTIR DEL ANÁLISIS DEL TEXTO, SE CONOCE EL SISTEMA.

Al mismo tiempo, EL TEXTO ES EL ÚNICO INSTRUMENTO PARA CAMBIAR EL SISTEMA. Y eso porque, cada SENTIDO, producido por un SEGMENTO TEXTUAL o CONTEXTO, y atribuido a UN DETERMINADO SIGNO que forma parte de ese contexto, SE INCORPORA AL SISTEMA como UNA NUEVA POSIBILIDAD DE RELACIÓN para ese SIGNO (podemos hablar de un “EFECTO DE SENTIDO” para designar a ese resultado)

O sea, que tenemos 3 posibilidades: (1) el efecto de sentido producido por un segmento textual DUPLICA las relaciones que ya existían en el SISTEMA para ese SIGNO; quiere decir que el TEXTO sólo usó las posibilidades que ya tenía y tal como las tenía disponibles (es, por ejemplo, el uso trivial del lenguaje coloquial o, también, los resultados de los seguidores, imitadores e, incluso, copistas de artistas y sus obras). (2) El efecto de sentido producido por un segmento textual EXPANDE las posibilidades relacionales que ya existían en el SISTEMA para ese SIGNO; quiere decir que el TEXTO usó las posibilidades que ya tenía, pero de manera diferente a como se las había usado precedentemente; está mostrando una nueva posibilidad, en cuanto posibilidad no utilizada previamente, pero continúa cumpliendo con las reglas del SISTEMA (es, por ejemplo, la tarea que desarrollan los CREATIVOS publicitarios). Y (3) el efecto de sentido producido por un segmento textual produce, a su vez, una RUPTURA respecto a las relaciones que existían en el SISTEMA para un SIGNO en estudio (es, por ejemplo, la tarea que cumple un auténtico CREADOR, un artista); quiere decir que el TEXTO INFRINGIÓ las reglas que establecían las posibilidades de uso de tal SIGNO. Hay dos posibilidades: (a) que los usuarios de ese sistema rechacen el texto infractor, negándole toda posibilidad de interpretación; (2) o que lo acepten, lo que implica la TRANSFORMACIÓN DEL SISTEMA. Esto apunta a una teoría semiótica de la creación, a la que ya aludí en algún mensaje anterior, que contiene en su base la premisa de que toda creación es siempre la transformación de algo preexistente. NO EXISTE LA CREACIÓN EX NIHILO.

Y ya me excedí (aunque hay mucho más para comentar).

Hasta la próxima, cordialmente.

Juan Magariños de Morentin

Message 967

Wed Feb 7, 2001 1:17pm

Eduardo Serrano Orejuela <eso@col2.telecom.com.co>

Concepto y terminología de semiótica general 24

Teoría del contexto

Estimados semioticians:

En la página personal de Teun A. van Dijk (www.hum.uva.nl/teun) pueden leer un interesante artículo titulado "Teoría del contexto".

Cordialmente,

Eduardo

Message 970

Wed Feb 7, 2001 8:02pm

Josiane Caron-Pargue <Josiane.Caron@mshs.univ-poitiers.fr>

Concepto y terminología de semiótica general 25

Teoría del contexto

Cher Eduardo,

J'ai regardé. Mais je ne trouve rien d'autre que la référence au bouquin Texte et Contexte, que j'ai d'ailleurs dans ma bibliothèque depuis pas mal d'années. A voir l'utilisation qu'il en fait dans le cadre du travail qu'il a développé ultérieurement avec Kintsch, franchement je ne vois pas ni ce qu'il apporte, ni ce qu'il peut apporter de particulier à nos discussions, surtout en ce qui concerne la théorie de Peirce !

Mais peut-être que tu veux dire autre chose ? Peux-tu expliciter ta pensée sur le contexte ?

Amicalement

Josiane

La continuación de esta línea de debate, en lo que va tomando de SEMIÓTICA VERBAL, puede encontrarse en 1.8.1 SEMIÓTICA SIMBÓLICA / 1.8.1.1. SEMIÓTICA VERBAL. Aquí continuarán los temas que tengan que ver con una SEMIÓTICA GENERAL.

Message 974

Thu Feb 8, 2001 8:56pm

Josiane Caron-Pargue <Josiane.Caron@mshs.univ-poitiers.fr>

Concepto y terminología de semiótica general 26

Sobre metáforas, índices y contextos

Cher Juan,

Tout de suite un grand merci pour ton texte, même pour tes deux textes. Et une première très petite réponse. C'est O.K. tu m'as convaincue au sujet de la metaphore et de la metonymie - avec les opérations d'intégration et de substitution. En fait je les trouve aussi dans l'analyse des protocoles (pour rendre compte de la constitution de nouvelles règles de procédures pour résoudre le problème). Mais pour se mettre en oeuvre, elles me semblent nécessiter un terrible coût cognitif (dans le cas contraire, les sujets sauraient trouver tout de suite la solution des problèmes), ce qui m'amène à dire qu'elles ne sont peut-être pas premières, mas seulement résultantes d'autres choses. Ce qui me paraît plus premier, c'est le fait que la situation (au sens large- y compris la consigne, les autres) déclenche le fait que telle ou telle propriété ou aspect soit plus saillant qu'un autre et entraîne des effets attentionnels élémentaires, qui en se combinant entre eux peuvent donner lieu à des opérations plus complexes.

Par ailleurs, je prends note de ce que tu me dis sur texte et système. J'y réfléchis un peu plus. Et je t'en reparles d'ici peu. Je crois que cela va me faire progresser.

Amitiés

Josiane

Message 977

Sat Feb 10, 2001 3:39pm

Josiane Caron-Pargue <Josiane.Caron@mshs.univ-poitiers.fr>

Concepto y terminología de semiótica general 27

Sobre metáforas, índices y contextos

Chers sémioticiens, Cher Juan,

Dans ce mail, je veux remercier Juan pour ses commentaires concernant mon analyse de protocoles (la Tour de Hanoï). Je veux aussi remercier tous ceux qui discute du contexte, ce qui me suggère de mettre en place une méthode pour extirper proprement les contextes que je cherche à caractériser. 

Je suis amenée à me faire les réflexions suivantes : (je reformule aussi pour progressivement 'caler' ma terminologie).

1 - C'est vrai que depuis que je fais de la recherche, je n'ai fait, en fait, que travailler sur les aspects symboliques de l'indice. En fait Juan, si je comprends bien, c'est le fait que pour moi les marques verbales constituent des indices (je dis des marqueurs) des opérations cognitives sous-jacentes, et mises en oeuvre dans la résolution de problème, qui constitue une sémiotique indicielle. Et cette sémiotique indicielle se superpose à la sémiotique verbale au sein de laquelle opèrent toutes les propriétés du langage.

Je n'ai pas fait d'enregistrement video - simplement pour la raison suivante, c'est que c'est déjà très compliqué comme ça - j'avais essayé une fois, il y a longtemps- et je ne savais pas comment me débrouiller avec l'enregistrement video. Et j'avais peur de mélanger les niveaux (video-rés pb - langage -gestuel, etc..., cad de quoi faire faire du beau mélange et surtout bien intuitif). 

Mais je note soigneusement ce que fait le sujet, et j'ai la possibilité d'étudier sa stratégie, strictement au niveau résolution de problème - ce qui me donne déjà une bonne base de travail au niveau indiciel. Je connais l'état de la situation, la façon dont cet état est transformé en un autre, et la façon dont il est enchaîné par rapport aux états antérieurs. Par ailleurs, j'ai déjà pas mal travaillé pour fonctionnaliser les approches habituelles, d'une manière intéressante par rapport aux verbalisations : pour résoudre le problème, le sujet doit sans arrêt défaire et reconstruire des piles de disques. L'étalement et la reconstruction d'une pile de deux disques, pour libérer une place s'avère essentielle, de même que le changement de place de deux disques (et aussi d'un) étalés. 

Chaque état de la situation peut se caractériser par rapport à l'étalement ou au regroupement des deux premiers disques, et au déplacement du disque intermédiaire 3 ou du grand disque. Il appartient alors à un 'lot de manipulations'. Il peut également se situer par rapport à la stratégie optimale : ou il s'agit du chemin minimal, ou bien il y a des écarts - que j'ai caractérisés (par exemple triangles ou trapèzes sur le graphe comportemental, si vous voulez bien m'excusez pour ces termes un peu techniques)- et que pour certains d'entre eux, on a appris à très bien simuler dans des protocoles de novices. Il y a des contextes situationnels (je ne sais si je dois utiliser le mot 'contexte' !) qui interviennent, par exemple après et avant le positionnement du plus grand disque, et où tout change. Il y a des endroits qui correspondent à des impasses pour tous les sujets (on commence à en parler maintenant dans la littérature sur la question). 

En fait le choix de ce problème si simple en apparence - la tour de Hanoï -, mais déjà si compliqué avec une approche un peu fonctionnelle au pur niveau résolution de problème - est heureusement assez simple et assez connu pour ne pas en plus compliquer inutilement la tâche au niveau sémiotique. Car il faut bien dire que là aussi on ne peut partir de rien, et il faut se raccorder aux travaux existants - et les résultats que l'on obtient à partir d'une analyse sémiotiques sont bien compliqués. 2 -         Autre précision par rapport au texte de Juan, le but du travail est de caractériser non seulement les règles de procédures, et les représentations qui les déclenchent, mais surtout la façon dont de nouvelles règles se construisent à partir des acquis du sujet. Et on peut très très bien suivre ces réorganisations à partir des verbalisations. Il y a des régularités. Ce pourquoi je travaille c'est pour modéliser tout cela proprement.  

Conjointement à cet objectif se pose le problème de caractériser sémiotiquement la base de données acquises par le sujet, ainsi que le contexte de chaque connaissance acquise. (J'ai pas mal travaillé sur les interjections dans ce but). L'hypothèse de travail étant que chaque nouvelle connaissance caractérisée (cad chaque nouvel élément de l'espace de problème) est immédiatement utilisée par le sujet, sauf si le contexte change (et évidemment on en rend compte sémiotiquement).

Et une autre question, non moins intéressante-et dont j'ai parlé un peu dans le mail à François-, c'est de montrer comment émerge la planification des premières structurations de la situation.

J'ai travaillé sur toutes sortes de protocoles, et finalement cews dernières années, j'ai surtout travaillé avec des protocoles d'enfants, où tout est un peu plus simple, et se passe au ralenti, afin de mettre au point d'abord le début de l'apprentissage.         Et encore, non moins intéressant, c'est la façon dont le sujet construit peu à peu des procédures automatiques (là il faut travailler avec des adultes, les enfants que j'ai vu n'automatisent pas assez rapidement  

3- Pour en revenir aux contextes, l'ensemble des discussions que l'on a me font réfléchir, et me donne envie de reprendre plus systématiquement l'analyse des formulations 'sur un disque vs sur la colonne vs ..etc, dont je vous ai déjà parlé. Il faut aussi le faire pour les verbes, pour les connecteurs.

Je crois que mon analyse est correcte : pour chacune des occurrences, je cherche ce qu'il se passe dans la résolution de problème. Et à ce niveau je cherche des régularités et des oppositions, jusqu'à ce que je puisse interpréter.

Mais ce que j'ai fait jusque là, pour ce genre de caractérisation, demande à être modélisé pour être crédible, c'est ce que je vais essayer de reprendre, maintenant. Et j'aimerais bien vous en parler à ce moment là, si vous n'en avez pas marre.

Par ailleurs, le schéma de sens -dont je vous ai déjà parlé- c'est simplement pour généraliser, et ne pas refaire entièrement tout le boulot à chaque fois.

Une autre réflexion que me suscite le texte de Juan, c'est que s'il y a des régularités au niveau résolution de problème (comme résultat de l'analyse sémiotique), au niveau texte c'est plus compliqué: en gros, il y a aussi des régularités, mais cela dépend du niveau de langage oral du sujet. C'est pour un même sujet que l'on doit rechercher des oppositions langagières. Les mêmes oppositions au niveau de la résolution de problème ne correspondront pas forcément aux mêmes oppositions verbales d'un sujet à l'autre.  

Et là il faut rechercher à quelles conditions (cad dans quel contexte), des formulations linguistiques sont équivalentes. J'en parle un peu dans mon article dans 'Faits de Langue'  

On m'a eu fait la critique suivante : c'est que ce que je mettais en évidence c'est le fonctionnement d'un langage restreint. Pour répondre à cela j'ai amorcé ça et là, avec des étudiants, des études dans des situations autres (plus à caractère social, des situations de communication verbale.), et afin de contrôler la pertinence des schémas de sens, Jean a pas mal travaillé pour élaborer des manips (complètement de phrases, paraphrases, mesures de temps de réaction, etc  ..). En fait quand il est bien caractérisé, le schéma de sens est bien stable. Ce qui varie, ce sont les composantes contextuelles (avec des régularités suivant le type de situations, et le type de marqueurs).

4 - Pour en revenir au texte de Juan, j'ai toujours un problème pour comprendre certains termes, parce que pour moi ils sont ambigüs. C'est le cas de 'redes contrastantes' je traduis par 'réseaux contrastants'. mais de quels réseaux s'agit-il ??? comme par ailleurs je travaille sur les réseaux de la mémoire, et que je n'ai pas la formation traditionnelle des sémioticiens, j'ai besoin de savoir pour être sûre que je comprends comme il faut. C'est la même chose avec 'segmentation' segmentation de quoi ? à quel niveau ? (on en entend tellement parler de toutes les façons en psycho, moi je ne sais plus) Cette ambiguïté terminologique fait que je comprends à peu plrès certaines choses, mais je ne suis pas sûre.

Je m'arrête là pour le moment. Je reprends tout à l'heure.

Amitiés  

Josiane

(Ver continuación sobre problemática de Discurso-Texto-Contexto: SEMIÓTICA VERBAL)

Mensaje 2208

Vie Jul 5, 2002  12:40 am

"Gabriel Cetkovich" 

Concepto y terminología de semiótica general 28

¿Superación de Greimas?

Juan, vengo siguiendo las discusiones de semioticians y creeme que mis sentimientos son muy encontrados. Por una parte, me parece loable tu trabajo; por la otra, parece que el análilsis del discurso y las ciencias sociales no hubieran avanzado un ápice desde los años setenta. Creo que el problema es de una línea de la semiótica que parte de Greimas y que, anclada en una equívoca concepción de la semiosis, terminan por no poder pensar qué es lo que hacen los signos para ser tales. Greimas decía en los años 70: "Únicamente el texto, nada más que el texto y nada fuera del texto" . ¿Creés que todavía se puede sostener ese absurdo? Digo 'absurdo' porque el texto -sea cual fuere su soporte significante- no es otra cosa que pura exterioridad, heterogeneidad. Y, por otra parte, si la semiótica no puede estudiar la ideología -como explícitamente lo dijo alguna vez Greimás- ¿para qué puede servir?

Un saludo.

Un tipo un poco enojado, pero no tanto.

Gabriel Cetkovich

Mensaje 2211

Vie Jul 5, 2002  1:45 pm

"Jose D. Garcia Contto" 

Concepto y terminología de semiótica general 29

¿Superación de Greimas?

Estimado Gabriel:

Espero no te moleste comente algo que en realidad le preguntas a Juan Magariños.

Me parece injusto afirmar que la semiotica no ha avanzado desde los setentas. En realidad lo que ha ocurrido es que ahora (mas que antes) hay MULTIPLES aproximaciones y escuelas semioticas.

Incluso dentro de la semiotica greimasiana (o la Escuela de Paris, como la llamo Coquet) citas una celebra afirmacion de Greimas decía en los años 70: "Únicamente el texto, nada más que el texto y nada fuera del texto" . ¿Creés que todavía se puede  sostener ese absurdo? Digo 'absurdo' porque el texto -sea cual fuere su soporte significante- no es otra cosa que pura exterioridad, heterogeneidad. Y, por otra parte, si la > semiótica no puede estudiar la ideología -como explícitamente lo dijo alguna vez Greimás- ¿para qué puede servir?

Permiteme disentir de tu interpretacion de la frase de Greimas. Jamas entendi yo esta afirmacion de AJ Greimas como una que fuera fundadora a nivel filosófico de origen fundador de la semiotica. Siempre comprendi "fuera del texto no hay salvacion" como una frase que marca la pertinencia de investigacion de la actividad semiotica, es decir, de una pauta metodológica en establecer los límites del objeto de estudio, o mejor aun del objeto de análisis.

Ahora me parece que no has comprendido el horizonte del planteamiento greimasiano. Precisamente su modelo mas conocido, el Recorrido Generativo de la Significacion, es un modelo de las INMANENCIAS, o mejor dicho, de las estructuras (forma en Hjelmslev) que le dan sentido al texto (sustancia en Hjelmslev). Así, cuando Greimas afirma que "solo el texto", lo que esta diciendo es que esas estructuras que se investiga, ese discurso que se produce, ese sentido que se organiza parte del texto, y "solo del texto". Entendido esto como principio analítico.

Mal puede afirmarse que la semiotica no ha avanzado. Porque incluso dentro de la "Escuela de Paris", y luego de Greimas existen importantes aportes que no pueden ignorarse (Parret, Courtes, Fabbri, Zilberberg, Fontanille, por mencionar algunos de los mas importantes). Se puede afirmar que la escuela ha sufrido un "giro fenomenológico" y por lo tanto una aproximacion a las sensorialidades, y al cuerpo sensible (vease "Yo piel" de Didier Anzieu). Asi que incluso la semiotica "francesa", se ha convertido en una Semiotica del Discurso, menos del signo, y más una semiótica en búsqueda de las estructuras del sentido en cada discurso.

Entonces no veo absurdo, donde tu lo señalas. Por otro lado, otras corrientes filosóficas afirmarían más bien que el significante, la superficie es todo (cosa que revolcaria en su tumba al maestro Greimas) y que sin embargo no deja de tener tambien coherencia.

Por ultimo, y espero no incomodarte, me gustaria saber en donde dice Greimas que la semiotica no puede estudiar la ideologia. Curioso que comentes eso, pues, precisamente, su trabajo inicial (Semantica Estructural) tiene que ver con el estudio de semas (rasgos basicos de sentido) y en cómo estos semas articulados en oposiciones significativas pueden describir los ejes valorativos de cualquier ideología.

Espero no ser impertinente, y por favor, no tome a mal mi tono de respuesta, lejos esta de mi ser presuntuoso o hacerle sentir mal (si asi ocurre, mil disculpas!)

Un saludo muy cordial

Jose David Garcia Contto

Mensaje 2212

Vie Jul 5, 2002  3:32 pm

"Antonio Caro" 

Concepto y terminología de semiótica general 30

¿Superación de Greimas?

Estimados Semioticians:

Comprendo y comparto en cierto modo el enojo moderado de Gabriel Cetkovich (a quien no tengo el gusto de conocer) cuando achaca a la investigación semiótica un cierto anquilosamiento, puesto que -pese a intentos loables- no ha conseguido romper con los "dioses" estructuralistas que proclamaron la supremacía del texto. Pese a la interesante aclaración de José García Contto en un mensaje posterior con respecto a los planteamientos de Greimas, coincido plenamente con Gabriel en su acusación implícita de que la concentración en el texto ha conducido a una especie de formalismo textual que está en la base de la actual esclerosis de los estudios semióticos. Pues bien: es hora, en mi opinión, de proclamar que el texto, como dice Gabriel, es una mera exterioridad, y que en la base de todo texto existe un proceso de producción semiótica -tan variado e inabarcable como la propia experiencia humana- que, como vengo sosteniendo desde hace tiempo y he expreasado en algunos de mis mensajes a esta lista, es lo que realmente debe constituir el objeto de una semiología verdadamente involucrada con lo que sucede a nuestro alrededor y no limitada a tañer una y otra vez la lira de las interpretaciones textuales.

Así que creo coincidir en lo esencial con el tono "moderadamente enojado" de Gabriel Cetkovich. Y su mensaje ha conseguido, al menos, merecer la adhesión entusiasta de este miembro de Semioticians.

Antonio Caro

Mensaje 2213

Vie Jul 5, 2002  3:48 pm

"Gabriel Cetkovich" 

Concepto y terminología de semiótica general 31

¿Superación de Greimas?

Da tu opinión y discutí. Pero por favor no digas: "...no has comprendido..." Ante la ignorancia lo mejor es el silencio o el signo de pregunta (existe en todos los idiomas). Vos n o tenés la más mínima conciencia/sabiduraí acerca de qué es lo que comprendo y qué es lo que no; por lo tanto (no me gustó mucho el punto y coma, pero no se me ocurrió una solución mejor para separar estas proposiciones) me parece que deberías limitarte a inferir tus conclusiones con nuevas pruegas, sin apoy arte en mis argumentos. que van en la busca de otra demostración. Vuelvo a la discusión: ¿Qué es la semiótica si niega el estudio de la ideología, tal como lo propuso A.J.Greimas?

Mensaje 2214

Vie Jul 5, 2002  8:09 pm

"francisco umpiérrez sánchez"

Concepto y terminología de semiótica general 32

¿Superación de Greimas?

Estimados Gabriel y Antonio:

No entiendo bien el tema que ustedes discuten y el sentido del enojo. Por dos razones: tengo un conocimiento muy superficial del pensamiento de Greimas y desconozco la alternativa que ustedes defienden. Les agradecería muchísimo que ampliaran el sentido de su crítica y su propuesta alternativa. También me gustaría saber qué entienden por ideología y qué relación guarda o debería guardar con la Semiótica.

Cordialmente,

Francisco Umpiérrez

Mensaje 2217

Dom Mar 24, 2002  9:37 pm

"Luis Baggiolini" 

Concepto y terminología de semiótica general 33

¿Superación de Greimas?

Hola a todos, es mi primera intervención ... la verdad que todo esto me divierte bastante (sorry ..)... quiero decir, los enojos, el tono, y todo eso .. digo diversión en el sentido de entretenimiento, o sea, en el "buen" sentido .. entonces, agradeciéndoles la diversión (en serio, sin chicanas) paso a lo "importante".

Creo que para delimitar las dimensiones ideológicas de los discursos siempre viene bien volver a revisar Verón, principalmente "La Semiosis Social" ... me parece que es una buena reflexión ya que, a partir de ella, puede detectarse -se me ocurre- hasta qué punto lo ideológico es un nivel de análisis ineludible. Claro que acá lo ideológico no tiene nada que ver con su acepción sustantiva, pero logra enmarcar -de una manera sagaz, a mi entender- a los discursos en el proceso total de producción del sentido.

Bien, dicho esto, vuelvo al silencio .. es decir, a la posición de espectadora -no sin cierto regocijo- .. (¿recuerdan aquello de Hannah Arendt de que el espectador es el que, en realidad, maneja cuándo baja o sube el telón?).

Saludos, Sandra V.

Mensaje 2218

Sáb Jul 6, 2002  1:51 am

Eduardo Serrano Orejuela 

Concepto y terminología de semiótica general 34

Semiótica e Ideología

Gabriel Cetkovich wrote:

Y, por otra parte, si la semiótica no puede estudiar la ideología -como explícitamente lo dijo alguna > vez Greimás- ¿para qué puede servir?

Gabriel: El tópico de las relaciones entre semiótica e ideología es objeto de algunas indagaciones que llevo a cabo en la actualidad. Te agradecería me indicaras en cuál o cuáles de sus escritos Greimas hizo la afirmación a la que te refieres, pues me gustaría incluirlo(s) en la bibliografía de mi trabajo.

Cordialmente,

Eduardo

Mensaje 2219

Sáb Jul 6, 2002  6:40 am

"Antonio Caro" 

Concepto y terminología de semiótica general 35

¿Esclerosis semiótica?

Estimados Semioticians:

Al margen de lo que pueda opinar sobre el particular Gabriel Cetkovich que fue quien inició la polémica y sin entrar en las muy estimables precisiones de José D. García Contto, debo aclarar, atendiendo a la solicitud de Francisco Umpiérrez, que mi "adhesión entusiasta" al "enojo" del primero se basa en los siguientes puntos:

1) La semiótica (o, más específicamente, las investigaciones efectuadas en el marco de las ciencias sociales bajo el paraguas de la semiótica o la semiología) corren en la actualidad un grave riesgo de esclerosis que resulta en cierto modo paralelo a su pretensión, nunca concluida del todo, a elevarse al rango de disciplina académica.

2) Dicha esclerosis se expresa en una tendencia a la formalización de los estudios semióticos que se concreta, en mi opinión, en dos puntos básicos: a) el predominio de las cuestiones centradas en la "interpretación" frente a las centradas en la "producción"; y b) el predominio que siguen ejerciendo los criterios lingüísticos en la investigación semiótica cuando resulta cada vez más patente que, en el mundo contemporáneo, la producción de "sentido" en términos institucionales se vale de recursos y mecanismos que apenas tienen que ver con la lógica de la lengua; lo cual debería constituir una obviedad para cualquiera que observe esa gigantesca máquina de "construcción de sentido" que hoy en día constituye la televisión.

3) Mientras, como señala García Contto, hoy hay que hablar de "MULTIPLES aproximaciones y escuelas semióticas" y mientras los principales exponentes de la Escuela de París se incursionan -como él mismo nos recuerda- en un "giro fenomenológico" cuyo principal exponente es la llamada "semiótica de las pasiones" en cuanto modo de combatir DESDE DENTRO ese mismo formalismo, lo cierto es que el mundo estalla en la actualidad en unos gigantescos ejercicios de producción semiótica a los cuales la semiótica académica -con las excepciones de rigor- apenas presta atención. Y cuando hablo de producción semiótica me refiero, obviamente, a ese fantástico ejercicio de construcción de sentido que supuso el 11-S o a los que, prácticamente en todos los ámbitos de nuestra existencia, ejercen día a día los medios.

4) Esta esclerosis de la semiótica se plasma, dentro incluso de los círculos académicos, en un hecho que adquiere toda la categoría de síntoma: la tendencia a integrarla en (o bien a deplazarla por) unos "estudios culturales" bastante amorfos y que en la práctica -aunque esto sea, obviamente, otra cuestión- vienen a constituir una manifestación de lo "políticamente correcto".

Debo aclarar, para terminar, que no me considero ninguna autoridad en la materia y que mi única intención es aportar elementos para un debate en torno al estado actual de la investigación semiótica que en mi opinión -y no soy, obviamente, el único en opinar así- lo necesita con urgencia.

Cordialmente,

Antonio Caro

Mensaje 2236

Dom Jul 7, 2002  8:30 pm

Juan Magariños 

Concepto y terminología de semiótica general 36

El discurso semiótico

Estimadas/os SEMIOTICIANS:

Desde MI perspectiva, una de las expresiones que mejor responden a los temas que se vienen planteando en nuestros últimos mensajes es la que enuncia Estela Zalba cuando afirma: "Los términos-conceptos se entienden dentro del sistema teórico que los sustenta y si no se entienden las lógicas de estas teorías y sus fundamentos epistemológicos se cae en una serie de incongruencias a la hora de querer asimilar o comparar definiciones que responden a recortes diferentes de los objetos."

El libre discurso acerca del significado de un término YO no lo considero más que una divagación que no aporta nada ni cognitiva ni pedagógicamente. Si uno no quiere ajustarse a los sistemas de conocimientos preexistentes, tiene que demostrar que sus definiciones integran un sistema consistente y adecuado a la finalidad que atribuya a su propia construcción.

Otro tema. Desde MI perspectiva, la semiótica tiene una finalidad fundamental que constituye su razón de ser y que, en la medida en que sea capaz de alcanzarla, justifica su lugar en el universo del conocimiento: EXPLICAR EL SIGNIFICADO DE LOS FENÓMENOS SOCIALES. En esta tarea, por supuesto, no interesa si el significado es VERDADERO O FALSO, sino que se toma como OBJETO DEL CONOCIMIENTO RIGUROSO que puede proporcionar la semiótica, en cuanto actual o históricamente VIGENTE. No existe otra disciplina destinada exclusivamente a explicar el significado, cualquier significado. Lo malo es, desde MI perspectiva, cuando la semiótica se pierde en las "glosolalias", que de nada hablan pareciendo decirlo todo, siendo esto lo que perjudica su imagen en el disputado espacio de los instrumentos cognitivos.

Aquí es donde aparece también el tema del TEXTO. YO no restrinjo este término a la materialidad de la lengua que pronunciamos o escribimos; no se trata SÓLO de las RÉPLICAS verbales de los SIGNOS LINGÜÍSTICOS. Toda SEMIOSIS SUSTITUYENTE, o se, aquella MATERIALIDAD QUE USAMOS PARA DAR CUENTA DE OTRA COSA, es un TEXTO, tanto se trate de PALABRAS, como de IMÁGENES, OBJETOS O COMPORTAMIENTOS. Y estas materialidades se vinculan mediante determinada SINTAXIS, que es la que, en definitiva, atribuye SENTIDO a cada segmento (identificado sistemática y, fuera de la lengua, por lo general, muy problemáticamente) de esa materialidad; conjunto de SENTIDOS que llegarán a constituir el SIGNIFICADO o mejor el CONJUNTO DE LOS SIGNIFICADOS que están vigentes en determinado momento de determinada sociedad, constituyendo los diversos MUNDOS SEMIÓTICOS POSIBLES que coexisten en un mismo lugar y momento social.

Entonces, YO considero que el TEXTO es la clave de la construcción del SIGNIFICADO. No existen SIGNIFICADOS APRIORI O EN SÍ; no existe significado "flotante" o "indecible". Lo "no dicho" es lo que está dicho en otra parte (¡Oh, Foucault!) o lo que ya permite decir algún nuevo lenguaje (o sea, la forma nueva de un viejo lenguaje) que YA EXISTE COMO SUPERACIÓN DE OTRO, pero que todavía no ha sido utilizado para decirlo. Y hablo de "lo dicho" y de "lo no dicho", así como de los "lenguajes", como expresiones más accesibles, pero pienso en LAS SEMIOSIS (SIMBÓLICAS, como la palabra; ICÓNICAS, como las imágenes; o INDICIALES, como los objetos y los comportamientos). Porque YO considero que SÓLO EXISTEN SIGNIFICADOS CONSTRUIDOS POR EL HOMBRE. Y que el hombre los construye MEDIANTE LA SINTAXIS y EN LOS TEXTOS. Entonces la semiótica, a partir de las posibilidades que ofrece para PRODUCIR TEXTOS, permite construir SIGNIFICADOS, ya bien sean FILOSÓFICOS o CIENTÍFICOS o ESTÉTICOS o IDEOLÓGICOS o COLOQUIALES. La consideración de la TEXTUALIDAD no anquilosa a la semiótica, sino que le plantea el PROBLEMA, resolviendo el cual podrá explicar el proceso de PRODUCCIÓN DE LA SIGNIFICACIÓN FILOSÓFICA, CIENTÍFICA, ESTÉTICA O IDEOLÓGICA o COLOQUIAL, atendiendo a un momento histórico y social determinado y a una finalidad comunicativa específica.

O sea, la semiótica, a partir de las posibilidades que ofrece para ANALIZAR TEXTOS, permite EXPLICAR EL PROCESO DE PRODUCCIÓN DE LOS SIGNIFICADOS, ya bien sean FILOSÓFICOS o CIENTÍFICOS o ESTÉTICOS o IDEOLÓGICOS o COLOQUIALES. La consideración de la TEXTUALIDAD no anquilosa a la semiótica, sino que desafía al semiólogo para que diseñe los INSTRUMENTOS y las OPERACIONES con las que habrá de intervenir EN LAS TEXTUALIDADES VIGENTES (SIMBÓLICAS, ICÓNICAS o INDICIALES) que ESTÁN PRODUCIENDO LOS SIGNIFICADOS que están o han estado vigentes en determinado momento histórico de determinada sociedad.

Cuanto antecede es la perspectiva desde la que YO me aproximo a la semiótica y trabajo en ella. YO lo he dicho en varias oportunidades, en este mismo foro (aparte de libros y artículos anteriores o simultáneos). 

Nuestra lista "SEMIOTICIANS" ha cumplido el pasado 27 de junio, TRES AÑOS. Cuanto hemos escrito, unos y otros (y somos más de 700), en nuestros mensajes (y van 2.235 mensajes), con un básico contenido teórico, lo he ido guardando con una elemental clasificación, como bien sabéis, en http://www.archivo-semiotica.com/ . Pues bien, dicho por MÍ o dicho por otros, ahí hay antecedentes (cuando no redundancias) de lo que, a veces, se pretende instalar como una discusión original. ¿Qué quiero decir? Que también SEMIOTICIANS, desde la nota de invitación que YO he redactado, hasta cada uno de los aportes que entre todos hemos ido acumulando, tiene una coherencia, producida EN LIBERTAD, que conviene que quienes se acerca a la lista vayan conociendo, para no reiterar una y otra vez, los mismos o muy semejantes temas.

Y esto ME lleva a otro tema: acerca de la semiótica se puede exponer, discutir, criticar o elogiar, CUANDO SE HAN ESTUDIADO A SUS AUTORES FUNDAMENTALES. De lo contrario, cuando uno se acerca a la semiótica, corresponde PREGUNTAR y confiar en tener la suerte de que alguien que ha estudiado el tema le responda. A partir de esta respuesta, podrá concordar o disentir o tendrá que acudir a los textos y releerlos. En este sentido, la crítica a GREIMAS o el hecho de considerarlo RESPONSABLE de un supuesto anquilosamiento de la semiótica, YO lo considero IRRESPONSABLE. YO no soy greimasiano: no acepto el supuesto de un SEMA NUCLEAR inherente a cada sustantivo (sino que todo "sema" es el producto de relaciones contextuales, o sea, sintácticas, constantemente innovadas en el uso de la textualidad), ni acepto la opción greimasiana por la utilización, con finalidad analítica, de los MODELOS, como, por ejemplo, el "actancial" o el "cuadrado semiótico" (pues, desde MI perspectiva, los modelos predeterminan lo que por su intermedio puede encontrarse en el mundo; por lo que opto por el desarrollo de OPERACIONES, que tengan rigor por lo explícito de su descripción y por la transferibilidad que permitan en cuanto al modo de intervenir en el mundo, sin condicionar lo que por su intermedio puede llegar a encontrarse). Pero reconozco y proclamo que GREIMAS fue una de los autores principales que me formó como semiólogo, hasta por lo que me exigió para intentar la SUPERACIÓN de sus propias propuestas; su "SEMÁNTICA ESTRUCTURAL" fue, durante muchos años, mi libro de cabecera. YO no podría intervenir en una discusión sobre semiótica, si no hubiera trabajado, masticado y digerido (aunque, a veces, haya necesitado bicarbonato para lograrlo) los textos de Greimas (la mayoría de los que escribió, aparte del que mencioné). Y así con tantos otros autores que todos tenemos en mente.

Todos nos equivocamos. Por eso he puesto, en este mensaje, las diversas formas del pronombre personal de primera persona en MAYÚSCULA. Para destacar que, cuanto YO estoy diciendo, lo digo desde MI personal punto de vista, respetando todos los otros puntos de vista, pero dejando dicho el MÍO, porque a MÍ ME sirve y puede servirles a otros.

Y este es el tema que reitero hoy hasta la saciedad. Para MI, la semiótica es una METODOLOGÍA; no una ciencia, ni una filosofía. Por eso, sus propuestas, no sólo tienen que ser coherentes, bien fundadas y no contradictorias en el concreto sistema de pensamiento o de conocimientos que integren, sino que tienen que ser APLICABLES, en cuanto eficaces para lograr EXPLICAR EL PROCESO DE PRODUCCIÓN Y/O DE INTERPRETACIÓN DE LA SIGNIFICACIÓN, cualquiera sea la materia prima semiótica (pero teniéndola fundamentalmente en cuenta) que la haya producido. Ante cualquier propuesta teórica que se pretenda perteneciente y necesaria al sistema cognitivo de la semiótica, cabe formularse una pregunta determinante de su aceptación o rechazo: ¿QUÉ ME APORTA, MEDIATA O INMEDIATAMENTE, PARA EXPLICAR LA SIGNIFICACIÓN DE LOS FENÓMENOS SOCIALES?

Por eso, aquí termina mi incursión en el ámbito de las generalidades. En mi próximo mensaje (y espero que las angustias universitarias, económicas y sociales, inmersos en las cuales vivimos en este momento de la Argentina, no lo posterguen mucho más, como, según habréis podido observar, ya lo han hecho) volveré al tema que ahora me preocupa: EXPLICAR EL PROCESO DE PRODUCCIÓN E INTERPRETACIÓN DE LAS IMÁGENES VISUALES.

Cordialmente,

Juan Magariños de Morentin

Mensaje 2239

Lun Jul 8, 2002  8:35 am

"Antonio Caro"

Concepto y terminología de semiótica general 37

¿Esclerosis semiótica?

Estimados Semioticians:

A punto de salir de viaje, y sin tiempo para responder detalladamente a las cuestiones que plantea Eduardo Serrano en su mensaje de 7 de julio, me limito a reproducir el siguiente texto de uno de los autores que él cita:

"Así, subrepticiamente, después de haber proclamado la importancia teórica de lo no lingüístico, el texto ha vuelto a ser el modelo de todos los funcionamientos semióticos, tanto si es un texto literario (de cultura relativamente alta) como un texto de los medios de comunicación de masas (de cultura llamada baja). Se ha vuelto así a una reflexión de tipo lingüístico". Paolo Fabbri, El giro semiótico, Barcelona, Gedisa, 2000, p. 29).

Precisamente el "giro semiótico" que preconiza Fabbri estriba, como él mismo señala en el citado texto, en centrar la investigación semiótica en "el modo en que producimos sistemas y procesos de significación" (ib., p. 33); de modo que, aclara más adelante: "El problema que la semiótica debe estudiar es el de los sistemas y procesos de significación" (ib., p. 36).

Y es precisamente este punto de vista el que me lleva a opinar que la revitalización de la semiótica (¿o es que acaso no existe en la actualidad una cierta esclerosis en su ámbito, como viene a reconocer el propio Fabbri?) debe venir -de acuerdo en lo sustancial con el último mensaje que su moderador, el profesor Magariños, ha dirigido a la lista- por centrar su atención en "el modo en que producimos sistemas y procesos de significación".

Cordialmente,

Antonio Caro

Mensaje 3175 

Mié Mar 19, 2003  8:54 pm

"Laura Pardo" 

Concepto y terminología de semiótica general 38

Sitios web

No sé si ya lo tienen pero por las dudas...vale la pena...

Laura BELIAR

http://carbon.cudenver.edu/~mryder/itc_data/semiotics.html#bakhtin

Mensaje 3686

francisco umpiérrez sánchez 

Lun Jul 28, 2003  5:20 pm

Concepto y terminología de semiótica general 39

Concepto de semiótica

Estimados miembros de Semioticians:

En el Archivo de Semiótica, en la sección “1. Manual de Estudios Semióticos”, he estado estudiando el apartado “1.2 Concepto y desarrollos de Semiótica general”. Mi intervención de hoy se inscribe en el marco del apartado señalado.

1. Dice Juan Magariños: “Desde la perspectiva peirceana todo es signo. Pero si todo es signo, el signo no puede ser objeto de conocimiento científico, ya que no tiene otro objeto de conocimiento del cual diferenciarse”. A esta crítica de Magariños, que la Semiótica no sería ciencia si todo fuera signo, yo añadiré la siguiente cadena de razonamientos. Si todo fuera signo, las personas, los animales y las cosas serían signos. También serían signos las percepciones, las representaciones, los sentimientos y los conceptos. Serían signos no sólo los objetos como totalidades, sino también las partes de un objeto. E igualmente serían signos las relaciones, las funciones y las interconexiones. En suma, no habría en la Tierra y en el Cielo nada que no fuera signo. Y como no hay nada que no sea signo, nada se distinguirá del signo. Si esta proposición fuera cierta, la única ciencia, metodología o saber que existiría sería la Semiótica. Y esto, claro está, es contrario a la verdad. En términos filosóficos la proposición “todo es signo” tiene carácter absoluto: pretende ser todo. Si en esa proposición introdujéramos un poco de relativismo, tal vez podría ser aceptada por la comunidad científica: todo tiene un componente sígnico o en todo hallamos signos. Yo afinaría aún más el relativismo de esta proposición y donde escribí “todo” pondría “casi todo”.

2. Dice Juan Magariños: “Creo que todo lo que “vemos” (o sea, conocemos, sentimos, intuimos, soñamos, etc.) lo “vemos” porque está semiotizado (o sea, porque significa)”. Si bien aquí no se dice que todo es signo, si se dice algo muy parecido: todo es conocido, sentido, intuido o soñado por causa o por medio de una semiosis. En términos filosóficos la proposición de Magariños tiene también un carácter absoluto: se pretende que la semiosis sea causa o medio de todas las funciones cognitivas del hombre. Así que en esta proposición yo también introduciría un poco de relativismo y diría: en todo lo que conocemos, sentimos, intuimos y soñamos hay semiosis (o entran en juego mecanismos semióticos). De esta manera la semiosis no se presentaría como causa o medio del conocer, sino como uno de sus componentes. Diremos entonces que en una totalidad cada parte desempeña su papel, y no que el papel de una de sus partes (las partes semióticas) sea la causa de la función del resto de las partes.

3. Quisiera indagar más en concreto en la necesidad de introducir el relativismo en las dos proposiciones que he catalogado como absolutas: una, todo es signo, y la otra, todo lo que “vemos” lo vemos porque está semiotizado. Estos días he estado estudiando a uno de mis adorados padres teóricos: Pavlov. En concreto he estado estudiando sus “Lecciones sobre el trabajo fisiológico de los hemisferios cerebrales”. Sus lecciones se inscriben en una determinada esfera del saber: la Fisiología. Les enumero a continuación algunas de las categorías específicamente fisiológicas que aparecen en su texto: sistema nervioso central, actividad nerviosa superior, vía nerviosa, apertura y cierre de circuitos nerviosos, influencias externas, reacciones externas del organismo animal, estímulo y respuesta, aparato receptor, excitación, etcétera. Junto a estas categorías específicamente fisiológicas aparecen dos categorías específicamente semiológicas: estímulo-señal y actividad señaladora de los hemisferios cerebrales. A este respecto dice Pavlov: “La actividad fundamental y más general de los hemisferios cerebrales consiste en señalar al organismo las variaciones del medio ambiente transmitidas por las correspondientes señales”. También dice que “la única misión de los estímulos señales consiste en señalar la presencia de los estímulos esenciales”. (Las propiedades físicas y químicas de las sustancias alimenticias que en contacto con la mucosa bucal provocan la segregación salivar, son estímulos esenciales; mientras que el gong de la campana que señala al perro la futura presencia de la carne, es un estímulo señal). Reflexionemos sobre lo dicho hasta aquí. El texto de Pavlov sobre el trabajo fisiológico de los hemisferios cerebrales pertenece a la esfera de la fisiología, no obstante, una parte de sus análisis tiene naturaleza semiológica. Dicho de otro modo: el estudio fisiológico de los hemisferios cerebrales incluye una componente semiológica. Y esto nos debe llenar de orgullo a los semiólogos: porque vemos que en la esfera de la Fisiología también están presentes los problemas semiológicos. Y esta circunstancia demanda el trabajo de los semiólogos. Faltaría entonces que los semiólogos desarrolláramos y le diéramos una forma mínimamente acabada a la filosofía semiológica contenida en el pensamiento fisiológico de Pavlov.

4. A modo de conclusión. En vista de lo dicho, de lo observado en el pensamiento fisiológico de Pavlov, soy más partidario de hablar de componentes o mecanismos semióticos de los fenómenos sociales que del significado de los fenómenos sociales. La primera tarea de los semiólogos sería depuradora: en todos los fenómenos sociales que analizaran tendrían previamente que destacar sus componentes semióticos o separar los fenómenos sociales genuinamente semióticos. (También sería partidario de hablar de fenómeno a secas en vez de fenómenos sociales, puesto que los componentes semióticos también los encontramos en fenómeno que no son sociológicos, como en el caso que nos ocupa, que son fenómenos fisiológicos) De otro modo los investigadores, regidos por las ideas de que todo es signo y de que todo lo que “ven” lo ven porque está semiotizado, no podrán hacer ninguna clase de distinciones y sus avances quedarán atrapados en las determinaciones generales de los fenómenos. Quien haya seguido con atención las serie de mis pensamientos, advertirá que mis ideas son las de Magariños llevadas por un camino relativista.

Cordialmente,

Francisco Umpiérrez

En Las Palmas. A 27 de julio de 2003.

Mensaje 3689

Mar Jul 29, 2003  1:37 am

"Eufrasio Prates" 

Concepto y terminología de semiótica general 40

Concepto de semiótica

Caros colegas,

Me parece que a abrangência da afirmação de que "tudo é signo" deixa de lado um condicionante que Peirce cuidadosamente enfatiza, ao na realidade afirmar: "Every thought is a sign" (CP 1.538), que é bem diferente de "tudo é signo", pois demarca a presença do signo na mente como pensamento. Ou seja, todo pensamento é signo (ainda que, naturalmente, os neurologistas identifiquem objetos físicos como suportes cerebrais "não-semióticos" do pensamento, isto é, sinapses, processos químicos, neurônios etc.).

Mais interessante, para realçar esse condicionamento do caráter semiósico de qualquer objeto, é a seguinte afirmação:

"Of course, nothing is a sign unless it is interpreted as a sign; but the character which causes it to be interpreted as referring to its object may be one which might belong to it irrespective of its object and though that object had never existed, or it may be in a relation to its object which it would have just the same whether it were interpreted as a sign or not" (CP 2.308).

Ou seja, nada será signo a menos que seja interpretado como signo. O que pode parecer uma tautologia, a priori, deixa na verdade claro algo que, para quem se dedicou a ler o próprio Peirce, é indiscutível: que todo objeto, seja concreto, seja mental (e o conceito de "mente" em Peirce ganha abrangência quasi-ilimitada em seus últimos escritos), PODE VIR A SER SIGNO.

Em suma, tudo é ou *pode ser* signo, desde que preencha alguns pré-requisitos. Para que seja signo genuíno, é preciso que complete a tríade representamen-objeto-interpretante. E falando em signo genuíno, é preciso reconhecer a paradoxalidade (no sentido grego), derivada de sua visão fenomenológica, de certos conceitos peirceanos, que mantem a denominação de "signo" para aquilo que não é signo genuíno, mas traz em si a potência (virtualidade) de ser signo ou de manter relações semiósicas de segundidade (signo sem interpretante, como um qualisigno ou sinsigno). Classifica-os como signos degenerados (ou deengendrados, como prefere Floyd Merrell, para evitar a conotação pejorativa que o termo tem em português e em espanhol, para os não matemáticos). Ainda assim, restam muitos objetos que podem ser estudados não como signos, mas como processos políticos (Política), sociais (Sociologia), econômicos (Economia), aritméticos (Matemática), de pensamento (Filosofia), geográficos (Geografia) etc. etc. etc. Quanto mais relevante for a linguagem para cada um desses objetos, mais útil pode ser a mirada Semiótica para conscientizar o investigador quanto ao papel da linguagem na conformação/interpretação de seu objeto.

Para concluir meu argumento, cito novamento Peirce: "There can be no question that anything is a sign of whatever is associated with it by resemblance, by contiguity, or by causality: nor can there be any doubt that any sign recalls the thing signified" (CP 5.307). Creio que assim fica mais fácil perceber que embora os signos estejam por todos os lados (virtuais ou atuais), podem também ser outras coisas ...

Abraços respeitosos,

Eufrasio Prates

Vice-presidente da Associação Brasiliense de Comunicação e Semiótica

www.absbsemiotica.cjb.net

Mensaje 3693

Mar Jul 29, 2003  8:08 pm

Juan Magariños 

Concepto y terminología de semiótica general 41

¿Todo es signo o casi todo es signo?

Estimadas/os SEMIOTICIANS y,

en especial, estimados Francisco y Eufrasio:

Parece que la expresión "todo es signo" causa más de un escándalo. En principio, yo la evoco para distanciarme de la posibilidad de considerar a la Semiótica como ciencia. Si bien siempre he afirmado mi eventual heterodoxia con respecto al pensamiento peirceano, no obstante no creo estar demasiado apartado de él cuando exige la calidad de previamente conocido para poder ser objeto de un signo. Esta CALIDAD DE PREVIAMENTE CONOCIDO ("...for that is what is meant in this volume by the Object of a Sign; namely, that with which it presupposes an acquaintance in order to convey some further information concerning it" CP 2.231) es lo que hace que ese eventual objeto de un signo ya sea signo y es, por tanto, lo que clausura el universo de los objetos posibles de otros signos, haciéndolos ya previamente signos. No obstante, Peirce formula una restricción semejante a la de Foucault (y que yo he aprendido de ambos) en cuanto a la PROVISIONALIDAD de la validez o permanencia del concepto que enuncia; dice: "that is what is mean in this volume by...", o sea, es posible que, en otro volumen, cambie el significado que le atribuye; o como Foucault dice: "Ne me demandez pas qui je suis et ne me dites pas de rester le même: c'est une moral d'état-civil; elle régit nos papier. Qu'elle nous laisse libres quand el s'agit d'écrire."

Lo que es necesario acotar es que se trata de dos (e, incluso, de tres) niveles diferentes de signos: (1) el que es signo en cuanto ESTÁ CONSTRUIDO, para el conocimiento, por otros signos y al que he ido progresivamente identificando como OBJETO SEMIÓTICO (nuestro reconocimiento de algo como sabido [y es eso acerca de lo que he escrito que, si no lo supiese, ni siquiera lo percibiría]),  y (2) el que es signo en cuanto es el instrumento QUE CONSTRUYE la calidad semiótica (y por tanto el significado) de esos otros signos y al que he ido progresivamente identificando como SEMIOSIS SUSTITUYENTE (la acción pragmática de la que resulta un referente [con lo que afirmo que el referente no está antes de la semiosis que lo designa y/o caracteriza]). Y cabe un nivel más: (3) el de la transformación inmediata de lo previamente conocido acerca del signo en su forma anterior y al que progresivamente he ido identificando como SEMIOSIS SUSTITUIDA (lo que de "creación/renovación" [que nunca parte de la nada sino de algo ya construido] aporta determinada semiosis sustituyente a determinado objeto semiótico). Y es que, como decía R. Barthes, "vivimos rodeados del significado por todas partes."

Desde esta perspectiva, decir que "TODO ES SIGNO" es una TAUTOLOGÍA, ya que equivale a decir que TODO CONOCIMIENTO ES CONOCIMIENTO ya que "TODO" lo que puedo percibir, sentir, imaginar o pensar O ES OBJETO DE CONOCIMIENTO O ES INSTRUMENTO DE CONOCIMIENTO, o sea, "ES SIGNO". Por eso, no es que, en tal caso, según parece afirmar Francisco, la semiótica fuera la única ciencia que podría existir, es que LA SEMIÓTICA ES EL NOMBRE DEL ESTUDIO DEL PROCESO DE PRODUCCIÓN DEL CONOCIMIENTO Y TAMBIÉN EL NOMBRE DE LA FACULTAD HUMANA DE PRODUCIR CONOCIMIENTO, requiriendo admitir que TODO CONOCIMIENTO SE ADQUIERE DE MODO INTERMEDIADO por algún tipo de discurso (o sea, que no existe el conocimiento inmediato de algo o [lo que es lo mismo, pero diferente] que nada puede conocerse de modo inmediato), o sea, TODO CONOCIMIENTO SE ADQUIERE DE MODO INTERMEDIADO POR ALGUNA SEMIOSIS ya bien simbólica (por ejemplo, las palabras), ya bien icónica (por ejemplo, las imágenes visuales), ya bien indicial (por ejemplo, los objetos y los comportamientos exhibidos para referirse a otros objetos o comportamientos). Y, como se habrá observado, abarco con el término "CONOCIMIENTO" todo lo que se puede PERCIBIR, SENTIR, IMAGINAR O PENSAR.

Por eso considero que LOS SIGNOS pueden ser un objeto de conocimiento de naturaleza metafísica, en cuanto GNOSEOLOGÍA (lo que particularmente no me interesa, porque no hago filosofía), pero no objeto de conocimiento de una ciencia, en cuanto SEMIÓTICA (la que me interesaría si pudiera darse). Pero LOS SIGNOS pueden ser el objeto de conocimiento de una metodología, en cuanto tal SEMIÓTICA (y éste sí constituye mi ámbito de interés). Hasta las llamadas "CIENCIAS COGNITIVAS" tienen un contenido fundamentalmente procedural o metodológico; estudian cómo se produce el pensamiento y no (al menos, no centralmente) su contenido. No considero que se requiera o que sea auspiciosa una ACTITUD RELATIVISTA que parcialice el "TODO" de "TODO ES SIGNO", para quedarse con un "CASI TODO ES SIGNO". TODO lo que se hace presente a la mente del hombre se hace presente con la forma de SIGNO o no se hace presente. Y no es que mi posición tenga un carácter absoluto; como dije antes, es que ES UNA TAUTOLOGÍA que nada añade al conocimiento. Afirma que todo lo que conozco lo conozco y CONOCER no es SER sino que es SER SIGNO.

Francisco cita su lectura de las "Lecciones sobre el trabajo fisiológico de los hemisferios cerebrales" de Pavlov, para demostrar la necesidad de introducir un relativismo en la afirmación de que "TODO ES SIGNO". Para ello separa "algunas de las categorías ESPECÍFICAMENTE FISIOLÓGICAS que aparecen en su texto: sistema nervioso central, actividad nerviosa superior, vía nerviosa, apertura y cierre de circuitos nerviosos, influencias externas, reacciones externas del organismo animal, estímulo y respuesta, aparato receptor, excitación, etcétera. " de "dos categorías ESPECÍFICAMENTE SEMIOLÓGICAS: estímulo-señal y actividad señaladora de los hemisferios cerebrales." E incluso después se preocupa de diferenciar también " Las propiedades físicas y químicas de las sustancias alimenticias que en contacto con la mucosa bucal provocan la segregación salivar, son ESTÍMULOS ESENCIALES; mientras que el gong de la campana que señala al perro la futura presencia de la carne, es un ESTÍMULO SEÑAL," (los DESTACADOS son míos) con una obvia equiparación de estos con los SIGNOS y de los anteriores con los NO-SIGNOS o con esa parte del "CASI TODO" que NO ES SIGNO. ¿No admitiría que las que denomina "categorías específicamente fisiológicas" fueron CONOCIDAS, o sea, accedieron a la calidad de SIGNIFICADOS, cuando EL LENGUAJE DE LA FISIOLOGÍA LOGRÓ IDENTIFICARLAS. Pavlov (como Galileo, por ejemplo) tuvo que CONSTRUIR UN LENGUAJE que le permitiera atribuir significado a determinadas percepciones que, previamente, eran objeto de explicaciones míticas o simplemente eran ignoradas por las miradas que se nutrían de los lenguajes preexistentes (a los inventados por Pavlov o por Galileo y sin los cuales continuarían siendo mitos o inobservables [¿como, alguna vez, volverán a serlo?]). O sea, las categorías específicamente fisiológicas o astronómicas no preexistían (ÓNTICAMENTE sí, pero no ONTOLÓGICAMENTE), COMO OBJETOS DE CONOCIMIENTO, antes de los lenguajes que las identificaron y les atribuyeron sentido. Estos son los que, al comienzo de este mensaje, he denominado "OBJETOS SEMIÓTICOS", o sea, SIGNOS producidos por los OTROS SIGNOS, que Francisco accede a aceptar entre los CASI TODOS que son signos (las categorías específicamente semiológicas) y que yo prefiero incluir entre las que, al principio, he denominado "SEMIOSIS SUSTITUYENTES".

Respecto a ser "más partidario de hablar de componentes o mecanismos semióticos de los fenómenos sociales que del significado de los fenómenos sociales", como se manifiesta Francisco, creo que puede dar lugar a otro, siempre cordial y respetuoso, intercambio de opiniones, ya que me parece que no conoce o no tiene en cuenta mi concepto de "fenómeno social". Me cito (y discúlpenme) en algunos parágrafos de mi trabajo "Esbozo semiótico para una metodología de base en ciencias sociales" (ps. 249-300, de Los fundamentos lógicos de la semiótica y su práctica; Buenos Aires, Edicial, 1996; o también en www.magarinos.com.ar :

8/El objeto de conocimiento de las ciencias sociales está constituido por el universo de los fenómenos sociales.

9/Se califica, aquí, como "social" a la representación/ interpretación actual o histórica, vigente en determinada comunidad, de algún fenómeno, incluyendo tanto a los denominados "culturales" como a los denominados "naturales"; la calidad de social no proviene, por tanto, de un determinado ámbito de emergencia de un fenómeno, sino de determinada operación que lo genera (en cuanto modo de aparición y de apariencia)

13/Decir que "los fenómenos sociales son el objeto de conocimiento de las ciencias sociales" equivale a decir que "las ciencias sociales estudian los modos de representación/ interpretación social de cualquier tipo de fenómenos."

Muy cordialmente,

Juan

Juan Magariños de Morentin

Mensaje 3694

Mié Jul 30, 2003  5:50 pm

francisco umpiérrez sánchez 

Concepto y terminología de semiótica general 42

Estimados miembros de Semioticians:

Mi intervención de hoy, como la anterior, se inscribe en el apartado “1.2 Concepto y desarrollos de Semiótica general” del Archivo de Semioticians.

1. En el mensaje del 5 de abril de 2000 Magariños dice lo siguiente: “Hay dos clases de objetos: los signos y los objetos semióticos. Los objetos semióticos no son signos. Los objetos semióticos reciben este nombre para indicar que ya están semiotizados”. Y en el mensaje del 12 de abril de 2000 dice esto otro: “Para que algo llegue a ser un objeto semiótico es necesario que un signo lo enuncie. Algo será signo cuando interviene como enunciador que semantiza a algo diferente a sí mismo. Y algo será objeto semiótico cuando ha recibido su significado de algo diferente a sí mismo”. Y más adelante añade: “Si una casa representa la vida familiar y el Palacio de Tribunales representa la Justicia (ejemplo planteado por Lisel), ello será así porque existe algún texto (quizá el resultado de una simple entrevista hecha en la calle,...) que así lo dice; por tanto, una casa o el Palacio de Tribunales son objetos semióticos y la respuesta del entrevistado es la que utiliza los signos mediante los que la casa adquiere el significado de representar la vida familiar,... Pero si, de pronto, nos encontramos ante una casa concreta, con sus corredores y piezas y puertas y cocina y dormitorios y baños, y sus colores en las paredes y juguetes en el suelo y olores en el aire, etc., podemos preguntarnos acerca de qué clase de vida familiar está representando es casa, y entonces la casa es un signo (en rigor, un contexto de signos) y la vida familiar es un objeto semiótico”. Le presto una especial atención al giro que hace Magariños al pasar de lo general a lo particular, en vez de hablar de una casa en general nos habla de una casa particular. Y le presto el mismo género de atención al hecho de que tras decir que la casa es un signo, entre paréntesis nos advierte: “en rigor, un contexto de signos” (signos que coexisten en una misma unidad espacio temporal). Eso me atrae: el giro a lo concreto y a los detalles de lo concreto. Al visitar una casa concreta Magariños observa un contexto de signos. Y sobre la base de esta observación se pregunta qué clase de vida familiar representan esos signos. ¿Observan el giro? No se pregunta si la casa en cuestión representa la vida familiar, sino qué clase de vida familiar representa. Cuando analizaba el caso general dejaba en manos de un tercero, el entrevistado, la posibilidad de que la casa representara la vida familiar, mientras que en el caso concreto esta posibilidad la sitúa en la misma casa. En el caso general la casa recibía el significado desde fuera, desde el signo enunciado por el entrevistado, mientras que en el caso concreto el significado lo recibe la casa por sus propios signos. En esta idea de Magariños, la que resultó de centrarse en el caso particular, está contenida la idea de que en todo hay signos o que todo hay un contexto de signos. (Sé, aprendiendo de las lecciones de Magariños y de Marty, que los signos de la casa son tales signos para un interpretante que los pone en conexión con ciertos aspectos de la vida familiar)

2. Quiero dar un paso más en mis reflexiones. Acepto que algo adquiere un significado porque alguien enuncia ese significado. Pero me hago la siguiente pregunta: ¿el hecho de que la casa X se convierta en el signo de la familia Y se debe sólo al enunciador del signo lingüístico, o además deber haber algún tipo de conexión objetiva entre el algo que funciona como signo, la casa X, y el algo que funciona como objeto semiótico, la familia Y? Yo respondo afirmativamente: la casa X puede ser signo de la familia Y porque la familia Y vive en la casa X. Dicho a la inversa: como la familia Y vive en la casa X, la casa X puede ser signo de la familia Y. Así que la posibilidad de que algo sea signo, al menos en el caso de la vida familiar, depende tanto del sujeto, del interpretante, entrevistado o enunciador, como de la interconexión objetiva que existe entre el objeto que funciona como signo y el objeto que funciona como objeto semiótico.

3. En el mensaje del 12 de abril de 2000 Magariños introduce un matiz muy importante en sus ideas: “En principio considero que la distinción signo y objeto semiótico es importante para conferir y mantener el rigor y la eficacia de la metodología semiótica. Pero es una diferencia coyuntural y no sustancial, ya que lo que en un momento es signo en otro puede pasar a ser objeto semiótico y viceversa”. Quiero indagar en este asunto. Al principio Magariños planteó la necesidad de dividir el mundo de los fenómenos semióticos en dos clases de objetos: los signos y los objetos semióticos. Pero ahora afina esa representación advirtiéndonos que esa distinción es coyuntural y no sustancial, que un mismo objeto en dos tiempos diferentes puede desempeñar los dos papeles: el de signo y el de objeto semiótico. En términos de Lógica Dialéctica podríamos enunciar la tesis de Magariños del siguiente modo: el signo y el objeto semiótico son los dos extremos de la relación semiótica; se niegan, puesto que cada uno no es el otro; y se presuponen, puesto que cada uno es lo que es por medio del otro. Por lo tanto, signo y objeto semiótico no son objetos sino formas semiológicas de los objetos. 

Cordialmente,

Francisco Umpiérrez

En Las Palmas de Gran Canaria. A 30 de julio de 2003.

Mensaje 3695

Mié Jul 30, 2003  8:43 pm

"Paula" 

Concepto y terminología de semiótica general 43

¿Todo es signo o casi todo es signo?

Estimado colega, Franciso Umpiérrez Sánchez: tu intervención ha sido muy fructífera. En cuanto al ejemplo que das, coincido en el enfoque particular que hace el Profesor Magariños. Esto no quita que en el imaginario social una casa no pueda representar un conjunto de funciones de representación de la vida familiar. Prueba de ello es que, si le pides a un niño que haga un dibujo de su familia, probablemente lo circunscribirá a una porción de su espacio-tiempo: sus hermanos jugando en algún lugar, su madre y su padre, escribiendo en un escritorio, o leyendo el periódico en el comedor diario, etc. Lo que ocurre, es que para realizar una investigación concreta, partes de una casa X y, si esa casa X, implica un entrecruzamiento de combinaciones sígnicas, es porque sus significantes particulares (cocina-comedor diario-living, etc.), remiten a otros significantes ya instalados en la cultura, que hay que investigar para hacer plausible, lo que se logra generalmente partiendo de un caso particular y por el contraste, a fin de advertir -incluso- si existen semiosis posibles de superación, como podrías realizar con un corte sincrónico (la casa X en los años setenta del siglo XX y la casa X, actualmente), o bien diacrónicamente (la casa X: cuartos de dormir-cuartos de estar). Saludos atentos, Paula Winkler.

Mensaje 3698

Jue Jul 31, 2003  11:55 pm

Norman Ahumada 

Concepto y terminología de semiótica general 44

¿Todo es signo o casi todo es signo?

Estimados Semioticians,

y en especial, estimado Francisco:

No logré captar si tu intervención era una crítica o solo un comentario a lo expuesto por Juan. No encuentro contradicción alguna en lo escrito por nuestro anfitrión, pues todo lo dicho se sustenta también en la semiótica de Peirce en cuanto a que "un signo o representamen es algo que representa a algo, su objeto...", por lo tanto estamos hablando de al menos dos entidades: la semiótica sustituyente y la semiótica sustituida, es decir, el signo y el objeto semiótico.

En cuanto a que en un caso sea un entrevistado quien mediatice la significación en un edificio o la obtengamos directamente, tampoco hay contradicción y ni siquiera diferencia, puesto que el entrevistado en un momento anterior tuvo que pasar por la misma experiencia que nosotros ahora. Ambos nos situamos en el proceso de significación, pero el entrevistado se encuentra ahora, además, en un proceso de comunicación.

Pasar de un signo de tipo general a uno particular es habitual en todo proceso semiótico y de hecho, es, creo, imposible no hacerlo. Es más, me parece que no existen los signos de tipo particular (o denotata, al decir de Charles Morris) en el plano de lo verbal, sino que para apuntar a algo concreto (referente) se necesita siempre más de una palabra, y esta conjunción la que permitirá inferir el objeto en referencia. Si yo digo "mi casa", estoy usando dos signos de tipo general, pero su unión es la que apuntará a un objeto único en el mundo.

El interpretante es un signo que surge en la mente del intérprete.

La unión del signo y el objeto semiótico es (casi) siempre coyuntural. La unión de signo y objeto semiótico no es sino un punto de encuentro de ambos en una inmensa red de relaciones y posibilidades semióticas, y la ubicación precisa de este punto de encuentro siempre dependerá del contexto, del tiempo, etc., lo que nos hace llegar al "sentido". Bien mencionaba nuestra amiga Paula la sincronía y la diacronía, pues en la primera, el punto de encuentro se da en un lugar y tiempo determinados (se cristaliza), en cambio en la diacronía, lo que se percibe es el cambio de lugar (en la red) de este punto de encuentro entre un momento y otro: la Torre de Londres ayer, atroces torturas; la Torre de Londres hoy, turismo.

Cordialmente,

Norman Ahumada

Mensaje 3709

Dom Ago 3, 2003  9:32 am

francisco umpiérrez sánchez 

Concepto y terminología de semiótica general 45

Percepción y mediación semiótica

Estimados miembros de Semioticians:

En su mensaje del 29 de julio de 2003, que he estado leyendo durante estos dos últimos días, Juan Magariños dice lo siguiente: “todo conocimiento se adquiere de modo intermediado por alguna semiosis”. También he estado leyendo el libro de Umberto Eco “Kant y el ornitorrinco”, por recomendación de uno de los miembros del foro, y he visto que en su discurso son importantes los conceptos de percepción, semiosis y mediación. Creo que el concepto de mediación tiene una destacada circulación en los discursos semiológicos, pero no corresponde a la Semiótica sino a la Filosofía la elaboración de dicho concepto. No aseguro con ello que un semiólogo no pueda indagar de modo más profundo y certero en la naturaleza de la mediación que un filósofo, sino que su elaboración tiene carácter filosófico. La distinción entre sustancialismo y constructivismo, a la que a menudo se refiere Magariños, tiene también carácter filosófico, aunque sea establecida por un semiólogo. Al igual que tiene también un carácter filosófico su afirmación de que la semiosis media el conocimiento. Se lo he comentado en alguna ocasión a Juan Magariños, que algunos de sus discursos son muy filosóficos, esto es, ponen en movimiento bastantes categorías filosóficas. También le aclaro a Magariños que por gnoseología entiendo la ciencia del conocimiento, definición que está muy próxima a la que él propone de Semiótica: “estudio del proceso de producción del conocimiento”. Así, amigos míos, que entre la Semiótica y la Filosofía hay más intersección que la que pensábamos.

1. Hay distintas clases de mediaciones y las definiciones generales no son oportunas como punto de partida del conocimiento. Así que recurriré a un ejemplo o experiencia universal: les hablaré de la mesa en la que ahora escribo y que estoy viendo. Digo que es una experiencia universal porque todo el mundo tiene una mesa donde escribir, al menos en este foro. Primer concepto de percepción: entre la mesa y yo hay una relación perceptiva, donde yo desempeño el papel de perceptor y la mesa el papel de objeto percibido. Yo fuera de esta relación soy una persona en general, al igual que la mesa fuera de esta relación también es una mesa en general. Pero dentro de esta relación soy el perceptor, pero lo soy por medio del otro, de la mesa, que desempeña el papel de objeto percibido. Y la mesa dentro de esta relación es el objeto percibido, pero lo es por medio de mí, que desempeño el papel de perceptor. Cada uno es lo que es en esta relación por medio del otro.

2. Segundo concepto de mediación. La mesa en la que escribo es objeto inmediato de la percepción. Esta ahí, delante de mí, en tiempo presente, y yo la veo. Luego hablo por teléfono con un amigo y le digo: “tengo tu trabajo sobre la mesa y en breve empezaré a leerlo”. En este segundo caso la mesa en la que escribo es un objeto mediato, no le viene dada a la persona que está al otro lado del teléfono de modo inmediato, sino como representación que sobreviene después de haber escuchado mi locución. En mi caso primero viene dada la mesa y luego el significante /mesa/, y en el caso de mi amigo primero le viene dado el significante /mesa/ y luego la mesa, aunque en forma de representación interior. Aquí lo inmediato y lo mediato se inscribe en el ámbito de qué es lo primero que se da a la conciencia: si la mesa o el significante /mesa/. Y vemos que en mi caso, entre la mesa y el significante /mesa/ media la percepción visual de la mesa, y en el caso de la persona que está al otro lado del teléfono, entre la mesa y su representación de la mesa media la percepción auditiva del significante /mesa/.

3. Tercer concepto de mediación. Es idea aceptada por todos que la percepción sensible está mediada por la memoria y por el lenguaje. Mi percepción de la mesa incluye la información sensible almacenada en mi memoria sobre mis experiencias prácticas con un número determinado de mesas. Tampoco me limito a ver la mesa sin más, sino que llevo a cabo un proceso analítico sintético: destaco los rasgos esenciales del objeto de la percepción y lo incluyo en la categoría ‘mesa’. Así que la percepción sensible está mediada por la memoria y por las categorías. Pero esta mediación no anula para nada, por un lado, el carácter sensible de la percepción, y por otro lado, la inmediatez del objeto percibido. Fundamentemos un poco más esta idea. El carpintero no hace la mesa directamente con sus manos, sino empuñando el serrucho y el martillo. El serrucho y el martillo son medios de trabajo, esto es, están en medio del carpintero y de la madera. Según Marx el medio de trabajo es la cosa o complejo de cosas que sirve al sujeto para encausar su actividad sobre el objeto. El hecho de que el trabajo esté mediado por los instrumentos de trabajo no anula, por una parte, el carácter práctico del trabajo, y por otra parte, la inmediatez del objeto de trabajo. Si tengo que cortar y clavar la madera, ésta tiene que venir dada de forma inmediata. Al igual que el instrumento de trabajo sirve para encausar la actividad del sujeto sobre el objeto, la memoria y las categorías sirven al sujeto para encausar su actividad perceptiva sobre el objeto.

4. Cuarto concepto de mediación. En la percepción el objeto viene dado, no lo pone el sujeto, mientras que en la representación el objeto lo pone el sujeto. Así que en la percepción de la mesa en la que escribo, el objeto de la percepción, la mesa, viene dada, no la pongo yo; mientras que en la representación de la mesa que lleva a cabo la persona que está al otro lado del teléfono, la mesa la pone el sujeto, no viene dada. Aquí la distinción que se establece entre lo dado y lo mediado pertenece al ámbito de la gnoseología, donde distinguimos la percepción de la representación atendiendo al modo en que viene dado el objeto: en la percepción el objeto viene dado al perceptor, mientras que en la representación su presencia viene mediada por el sujeto.

5. Quinto concepto de mediación. El sol es un objeto que me viene dado, no lo pongo yo, pero también le viene dado a todas las personas. Es un objeto que ha puesto la naturaleza sin el concurso del hombre. Pero con la mesa no sucede lo mismo: es obra del carpintero. Es cierto que la mesa es un objeto que me viene dado, pero no es cierto que venga dado en general y que la única solución que nos queda es catalogarlo como objeto físico. En general la mesa no es un objeto que viene dado, sino que viene mediado por el trabajo del carpintero. Es cierto que la mediación, el proceso de trabajo del carpintero, ha desaparecido tras aparecer la mesa, pero queda en ella representado. La mesa además de tener un valor de uso, satisfacer nuestra necesidad de escribir, tiene un valor representativo: representa el trabajo útil del carpintero. Los objeto devienen, y la mesa es uno de ellos, y están llenos de caprichos lógicos-filosóficos y no sólo semiológicos.

6. He tratado de aclarar que hay distintos conceptos de mediación, y añado que aún se puede entrar en más detalles y sutilezas. Pero con lo dicho es suficiente para probar que si bien es cierto que la semiosis media la percepción sensible, es igualmente cierto que la percepción sensible media la significación. También he demostrado que la mediación de la memoria y de los conceptos en la percepción sensible debe entenderse en el sentido de encausar la actividad del sujeto sobre el objeto.

Cordialmente,

Francisco Umpiérrez Sánchez

En Las Palmas de Gran Canaria. A 3 de agosto de 2003.

Mensaje 3711

Lun Ago 4, 2003  12:02 pm

"Paula" 

Concepto y terminología de semiótica general 46

Percepción y mediación semiótica

Estimado Franciso y colegas de Semioticians: leo con agrado vtas. aseveraciones acerca del objeto semiótico , del signo, de la percepción y otros conceptos. Franciso Umpierrez ha hecho también una discriminación acerca de los distintos tipos de mediación y ha concatenado esto con la imagen, para ello, incluso refirió a una mesa, como ejemplo. Todas vtas. intervenciones me parecen útiles. No obstante, creo que es más fácil, cuando se habla de la imagen visual, hacer una distinción entre la imagen visual material, la perceptual y la mental (la mesa que está colocada en el living; la que el interpretante percibe con sus sentidos y finalmente, la que archiva en su memoria y que serviría como -tantas otras imágenes- de semiosis sustituyentes de la mesa del living: semiosis sustituida-). Me parece que para una investigación concreta acerca de una imagen, cualquier teoría es útil, si se la usa con rigor. No creo tampoco que el constructivismo se oponga al sustancialismo. Uno puede ser constructivista, elegir este camino, para una investigación, y no por ello, descartar que hay algo más de lo que se percibe y se semantiza. En las Ciencias Sociales, a mi juicio, es más conveniente (o riguroso) usar el constructivismo, por lo menos en determinado tipo de investigaciones. Uno puede pensar esto para las Ciencias Sociales, para estudiar los fenómenos sociales, y no obstante filosófica o metafísicamente, pensar otra cosa. Se trata de buscar una herramienta que haga más plausible nuestras hipótesis. En este sentido, disculpará el Profesor Magariños, aunque creo que él mismo muestra esta humildad en cuanto a la posición que adopta, uno puede compartir el cognitivismo provisoriamente, hasta que se produzca una superación del mismo. Yo creo que es lo mismo que considerar que porque uno cree en Dios y es católico, en el Derecho, debe ser necesariamente jusnaturalista. Sé que hay filósofos y juristas que así lo piensan, pero me parece que uno puede permitirse ser estructuralista, o positivista, decir "a Dios, lo que es de Dios", y estudiar al Derecho, como lo que es, una técnica específica que regula muy concretamente conductas humanas. Atentos saludos, Paula Winkler.

Mensaje 3722

Jue Ago 7, 2003  10:11 am

Juan Magariños 

Concepto y terminología de semiótica general 47

Replanteando los orígenes

Estimadas/os SEMIOTICIANS:

¿Qué es la SEMIÓTICA?

Utilizo, en general, un concepto de semiótica, ya muy conversado en SEMIOTICIANS, sobre el que no quiero volver (sin quitarle, todavía, eficacia), en esta oportunidad. Siguiéndolo a Foucault, tampoco pretendo que una definición construya el contenido ÚNICO de una disciplina, sino que podrá identificar un punto de DISPERSIÓN, a partir del cual se despliegan perspectivas distintas desde las que se construyen interpretaciones diferentes. Precisamente, LA SEMIÓTICA se impone, como uno de sus objetivos o finalidades, EXPLICAR DESDE QUÉ PERSPECTIVA SE HA CONSTRUIDO DETERMINADA INTERPRETACIÓN; sin que la semiótica se reduzca a esto.

La actitud diferencial de la semiótica, al menos en lo que a mí me interesa, es que EXCLUYE EL SUPUESTO DE UNA SITUACIÓN INICIAL EN LA QUE UN SUJETO SE ENCUENTRA ANTE UN OBJETO. La excluye porque su interés consiste en establecer las características del INSTRUMENTO SOCIAL mediante el cual se construye un SUJETO al involucrarse en la tarea de construir un OBJETO; proceso a cuyo término podrá decirse que ESE SUJETO SE ENCUENTRA EN PRESENCIA DE ESE OBJETO . Y ahora DISPERSEMOS: los INSTRUMENTOS SOCIALES que hacen posible esa relación son múltiples; los SUJETOS que se construyen al manejar cada uno de tales instrumentos sociales son múltiples; y los OBJETOS que pueden construirse (a partir de cada objeto) son múltiples (sin que puedan ser objetos más que en la medida en que resultan construidos).

Desde este enfoque, ninguna característica de determinado OBJETO, ni general ni particular, es identificable si no es como resultado del MODO en que se utiliza determinado INSTRUMENTO SOCIAL, utilización y aplicación concreta de la que resultan las características identificadoras del concreto SUJETO que así lo ha utilizado.

Lo que, según mi modo de ver, exige LA SEMIÓTICA es que, CUANDO SE AFIRMA ALGO ACERCA DE UN OBJETO, (1) se hagan explícitas las características del INSTRUMENTO SOCIAL que se ha utilizado para afirmar lo que se afirma (lo que incluye, por supuesto: para negar lo que se niega de tal objeto); (2) que se hagan explícitas tanto la EFICACIA DIFERENCIAL del instrumento social por el que se ha optado (frente a la eficacia de otros instrumentos sociales posibles, vigentes y disponibles en determinado momento de determinada sociedad), como las ESPECÍFICAS CARACTERÍSTICAS DEL USO que determinado sujeto le ha dado a ese instrumento social (frente a los otros usos posibles, vigentes y disponibles por otros determinados sujetos, o por el mismo sujeto en otro determinado momento) para producir la afirmación en estudio.

Lo que, desde mi perspectiva al menos, se excluye de LA SEMIÓTICA es el supuesto de que el OBJETO TENGA CARACTERÍSTICAS PROPIAS de alguna especie, pretendiendo prescindir de que haya un sujeto que se constituya en tal al atribuírselas en función de su modo de utilización de determinado instrumento social.

Se excluye, también, el supuesto de que EL SUJETO TENGA CARACTERÍSTICAS PROPIAS de alguna especie con prescindencia de las que provienen de los instrumentos sociales que ha aprendido a utilizar y del modo según el cual los utiliza para atribuirle las características que son identificables en determinado objeto. Se excluye, asimismo, el supuesto de que EL INSTRUMENTO SOCIAL TENGA CARACTERÍSTICAS PROPIAS de alguna especie con prescindencia de las que le confiere el sujeto que lo utiliza, por el modo de utilizarlo para producir determinadas afirmaciones acerca de determinados objetos.

Se excluye, además, el supuesto de que ESTA TAREA, de que ALGUIEN AFIRME ALGO ACERCA DE ALGÚN OBJETO, TENGA CARACTERÍSTICAS PROPIAS de alguna especie con prescindencia de OTRO, al menos uno, que INTERPRETE esa afirmación de un modo determinado (y por aquí viene resonando Peirce).

De esto resulta que las características, generales o particulares, de determinado objeto son EXTERNAS AL OBJETO y dependientes del instrumento social utilizado para atribuírselas; que las características del instrumento social son EXTERNAS A ESE INSTRUMENTO y dependientes del uso que le confiere determinado sujeto en determinado momento de determinada sociedad; que las características del sujeto son EXTERNAS AL SUJETO y dependientes del aprendizaje vigente en determinada sociedad para la utilización de los instrumentos sociales disponibles y de la interpretación que se atribuya al modo de utilización y al instrumento utilizado.

Hablo de "OBJETO" como ente cognoscible; de "INSTRUMENTO SOCIAL" como signo (en su unidad) y como semiosis (en su conjunto) ; y de "SUJETO" como ente cognoscente (lo que no excluye a la totalidad de lo biológico, en la medida en que pueda constatarse algún principio de organización social).

Volviendo al principio: ¿Qué es la SEMIÓTICA?

Provisionalmente, diría que LA SEMIÓTICA consiste en el ESTUDIO acerca de CÓMO SE PRODUCEN LAS VARIACIONES DE LOS SIGNIFICADOS DE TODO LO QUE LE RODEA AL HOMBRE EN EL MUNDO; de CÓMO SE PRODUCEN LAS VARIACIONES DE LOS INSTRUMENTOS CON LOS QUE SE CONSTRUYEN AQUELLOS SIGNIFICADOS; y de CÓMO SE PRODUCEN LAS VARIACIONES DE LOS SUJETOS QUE USAN ESTOS INSTRUMENTOS PARA PRODUCIRLOS Y/O PARA INTERPRETARLOS, desde que el hombre accedió al uso de la palabra (o con mayor precisión, al uso de las diversas semiosis), y sin que consista sólo en eso.

Cordialmente,

Juan Magariños de Morentin

Mensaje 3723

Jue Ago 7, 2003  8:16 pm

"Paula" 

Concepto y terminología de semiótica general 48

Replanteando los orígenes

Estimados Colegas: adhiero a lo expuesto por el Profesor Magariños y propongo, con todo respeto, dejar de polemizar acerca de cuestiones metasemióticas, o bien de cuestiones semióticas, limitadas a las confusiones que se derivan de tomar distintas conceptualizaciones de distintas escuelas. Así, si seguimos la propuesta cognitivista del "Esbozo semiótico" y ejemplificamos con alguna investigación concreta realizada, o a realizarse, enriqueceríamos nuestros aportes. Tenemos la ventaja de contar con distintos ámbitos dentro de las Ciencias Sociales, y de estar de alguna manera supervisados por el Dr. Magariños. Cordiales saludos, Paula Winkler.

Mensaje 3725

Vie Ago 8, 2003  7:58 am

"Antonio Caro Almela" 

Concepto y terminología de semiótica general 49

Replanteando los orígenes

Estimados Semioticians:

Quiero expresar mi completo acuerdo con la propuesta del concepto de Semiótica que el Prof. Magariños acaba de enviar a la lista, ya que está mucho más centrado en la PRODUCCIÓN SIGNIFICANTE que el que el propio Prof. Magariños registro previamente en el Archivo Virtual de Semiótica.

Un cordial saludo,

Antonio Caro

Mensaje 3729

Sáb Ago 9, 2003  7:05 pm

francisco umpiérrez sánchez 

Concepto y terminología de semiótica general 50

Replanteando los orígenes

Estimados miembros de Semioticians:

1. Hace aproximadamente un año que Magariños me expresó, mediante correo particular, su deseo de que me sintiera libre en Semioticians y que siguiera en Semioticians. Sabía que mi universo de discurso es distinto al suyo, y que incluso podía incomodarle en alguna ocasión, pero así y todo selló conmigo un pacto honesto y sincero. Y así, conforme al espíritu y la letra de ese pacto, trato de actuar: como un librepensador. El propio Juan Magariños actúa como librepensador, y su mensaje del 7 de agosto de 2003 así lo pone de manifiesto. El pensador dogmático es aquel que se ata a unas ideas y nos las suelta ni las modifica por mucho que cambie el mundo a su alrededor. Sin embargo, Juan Magariños no se ata a ninguna idea, ni a las propias, y plantea una definición de Semiótica distinta a la de hace tres años. Por eso llamó a su mensaje “Replanteando los orígenes”. Señala, no obstante, que la nueva definición no acaba con la eficacia de su vieja definición. Creo que toda definición encierra una parte de verdad o un grado de verdad. Así que no se trata de desechar las definiciones viejas, sino de modificarlas y adaptarlas de acuerdo con las nuevas condiciones teóricas que concurren en la comunidad científica en cuestión.

2. Juan Magariños plantea que el interés de la Semiótica “consiste en establecer las características del instrumento social mediante el cual se construye un sujeto al involucrarse en la tarea de construir un objeto; proceso a cuyo término podrá decirse que ese sujeto se encuentra en presencia de ese objeto”. Primero paso a detallar las afirmaciones contenidas en esa idea de Magariños: 1) el sujeto se construye mediante el instrumento social, 2) el sujeto se involucra en la tarea de construir un objeto, y 3) el sujeto se encuentra en presencia de un objeto como resultado del proceso indicado mediante los puntos 1) y 2). Ahora paso a exponer cómo entiendo la idea de Magariños. El sujeto y el objeto no vienen dados, sino devienen. En verdad no son objetos sino resultados. En economía suele distinguirse el objeto de un acto de su resultado. Al primero se le llama objeto, y al segundo producto. También sucede que el objeto de un proceso es en muchas ocasiones producto de un proceso previo. Para reforzar esta idea de Magariños de que el sujeto es un resultado de los instrumentos sociales, no estará de más escuchar a Marx en “La Sagrada Familia”: “Condillac desarrolló los pensamientos de Locke y demostró que eran obra de la experiencia y el hábito, no sólo el alma, sino también los sentidos, no sólo el arte de hacer ideas, sino también el arte de la captación sensorial”. Paso por último a exponer cómo entiendo la idea Magariños mediante un ejemplo concreto. Pongo el ejemplo del proceso mediante el cual un niño se transforma en un niño hablante. El niño hablante no viene dado, como tampoco vienen dados los objetos que el niño construye con su habla. Sin embargo, si viene dado el lenguaje, el instrumento social, mediante el cual los padres lo transforma en un niño hablante. A este propósito Luria señala que entre el niño y los objetos no media sólo el lenguaje, sino también la función educativa de los padres. No sé si será adecuado considerar la función educativa de los padres como instrumento social. (El Estado y el dinero son también instrumentos sociales. Y en economía, más que en ninguna otra esfera, se pone de manifiesto como los instrumentos sociales son empleados por unos hombres para explotar a otros hombres).

3. Juan Magariños plantea la siguiente distinción-nominación: “Hablo de “objeto” como ente cognoscible; de “instrumento social” como signo (en su unidad) y como semiosis (en su conjunto); y de “sujeto” como ente cognoscente”. Aquí es fácil advertir que los extremos, el sujeto y el objeto, son presentados en calidad de factores participantes en un proceso de conocimiento, mientras que el medio, el signo y la semiosis, en términos semióticos. Si a esto añado la idea de Husserl de que el conocer es uno de los caracteres del acto de significar, todo esto me hace pensar que la Semiótica que plantea Magariños es la Semiótica del conocimiento. Comparto con Magariños que el contenido inicial de una definición pueda ser un punto de dispersión. También comparto la idea de que a partir de este punto de dispersión se pueden desplegar perspectivas distintas desde las que se construyen interpretaciones diferentes. Lo que yo añado es que no permanezcamos en el punto inicial de dispersión, sino que cada cual se sitúe en una perspectiva determinada y construya una interpretación determinada. Y eso es lo que veo en esta tesis de Magariños: situarse en la perspectiva del conocimiento y construir la interpretación que corresponde a la Semiótica del conocimiento.

4. Juan Magariños dice: “De esto resulta que las características, generales o particulares, de determinado objeto son externas al objeto y dependientes del instrumento social utilizado para atribuírselas; que las características del instrumento social son externas a ese instrumento y dependientes del uso que le confiere determinado sujeto en determinado momento en determinada sociedad; que las características del sujeto son externas al sujeto y dependientes del aprendizaje vigente en determinada sociedad para la utilización para la utilización de los instrumentos sociales disponibles...”. Detallemos las partes contenidas en esta idea compleja: 1) las características del objeto, del instrumento social y del sujeto son externas a ellos, 2) las características del objeto dependen del instrumento social utilizado por el sujeto para atribuírselas, 3) las características del instrumento dependen del uso que le da determinado sujeto, y 4) las características del sujeto dependen del aprendizaje vigente en determinada sociedad para la utilización de los instrumentos sociales disponibles. Lo que en esta idea se presenta como presupuesto es lo siguiente: aprendizaje vigente en determinada sociedad para la utilización de los instrumentos sociales disponibles. Es decir, que cuando uno llega a la vida dispone de instrumentos sociales, y el conocimiento de sus usos se establece en principio de acuerdo con el aprendizaje vigente. Y desde que uno inicia este aprendizaje, uno mismo (el sujeto) y el objeto están determinados como ente cognoscente y ente cognoscibles respectivamente. Donde único tengo dudas en esta idea de Magariños es en la determinación puramente externa de las características del sujeto, del instrumento social y del objeto. Habría que saber cuáles son en cada caso esas características para saber si son externas o internas.

5. No quisiera despedirme sin dirigirle unas palabras a Paula con el propósito de mejorar nuestra comprensión mutua. No creo que el intercambio de ideas que mantengo con Magariños sea una polémica, sino que es colaboración, diálogo y lucha de ideas. Creo también que este intercambio es bueno para el foro: le da vida o le aporta vida. No obstante, estoy dispuesto a abandonar este camino si el propio Magariños me lo pide u otros miembros del foro. De todos modos, estimada Paula, aprecio muchísimo que seas abierta y sincera en tus opiniones.

Cordialmente,

Francisco Umpiérrez Sánchez

En Las Palmas de Gran Canaria. A 9 de agosto de 2003.

Mensaje 3730

Dom Ago 10, 2003  12:57 pm

"Paula" 

Concepto y terminología de semiótica general 51

Replanteando los orígenes

Estimado colega Umpiérrez: ser un librepensador es lo mejor que a uno puede sucederle en esta vida. Ir lentamente hacia el camino de la sabiduría, significa poder nutrirse de la polérmica, el debate, o la colaboración que surge en este Foro acerca de las ideas. Sin embargo, en las Ciencias Sociales, he notado particularmente un apego a la discusión terminológica o conceptual, sin poner en claro el camino de la mostración para llegar a utilizar esos términos, o esos conceptos. En lo que hace a mi respecto (insisto: sólo a mi respecto), creo que citar o acudir a las fuentes, dentro de un marco teórico razonable, ayuda al lector para saber dentro de qué escuela se trabaja, pero sólo eso. Lamento volverme tan sencilla, quizá sean los años, o el rigor que impone mi oficio diario. Aprecio tu presencia en este Foro. No sé si, en cambio, aprecio la mía, pero esto es cuestión que resolveré con el paso del tiempo en este Foro, y que no depende de nadie, sino de uno mismo. Atentamente, Paula Winkler.

Mensaje 3731

Dom Ago 10, 2003  6:53 pm

Juan Magariños 

Concepto y terminología de semiótica general 52

Concurrencia y no contradicción

Estimadas/os SEMIOTICIANS:

Como decía, el CONCEPTO DE SEMIÓTICA sobre el que reflexioné en mi anterior mensaje NO PRETENDE QUITARLE EFICACIA al concepto previo, formulado hace unos tres años (y el "TODAVÍA" no lo puse para implicar que en algún momento va a quitársela, sino asumiendo la propia hipótesis de VARIABILIDAD con que está construido el contenido del concepto de semiótica formulado en ese último mensaje, que supone que EN ALGÚN MOMENTO, AMBOS VAN A PERDERLA EFECTIVAMENTE).

Pero como puede prestarse a algún equívoco, quiero añadir una reflexión más. Primero, transcribo el ANTERIOR CONCEPTO DE SEMIÓTICA.

Se entiende por SEMIÓTICA / un CONJUNTO DE CONOCIMIENTOS Y OPERACIONES / destinados a EXPLICAR / CÓMO Y POR QUÉ un determinado FENÓMENO / adquiere, en una DETERMINADA SOCIEDAD / y en un determinado MOMENTO HISTÓRICO de tal sociedad, / una determinada SIGNIFICACIÓN / y CUÁL SEA ésta, / cómo se la COMUNICA / y cuáles sean sus POSIBILIDADES DE TRANSFORMACIÓN /.

Básicamente, no la he modificado, salvo el agregado del término "conocimientos" en la primera frase:

"...un CONJUNTO DE CONOCIMIENTOS Y OPERACIONES..."

admitiendo con ello que la descripción de las características de cualquier OPERACIÓN analítica requiere la utilización de términos que construyan LAS RELACIONES Y LAS ENTIDADES relacionadas y que, en su formulación, se apliquen CONOCIMIENTOS que deben ser explícitos y estar bien fundamentados.

Tal es el otro y primer CONCEPTO DE SEMIÓTICA formulado en SEMIOTICIANS; y es el que no creo que quede cancelado ni puesto en cuestión por el que ahora he planteado. Responde cada uno a una mirada diferente.

Con EL ÚLTIMO creo haberme referido (al menos ésa ha sido mi intención; ¡oh, los implícitos del hábito del INTERPRETANTE PRODUCTOR!) a las características de la VARIABILIDAD DE LOS MODOS OPERATIVOS (con cierta semejanza a un proceso FRACTAL) que la semiótica le atribuye AL SUJETO, AL INSTRUMENTO, AL OBJETO Y A LA INTERRELACIÓN de estos tres elementos, en cuanto PRÁCTICA SOCIALIZANTE.

Con el ANTERIOR pretendía describir LAS CARACTERÍSTICAS METODOLÓGICAS que serían específicamente aplicables, EN CADA SITUACIÓN CONCRETA, de entre la permanente variabilidad de cada uno de aquellos elementos, ya que la tarea de investigación requiere EXPLICAR (y explicar requiere un método) la concreta eficacia con la que, en UN momento determinado, UN sujeto determinado aplica UN instrumento social determinado, para constituir de determinada manera UN determinado fenómeno social.

Pero esta EXPLICACIÓN tiene que dar cuenta SIMULTÁNEAMENTE (aunque eso se despliegue en una sucesividad enunciativa) de LA DIFERENCIA que ese conjunto de operaciones así descrito establece con respecto a la eficacia con que en EL MISMO U OTRO momento determinado, EL MISMO U OTRO sujeto determinado aplica EL MISMO U OTRO instrumento social determinado, para constituir de LA MISMA U OTRA determinada manera EL MISMO U OTRO determinado fenómeno social. O sea, estoy afirmando que la investigación semiótica tiene que dar cuenta rigurosa y racional (es decir, explícita y conforme a las exigencias de alguna de las corrientes académicas vigente en el momento de su aplicación) de CUÁNDO, QUIEN, CON QUÉ y DE QUÉ MODO se constituye un determinado fenómeno social y también tiene que dar cuenta rigurosa y racional acerca de cuál es ese OTRO cuándo, quien, con qué y de qué modo, respecto del cual el que se está estudiando constituye una variación (que, con determinado requisitos, es la condición necesaria y suficiente para que HAYA HISTORIA). Aspecto que he planteado en los FUNDAMENTOS LÓGICOS DE LA SEMIÓTICA Y SU PRÁCTICA, bajo el nombre de operación de SUPERACIÓN (sólo que entonces, 1996, restringida a la variabilidad del instrumento social utilizado para conferir determinado significado a un fenómeno social Y AMPLIÁNDOLO, AHORA, AL SUJETO QUE LO UTILIZA, AL FENÓMENO SOCIAL RESULTANTE Y A LA INTERRELACIÓN de los tres elementos, que SIENDO LOS MISMOS [en cuanto eventual permanencia de su denominación], YA NO SON LOS MISMOS [en cuanto efectiva transformación de su significado]).

En definitiva, EL CONCEPTO ACTUAL explora las características SEMIÓTICAS intervinientes para la PRODUCCIÓN del significado de los fenómenos sociales.

EL CONCEPTO ANTERIOR explora las características METASEMIÓTICAS necesarias para la EXPLICACIÓN del proceso de producción del significado de los fenómenos sociales.

Ninguno contradice al otro y ambos concurren en LA PRODUCCIÓN DEL CONOCIMIENTO acerca de cómo el hombre construye el significado.

Cordialmente,

Juan

Juan Magariños de Morentin

Mensaje 3737

Lun Ago 11, 2003  5:28 pm

francisco umpiérrez sánchez 

Concepto y terminología de semiótica general 53

Replanteando los orígenes

Estimados miembros de Semioticians:

Estimada Paula:

(Le digo entre paréntesis a Magariños que replantear los orígenes supone en su caso complementar lo que dijo hace tiempo, añadirle algo a algo, y no como yo planteé: modificar lo que se dijo con anterioridad. Eso es un error de apreciación por mi parte)

1. La indagación conceptual no sirve en lo fundamental para saber a qué escuela de pensamiento estamos afiliados, que a fin de cuentas es un saber poco importante, sino para fortalecer nuestros cimientos teóricos. También habría que distinguir la lucha de ideas, esto es, la lucha de contenidos conceptuales, de la lucha puramente terminológica. Si una discusión es puramente terminológica, todo se reduce a saber qué nombres les ponemos a las cosas que distinguimos. Mientras que si la lucha es sobre contenidos conceptuales, todo resulta más difícil, puesto que se trata de descubrir las esencias semiológicas de los fenómenos que investigamos. Y para esto se necesita una gran capacidad analítica y la dilatada experiencia del observador. No obstante, estoy de acuerdo contigo en que una discusión puramente conceptual, que no indique las vías para relacionar los conceptos con la práctica, resulta desalentadora. Y creo que tu oficio diario te hace ser práctica y, en consecuencia, es esa dimensión del saber semiológico la que tú más demandas.

2. Durante la mañana de ayer estuve estudiando el libro de Luria titulado “Lenguaje y comportamiento”. Toda su exposición se basa en experimentos, en muchos experimentos. Son experimentos sencillos, pero experimentos a fin de cuentas. Y esto hace posible que entendamos con relativa facilidad sus conceptos y su aplicación práctica. Tal vez falte en la investigación semiológica la experimentación y abunde la generalización. Quizás el carácter práctico que tú demandas a Semioticians se podría conseguir si debatiéramos y analizáramos casos particulares.

3. Escuchemos a Engels a propósito de la diferencia esencial que hay entre los fenómenos sociales y los fenómenos naturales: “La historia del desarrollo de la sociedad difiere sustancialmente, en un punto, de la historia del desarrollo de la naturaleza. En ésta los factores que actúan los unos sobre los otros y en cuyo juego mutuo se impone la ley general, son todos agentes inconcientes y ciegos. De cuanto acontece en la naturaleza, nada acontece por obra de la voluntad, con arreglo a fin consciente. En cambio, en la historia de la sociedad, los agentes son todos factores dotados de consciencia, que actúan movidos por la reflexión o por la pasión, persiguiendo determinados fines”. En esto radica la dificultad de la experimentación sociológica: los factores que actúan están dotados de voluntad y conciencia. Y esta circunstancia hace que sea la fuerza de abstracción la que sustituya el papel que puede desempeñar la experimentación.

4. Hay otro aspecto que también dificulta la posibilidad de la experimentación sociológica: la enorme complejidad de los fenómenos sociales. De ahí la necesidad que tenemos los semiólogos de seleccionar los fenómenos sociales más sencillos que existan, y ahí analizar los componentes semióticos. No en vano gran parte de la Psicología rusa que encabeza Luria se basa en experimentos hechos con niños y en tareas tan simples como apretar un botón para obtener un determinado resultado. También es ilustrativo el camino seguido por Pavlov, quien para estudiar la actividad nerviosa superior recurrió a un perro, al que aisló durante años en un laboratorio. Todas las ciencias tienen que buscar condiciones ideales para sus experimentaciones, y la Semiótica no puede ser menos.

5. En lo que respecta a tu colaboración en Semioticians, permíteme sincerarme. Desgraciadamente vivo tan lejos de todos ustedes, incluso de los miembros que están en Madrid y en Barcelona, que no puedo hacerme con una idea precisa de la valía de los componentes de este foro, a excepción de Juan Magariños, cuya participación es activa, regular y sistemática. Aunque no pertenezco al mundo académico, circunstancia que también me separa de todos ustedes, acumulo una experiencia de más de veinte años en la dirección de grupos de estudio y colaboración intelectual. Y en este sentido puedo decirte algunos principios elementales sobre las empresas intelectuales. Considero a Semioticians como una empresa intelectual. ¿Qué sería de Semioticians si no estuviera Magariños? Creo, con toda sinceridad, que desaparecería. ¿Qué representa Magariños para Semioticians? Varias cosas: teorizaciones regulares, red de relaciones e influencias, liderazgo y espíritu libre. Eso es bueno para Semioticians, pero de una carreta no sólo puede tirar un animal de fuerza, porque terminará por quemarse. Es necesario, por tanto, que el colaborador medio de Semioticians selle un compromiso ético de grupo, de empresa, de interés común. De acuerdo con mi experiencia me he hecho con los siguientes principios elementales: 1) el hacer está sobre el no hacer (escribe aunque lo hagas de manera tortuosa y con faltas de estética morfológica), 2) más vale equivocarse que no decir nada por temor al error, 3) la forma más sencilla de colaboración es aquella que se plantea como formulación de preguntas, y 4) superemos los miedos a ser incomprendidos y mal interpretados. (Una vez Magariños planteó el tema de los piqueteros. Yo me lancé al tema confundiendo los piquetes organizados por los sindicatos en las jornadas de huelga con los piqueteros argentinos, que días más tarde vine a enterarme por la televisión de lo que eran. Incurrí en un error de bulto y mi participación se tiñó de especulación más que de otra cosa. Pero participé en el debate.)

Cordialmente,

Francisco Umpiérrez

Mensaje 3739

Mar Ago 12, 2003  10:31 am

"Paula" 

Concepto y terminología de semiótica general 54

Replanteando los orígenes

Estimados colegas, también Umpiérrez: tus palabras son adecuadas en tanto Semioticians es un pacto intelectual. No veo mal comenzar por ejemplos sencillos, pero ello no quita que sigamos analizando el camino que propone Magariños, cuya eficacia es temporal y está sujeta a modificaciones, como él mismo lo reconoce. La lejanía no es impedimento gracias a este medio. Atentos saludos, Paula Winkler.

Mensaje 3864

Lun Sep 29, 2003  8:11 am

Jose Afonso Medeiros Souza

Concepto y terminología de semiótica general 55

Heterogeneidad de la semiótica

Caros Semioticians:

Particularmente, continuo achando que é impossível defendermos a homogeneidade conceitual da semiótica. Sua heterogeneidade é imprescindível, visto a heterogeneidade dos discursos e o hibridismo da linguagem e, diria mais, sua própria razão de ser enquanto disciplina. Nesse sentido, "Culturas e artes do pós-humano: das culturas das mídias à cibercultura" de Lucia Santaella é paradigmático.Além do mais, não se pode nem mesmo defender a homogeneidade da filosofia ou de qualquer outra ciência, dada a multiplicidade de métodos e procedimentos em todas elas.

Sobre a iconicidade da fotografia, acho que deveríamos rever esse conceito. A fotografia, particularmente no fotojornalismo, é basicamente indicial e, dependendo do uso que se faz dela, apresenta muitas camadas de simbólico (obviamente utilizo os três conceitos no sentido peirceano).

Abraços,

Prof. Dr. Afonso Medeiros

Mensaje 3865

Lun Sep 29, 2003  11:31 am

"Mario Carlon"

Concepto y terminología de semiótica general 56

Heterogeneidad de la semiótica

Estimados semioticians:

No sé si podrá hacer un congreso sobre un corpus restringido como propone Francisco, sería algo nuevo, me parece. Pero deseo expresar que estoy sorprendido porque la idea de trabajar sobre estos eventos deja afuera las imágenes televisivas, que han sido y son tan importantes, y sobre las cuales, en mi opinión, carecemos de proposiciones mínimas (si comparamos lo que sucede en este campo con lo que sucede en otros).... ¿Por qué? Entiendo que su inclusión haría mucho más rica cualquier discusión dado que, por ejemplo, obligaría necesariamente a volver sobre el estatuto de la fotografía y el cine.

De paso, aprovecho para comunicar a quienes no lo sepan que estoy dedicando mi tesis de doctorado a "lo televisivo" poniendo el acento en tres problemáticas que, a mi entender, deben ser estudiadas en conjunto para dar cuenta de la gran novedad que la toma directa instaló en nuestra contemporaneidad: sus dispositivos productores de sentido (grabado y directo), su discursividad (con su específica modalidad enunciativa, heredera en parte más de la fotografía que del cine) y el estatuto de sus sujetos telespectadores (temas sobre los cuales he producido ya varios trabajos), y que estoy interesado en mantener contactos e intercambios con quienes se están dedicando a los discursos televisivos desde una perspectiva de base semiótica.

Atentamente

Lic. Mario Carlón

Mensaje 3866

Lun Sep 29, 2003  11:30 am

"Natalia Rome"

Concepto y terminología de semiótica general 57

Heterogeneidad de la semiótica

Estimado Francisco,

Con placer y admiración he leído la justeza conceptual de tu propuesta, encuentro acertada la búsqueda de una conciencia de sí al interior de un campo de estudios, lo que implica una apuesta política y un ejercicio reflexivo como elementos insoslayables de una ciencia seria. Sin embargo, al llegar al cuarto punto en el que anticipas "un pequeño giro práctico" me enfrento a una inquietud que me gustaría compartir contigo y con el resto de miembros de semioticians. Me resulta un poco difícil entender que la "utilidad" de una perspectiva analítica deba ajustarse a la agenda problemática que sugieres "universal", entiendo que justamente, quienes nos pretendemos analistas de la comunicación en su sentido más amplio no podemos sucumbir a las relaciones de poder que configuran esa "universalidad" discursiva; por otra parte, hasta donde llega mi humilde entender, la libertad epistemológica que propones no puede desatender la idea básica de que cada epistemología construye, con sus herramientas teóricas y metodológicas, su propio objeto. De modo que entiendo que cabría repensar un poco el modo de materializar tus acertadas propuestas.

 Saludos.

Natalia Romé

Mensaje 3895

Sáb Oct 18, 2003  4:26 pm

francisco umpiérrez sánchez 

Concepto y terminología de semiótica general 58

La semiótica y la contradicción

Estimados miembros de Semioticians:

1. Para los lingüistas es fundamental la contradicción existente entre significante y significado, para los semiólogos la existente entre expresión y contenido, y para los filósofos la existente entre apariencia y esencia, y entre exterior e interior. Hay un rasgo común a todas estas contradicciones: el significante, la expresión, la apariencia y lo exterior son perceptibles, mientras que el significado, el contenido, la esencia y lo interior no son perceptibles. Ante estas contradicciones se pueden adoptar dos posturas filosóficas: una, concebir el significado, el contenido, la esencia y lo interior como realidades inasequibles e incluso inexistentes, y dos, concebir el significante, la apariencia y lo exterior como formas de manifestación del significado, de la esencia y de lo interior respectivamente. Estas contradicciones y la postura filosófica a adoptar frente a ellas tienen una gran importancia en el mundo actual, si tenemos algún propósito de cambiarlo. Puesto que una de las características del mundo actual es el predominio de lo aparente y de lo superficial frente a lo esencial y lo profundo. El vacío espiritual del mundo de hoy, su ausencia de valores y de principios, no es más que otra manera de decir que vivimos en un mundo superficial y banal. Así que repito: la contradicción entre el significante y el significado, entre la expresión y el contenido, entre la apariencia y la esencia, y entre lo exterior y lo interior son claves decisivas en el pensamiento filosófico, semiológico e ideológico actual. Cosa distinta es qué grado de conciencia tengan los filósofos, los semiólogos y los ideólogos sobre estas contradicciones. Recordemos el 11 de septiembre de las Torres Gemelas. La televisión nos ofreció imágenes de su derrumbe, de sus escombros, pero nunca de sus víctimas. Las autoridades gubernamentales de EE.UU optaron por ofrecernos lo aparente, lo exterior, el significante, la expresión, pero ocultaron el contenido, el significado, lo interior, lo esencial: los cadáveres. Importantísimo sería que los semiólogos investigaran que consecuencias lleva aparejada el hecho de separar la expresión del contenido en los hechos del 11 de septiembre. Son varias las posibilidades de función semiológica que pueden desempeñar las expresiones separadas de su contenido, de las que entre ellas cabe destacar dos: la ocultación y la simbolización.

2. Una de los grandes problemas de las economías capitalistas es el paro. (También lo es de las sociedades socialistas, pero ahora no viene al caso). Para hacer historia el hombre necesita estar vivo. Pero para estar vivo, tiene que satisfacer un mínimo de necesidades: alimentarse, alojarse bajo un techo, etcétera. Pero esos medios de subsistencia no le caen del cielo, sino que tiene comprarlos. Así que necesita dinero. Pero para obtener dinero, ha de trabajar. Pero el trabajo lo crea el capitalista. Por lo tanto, tenemos que organizar la economía de manera que estimule al capitalista a invertir para que de ese modo se cree trabajo. Tantos los partidos de la derecha como los de la izquierda reformista tienen esta concepción económica.

3. El problema semiológico de aquella consigna, el capitalista como creador del trabajo, se encuentra en el significado del verbo crear. La realidad se compone de relaciones aparentes y de relaciones esenciales. Y aparentemente ocurre así: al montar una empresa, el capitalista crea puestos de trabajo. Y en una sociedad capitalista no puede ser de otro modo. El componente moral de esta concepción estriba en que, desde el lado del trabajador, las cosas se presentan como necesidad de trabajo, y desde el lado del capitalista, como creación de trabajo. El trabajador se presenta como un ser necesitado y menesteroso; y el capitalista como un ser creador y dador. Pero ahondemos ahora en las relaciones esenciales, que también son parte de la realidad, y que en ocasiones dicen lo contrario que las relaciones aparentes. Supongamos que el capitalista efectivamente monta una empresa: se hace con una nave, paga las instalaciones, y compra maquinaria y materia prima. Con dicha inversión el capitalista crea un total de 50 puestos de trabajo. Pero los trabajadores, hartos de ser tratados como seres necesitados y menesterosos, deciden hacer valer su poder, con el propósito de hacer manifiestas las relaciones esenciales que los unen a los capitalistas. Y fuertemente sindicados, con una unidad que hace temblar, deciden no cubrir esos puestos de trabajo. ¿Qué le sucedería entonces al capitalista creador? Que no sería creador, que no podría crear nada. Pero peor aún: perdería toda su inversión o una buena parte de ella. Invirtió dinero; pero como no acudió el trabajo, su dinero no se transformó en capital. El capitalista llegaría a una conclusión muy clara: sin trabajo no puedo conservar el capital. Ha salido a relucir la relación esencial que une el trabajo con el capital: el capital necesita del trabajo para conservar su valor. Pero el capitalista no invirtió su dinero sólo para conservarlo, sino también y fundamentalmente para multiplicarlo. Así que su desgracia es doble al no querer los trabajadores cubrir los puestos de trabajo que creó: no sólo no puede multiplicar el valor de su dinero, sino ni tan siquiera conservarlo. Sale a relucir así el poder de los trabajadores, como fermento vivo del capital, como condición esencial de su existencia. Ahora, en las relaciones esenciales, las cosas se presentan distintas que en las relaciones aparentes: de ser un creador el capitalista se ha convertido en un ser necesitado, y de ser un necesitado el trabajador ha pasado a ser el conservador y el multiplicador del valor de los bienes ajenos. ¿Pero que ocurre en la realidad? ¿Cuáles son las relaciones que predominan en la relación entre trabajo y capital? ¿Las aparentes o las esenciales? Las aparentes. ¿Y por qué? Por el lado objetivo, porque al ser el paro tan grande, el capitalista siempre dispone de mano de obra que contratar, y por el lado subjetivo, porque no existe un partido político empeñado en hacer manifiestas las relaciones esenciales entre trabajo y capital, educando a los trabajadores en aquella consigna: el trabajo es el conservador y el multiplicador del capital.

4. Nos encontramos ante dos consignas, una de ellas, dominante, contenido adherido a la conciencia de la gente durante muchas generaciones, que dice que el capital es el creador del trabajo, y la otra, dominada hasta la ocultación, que dice que el trabajo es el conservador y el multiplicador del capital. Creo que la ocultación, después de la identificación, forma parte de las funciones semiológicas primeras, circunstancia que se pone en evidencia y de manera muy destacada en la vida animal. Se oculta tanto el depredador que se acerca sigiloso a su víctima, como la presa que huye del depredador. Y esta función semiológica, la de la ocultación, que es básica y decisiva para la vida en el mundo animal, no podía ser menos en el mundo humano. Y así es la lucha que libran los trabajadores y los capitalistas: los primeros empeñados en sacar a la luz las relaciones esenciales que les unen a los capitales, y los segundos, empeñados en ocultarlas por medio del predominio absoluto de sus relaciones aparentes.

Cordialmente,

Francisco Umpiérrez En Las Palmas. 16 de octubre de 2003.

Mensaje 3897

Fecha:  Sáb Oct 18, 2003  8:41 pm

De:  "Paula Winkler" 

Concepto y terminología de semiótica general 59

La semiótica y la contradicción

Estimado colega: no alcanzo a entender el aporte que Ud. realiza sobre este tópico. Me refiero, específicamente, a la referencia que hace en cuanto al significante y el significado (en realidad hay alguna corriente, bien conocida, que prefiere hablar de una relación triádica, que incluye al interpretante), que son los términos que me parece más nos conciernen en este grupo, con las reflexiones que hace después respecto del sistema capitalista, y la relación entre trabajo y capital y tampoco, con su observación acerca de la televisación de los hechos del 11 de setiembre en New York City. Cuando hablo de que "no entiendo" lo estoy haciendo desde la Semiótica. Si usted pretendió solamente hacer un aporte ensayístico, le contesto amablemente que disiento en sus conclusiones y mucho más, con las relacionadas con los hechos del 11 de setiembre. Siempre suponiendo que estamos en una línea totalmente ajena a la Semiótica, me permito decirle que -a diferencia de lo que Ud. observa- el hecho de no haber mostrado cadáveres y no haber expuesto el dolor humano ante las cámaras es un fenómeno que algunos consideramos, en el exclusivo ámbito de la comunicación, como un ejemplo ético, frente a la televisión espectáculo de algunos países como el mío, que realizan encuadres televisivos de las noticias, realmente lamentables, por no decir pornográficos (en el sentido thanatos, pura denotación escópica, etc. etc.). Por otro lado, no hay contradicción entre significante y significado, sino más bien todo lo contrario. Uno se nutre del otro, tal es así que es difícil suponer la existencia de una semántica sin una sintaxis. Atentos saludos, Dra. Paula Winkler.

Mensaje 3899

Dom Oct 19, 2003  2:43 pm

francisco umpiérrez sánchez

Concepto y terminología de semiótica general 60

La semiótica y la contradicción

Estimados miembros de Semioticians:

Estimada Paula:

Agradezco que me salgas al paso y des tu opinión sincera. Eso no quita que ciertos aspectos de tu discurso me disgusten un poco. Tú dices: “cuando hablo de que “no entiendo” lo estoy haciendo desde la Semiótica”. Yo aceptaría esta afirmación tuya, si en vez de decir lo que dijiste, dijeras esto otro: cuando hablo de que no entiendo, lo estoy haciendo desde mi concepción semiótica. Tu actúas como si tú representaras la Semiótica o la verdadera Semiótica y yo no representara ningún saber semiótico legítimo. Ya he dicho en otras ocasiones que mi educación semiótica es distinta a la dominante en este foro, pero eso no resta veracidad a mis discursos o debe admitírsele un grado de veracidad idéntico al resto de los discursos de Semioticians. Sabes que en este foro hemos hablado de que la Semiótica está todavía muy lejos de ser una ciencia, que incluso sus conceptos primeros está aún por apuntalar, y que los modos del ser que estudia están también por delimitar. Hablas como si en la Semiótica todo lo principal estuviera ya dicho y nadie pudiera salirse de los límites y caminos establecidos. Tienes como ejemplo la propia propuesta de la Universidad de la Calle hecha por Magariños, es una propuesta de investigación teórica, y es una ardua tarea. Si todos los conceptos, principios y métodos de la Semiótica estuvieran ya dados, cumplir esa tarea sería muy fácil. Pero no es así, el mismo Magariños pide compañía para apuntar su intuición, de la que ya ha proporcionado algunas elaboraciones teóricas. Todo esto indica que todavía queda una larga tarea de investigación teórica para que la Semiótica alcance el estatuto de ciencia independiente. Hablas también de que la pareja significante y significado es un tópico. Desgraciadamente muchos principios y conceptos científicos se convierten en tópicos, en frases manidas, en ideas sin sal. Esto ocurre sobre toda en las personas que han perdido su espíritu investigador o que nunca lo han tenido. Pero no es mi caso: todavía destino mucho tiempo a estudiar la naturaleza del significante, del significado y de sus relaciones mutuas. Y esto es tanto más necesario en cuanto que la naturaleza del significado y su forma de existencia objetiva son problemas a los que todavía no se les ha dado una solución definitiva y satisfactoria. Hay también en ti una actitud consistente en descatalogar ciertos hechos del campo del estudio semiótico, en especial aquellos que inevitablemente reflejan las diferencias entre la izquierda y la derecha, como son las relaciones entre capital y trabajo o las imágenes televisivas sobre el 11 de septiembre. El significado primero del derrumbe de las Torres Gemelas fue la muerte de miles de personas. No discuto la conveniencia ética de televisar los cadáveres esparcidos entre los escombros, sencillamente señalé que separar la esencia de ese hecho, los miles de muertos, de la apariencia de ese hecho, el derrumbe de las Torres Gemelas, permite amortiguar u ocultar ese significado primero y adjuntarle otros significados más interesados, como, por ejemplo, la guerra de invasión sobre Irak. (Y hablando de ética: yo no discuto la libertad de las autoridades estadounidenses de hacer lo que a su juicio es mejor para su país, pero lo cierto es que esa libertad no se la permiten al resto de las naciones, sobre todo si es un país como China, tan opuesto y distante). De todos modos, el valor ético de la decisión de no hacer visible los muertos por el atentado, no resta importancia e interés a su valor semiótico. Y para eso estamos aquí: para abrir nuevos campos a la investigación semiológica y poner a prueba los conceptos que hasta ese momento hayamos elaborado. Por último, te diré que en lo referente a la contradicción entre capital y trabajo hablé de que había dos discursos, uno de ellos, que dice que el capitalista es el creador de trabajo, dominante y de alta circulación, y el otro, que dice que el trabajo es el conservador y el multiplicador del capital, dominado por el primero hasta la ocultación. Y aquí creo que tiene mucho que decir la Semiótica discursiva. Te recuerdo además que hablé de que la ocultación, después de la identificación, debe encontrarse entre las más básicas funciones semiológicas, y puse como ejemplo la vida animal.

Cordialmente,

Francisco Umpiérrez En Las Palmas.

19 de octubre de 2003.

Mensaje 3901

Dom Oct 19, 2003  4:50 pm

"Paula Winkler" 

Concepto y terminología de semiótica general 61

La semiótica y la contradicción

Estimado Colega Umpiérrez y, desde luego, estimados foreros de Semioticians: el hecho de la ocultación televisiva como forma de encuadre periodístico para informar acerca de los hechos del 11 de setiembre puede ser objeto, obviamente, como cualquier otra propuesta, de la elección de una hipótesis para una investigación determinada. Sin embargo, y aclarando que lo hago desde un lugar distinto de la Semiótica, me parece que ciertos discursos deben pensarse, antes de ser dichos, desde el lugar que les exige la cohesión, además de la coherencia. De ahí, mi crítica, que no ha pretendido ser decantadora ni tanto menos devaluar opiniones diferentes de otros. Me parece, empero, que en un sitio dedicado a una buena parte de las Ciencias Sociales, se hace imperioso, previamente, reconocer cuando uno emite un pensamiento o reflexión desde el encuadre ideológico. Por ello, como creo que no pasó desapercibido, me parece que faltaría a la buena fe, si no dijera que no me siento ni de izquierdas ni de derechas, que esos conceptos han variado mucho a partir de los noventa, y que si bien tampoco me siento "antinorteamericana", tampoco soy "pronorteamericana". Lo bueno que tiene la equidistancia es que admite los márgenes de error en la diversidad (me refiero a lo que pudiera atribuírseme) y, como dirían los chinos - me refiero a las enseñanzas taoístas-, no confíes en los opuestos: no hay blanco ni negro. Concéntrate en la unidad del Tao. Lamento si me excedí en el tono, no ha sido mi intención "ocultar" mi tolerancia, y propongo sigamos reflexionando entre todos acerca de la "Universidad de la calle". Cordiales saludos, Paula Winkler.

Mensaje 3906

Lun Oct 20, 2003  10:10 am

Norman Ahumada 

Concepto y terminología de semiótica general 62

La semiótica y la contradicción

Estimada Paula y colisteros de Semioticians:

Lamento profundamente que para poder participar con sus opiniones en este foro de SEMIOTICA tenga usted que dar explicaciones sobre su posición política. Lamento que se insista (agresivamente) en un tema que solo produce división y molestia cuando no se aborda adecuadamente.

Tiene usted razón (en mi opinión) cuando manifiesta su preferencia por las relaciones triádicas del signo, ya que la semiótica peirciana es la base declarada sobre la que se sustenta este foro: falta el interpretante Este es el signo que el representamen crea en la mente del intérprete y que tiene como propósito alcanzar la mayor cercanía posible con el objeto (significado del signo). Siempre he creído que el interpretante es un signo mucho más subjetivo, pues se produce desde la experiencia cognoscitiva (y emotiva) del intérprete, es decir, desde su competencia enciclopédica, lo que, obviamente, "tiñe" con una particular perspectiva y emoción la comprensión del signo.

¿Cómo tendría que entregarme una información una persona en la que por convicción y doctrina yo no creo, para que yo la creyera?

¿Cómo tiene que entregarme una información una persona en la que por convicción y doctrina siempre he creído, para que yo le crea?

Entiendo que los chinos demoraron años en creer que se había llegado a la luna. Entiendo que los comunistas aún no creen en los millones de muertos en el gulag soviético.

Entiendo que los nazis aún no creen lo del holocausto.

Entiendo que los occidentales aún no creen en la fuerza del Islam.

Qué hay que hacer para que crean, si aún viéndolo no creerán, pues los obnubila su emoción?

Cordialmente,

Norman Ahumada

Mensaje 3907

Lun Oct 20, 2003  9:58 am

"Paula Winkler"

Concepto y terminología de semiótica general 63

La semiótica y la contradicción

Estimada colega Rodríguez: ud. está contestando a mi primera respuesta al colega Umpiérrez. Parece oportuno advertir que no hay ninguna cuestión referida en mí a mantener unos intereses sectarios de poder académico, tanto más cuanto me dedico a la Semiótica individualmente, no formo parte de ninguna cátedra, precisamente porque he revisado esos discursos de poder a los que usted tan eficientemente refiere en otros ámbitos de las Ciencias. Esto no empece, obviamente, que pueda emitir mis pensamientos, aun al costo de hacerlo tan sinceramente como lo hago. La revisión a la que usted refiere, referida al encuadre de la noticia, no necesito hacerla, momentáneamente, porque es evidente que ocultación y exceso son dos caras de la misma moneda. Eso ya lo sé, como las diferencias entre los aportes de Saussure y de Peirce (trato de no ser pueril, como ve). Agradezco igualmente sus reflexiones y me gustaría que con el mismo ahínco con el que dedicamos tiempo a polemizar, buscáramos formas de participar de la inteligente propuesta del Dr. Magariños. Yo misma formulé una pregunta mínima, de exploración, y parece que no suscitó ningún interés. Bien recibidas sean, de todos modos, en un auténtico pluralismo -fundado en la información y el conocimiento- las distintas opiniones que aquí vertimos. Cordiales saludos a todos, lamento mucho el fallecimiento del Lic.Chiban y me sumo al homenaje. Dra. Paula Winkler.

Mensaje 3908

Lun Oct 20, 2003  10:27 am

"Paula Winkler" 

Concepto y terminología de semiótica general 64

La semiótica y la contradicción

Estimado Norman: Quiero agradecerle su intervención. Parece que no son bien recibidos mis comentarios, que sólo tratan de encausar el ámbito de discusión en un sitio que pretende dedicarse a la Semiótica. Con relación a las opiniones extrasemióticas, no me siento mal por acreditar de la mejor manera posible mi sistema de ideas, pues lo que se debería hacer en las universidades, centros de investigación y unidades académicas, es prevenir cuándo se intenta ser neutro (si es que se lo puede ser), esto es: presentar temáticas, verificables con mínimos valores de eficacia, y cuándo se reflexiona desde la emoción o la convicción política. Ambas cosas son lícitas, mientras se aclare al auditorio de qué estamos hablando y porqué lo hacemos. Cambiando de tema y refiriéndome a lo que usted amablemente alude, me parece que la humanidad ha requerido de siglos de desgaste para avanzar. Por suerte se lo está consiguiendo. Sin embargo, por algo Shakespeare sigue tan vigente, los mitos se siguen cumpliendo -aunque recreados- en todas las civilizaciones, y lamentablemente seguirá habiendo guerras, y malentendidos entre naciones. Tratemos de que éstos últimos puedan aclararse entre nosotros. Es la ventaja que tiene el diálogo entre personas, sin necesidad de la intervención de embajadas.

En cuanto a la pregunta que se hizo con relación a Foucault, puedo adelantar que el gran aporte de este pensador ha sido el de repensar el pensamiento, especialmente interesa lo referido a historicidad y discursividad, para lo cual puedes leer "La Arqueología del saber" y también "Las palabras y las cosas". Una interesante introducción que puede ayudarte es, de Biblos, Pensar a Foucault",de Castro, Edgardo. El método que propone ha sido tomado, con variantes, por quien coordina este grupo, precisamente en "El esbozo semiótico" y otros textos.

Cordiales saludos a todos, Dra. Paula Winkler.

Mensaje 3911

Lun Oct 20, 2003  6:07 pm

francisco umpiérrez sánchez 

Concepto y terminología de semiótica general 65

La semiótica y la contradicción

Estimados miembros de Semioticians:

Estimado Norman:

Primera consideración previa. ¿Qué fue lo que motivó mi última colaboración en Semioticians y que titulé “Un problema semiótico: el capitalista como creador de trabajo”? El congreso sobre semiótica que se celebrará el próximo año en Francia. ¿Y por qué? Porque uno de los temas de ese congreso es el signo dinero en la época de la globalización. Y como la globalización, al menos de momento, es obra del capital financiero, el problema que yo planteé cuadra perfectamente en esa temática. Pero hay otra razón: me ilusionaba imaginar que en este foro pudiéramos mantener un debate, una lucha de ideas, que fuera una antesala de ese congreso. Dicho de otro modo: me ilusiona imaginar que Semioticians sea uno de los foros de Semiótica más importantes del mundo. Así que no busco dividir este foro, sino fortalecerlo y engrandecerlo.

Segunda consideración previa. Creo que en un foro como este, dedicado a la investigación rigurosa de los fenómenos semióticos, es importante velar por las buenas relaciones éticas. Y dentro de estas relaciones éticas hay dos de ellas muy importantes: una, el respeto mutuo, y dos, el amor a la Semiótica. Saben muy bien que cuando he tenido que disculparme, lo he hecho sin duda alguna. Y lo he hecho porque pongo el interés del conjunto por encima de mi interés personal. Y también saben bien que lo único que he hecho desde que ingresé en este foro en junio del año pasado es trabajar. Lo habré hecho bien o mal, pero he trabajado con todo el interés del mundo.

Centrándonos en el tema. Seré sincero: el último mensaje de Norman me ha desmoralizado y desganado. Creo que no ha sido justo. Escuchen primero lo que le dice a Paula: “Lamento profundamente que para poder participar con sus opiniones en este foro de Semiótica tenga usted que dar explicaciones sobre su posición política. Lamento que se insista (agresivamente) en un tema que sólo produce división y molestia cuando no se aborda adecuadamente”. Enumero por parte las afirmaciones (casi acusaciones) de Norman: una, que en cierto modo yo he obligado a Paula a dar explicaciones sobre su opción política, dos, que yo insisto agresivamente en un tema (la lucha entre el capital y el trabajo y el 11 de septiembre) que sólo produce división y molestia, y tres, que yo no abordo adecuadamente esos dos temas. ¿Crees Norman que es justo y cierto lo que dices? Las diferencias entre la izquierda y la derecha, que son un reflejo en lo político de las diferencias entre los ricos y los pobres, no las he inventado yo, sino que están ahí en las sociedades que nosotros estudiamos semiológicamente. No tenerlas presentes, escamotearlas u ocultarlas, no es conforme a la verdad ni es útil para el desarrollo de nuestra ciencia. Es cierto que generan molestias y tal vez luchas agrias, pero no por ello las vamos a quitar del campo de estudio de la Semiótica. Por otro lado, el hecho de que Paula se haya presentado como neutral en esa lucha, no ha supuesto para ella ninguna afrenta ni algo de lo que haya de lamentarse. Todo lo contrario: es un acto de libertad y una norma corriente en los Estados democráticos. De todos modos, la posición neutral que defiende Paula es una posición ideológica más, al lado de los que optan por la izquierda o por la derecha. Así que la posición de neutralidad no la libra de la determinación ideológica. Al igual que tú tampoco te libras de la determinación ideológica al proponer que obviemos esos temas. Cuando EE.UU. decidió hacerle la guerra a Irak, el propio Magariños promovió en este foro un no rotundo a la misma. La vida es así, y la ciencia también, nadie está libre de la determinación ideológica. Tal vez si hubieses sido tú el que estuviera al frente de Semioticians, hubieras prohibido que los miembros del foro manifestaran su no decidido a la guerra. Pero tanto una opción como la otra, tanto la de promover como la de prohibir, son opciones ideológicas. Y en lo que se refiere a que yo no planteo adecuadamente esos temas, a la espera quedo de que me digas cuál es la forma adecuada de plantearlos o cuáles son los errores que hacen inadecuada mi forma de abordarlos.

También dice Norman en su mensaje esto otro, e igualmente dirigido de nuevo a Paula: “Tiene usted razón (en mi opinión) cuando manifiesta su preferencia por las relaciones triádicas del signo, ya que la semiótica peirceana es la base declarada sobre la que se sustenta este foro: falta el interpretante”. Yo aceptaría esa frase si donde escribiste “Tiene usted razón” escribieras “Estoy contigo”. Porque la razón de la afiliación a una línea de pensamiento en Semiótica debe basarse en pruebas, argumentos y resultados, y no porque la mayoría de los miembros de este foro sean seguidores de Peirce. El que muchos sigan un mismo camino, no es razón para decidir que ése sea el único camino científicamente correcto. Por otra parte, Semioticians es un foro de Semiótica de escala internacional, donde tienen cabida las distintas escuelas de pensamiento y las distintas tradiciones histórico nacionales, y no un foro de Semiótica Peirceana. Cuando Magariños hizo las primeras lecturas de mi trabajo “Reflexiones sobre Semiótica”, me dijo: “tiene garra y es creativo”. Después me propuso publicarlo en el Archivo de Semioticians al tiempo que me llegó la invitación para participar en Semioticians. Mis “Reflexiones sobre Semiótica” se mueven en un universo de discurso muy distinto al que se mueve Juan Magariños, sin embargo, no tuvo reparos en aceptarme en este foro. Fue abierto y no dogmático, fue libre y no conservador. Creo que ese debe ser el espíritu que gobierne Semioticians, y que muy bien encarna Juan Magariños, puesto que es lo mejor para la Semiótica: espíritu abierto y libre Quisiere referirme, por último, a la catalogación que hace Paula de mi aportación cuando afirma que lo hago desde la emoción y desde la convicción. Creo que esta posición no es justa. Partí de un hecho real, de que en nuestras sociedades circula la idea de que es el capital el creador del trabajo. No hay ahí ni emoción ni convicción, sino el registro de un hecho que conoce todo el mundo. Seguí con un hecho real: que los trabajadores se declaraban en huelga. Tampoco hay aquí emoción ni convicción, todo lo contrario, hay inferencia: si los trabajadores no acuden al trabajo, el capitalista pierde el valor de su capital. Y, por último, concluí: que una consigna determinada, que el capital es el creador del trabajo, oculta y domina a otra consigna: que el trabajo es el conservador y el multiplicador del capital. Se me puede criticar por varias razones: porque los hechos que yo expongo no sean ciertos, porque mis inferencias sean erróneas, o porque mis conclusiones no estén fundamentadas. Pero no es justo que en vez de someter a crítica teórica el contenido de mis conceptos y de mis argumentos catalogues mis ideas como fruto de la emoción y de la convicción.

Cordialmente,

Francisco Umpiérrez

En Las Palmas. 20 de octubre de 2003.

Mensaje 3914

Mar Oct 21, 2003  12:45 pm

Norman Ahumada 

Concepto y terminología de semiótica general 66

La semiótica y la contradicción

Estimado Francisco y Semioticians:

Quiero abrir esta nota disculpándome con Francisco por lo que pudiere haberlo molestado de mi intervención anterior. Declaro que siempre leo con mucho interés sus intervenciones, y aunque no siempre coincida con ellas, no solo las respeto, sino que las considero motivantes, llenas de energía y necesarias.

Creo también que Francisco, que tantos ataques y faltas de respeto ha recibido en este foro (y también algunas reprimendas, dicho sea con humor y afectuosamente), ha tomado algunas palabras mías como si estuvieran dirigidas a él, pero en realidad, y específicamente cuando dije: "Lamento profundamente que para poder participar con sus opiniones en este foro de Semiótica tenga usted que dar explicaciones sobre su posición política", me refería a una nota dirigida a Paula en que (con amabilidad) se le insinuaba que pensara mejor lo que decía. Entonces recordé que en intervenciones anteriores, en las que Francisco también propuso un tema con un fondo político, y que también reconoció haberlo hecho desde una motivación política más que semiótica, mi respuesta generó fuertes y no siempre educadas expresiones, en las que se eligió desplazar la discusión desde el objeto (marxismo versus capitalismo) hacia el sujeto (yo). Más tarde, otro colistero, que se refería a algo similar, debió advertir que no respondería a quienes le escribieran impertinencias, seguramente a propósito de lo que se me había dicho anteriormente.

Abordó Francisco en forma adecuada el tema esa vez? Abordé yo en forma adecuada el tema esa vez? Es posible que yo no lo haya hecho. Es posible que yo haya abordado un tema semiótico desde un punto de vista político (que produjo urticaria) en lugar de abordar un tema político desde un punto de vista semiótico. Por lo tanto, no TE "acuso" de no abordar adecuadamente esos temas, Francisco, sino que ME acuso de no hacerlo. Lo dicho por Paula sobre tu última propuesta le valió una respuesta (no de tu parte) que me sonó como con un dejo de agresividad, como las que yo recibiera con anterioridad, aunque esta vez se usó la palabra "amabilidad" como paliativo.

Por eso dije que el tema causa división y molestia. Por eso agregué que eso ocurre cuando no se aborda adecuadamente. Y en el contexto en que nos encontramos, un foro de semiótica, el no abordar ese tema desde una perspectiva y con un propósito semiótico será, a no dudarlo, causa de división y molestia. División y molestia que provocó en el pasado la guerra fría, un Viet Nam y una Corea dividida hasta hoy, para nombrar solo algunos horrores.

Por último, cuando dije: "tiene usted razón (en mi opinión)...", con el paréntesis le quité el carácter de absoluto a esa razón y la reduje a "mi opinión", lo que es un equivalente de "estoy contigo cuando dices..."

Me disculpo nuevamente, Francisco y semioticians todos. No volveré a intervenir cuando se aborde un tema político, aún cuando se haga desde una perspectiva y con un propósito semiótico.

Cordialmente,

Norman Ahumada

 Mensaje 3915

Mar Oct 21, 2003  5:09 pm

Graciela Sánchez Guevara 

Concepto y terminología de semiótica general 67

La semiótica y la contradicción

Estimado Francisco Umpierrez:

He leído detenidamente este mensaje neuvo fechado el 20 de octubre, desde las Palmas. Y a grosso modo he leído losa opiniones de Norman a quien conozco gracias por un amigo muto, Gozalo, y las de Paula.

Observo en sus comunicaciones diferentes estilos, por ejemplo el tuyo, y ahí coincido con Paula, en que tus comentarios son desde la emoción y la convicción, situación que tu niegas rotundamente, pero no es el tema que tu abordas, sino la forma en que lo abordas, tu estilo de ser, que se mira por tu redacción, siempre ha sido de mucha "garra" como dice Magariños, y también agresiva. El estilo de Paula, por el contrario es mucho más conciliador.

En mi opnión, si me lo permiten, el sitio de semioticinas es muy frutífero sobre todo cuando las discusiones plantean problemáticas a visulumbrar y sobre todo que generen conocimiento. Honestamente cuando veo en mi correo el nombre de Umpierrez, pienso y ahora por qué va a pelear????, espero que no te ofendas Francisco, no es mi intención, pero muchas veces, en mi caso como lectora pasiva, no leo porque siento que no fluye conocimiento alguno, es sinceramente aburrido leer que alguien se debe disculpar por que dijo algo fuerte o porque alguien desde su lugar de habla se sintió excluido. Eso, yo pienso, pues al parecer creo que todos sabemos tanto semiótica como análisis del discurso, y tenemos la capacidad de saber qué es lo que leemos.

No cabe duda que la postura teórica de Pecheux está más viva que nunca, en estos mensajes se puede observar las formaciones imaginarias que cada uno de los participantes tiene de sí mismo y la formación imaginaria del otro con respecto del objeto discursivo. No cabe duda que el análisis del discurso cobra mayor fuerza en este foro y en cualquier otro, discurso van y discursos vienen y en ese vaiven se demuestran las posiciones ideológicas, o en términos de Foucault y de Pechex de fomaciones sociales, ideológicas y discursivas. A mí me gusta leer a Umpierrez cuando no es agresivo y sí aportativo, pienso que es un hombre muy inteligente y plantea posturas claras y con fundamentos teóricos científicos, pero también Paula aporta mucho, en otro estilo.

Espero que nadie se sienta ofiendido por mis humildes comentarios, pero soy una asidua lectora de ustedes, y no me gustaría dejarlos de leer por los conflictos que se establecen.

Graciela

Mensaje 3918

Mar Oct 21, 2003  11:08 pm

"Paula Winkler"

Concepto y terminología de semiótica general 68

La semiótica y la contradicción

Estimado Norman y colisteros: especialmente a ti, Norman. Disculpa, si te tuteo. Ya no sé a quién tutear y a quién no, a estas horas de la noche. Lo importante es que nos entendamos. Yo creo que todos tenemos derecho de expresar nuestras opiniones, si lo hacemos con respeto. Y esto incluye la crítica de cómo lo hacemos. El modo interesa mucho, porque al estar en un sitio de Semiótica, uno no puede sino pensarse como discurso. Me parece que ello has querido decir y lo comparto. Por favor, que no haya polémica por esto, no estoy trayendo a colación el tema del sustancialismo o no, formalismo, cognitivismo, etc. etc. Simplemente, digo, pienso que cuando uno está en el ámbito de las Ciencias Sociales trata de ser lo más riguroso y eficaz posible en sus opiniones, para ser comprendido. Y esto también ocurre (yendo más lejos) cuando uno hace una nota periodística, o está elaborando un ensayo, o construye un texto: tenemos cohesión por un lado y coherencia, por el otro. Sin ambas, el texto no funciona; algo le pasa, y aparecen los ruidos en el mensaje. Y esto quise decir en cuanto a aquel primer mensaje de Francisco Umpiérrez, que generó tanta resistencia de su parte y de otros y no de la tuya, porque comprendiste enseguida. No he estado en las polémicas anteriores y no te disculpes ni aclares más cosas, bien recibido eres. Creo sí, que uno puede emitir la opinión política que le parezca, pero comparto que ello es complicado y, precisamente porque estamos en un sitio de Semiótica, es que me parece que debemos hacerlo con un encuadre más riguroso. En fin, esto fue lo que -creo- generó toda la discusión. Gracias por tus palabras, continuemos trabajando. E invitemos a hacerlo también al colega Umpiérrez, a quien nadie quiso excluir, es evidente. En cuanto a la "Universidad de la Calle" sigo con mis dudas de cómo ir del comportamiento al texto, tal cual lo sugiere el Dr. Magariños, y reclamo de los conocimientos de todos vosotros, para aproximar ideas, en cuanto al corpus, sobre todo, y al método. Cordiales saludos para ti y para todos. Dra. Paula Winkler.

Mensaje 3919

Mié Oct 22, 2003  12:52 pm

Graciela Sánchez Guevara 

Concepto y terminología de semiótica general 69

La semiótica y la contradicción

Estimado Norman:

No entiendo por qué en un foro hay necesidad de disculparse por lo que opinan las personas. Supongo que el foro está abierto para ello, para expresarse con la mayor libertad en el marco del respeto ideológico e internacional. Juan Magariños habrá de intervenir en este vaiven de discursos en los que sin querer se hieren susceptibilidades, cosa nunca vista en investigadores de tan alta talla internacional.

¿Para qué son los foros? me pregunto para ofender o para discutir en la diversidad ideológica y posturas teórico metodológicas y con ello intercambiar opiniones y ´puntos de vista que nos permitan aclarar situaciones en relación con nuestro ámbito investigativo y académico.

Por mi parte, Norman yo pienso que tú como todos los que estamos en este foro podemos participar con la absoluta libertad de expresión y que nos lo marca la misma página web coordinada por Juanito Magariños, en ese marco ¿por qué excluirnos de opinar y de contribuir con nuestros conocimientos y puntos de vista? ¿por qué tomar un foro para ir a pelear como si fuera la única forma de relacionarse?

Te mando muchos saludos y siempre mi aprecio

Graciela Sánchez

Mensaje 3920

Mié Oct 22, 2003  7:04 pm

francisco umpiérrez sánchez 

Concepto y terminología de semiótica general 70

La semiótica y la contradicción

Estimados miembros de Semioticians:

Las diferencias que han surgido entre varios componentes de este foro no deberíamos considerarlas una anomalía o un error que cuanto antes lo olvidemos mejor para todos. Como si fueran vergüenzas que hubiéramos de ocultar. Este foro está compuesto por hombres y mujeres de ciencia, esto es, por personas que están acostumbradas a conceptualizar y a razonar. De ahí que nuestras diferencias deban resolverse por medio de razones y de conceptos. Y si estas razones y estos conceptos apuntan a los aspectos semióticos de nuestras diferencias, estaremos de pleno en lo que es nuestra tarea fundamental. No deberíamos echar en saco roto las distintas imágenes que nos hacemos los unos de los otros y la forma en que nos catalogamos unos a otros. Son actos semióticos, actos que van mucho más allá de las palabras aunque sólo se objetiven en ellas, y podrían caber muy bien en el ámbito de la Semiótica discursiva. Si no atendemos semióticamente a las diferencias y colisiones que se producen entre nuestros propios discursos, nos asemejaríamos a un grupo de médicos que siendo capaces de curar las enfermedades ajenas se muestran incapaces de curar las propias.

Voy a referirme ahora a algunas de las ideas vertidas por Graciela Sánchez en su último mensaje. Una de las cosas que dijo me hizo sonreír: “Honestamente cuando veo en mi correo el nombre de Umpiérrez, pienso y ahora por qué va a pelear”. Entre mi gente, aquí en Las Palmas, tengo fama de luchador, pero no de peleón. El que lucha tiene fines y no ceja en alcanzarlos, mientras que el peleón es sólo un destructor de la convivencia civilizada. No niego legitimidad al hecho de que Graciela se haya hecho con esa impresión de mí o que entienda lo de peleón en otro sentido al expuesto por mí. Pero en términos generales podemos convenir que un luchador es una persona admirable, mientras que un peleón es una persona desagradable, que nos incomoda y nos pone violentos. Aquí va, pues, la primera contradicción semiótica: la de luchador frente a peleón.

Escuchemos de nuevo a Graciela: “Tu estilo de ser, que se mira por tu redacción, siempre ha sido de mucha “garra” como dice Magariños, y también agresivo”. Y a este estilo mío Graciela opone el estilo de Paula, al que cataloga de más conciliador. Una parte de mi educación filosófica proviene de Hegel y, en consecuencia, me tomo todas las cosas de la vida y de la ciencia muy en serio. Y otra parte de mi educación proviene de Marx, del que he aprendido el arte de la crítica conceptual. Decía Marx que no se deben usar los conceptos tal y como circulan habitualmente, sino que previamente deben ser sometidos a crítica. Así que me considero una persona muy seria y muy crítica, pero no agresiva. Aquí va la segunda contradicción semiótica: la de crítico frente a la de agresivo. Tal vez pueda suceder que la crítica conceptual, la crítica que cuestiona la validez de los conceptos que en un momento determinado son los socialmente aceptados, pueda ser tomada como agresión a las ideas ajenas. Pero no es así: es lisa y llanamente crítica conceptual.

Por último, Graciela Sánchez manifiesta que coincide con Paula en el sentido de que mis comentarios, contenidos en el mensaje del 20 de octubre, son desde la emoción y de la convicción. Le repito lo que ya dije a Paula: yo di razones y conceptos, y me entregan un simple etiquetado: “que hablo desde la emoción y desde la convicción”. Creo, como dije al inicio de este mensaje, que entre científicos se esgrimen razones y conceptos. Hay algo que prueba lo dicho: del contenido principal de mi trabajo, que la consigna ‘el capitalista es el creador del trabajo’ oculta el hecho que es el trabajo el que crea el capital, nadie ha dicho nada. Todo el mundo lo ha obviado, lo ha dejado de lado, nadie ha entrado al trapo. Al igual que en mis discursos se deja ver mi estilo de ser, en el estilo del resto de los que han participado en este debate crítico se ha dejado ver el estilo de cada cual. En mi estilo sale a relucir que a mí me preocupa y me interesa estudiar semióticamente la contradicción entre trabajo y capital, mientras que a Paula y a Graciela no les interesa y la dejan de lado. Aquí planteo la tercera contradicción semiótica: prestarle atención a un tema o dejarlo de lado.

Sólo me resta agradecerles a Paula, Susana, Norman y Graciela sus intervenciones, al margen de que sean a favor o en contra, todas me son muy útiles: me hacen trabajar. Y eso es lo que yo quiero: trabajar. Prefiero una vida teórica agitada y llena de sobresaltos que una calmada donde nada se mueve. Y me alegra esto que ocurre en el foro; que algunos llaman revuelo, y yo, movimiento y vida.

Cordialmente,

Francisco Umpiérrez

En Las Palmas. 23 de octubre de 2003.

Mensaje 3921

Jue Oct 23, 2003  12:34 am

"Jose D. Garcia Contto" 

Concepto y terminología de semiótica general 71

La semiótica y la contradicción

Estimados foreros:

En el animo de continuar la reflexion a estas "imagenes" que se construyen en torno a los participantes del foro, no puedo evitar poner mi "granito de arena".

Tal parece que la imagen de Francisco se multiplica segun la cantidad de participantes. Me parecio curioso que Graciela pensara ".. y ahora sobre que va a pelear". Cuando, desde mi humilde punto de vista, la imagen que construi de Francisco es la de alguien persistente y meticuloso, pero no "peleonero".

Pero esto me sirve para ofrecerles una reflexion desde la semiotica discursiva en torno a algunos supuestos fundamentales de cualquier intercambio entre sujetos. Toda comunicacion supone un contrato elemental que funda la comunicacion misma. Entre estos supuestos esta el SIMULACRO que me formo (previo, simultaneo y posterior) de mi interlocutor. Una estructura del CREER que instala rasgos semanticos, de performance y competencia del OTRO. En efecto se trata de un CREER SER sobre el OTRO. El SER se sostiene en una creencia que a modo de ABDUCCION, me sirve para interactuar con el OTRO.

Pero eso no es todo. Tambien para interactuar sostengo un CREER SER sobre YO. Es decir un simulacro sobre mi mismo.

Desde la semiotica discursiva, podemos decir que todos los participantes del foro, nos convertimos en "personajes" del "relato" que es la vida misma de Semioticians.

Asi que si analizo las interacciones de Francisco, dire con toda certeza, que se produce un conflicto entre los simulacros de varios otros, con el simulacro que el tiene de si mismo.

Estamos pues, proponiendo una estructura subyacente a la comunicacion misma, y que se manifiesta en el intercambio de mails.

Y no seria sorprendente que los simulacros de Francisco (asi como el de cada uno en este foro) tenga tantos simulacros, como "personajes" tenga nuestro foro. Es pues, una suerte de semiosis infinita en torno a la imagen de uno de nuestros colegas de foro.

Los adjetivos, los rasgos, las competencias y performances que CREEMOS de alguien son tantas como SUJETOS DEL CREER tengamos.

Greimas ya indicaba, algo elemental en torno a la comunicacion, y es que "quien dice algo, lo dice para ser creido". Toda comunicacion es necesariamente una PERSUASION, y como tal es un HACER CREER. Cuando hablo, escribo, lo hago para que me crean!! Y hago todo lo posible para que me crean, esto es en Greimas, MANIPULACION, un simple HACER-HACER.

Cuando alguien expone una postura lo hace para ser creido, y procura HACER-CREER que lo que dice es (al menos) SU verdad. La coherencia y la cohesion, como rasgos del discurso cientifico, no son sino, estrategias de VEROSIMILITUD, para HACER PARECER VERDAD.

Cada uno de nosotros tiene, entonces, tantos simulacros (del creer, atribuidos a nosotros) como sujetos con los que interactuemos. Y cada interaccion tendra mayor o menor efectividad dependiendo de la coincidencia o disparidad de los CREERES.

Por supuesto que el nivel sensible (cuando se trata de interacciones cara a cara) construye (y reconstruye) estos simulacros.

Pero en el foro se trata de ciber-simulacros, y de ciber-interacciones. Fundadas en el verbo escrito, y en tonos, gestos, y miradas imaginadas ... creo que esto da para seguir reflexionando!!

No los aburro mas, seguimos conversando

Jose Garcia

Mensaje 3925

Jue Oct 23, 2003  11:04 am

Norman Ahumada 

Concepto y terminología de semiótica general 72

La semiótica y la contradicción

Estimados Francisco y Graciela,

estimados semioticians:

Agradezco sus preocupaciones tan cálidamente expresadas en sus respectivas notas.

Quiero tan solo aclarar que nunca me he disculpado por mis opiniones, sino por haber herido o molestado a alguien con mi forma de expresarlas. La sola posibilidad de haberlo hecho me deja con un regusto amargo.

Provoqué la desazón en Francisco al no puntualizar el motivo de mi solidaridad con las ideas defendidas por Paula, pero supuse que todos habíamos leído todas las cartas y, por lo tanto, estábamos perfectamente contextualizados. Me pareció que el que alguien conminara a la Dra. Winkler a pensar mejor lo que dice, solamente por que ella expresa su desacuerdo con el punto de vista de Francisco, era un acto agresivo. Esta agresividad, que considero un acto poco democrático, ya se había manifestado anteriormente cuando yo pedí (nunca prohibí) a Francisco que revisáramos las ideologías desde la semiótica y no al revés, presentar estas propuestas dentro del rigor que nuestros estudios ameritan. Entonces Francisco fue el único que comprendió mi petición, pero otros participantes fueron hostiles, aparentemente más por mi posición política que por mi solicitud. Mi ideal, y esto es muy personal, sería no utilizar la semiótica como pretexto para hacer proselitismo político, pero si los participantes así lo desean, entonces me reservo el derecho a no participar en esos temas específicamente, pues mi experiencia (que es la de mi país), no hace mucho, ha alcanzado los niveles de la sangre, y me aconseja mantener una distancia prudente y amorosa en estos casos.

La emoción, Francisco, es la madre de todo conocimiento. La mayor emoción, la más importante, la más antigua, es el amor. Amor entendido como el reconocimiento del otro como legítimo otro, un otro a quien no podemos negar, pues negarlo es un acto agresivo, impositivo y, obviamente, exento de amor. Por eso estamos programados para amar a través del conocer, y amar y conocer son actos biológicos. Lo desconocido, lo distinto, lo diverso, nos asusta, y por ser des-conocido, no lo amamos, entonces lo negamos en su otredad imponiéndole nuestro yo, reprimiéndolo, enjaulándolo, extinguiéndolo.

Las razones y conceptos surgen del conocimiento y éste está biológicamente ligado a la emoción. Qué tiene de malo, entonces, sentir una emoción y tener una convicción? De dónde más pueden surgir las razones y conceptos? Y hacia dónde fluyen estas razones y conceptos sino, en un círculo virtuoso, hacia el conocimiento y la emoción (el amor)?

Cómo opera este emocionear en la universidad de la calle? Cómo se refleja en el lenguajear cotidiano? Una propuesta motivante, rica, cosquillosa.

Muy afectuosamente,

Norman Ahumada.

Mensaje 3926

Jue Oct 23, 2003  10:40 am

"Paula Winkler"

Concepto y terminología de semiótica general 73

La semiótica y la contradicción

Estimado colega: lo que dices acerca de los simulacros me ha interesado y lo he asociado inmediatamente con Adler. Permíteme esta reflexión: como toda comunicación podría definirse, en estos términos como un simulacro, qué somos nosotros PARA LOS DEMÁS (no estoy gritando) sino lo que comunicamos que somos y que deseamos ser frente a los otros. Ahí viene el tema de los espejos, Lacan y el cierto escepticismo de Jung en cuanto a que en defnitiva es muy difícil completarse con el otro, pues éste siempre tiene un conocimiento discursivo acerca de nosotros. Confieso esta contradicción y la pongo en el foro de debate: filosóficamente hablando (no semióticamente, ni asumiendo posturas formalistas) somos sólo lo que comunicamos?. Me alegra que polemicemos, insisto me gustaría más que concretáramos ideas y argumentáramos acerca de algo más puntual. Una especie de investigación virtual, aprovechando el hipertexto. Será muy difícil que nos pongamos de acuerdo?. Saludos atentos para todos, incluso para el colega Umpiérrez: quizá no seas un "peleón" (la palabra me resulta realmente colorida, vosotros los españoles me provocan envidia literaria), o quizá sí, no creo que eso nos interese en este Foro. Mira cómo se ha animado. Y no excluyo tu tema, desde el principio pretendí decirte que me parecía a mí que era mejor elaborar con todo eso del capital y del trabajo una hipótesis guía. Tendrá razón el escepticismo de Jung?. Piénsatelo de este modo. Y no me digan que me estoy contradiciendo francamente con lo de Jung y lo que expongo arriba, lo sé es una contradicción, pero no puedo resolverla. En el ámbito de las Ciencias Sociales estoy de acuerdo en que somos lo que significamos y lo significamos con nuestros discursos, gestos, escritura, comportamiento, etc. Filosóficamente o, si se quiere, religiosamente, no pienso eso. Y así he tenido interminables discusiones ya cuando estudiaba Semiótica del Cine, luego en otros ámbitos, en fin ... En esto confieso ser totalmente pueril y contradictoria.

Mensaje 3929

Jue Oct 23, 2003  1:46 pm 

Graciela Sánchez Guevara 

Concepto y terminología de semiótica general 74

La semiótica y la contradicción

Estimados José y foreros:

Me parece muy interesante tu postura analítica a partir de la teoría greimasciana, y yo aportaría la teoría del sujeto sujetado a los aparatos ideológicos del estado y a las formaciones sociales culturales históricas y políticas que de acuerdo con Pecheux, Althusser y Foucualt determinan las formaciones discursivas de los sujetos, con ello no quiero decir tampoco que están definitivamente sujetados con la ilusión del libre albedrío, por el contrario hay sobre todo, en los que tenemos conciencia o al menos creemos tener la plena copnciencia de que estamos sujetados, es en un continuum entre las diversas posiciones del sujeto ya objetivo ya subjetivo.

Nuestras formaciones imaginarias del otro, en relación con nuestro cotexto y contexto nos determinan nuestra percepción no sólo discursiva sino semiótica visual de los sujetos.

Cuando he leído las discusiones que se desarrollan a partir de alguna puesta en escena que propone nuestro querido amigo Francisco Umpierrez, he observado con atención que de pronto se desatan discursos fuertes, por no decir agresivos, la discusión se acalora y todo ello, a mi modo de ver, es resultado de las formaciones imaginarias que nos hacemos nosotros los sujetos del otro. Ello lo entiendo perfectamente porque somos sujetos de diferentes nacionalidades y formaciones sociales, culturales, históricas y políticas, y ello queramoslo o no nos determina, tampoco quiero ser determinista ni reduccionista. Trabajo con varias posturas teórico metodológicas y sin ser ecléctica, considero que la formación nos hace ver de otra forma la vida y los movimientos.

En relación con Umpierréz quiero manifestar que me parece un ser maravilloso, y cuando dije "ahora de qué va a pelear" yo me refería a que sabe muy bien su negocio, y defiende su cosmovisión con argumentos válidos y bien sustentados, eso a mí no me molesta, porque Francisco sabe sarandear biuen al foro, es mejor leer este tipo de mensajes y no los que realmente no aportan nada y cuando uno ve ese tipo de mensajes ni siquiera los abro. Pero cuando veo el nombre de Umpierrez pues mi curiosidad intelectual me obliga a abrir el mensaje y deleitarme con su saber hacer argumentos.

Yo no ataco a Umpierréz, mi tocayo de apellido Sánchez, solo intervine porque veía en las respuestas con disculpas y una tensión entre los mensajes, pero mis queridos colisteros, a Francisco lo debemos querer mucho porque no pone a trabajar metodológicamente y sobre todo a aplicar nuestros conocimientos en algo muy vivo, como él dice.

Umpierréz por favor no tengas una mala impresión de mí, y me encantó que te haya causado risa lo que yo había dicho EN RELACIÓN A MI IMAGINARIO DE TU "HACER-PELEAR"

Para finalizar, además de las formaciones imaginarias que operan en cualquier sujeto sobre el otro, también no olvidemos que nuestro lenguaje adqueire sentidos (semiosis) diferentes de acuerdo a la nación de la cual somos originarios, y justamente como dice Saussure la lengua es arbitraria y convencional, y en este sentido, lo que yo entiende desde mi lugar de habla, lo mismo el otro lo entiende desde su lugar de habla, ello tiene que ver con la norma lingüística de cada región y con las formaciones imaginarias, sociales y discursivas, y con la comunicación, con las competencias lingüisticas e incluso con las semióticas.

Como dice José Conto ya no aburro más y les mando un fuerte abrazo, sobre todo a Umpierrez por hacernos participar cuando pone el dedo en la llaga.

Graciela Sánchez Guevara

Mensaje 3931

Jue Oct 23, 2003  9:30 pm

"Paula Winkler" 

Concepto y terminología de semiótica general 75

La semiótica y la contradicción

Estimado Norman: sólo una acotación a lo que dices. Ahora, que se ha comenzado a valorar también la inteligencia emocional, tus palabras se ven robustecidas. El correo tiene esas cosas. La epístola virtual tiene la problemática de la expansión semiósica continua, ello produce a veces los "ruidos" de que hablaba Shannon. Pero permite que varios foreros de distintos países nos comuniquemos con la rapidez de un rayo. Todo tiene su lado bueno y su lado malo. Lo importante es el uso que hacemos del medio. Por eso se insiste tanto en nuestros países que se asegure una educación para todos. Con educación, se impide que el mensaje que se emite a través del medio de comunicación sea sólo el medio, como decía el hoy superado Mc Luhan, y dado que todos estamos en lo mismo, cada uno con su pequeño aporte, siempre se despiertan nuevas reflexiones. Un saludo cordial, Dra. Paula Winkler.

Mensaje 3943

Mar Oct 28, 2003  9:08 pm

"Alberto Marani" 

Concepto y terminología de semiótica general 76

La semiótica y la contradicción

Tarde pero seguro. Hace días que no venía leyendo los mails de la lista porque no podía. Encuentro que en torno de las trabajadas contribuciones de Francisco Umpiérez se han polarizado otra vez las posiciones.

Es que Francisco es un verdadero laburante de la lista, que expone lo que piensa a la consideración de todos nosotros.

Yo percibo en Francisco vocación de discusión, que para muchos de nosotros, latinos, es casi sinónimo de pelea, desafortunadamente (creo que otras "culturas" son distintas en este punto).

Me parece que un buena forma de decir algo original al respecto, porque encontró un ángulo desde el que abarca el proceso en su conjunto, es el elegante e interesante mail del 23 de octubre de José D. García Contto -algo habitual en él, por lo que veo-.

Finalmente, coincido en casi todo lo que dice sobre sí mismo Francisco en su mail del 22 sobre "La semiótica de nuestros discursos".

En definitiva: discutamos las ideas, no los simulacros que nos hacemos de los locutores, que, naturalmente, son responsabilidad nuestra; es decir que, en general no resulta interesante para los demás, creo, vernos discutir con nosotros mismos. Mmucho menos si eso en algún caso puede inhibir la expresión de ideas. (Y digo esto conciente de que en algún momento me enojé un poco con Francisco y así se lo hice saber; y en ese caso, claramente, por cómo siguió la historia, fue con mi simulacro).

Saludos para todos,

Alberto marani.

Mensaje 3953

Jue Oct 30, 2003  5:15 am

"Ricardo A. Terriles"

Concepto y terminología de semiótica general 77

La semiótica y la contradicción

José:

Otra forma posible de trabajar estas cuestiones es la que proponía Pecheux con su noción de "formaciones imaginarias", que operarían en el establecimiento de las imágenes de los interlocutores (la propia/la del otro) y la del referente (en tanto discurso). saludos

Mensaje 4108

Mié Dic 3, 2003  6:00 pm

"zuzel936" 

Concepto y terminología de semiótica general 78

La semiótica y la contradicción

Mis saludos para todos

Soy un nuevo miembro de este grupo. Es un placer para mi compartir este espacio de reflexion con vosotros. Soy cubano y tengo 25 anos. Estudie licenciatura en lengua italiana y rusa. Actualmente estudio lengua persa en Teheran (Iran). Siento una gran atraccion por la palabra semiotica. Encierra un mundo que desconozco practicamente, pero en el cual pondre todo mi esfuerzo por adentrarme. Agradeceria, realmente, si alguno de ustedes me dijera a moso de introduccion cual es en si el campo, o los campos de estudio de esta ciencia. Me interesaria saber tambien si existen articulos en la red o en el grupo que puedan ser leidos ya que en teheran la informacion es poca.

Agradecido de antemano.

zuzel

Pd:quedo a vuestra disposicion para lo que sea necesario.

Mensaje 4110

Mié Dic 3, 2003  9:56 pm

Graciela Sánchez Guevara 

Concepto y terminología de semiótica general 79

La semiótica y la contradicción

Estimado Zuzel:

Bienvenido a la red de semioticinas.

Por lo que observo en tu mensaje cuentas con un buen bagage cultural, siempre el saber varios idiomas acerca al estudioso con mayor facilidad a la comprensión de otras culturas, porque tienes la capacidad de entenderlas en sus lenguas naturales, que es lo más importante.

El objeto de estudio de la semiótica, dice Lotman, es cualquier objeto, así que ter ecominedo que leas a Lotman que es el fundador de la escuela de Tartu, en Estonia, tiene varios libros, pero como tu sabes ruso lo puedes leer en la lengua natural y lo cpmprenderás mucho mejor.

En español está La semiótica de la Cultura, 1969, La semisofera I, II y III en la editorial Catedra Frónesis, Cultura y Explosión, editorial Gedisa. Sería bueno que hicieras una búsqueda en algún buscador por el nombre de Iuri Mijail Lotman, o como semiotica de la cultura.

Espero que te ayude esta pequeña bibliografía.

Saludos

Graciela Sánchez Guevara (México)

Mensaje 4112

Jue Dic 4, 2003  8:04 am

Edgardo Donoso 

Concepto y terminología de semiótica general 80

La semiótica y la contradicción

Estimado Zuzel:

Te doy la bienvenida como miembro del grupo de Semioticians. Este grupo tiene dos tesoros. Uno móvil, dinámico que son los debates del foro. Estos llegan a ti como mensajes a tu correo, de modo diario. Los temas cambian y los tonos también.

El segundo tesoro (más estable, en algún sentido) lo conforma lo que Juan Magariños de Morentin -nuestro moderador- ha organizado como un archivo. Una suerte de biblioteca virtual donde puedes encontrar el tema que te interesa y ver los temas por los cuales se interesa la semiótica en general en estos tiempos.

ARCHIVO de Semioticians

http://www.fortunecity.com/victorian/bacon/1244/

Te paso también estas otras páginas que pueden serte de utilidad sobre la semiótica general y algunas especializadas en ciertas áreas.

Semiotics

http://come.to/robert.marty

PEIRCE: GRUPO DE ESTUDIOS PEIRCEANOS

http://www.unav.es/gep/

Göran Sonesson

http://www.arthist.lu.se/kultsem/sonesson/CV_gs.html

Semiótica de la Cultura

http://www.arthist.lu.se/kultsem/semiotics/kult_sem_sp.html

Revista Chilena de Semiótica: INDICE

http://rehue.csociales.uchile.cl/rehuehome/facultad/publicaciones/semiotica/

semio-02.htm

Semiótica

http://seneca.uab.es/jmunoz/PSC/Semiotica.htm

Semiótica del texto: página principal

http://www.text-semiotics.org/spanish.html

Linguística/Semiótica/Critica Literaria

http://www.lectario.com/ecommerce/category-browse.tcl?usca_p=t&category_id=2

 13&subcategory_id=0&subsubcategory_id=0&how_many=10&start=0

Signa

http://cervantesvirtual.com/hemeroteca/signa/

Te mando un fuerte abrazo y quedamos nosotros a tu disposición.

Edgardo Donoso

David Peña 944

S2200FMI Rosario

Provincia de Santa Fe

República Argentina

Tel&fax: (54-341) 4559578

Mensaje 4194

Mar Ene 6, 2004  6:32 pm

Juan Magariños

Concepto y terminología de semiótica general 81

Una vez más: ¿Qué es la semiótica?

Estimadas/os SEMIOTICIANS:

Reiteradamente, vuelvo sobre este tema: ¿QUÉ ES LA SEMIÓTICA?, tratando de encontrarle una respuesta que ayude a identificar el campo y el modo de trabajo específicos a tantos estudiosos e investigadores que nos afirmamos como trabajadores de esa disciplina. Se ha escrito mucho sobre el tema, de modo muy contradictorio o, lo que considero peor, de modo muy ambiguo y como dando por supuesto lo que no preexiste, sino que tiene que ser construido (no existe semiótica fuera de los textos de quienes escriben sobre semiótica; un concepto que tomo del diccionario sobre terminología lítica en arqueología, expuesto en www.winchkler.com.ar) . No pretendo pronunciar (o aquí, más bien, escribir) las frases definitivas sobre el problema, pero sí provocar la discusión que nos sitúe a cada uno, al menos por contraste con el otro, ante determinados objetos de conocimiento a elaborar y provistos de determinadas herramientas aptas para esa elaboración.

Porque creo que uno de los mayores problemas para definir eficazmente a LA SEMIÓTICA consiste en que ese término designa tanto una FACULTAD inherente al ser humano, como una DISCIPLINA que organiza y propone el conocimiento acerca de cómo opera esa facultad. Por eso mismo, los nombres de los conceptos que se ponen en funcionamiento cuando se habla de "SEMIÓTICA" designan tanto a los CONTENIDOS adquiridos o adquiribles (en cuanto INTERPRETACIONES), como a los INSTRUMENTOS mediante los que se los adquiere, sin saberse con seguridad en qué sentido se los está utilizando. Y lo que es peor, en un mismo párrafo o incluso en una misma frase puede utilizárselos dos veces, una con cada uno de esos sentidos. Esta ambigüedad aparece ya en Peirce quien, por ejemplo, además de en otros muchos lugares, en uno de sus textos más conocidos, dice: "Éste [un signo o representamen] se dirige a alguien, o sea, crea en la mente de esa persona un signo equivalente o, quizá, un signo más desarrollado. Al signo que [el signo] crea, lo llamo el Interpretante del primer signo..." (CP 2.228). Si se utilizan diferencialmente "representamen" por una parte e "interpretante" por otra, la ambigüedad desaparece; pero si utilizamos para nombrar a ambas entidades la misma expresión "signo", la ambigüedad se hace presente oscureciéndolo todo. En la cita de Peirce, las dos veces que menciona "signo" se refiere a dos conceptos distintos: es "signo" el CONTENIDO creado en la mente y es "signo" el INSTRUMENTO que lo crea ("The sign whitch it [the sign] creates..."; lo puesto entre corchetes, antes y ahora, es mío). Esto no ocurre con la lingüística, en la cual "habla" (o, si se prefiere pero con distinto alcance, "palabra"), unívocamente, designa un INSTRUMENTO, mientras que "concepto" (o, si se prefiere pero con distinto alcance, "significado") unívocamente designa el CONTENIDO creado en la mente por el habla. Por otra parte, mientras el término "SEMIÓTICA" designa tanto a la FACULTAD como a la DISCIPLINA, el término "LINGÜÍSTICA" designa inequívocamente a la DISCIPLINA, mientras el término "LENGUAJE" designa a una FACULTAD humana.

Para un SEMIÓLOGO (aceptemos, al menos provisionalmente, este término para designar al cultor de la SEMIÓTICA) resultaría una tortura insufrible no poder hablar del SIGNO y, no obstante, no debería utilizar este término y obligarse a utilizar, según el caso, ya bien "REPRESENTAMEN" o ya bien "INTERPRETANTE". O bien reservar "SIGNO" para referirse siempre al INSTRUMENTO y utilizar "INTERPRETANTE" para referirse al CONTENIDO. Y tengamos en cuenta que todavía queda la TERCERA posibilidad de uso del término "SIGNO" con otro significado: utilizarlo para designar al OBJETO al que el signo (aquel al que deberemos llamar "REPRESENTAMEN") se refiere o representa. O sea, no se me ocurre oponerme (ya que he hecho abundante uso de ella en mis trabajos) a la tripartición del SIGNO (teniendo, además aquí, "SIGNO", un CUARTO uso, en cuanto designa a LA TOTALIDAD que contiene las tres partes): el SIGNO que actúa (el REPRESENTAMEN) llevando algo a la mente de alguien; el SIGNO que se ha puesto (el INTERPRETANTE) en esa mente de alguien; y el SIGNO ausente (el FUNDAMENTO) del que algo se construye (seleccionándolo) para esa mente. Y a todo ello se denomina "SIGNO"; de lo que no tiene la culpa Peirce, sino nosotros, sus usuarios, 90 años después de su muerte.

Conste que no he querido dar una clase sobre Peirce. En realidad, más bien he tratado de mostrar el origen de una ambigüedad fundamental en el campo básico de la semiótica, que produce una confusión en muchos de sus desarrollos, si se está desatento al uso que se le da al término SIGNO (o sea, desatento a cómo se lo contextualiza), como un ejemplo de la confusión que puede levantarse desde los cimientos de la SEMIÓTICA, entre su tratamiento INSTRUMENTAL, o sea, en cuanto DISCIPLINA QUE TRATA DE EXPLICAR EL PROCESO DE PRODUCCIÓN DEL SIGNIFICADO, frente a su tratamiento COGNITIVO, o sea, como FACULTAD INNATA EN EL SER HUMANO QUE TRANSFORMA LA EXPERIENCIA EN PENSAMIENTO.

La LINGÜÍSTICA, con sus 2.500 años de existencia (si de Panini hablamos), tiene una terminología, tanto técnica como popularizada, que le permite diversificar y matizar las variantes de sentido con las cuales necesita trabajar (además, como creo que mencioné en alguna oportunidad, la lingüística ha sido instrumento de dominación, en la constitución de las nacionalidades, por lo que siempre fue apoyada desde los estamentos del poder). La SEMIÓTICA, pese a poseer una antigüedad semejante (si de los estoicos hablamos), no ha diversificado ni popularizado su terminología (aparte de la identificación diferencial de iconos, índices y símbolos), posiblemente porque hasta mediados del siglo pasado (y por exigencias de la lucha política e ideológica) no se ha preocupado por constituirse en una DISCIPLINA EFECTIVAMENTE APLICABLE y capaz de proporcionar explicaciones acerca del significado de los fenómenos sociales (además, como también creo haber mencionado en otra oportunidad, la semiótica ha sido considerada inquietante instrumento de cuestionamiento de los valores sociales dominantes, por esta pretendida aptitud para explicar cómo surgen, se trasmiten y se modifican los significados, por lo que siempre fue distanciada y menospreciada desde los estamentos del poder).

El tema es largo y pienso seguirlo. Ésta es una de las líneas de desarrollo de la SEMIÓTICA, en cuanto DISCIPLINA, en la que estoy interesado (al menos durante estas vacaciones académicas del hemisferio austral). Otra, que no olvido y que también pienso continuar durante este año, es la relativa a la SEMÁNTICA DE LAS IMÁGENES VISUALES, como uno de los capítulos de esa SEMIÓTICA, siempre considerada en cuanto DISCIPLINA. Y con el mismo enfoque instrumental y metodológico de la SEMIÓTICA, también pienso seguir trabajando en la configuración de un Proyecto de Investigación acerca del tema de la UNIVERSIDAD DE LA CALLE, que propuse hace un par de meses. Con esto prometo continuar poniéndome en comunicación con vosotros (¿o desde un enfoque estricto de Austin, más que promesa sería amenaza?).

Cordialmente,

Juan

Juan Magariños de Morentin

Mensaje 4195

Mié Ene 7, 2004  9:32 pm

Juan Magariños

Concepto y terminología de semiótica general 82

Una vez más: ¿Qué es la semiótica?

Estimadas/os SEMIOTICIANS:

Al diferenciar, ya en mi mensaje anterior, lo que significa "SEMIÓTICA" como FACULTAD, por una parte, y como DISCIPLINA, por otra, pretendo delimitar dos tipos de actividad, ya que la distinción permite comprender que INTERPRETAR es la forma natural en la que todos los seres humanos hacemos semiótica (o sea, utilizamos LA FACULTAD SEMIÓTICA para interpretar los fenómenos del entorno), mientras que EXPLICAR CÓMO SE HA PRODUCIDO DETERMINADA INTERPRETACIÓN es la tarea específica de los semiólogos (o sea, aplicamos los conocimientos y las operaciones de LA DISCIPLINA SEMIÓTICA para explicar por qué determinado individuo o determinada comunidad interpreta determinado fenómeno de una determinada manera).

Atribuir una determinada interpretación o exponer interpretaciones posibles de determinado fenómeno o tipo de fenómenos NO ES APLICAR LA DISCIPLINA DE LA SEMIÓTICA (porque no se está explicando nada), sino PONER EN FUNCIONAMIENTO LA FACULTAD SEMIÓTICA (porque se le está atribuyendo un significado a algo).

Evaluar o afirmar la corrección o incorrección de determinada interpretación NO ES APLICAR LA DISCIPLINA DE LA SEMIÓTICA (porque no se está explicando nada), sino que se contrasta el resultado del funcionamiento de la facultad semiótica con algún sistema de valores ético, estético o pragmático (porque será en tal sistema donde se le atribuye determinada calidad a determinada interpretación; tarea pertinente a la HERMENÉUTICA que no forma parte de la DISCIPLINA SEMIÓTICA).

Identificar las características diferenciales de la interpretación de un determinado fenómeno o conjunto de fenómenos en un momento determinado o en un sector social determinado, frente a la interpretación de ese mismo fenómeno o conjunto de fenómenos en otro momento determinado o en otro sector social determinado ES APLICAR LA DISCIPLINA DE LA SEMIÓTICA (porque se está explicando de qué depende lo específico de cada una de las interpretaciones producidas) y no se limita a mostrar el resultado del funcionamiento de la facultad .

Quizá uno de los términos fundamentales que es conveniente definir, cuando se pretende CONFIGURAR A LA SEMIÓTICA COMO DISCIPLINA, es el de "INTERPRETACIÓN", ya que la tarea principal de tal semiótica es EXPLICARLA.

No pretendo realizarlo ahora; sólo observo que considero al término "INTERPRETACIÓN" semánticamente muy próximo al de "SIGNIFICADO" (o en su aspecto dinámico "SIGNIFICACIÓN"). La ventaja creo que puede situarse en el carácter MATERIALMENTE DISCURSIVO que puede atribuirse a la INTERPRETACIÓN, frente al carácter CONCEPTUALMENTE METAFÍSICO inherente al SIGNIFICADO. O sea, la investigación puede disponer de elementos empíricamente analizables cuando utiliza las INTERPRETACIONES TEXTUALIZADAS que dan cuenta de la INTERPRETACIÓN o INTERPRETACIONES MENTALES construida(s) por determinado sujeto o conjunto de sujetos socialmente identificables. Por otra parte, el término "SIGNIFICADO" posee una carga histórica que lo supone SUSTANCIALMENTE vinculado a determinado ente o fenómeno, apareciendo la tarea de la mente humana como destinada a descubrirlo; lo supone ÚNICO, en cuanto sólo puede haber un único significado para un determinado ente o fenómeno y en virtud de tal unicidad se lo vincula a la existencia y constatación de LA VERDAD (ámbito en el que encuentra su razón de ser la HERMENÉUTICA, pero ajeno a la DISCIPLINA SEMIÓTICA).

Por el contrario, el término "INTERPRETACIÓN" y, en especial, la expresión "INTERPRETACIÓN TEXTUALIZADA" se vincula con cada concreta CONSTRUCCIÓN de dicha interpretación, permitiendo identificar tantas VARIANTES como concretas textualizaciones divergentes e incluso contradictorias puedan identificarse en la producción semiótica de determinada comunidad.

Aquí reaparece, por tanto y en un particular aspecto, la dualidad de SEMIÓTICA como FACULTAD y como DISCIPLINA. La PRODUCCIÓN de interpretaciones es efecto de la FACULTAD SEMIÓTICA. Establecer cuáles son los TEXTOS (VISUALES, COMPORTAMENTALES y/o SIMBÓLICOS) que intervienen en esa producción, qué es lo que transforman de los textos que intervinieron en la producción de otras interpretaciones históricas o que intervienen en la producción de las interpretaciones de otras comunidades, cuál es el efecto que las relaciones identificables entre las distintas partes de tales textos tienen en la construcción de las correspondientes, diferentes y/o contradictorias interpretaciones, es un resultado esperable mediante la implementación de las operaciones proporcionadas por la DISCIPLINA SEMIÓTICA.

El poeta, el científico y el hombre de la calle producen constantemente (u ocasionalmente, en su área específica) INTERPRETACIONES de los fenómenos sociales sobre los que recae su atención, porque activan constante u ocasionalmente su FACULTAD SEMIÓTICA. Hacerlo NO es tarea del ESPECIALISTA EN SEMIÓTICA o SEMIÓLOGO, más que en la medida en que es un ser humano más (y no un ser más humano); pero explicar cómo construye sus interpretaciones el poeta, el científico y el hombre de la calle, SÍ es la tarea del ESPECIALISTA EN SEMIÓTICA o SEMIÓLOGO.

Continuaré.

Cordialmente,

Juan

Juan Magariños de Morentin

Mensaje 4196

Mié Ene 7, 2004  6:46 pm

francisco umpiérrez sánchez 

Concepto y terminología de semiótica general 83

Una vez más: ¿Qué es la semiótica?

Estimados miembros de Semioticians:

(Este mensaje lo elaboré antes de que Magariños enviara su segundo trabajo)

Magariños pone de manifiesto la necesidad de volver una y otra vez a los inicios, a los principios, a los primeros fundamentos. Habla de que la semiótica es una facultad y una disciplina, y habla de la ambigüedad que hay en torno a esa diferencia. Y al compararla con la lingüística, observa que la semiótica está todavía muy atrás en sus distinciones fundamentales. Así que pregunto: ¿En qué consiste la facultad semiótica? ¿Cuáles son sus órganos? Creo que en la Semiótica se ha descuidado el estudio del sujeto de los actos semióticos. Sabemos que el sujeto de los actos lingüísticos, de acuerdo con Saussure, habla y escucha, produce significantes y tiene conceptos. Pero el sujeto de los actos semióticos, ¿qué actos realiza, qué produce y qué posee? Me gustaría saber cómo se respondería a esas preguntas desde el pensamiento de Peirce. Es posible que algunos consideren que esas preguntas no tienen sentido planteárselas desde el punto de vista del pensamiento de Peirce, pero entonces les rogaría que formularan las preguntas que ellos consideren pertinentes para determinar la modalidad del sujeto de los actos semióticos. Puesto que si consideramos que la semiótica es una facultad, es pertinente preguntarse cómo queda determinado el sujeto que ejerce esa facultad. Parece que la esfera más adecuada para hablar del sujeto, aún del sujeto de los actos semióticos, es la psicología. La Lingüística también es este sentido está más avanzada que la Semiótica, ha buscado sus fundamentos en otras esferas del saber: en la historia, la psicología, la sociología, la física y la fisiología. La Semiótica, por el contrario, se presenta como una disciplina más pura, más ajena a los contactos con otras ciencias. Tal vez ahí radique una de sus debilidades. La Semiótica de Magariños, planteada como metodología para explicar el significado de los fenómenos sociales, tiene afán de totalidad y vocación de servir a todas las ciencias sociales. Ese propio objetivo implica que la Semiótica no puede permanecer como un saber ajeno al contacto con las ciencias sociales, que tiene que nutrirse de ellas si quiere servirles con eficacia. En forma tópica y por cierta comodidad hablamos de que Magariños representa una Semiótica metodológica y yo una Semiótica filosófica. Pero en el fondo buscamos una cosa en común: fundamentar del modo más riguroso posible los conceptos primeros de la Semiótica. Yo no hago Filosofía cuando busco en la Fisiología de Pavlov fundamentos para la Semiótica, sólo hago lo que hace el lingüista cuando, pro ejemplo, se ayuda de la fisiología para explicar cómo el hombre produce y escucha los sonidos del habla. Al igual que expresamos la universalidad del mundo semiótico cuando afirmamos que en todo hay signo, expresamos la universalidad del sujeto de los actos semióticos cuando con Pavlov decimos que la actividad fundamental de los hemisferios cerebrales es la actividad señaladora. No afirmo que la facultad semiótica se reduzca a la actividad señaladora, pero si afirmo que es uno de sus componentes básicos.

Cordialmente,

Francisco Umpiérrez

En Las Palmas. 7 de enero de 2004.

Mensaje 4197

Mié Ene 7, 2004  8:23 pm

"Paula Winkler"

Concepto y terminología de semiótica general 84

Una vez más: ¿Qué es la semiótica?

Estimados Semioticians: como miembro que soy del grupo, agradezco a todos los que mandaron saludos por las Fiestas y por las vacaciones, que algunos tomamos. Recién regresada, haciendo una pausa a mi descanso, me permito compartir una reflexión acerca de lo que dice el Dr. Magariños. Dice nuestro moderador que evaluar o afirmar la corrección o incorrección de determinada interpretación no es hacer Semiótica, o aplicarla, sino "interpretar"-( refiere a la Hermenéutica). Precisamente, en mi opinión, la hermenéutica es una metodología conveniente o adecuada,cuando la "corrección" (o no) de su resultado es pasible de ser contrastada o comparada con un sistema determinado de valores o reglas, que permita afirmar acerca del correcto funcionamiento (o no) de la facultad de atribuir significado.

Desde mi punto de vista, en el Derecho es donde mejor funciona esta suerte de metodología, a la que no le quito ni resto ningún valor -desde luego-, sin embargo, a veces confundida con el ejercicio de la facultad semiótica, tal cual lo expone Magariños. Es que en el ámbito del Derecho tenemos CONCRETA Y MATERIALMENTE LA NORMA JURÍDICA como sustento para el contraste y, además, la pacífica jurisprudencia acerca de esa norma. Ello me traslada a la siguiente reflexión: ¿es posible y conveniente epistemológicamente hacer Semiótica Jurídica en los términos a los que apunta Magariños?. Contesto afirmativamente, pero con la siguiente salvedad: la conveniencia o "utilidad" de ello estriba en la necesidad de realizar un trabajo metalingüístico que nos permita atribuir significado, más allá de lo dispuesto "técnicamente" por la norma. Es decir, cuando lo que tratamos es de atribuir significado social, antropológico, inclusive político económico, a la norma jurídica, en cuyos casos parece que la Semiótica, con el rigor que propone Magariños, es el camino más adecuado. De lo contrario, daríamos vueltas a la hermenéutica, y al no tener como sustrato material al texto de la norma CON MÁS SU INTERPRETACIÓN LEGALIZADA (por la jurisprudencia, el destacado no es grito, obviamente, permítaseme la broma en los albores de este año 2004), estaríamos haciendo una especie de ensayo, sin disminuir -claro está- este género, que hoy parece al alcance de todos (digo, en cuanto al "tránsito"). Que el 2004 les permita realizar todos sus proyectos y probar todas vuestras hipótesis. Si no es así, recordad que alguien dijo que la esperanza no es la convicción de que todo salga como uno pretende, sino más bien la certeza de que algo tuvo sentido en el mientras tanto. Atentos saludos a todos, Paula Winkler.

Mensaje 4198

Mié Ene 7, 2004  11:28 pm

"Paula Winkler" 

Concepto y terminología de semiótica general 85

Una vez más: ¿Qué es la semiótica?

Estimado Francisco y Semioticians: el sujeto que ejercita las competencias que incumben a la Semiótica es quien explora el modo en que se atribuyó un significado. Haciéndolo, él también contribuye a la atribución de un nuevo significado, pues cuanto más complejo es el objeto semiótico más expansión semiósica habrá, incluso la que agrega el investigador respecto del fenómeno. Esto que digo es algo obvio, pero conviene -a mi juicio- no prescindir de la sencillez de los primeros conceptos para evitar dar por entendido lo que luego no se explica. Peirce acepta la existencia de una relación triádica para investigar acerca de los contenidos sígnicos, y en ese sentido agrega al significante y significado el concepto no menos importante del interpretante. Respecto de este último es posible que tengan también interés las demás competencias a las que refieres, en lo que hace al área del saber psicológico, sociológico, etc. El tema me parece profundo puesto que hablar de un "modo de investigar" en materia científica tiene que ver con una manera de pensar, que desde luego no todos compartimos en este Foro. Sin embargo, insisto, la cuestión me parece que deviene también pragmática: cómo demuestras una hipótesis saliéndote de la hermenéutica a la que estamos por lo demás acostumbrados, si no es buscando algo concreto que le sirva de base o de sustento acreditativo?. No se trata de demostrar si algo se corresponde correctamente o no con algo, según una doctrina determinada, sino de acreditar de qué modo el interpretante atribuye tal significado a tal o cual texto, sin salirse de él mismo (me refiero al texto). De la otra manera, estás explicando significados que das por supuestos según tal o cual teoría -inclusive con trascripciones o muestras de parte de la obra- pero no muestras cómo, concretamente, tal texto fue usado para que tal sentido pudiera atribuirse, si es que hubo tal intencionalidad en lo que hace a la producción o en la etapa de recepción. No olvides que tienes la función sintáctica, la semántica, pero también la pragmática. Creo que eso es lo que está diciendo Magariños, que desde luego no compartes, pues ya conozco tu opinión, pero en fin no está mal volver sobre lo mismo cada vez, pues las dudas son absolutamente razonables y hasta que no se disipen del todo, es mejor seguir discutiéndolas en el Foro, que para eso está. Bienvenido al 2004, ya se te estaba extrañando, Paula Winkler.

Mensaje 4199

Jue Ene 8, 2004  1:16 pm

"mariano"

Concepto y terminología de semiótica general 86

Una vez más: ¿Qué es la semiótica?

Juan.

Todos.

Hola.

Procuro hacer unos comentarios desde mi punto de vista, ver debajo.

[Juan M.]

Porque creo que uno de los mayores problemas para definir eficazmente a LA SEMIÓTICA consiste en que ese término designa tanto una FACULTAD inherente al ser humano, como una DISCIPLINA que organiza y propone el conocimiento acerca de cómo opera esa facultad.

[mariano]

La consideración de una facultad semiótica se me antoja pareja con la de facultad del lenguaje que propusiera Noam Chomsky. Sin embargo, esto tiene problemas -desde un punto de vista filosófico- en cuanto que supone que además de la semiosis hay otra cosa a la que podemos llamar sujeto que *posee* o *tiene* la semiosis como facultad. Si esto es así la semiosis sería una ciencia formal y estaría necesitada de una interpretación adicional externa a ella como ocurre con toda ciencia formal o metafísica, lo cual me resulta inconsistente. Así que, desde mi punto de vista, el ser humano y cualquier ser respecto de la semiosis no es otra cosa sino un signo, un interprete o un significado. El ser humano es parte (inseparable) de la semiosis y no un ente aparte que la tiene como facultad. Una separación entre ser humano y una facultad semiótica es una división simbólica -o racional- dentro de la semiosis que puede surgir por efecto de un recuerdo o remanente en la memoria de hechos o experiencias. Pero, en este caso entramos en una dialéctica entre una consciencia de una facultad semiótica o teoría semiótica y los hechos o materiales inconscientes subyacentes a tal facultad. Que lleva al trabajo del investigador y cuya actividad principal consistirá en averigüar de dónde surge el problema dando una interpretación de las ideas en función de los hechos o de los hechos en función de la ideas según sea el caso que sea pertinente.

[Juan M.]

Esto no ocurre con la lingüística, en la cual "habla" (o, si se prefiere pero con distinto alcance, "palabra"), unívocamente, designa un INSTRUMENTO, mientras que "concepto" (o, si se prefiere pero con distinto alcance, "significado") unívocamente designa el CONTENIDO creado en la mente por el habla. Por otra parte, mientras el término "SEMIÓTICA" designa tanto a la FACULTAD como a la DISCIPLINA, el término "LINGÜÍSTICA" designa inequívocamente a la DISCIPLINA, mientras el término "LENGUAJE" designa a una FACULTAD humana.

[mariano]

Sobre la terminología en lingüística. Desde mi punto de vista una de las problemáticas constantes de la lingüística es su incapacidad para ser coherente en el uso de su terminología y su incapacidad para decidir cuál es su objeto de estudio. Ferdinand de Saussure especifica que solo se puede estudiar la *Lengua* y no se puede estudiar el Habla (siendo ambas partes del Lenguaje). Noam Chomsky especifica que solo tiene interés el estudio de la *facultad (mental) del lenguaje*, no la lengua ni el habla y su trabajo es el de una matematización de la lengua o una lógica formal de la lengua. Otros consideran, por ejemplo, que el objeto de estudio es la cognición de la lengua.

Claro que estos dos investigadores han estado ambos bajo la influencia del ideal de que es posible formalizar un sistema de manera consistente y que de cuenta de los fenómenos del lenguaje que elijen estudiar. Algo de lo que los matemáticos se sienten de vuelta, desde la varias afirmaciones acerca de la incompletitud de las matemáticas, por Kurt Gödel, Allan Turing o Gregory Chaitin, que explicado someramente y de manera elemental afirman que un sistema formal lo bastante complejo es inconsistente en el sentido de que aunque se consiga presentar con él afirmaciones todas ellas verdaderas siempre habrá afirmaciones verdaderas de las que no se puede dar cuenta con el mismo.

En cualquier caso la lingüística tal y como la presentan los lingüistas es un estudio de solo parte del lenguaje, una parte que cada uno restringe o limita de diferente manera, ya sea la lengua, ya sea la lógica o matemática del lenguaje, ya sea la forma en la cognición del lenguaje (en la Lingüística cognitiva).

[Juan M.]

Para un SEMIÓLOGO (aceptemos, al menos provisionalmente, este término para designar al cultor de la SEMIÓTICA) resultaría una tortura insufrible no poder hablar del SIGNO y, no obstante, no debería utilizar este término y obligarse a utilizar, según el caso, ya bien "REPRESENTAMEN" o ya bien "INTERPRETANTE". O bien reservar "SIGNO" para referirse siempre al INSTRUMENTO y utilizar "INTERPRETANTE" para referirse al CONTENIDO. Y tengamos en cuenta que todavía queda la TERCERA posibilidad de uso del término "SIGNO" con otro significado: utilizarlo para designar al OBJETO al que el signo (aquel al que deberemos llamar "REPRESENTAMEN") se refiere o representa. O sea, no se me ocurre oponerme (ya que he hecho abundante uso de ella en mis trabajos) a la tripartición del SIGNO (teniendo, además aquí, "SIGNO", un CUARTO uso, en cuanto designa a LA TOTALIDAD que contiene las tres partes): el SIGNO que actúa (el REPRESENTAMEN) llevando algo a la mente de alguien; el SIGNO que se ha puesto (el INTERPRETANTE) en esa mente de alguien; y el SIGNO ausente (el FUNDAMENTO) del que algo se construye (seleccionándolo) para esa mente. Y a todo ello se denomina "SIGNO"; de lo que no tiene la culpa Peirce, sino nosotros, sus usuarios, 90 años después de su muerte.

[mariano]

Desde mi punto de vista, no hay un inconveniente al término "signo". Como no lo hay en otros términos que designan elementos tales como "átomo" o "gen". No tendría mucho sentido dejar de hablar de "átomos" por el hecho de que ya no se conciben como indivisibles, ni dejar de hablar de "gen" porque no haya una univocidad con respecto a un objeto material que nombre. El problema con respecto a "signo" -desde mi punto de vista- resulta cuando otros términos surgen para designar lo mismo que "signo", como es el caso de "meme" y de "culturgen" pues no aprecio diferencias entre "memes" y "culturgenes" y "signos".

Desde mi punto de vista el hecho de que de manera eventual se llame signo tanto a las partes como al todo, es de por sí una muestra de lo que es el signo. Algo así como una estructura o un proceso que recurre desplegándose y emergiendo idéntico a sí mismo en todos los niveles de organización.

[Juan M.]

La LINGÜÍSTICA, con sus 2.500 años de existencia (si de Panini hablamos), tiene una terminología, tanto técnica como popularizada, que le permite diversificar y matizar las variantes de sentido con las cuales necesita trabajar (además, como creo que mencioné en alguna oportunidad, la lingüística ha sido instrumento de dominación, en la constitución de las nacionalidades, por lo que siempre fue apoyada desde los estamentos del poder).

[mariano]

La lingüística como *ciencia* es reciente y aún está lejos de ser aceptada como disciplina independiente en las universidades, pues en muchas de ellas lo que hay son filologías cuyo principal objeto aún es la lengua literaria y se hayan ligadas al estudio de lenguas nacionales. También es difícil aún que se cree una facultad de Ciencias del Lenguaje que incluya asignaturas de todas las disciplinas sean filosóficas, formales o experimentales que estudian el lenguaje.

[Juan M.]

La SEMIÓTICA, pese a poseer una antigüedad semejante (si de los estoicos hablamos), no ha diversificado ni popularizado su terminología (aparte de la identificación diferencial de iconos, índices y símbolos), posiblemente porque hasta mediados del siglo pasado (y por exigencias de la lucha política e ideológica) no se ha preocupado por constituirse en una DISCIPLINA EFECTIVAMENTE APLICABLE y capaz de proporcionar explicaciones acerca del significado de los fenómenos sociales (además, como también creo haber mencionado en otra oportunidad, la semiótica ha sido considerada inquietante instrumento de cuestionamiento de los valores sociales dominantes, por esta pretendida aptitud para explicar cómo surgen, se trasmiten y se modifican los significados, por lo que siempre fue distanciada y menospreciada desde los estamentos del poder). [mariano]

Desde mi punto de vista, en cuanto ciencia formal la sémiótica se podría considerar una ciencia formal de la expresión. En este sentido sería como las otras ciencias formales solo que su objeto de estudio se centraría en las lagunas dejadas por las otras ciencias formales. Cabe escribir que las otras ciencias formales son partes específicas de la semiótica. Pero en cuanto ciencia formal de la expresión, la semiótica, sería necesariamente incompleta no pudiéndose considerar que abarque todo el signo a menos que trabaje en relación interdisciplinaria con las ciencias experimentales y como siempre con la filosofía.

[Juan M.]

El tema es largo y pienso seguirlo. Ésta es una de las líneas de desarrollo de la SEMIÓTICA, en cuanto DISCIPLINA, en la que estoy interesado (al menos durante estas vacaciones académicas del hemisferio austral).

[mariano]

Espero que lo que quien escribe esto ha comentado haya merecido ser leído al menos en parte, aunque el punto de vista sea distinto, y unas veces demasiado informativo y otras filosófico.

Un saludo cordial,

mariano

Mariano JC De Vierna Carles-Tolrá

Mensaje 4200

Jue Ene 8, 2004  1:52 pm

"Paula Winkler"

Concepto y terminología de semiótica general 87

Una vez más: ¿Qué es la semiótica?

Mariano: ya que te refieres a las Matemáticas, te pregunto si, además de los autores que citas en tu mensaje, puedes orientarme en algún trabajo básico de Semiótica de las Matemáticas, pues estoy ayudando a un grupo que se encuentra anclado en las encuestas y necesitaría reunir material referido a una posible manipulación de las mismas, no en cuanto a su uso periodístico, sino en cuanto a la ideología misma que puede existir en el discurso matemático, o cuanto menos, a la metodología a utilizar para atribuir algún significado no solamente "formal numérico" a los resultados de cálculo.

Atentamente, Paula Winkler.

[CONTINÚA EN "SEMIÓTICA Y MATEMÁTICAS]