1 MANUAL DE ESTUDIOS SEMIÓTICOS

1.1 METODOLOGÍA

1.1.1 LA SEMIÓTICA COMO METODOLOGÍA. PRIMERA PARTE

Sun 11 Jul 99

Juan Magariños de Morentin

La semiótica como metodología 1

Estimados "semioticians":

Como sabéis, el tema de la semiótica como metodología de investigación en ciencias sociales es muy amplio, complejo y no todos tenemos los mismos criterios al respecto.

Yo defiendo la tesis de que la semiótica proporciona, en este momento de la historia del conocimiento científico (o, simplemente, riguroso), un enfoque y un conjunto de instrumentos que la sitúan como un método preciso y eficaz en el campo, al menos, de las ciencias sociales. Los aspectos cualitativos de estas ciencias sociales no pueden reducirse a la matemática y tampoco la lógica puede dar cuenta de la diversidad de discursos con los que se construyen las estrategias específicas a cada una de ellas. Pero la semiótica tiene la riqueza y la consistencia necesarias para acompañar la producción y la interpretación de sus múltiples aspectos teóricos y empíricos. A condición, por supuesto y como mínimo, de que no se haya quedado en la especulación metafísica (cuya necesidad no excluyo, pero cuya exclusividad rechazo) y de que haya formalizado sus operaciones cognitivas como para hacer posible su utilización por otros investigadores en otros campos del conocimiento.

Pero esta es mi afirmación inicial como tema que propongo ir discutiendo entre todos los miembros del grupo, junto por supuesto con la circulación de preguntas y el pedido de información sobre distintos aspectos relacionados con la semiótica. Será necesario el aporte de todos para tratar de ir clarificando su validez y sus posibilidades de aplicación. En el párrafo anterior hay ya muchos aspectos discutibles y, por tanto, temas para nuestro intercambio de comunicaciones. Pero, también, para comenzar por alguna parte (y espero que otros sugieran otros posibles comienzos), formulo una pregunta concreta:

¿Existen, en la disciplina que llamamos semiótica, OPERACIONES COGNITIVAS RIGUROSAS?

Porque, si no fuera así, ¿qué le estaríamos ofreciendo a los investigadores de otras disciplinas, como el derecho, la psicología, la antropología, etc.? ¿O no corresponde que les ofrezcamos nada?

Cordialmente

Juan Magariños de Morentin

Thu 22 Jul 99

Juan Magariños de Morentin

La semiótica como metodología 2

Estimados "semioticians":

Sé que no es momento muy oportuno para intercomunicarnos, porque los del hemisferio norte están disfrutando sus cálidas vacaciones de verano y los del hemisferio sur estamos disfrutando de una breves y gélidas vacaciones de invierno (no todos, algunos seguimos en el surco). Pero estas ideas estarán esperando a vuestro regreso.

Preguntaba, el 11 de julio, si vosotros pensáis que existen, en la disciplina que llamamos semiótica, operaciones cognitivas rigurosas.

Creo, no obstante, que es necesario ensayar algún acuerdo acerca de qué entendemos por "riguroso/a/s" cuando se aplica a las operaciones en ciencias sociales.

Yo propondría algo así como esto: entiendo por operación rigurosa aquella cuya práctica puede compartirse con otros investigadores y que, al aplicarla empíricamente, si se la aplica al mismo objeto de estudio (texto, imagen, semiosis), se obtiene el mismo resultado.

También puede hablarse de rigor en función de un desarrollo argumentativo. Aquí, el rigor se evidenciaría en lo inatacable de la derivación lógica del proceso discursivo. O sea, si se admiten los supuestos iniciales (por ejemplo, axiomas) y se admiten las reglas sintácticas para la construcción de enunciados y las reglas de sustitución para pasar de un determinado enunciado a otro determinado enunciado, no podrá negarse la conclusión a la que se llegue. Por tanto, rechazar una argumentación rigurosa requiere rechazar los supuestos iniciales y/o rechazar las reglas para la construcción de enunciados y/o rechazar las reglas de sustitución de términos entre enunciados (hablo de enunciados y no de proposiciones para no quedar atrapado en las redes de la lógica simbólica). Es muy difícil que se dé el acuerdo acerca de estos tres niveles de reglas. Por eso, el rigor se admite si el productor de determinado desarrollo argumentativo, en principio, formula explícitamente las reglas correspondientes a tales tres niveles y, en segundo término, las cumple. No es fácil ni habitual, pero, si se pretende producir textos en el ámbito de las ciencias sociales, es necesario. Lo que hay que tener en cuenta es que no todo el conocimiento es científico ni el conocimiento científico es superior a los restantes; existe el conocimiento estético o el conocimiento empático que no requiere cumplir con estas exigencias y que no obstante son conocimiento; pero aquí hablamos del conocimiento específico de las ciencias sociales, no del ensayo o de la literatura, que también son conocimiento, pero no conocimiento científico; y, sin embargo, el conocimiento acerca del conocimiento que produce el ensayo o la literatura es de nuevo un objeto de conocimiento de las ciencias sociales y, en cuanto tal, requiere ser riguroso.

Al afirmar que la semiótica puede constituirse en una metodología eficaz (quizá, en este momento de la historia del conocimiento, la metodología más eficaz), aplicable en el ámbito de las ciencias sociales, tengo en cuenta estos dos aspectos de lo riguroso. Creo que la semiótica tiene desarrollos argumentativos rigurosos y aplica operaciones analíticas que pueden calificarse de rigurosas y que, al dar cuenta de la producción de los efectos de sentido de diversas categorías de discursos, satisfacen las exigencias metodológicas de diversas ciencias sociales.

A la pregunta del día 11 la modifico, por tanto, añadiendo al interrogante de SI EXISTEN en el ámbito de la semiótica (a lo que, personalmente, respondo de modo afirmativo), el interrogante de CUALES SERÍAN esas argumentaciones y operaciones semióticas que podríamos considerar COGNITIVAMENTE RIGUROSAS.

Cordialmente

Juan Magariños de Morentin

Thu 29 Jul 99

Paolo Fabbri

La semiótica como metodología 3

carissimo,

         in un momento in cui la semiotica si orienta verso la filosofia del linguaggio (Eco ha proposto che la Semiotica Pura sia Filosofia - analitica nordamericana - del linguaggio e si chiamino semiotiche solo le applicazioni - é importantissimo invece puntare come proponi sulle scienze dell'uomo come discipline della significazione.  Cioé come  luogo oive il senso viene costruito, prodotto - trasmesso - ricevuto e interpretato.  Posso ricordare che l'idea della semiotica come metodologia delle scienze dell'uomo si trova in tutta la tradizione europea ?.

Ne ho fatto la premessa delle mie lezioni pubblicato col titolo La svolta semiotica da laterza, 1998 , ora in corso di traduzione a Barcellona presso Gedisa ed.  Grazie dell'attanzione

paolofabbri

Thu 29 Jul 99

Juan Magariños de Morentin

La semiótica como metodología 4

Estimado Paolo Fabbri:

Mucho agradezco tu respuesta al tema de la Semiótica como metodología.

Espero conocer el texto de tus lecciones, que preferiría leer en italiano. También ha sido temática mía y forma una parte: "La semiótica como metodología de base en Ciencias Sociales", de mi libro Los Fundamentos Lógicos de la Semiótica, de 1996. Tanto las versiones en castellano como en inglés pueden leerse en www.magarinos.com.ar

Considero que hay una diferencia entre afirmar la idea de la semiótica como metodología de las ciencias sociales o humanas y establecer qué requisitos debe cumplir para poder intervenir como tal en ese ámbito de conocimiento. Así como analizar si ya los cumple o cuáles de sus partes los cumplen o qué habría que transformar en otras partes para que pudiera cumplirlos.

No deja de doler que se ignore a la semiótica, que no se la mencione y, más aún, que se la mencione despectivamente, en textos que, justamente por tratar la construcción, transferencia e interpretación del significado, requerirían del aporte que se supone que puede proporcionar y que, personalmente, considero fundamental.

Y no me refiero a autores con un "positivismo de secano", sino simplemente a quienes están trabajando en las corrientes de las ciencias de la cognición y de la inteligencia artificial. Quizá sea más que nada una pelea por el reconocimiento del derecho a un espacio académico. Si la semiótica no encuentra su lugar en esas corrientes o disciplinas, su futuro creo que puede resultar muy oscuro, muy medieval.

Cordialmente

Juan Magariños

Tue 17 Aug 99

Juan Magariños de Morentin

La semiótica como metodología 5

 Estimados semioticians:

La reflexión y discusión en la que os invito a acompañarme es la relativa a los MUNDOS SEMIOTICOS POSIBLES.

Yo he escrito algo sobre el tema, pero falta bastante si la intención es lograr un conjunto de operaciones semióticas objetivas (o sea, que conocidas por otros investigadores produzcan los mismos resultados si se aplican a la misma semiosis, verbal o gráfica) y eficaces (o sea, que proporcionen la información que se pretende producir).

De MUNDOS POSIBLES hay algunos trabajos, por una parte de Eco ("Report on Session 3: Literature and Arts", in Possible Worlds in Humanities, Arts and Sciences, Edited by Sture Allén; Berlin-New York: Walter de Gruyter, 1989) y también en la revista VERSUS: Théorie des mondes possibles et sémiotique textuelle. VAINA - RUNCAN - ROSCAU; Nº 17, 1977.

Pero no cualquier MUNDO POSIBLE es un MUNDO SEMIOTICO POSIBLE, y sería necesario ir perfilando su diferencia y operatividad específica. Creo que entre todos podemos ir configurando lo que puede llegar a constituir un instrumento semiótico importante, al servicio de las Ciencias Sociales.

En este sentido, sería interesante compartir la información que pudiéramos tener acerca de la aplicación analítica (o para la producción) de éste u otros instrumentos semióticos semejantes.

Cordialmente,

Juan Magariños de Morentin

Mon 30 Aug 99

Juan Magariños de Morentin

La semiótica como metodología 6

Estimados semioticians:

Considero que uno de los criterios para que la semiótica pueda constituirse en metodología de investigación en ciencias sociales sería el de trabajar a partir de OPERACIONES y no a partir de MODELOS.

Siempre teniendo presente el objetivo de aplicar la semiótica para la explicación del proceso social de producción de la significación (o significaciones vigentes), resulta que mientras que los MODELOS circunscriben las posibilidades exploratorias de modo que sólo pueden encontrarse en "el mundo" las relaciones que el modelo propone, las OPERACIONES no proponen ningún conjunto de relaciones previo, sino que dejan abiertas las posibilidades a lo que resulte de su aplicación. De este modo, cumple el objetivo "constructivo" (que propondré a la discusión en un próximo mensaje).

Por otra parte, las operaciones permiten un trabajo relativamente objetivo, en cuanto menos vinculado a la subjetividad del analista, ya que deberán satisfacer el requisito de ser "transferible" en el sentido de que un tercero puede aprender a utilizarlas y alcanzará (al utilizarlas) los mismos resultados, si las aplica al mismo discurso social. Cumple, de esta manera, con el objetivo que Peirce postula para la investigación de establecer "una conclusión a la cual llegaría cualquier hombre que haya seguido el mismo método y que lo haya exigido suficientemente" (Peirce, Collected Papers, Vol. VII, #316).

Considero como operaciones semióticas fundamentales las de ATRIBUCIÓN (de un valor a una forma; identificación de un Objeto semiótico por sus relaciones sintácticas o contextuales), SUSTITUCIÓN (o interacción entre una semiosis sustituyente y otra semiosis sustituida; semantización del Objeto Semiótico por su contraste diferencial) y SUPERACIÓN (de las contradicciones evidenciadas por la aplicación de las precedentes semiosis sustituyente y sustituida, con emergencia de un nuevo lenguaje; historicidad del Objeto Semiótico en función de la pragmática de su enunciación).

 No sé si hasta aquí podríamos decir que todos los "semioticians" estamos de acuerdo. Espero que no.

Cordialmente

Juan Magariños de Morentin

 Wed 8 Sep 99

Lucrecia Escudero

La semiótica como metodología 7

Querido Juan, he leido antentamente tu metodologia semiotica:  operaciones. Seria interesante que leyeras Eliseo Veron ( "Para una semiotica de las operaciones translinguisticas" y todos sus articulos de la decada de los 70 ) que ya habia pensado todo esto a la fin de los anos 60. La revista Lenguajes idem. Espero verte en La Coruna, carinos, Lucrecia

Thu 9 Sep 99

Juan Magariños de Morentin

La semiótica como metodología 8

 Querida Lucrecia:

Me alegro que te hayas decidido a intervenir en Semioticians.

Gracias por las referencias bibliográficas que aportas, tuyas, de Verón, de Eco y otros, como antecedentes de nuestras inquietudes metodológicas actuales.

Como ocurre con lo diacrónico, es y no es lo mismo. Y también, como escribió en 1970 Saúl Karsz, en su "Lectura de Althusser", siempre hay que cuidarse de "reconocer", ya que supone "desconocer".

Nos vemos en La Coruña. Cariños

Juan Magariños de Morentin

Wed 22 Sep 99

Juan Magariños de Morentin

La semiótica como metodología 9

 Estimados semioticians:

Otro aspecto que considero de importancia, para que la semiótica pueda intervenir como metodología de investigación en ciencias sociales, es el consistente en su base perceptual. O sea, el MATERIALISMO inherente a las investigaciones semióticas. Desde un enfoque más técnico, puede decirse que la metodología semiótica parte del SIGNIFICANTE o, si se prefiere, del REPRESENTAMEN. Cognitivamente, la información que poseemos acerca del mundo "exterior" está constituida por las imágenes mentales organizadas a partir de las percepciones sensoriales y esta sería la base materialista de la investigación semiótica.

En definitiva, EL SIGNIFICADO ES UNA CONSTRUCCIÓN, desde el enfoque saussureano, A PARTIR DE LOS SIGNIFICANTES (en cuanto forma de la expresión que configura la forma de un contenido) o, desde el enfoque peirceano, A PARTIR DE LOS REPRESENTAMENES (en cuanto cualidad valorada desde un interpretante).

El desafío consiste en no afirmar otros valores o significados más que aquellos cuyo proceso de construcción ha podido describirse a partir de determinadas propuestas perceptuales. Es como decir que NO EXISTEN IDEAS PREVIAS A SU ENUNCIACIÓN, ni tampoco FUERA DEL AMBITO DE VIGENCIA DE TAL ENUNCIACION, o bien, desde un punto de vista más débil, que no puede demostrarse la existencia de una idea más que partiendo del registro de cómo ha sido enunciada (según algún o  diversos sistemas de signos: icónico, indicial o simbólico).

Ontológicamente en el primer caso o metodológicamente en el segundo, ésta sería la base materialista de la semiótica.

Cordialmente

Juan Magariños de Morentin

Thu 4 Nov 99

Juan Magariños de Morentin

La semiótica como metodología 10

Estimados semioticians:

Continuando con las reflexiones metodológicas, otro aspecto de la semiótica cuya discusión creo que puede resultar de utilidad en el ámbito de las Investigaciones en Ciencias Sociales estaría constituido por el enfoque CONSTRUCTIVISTA.

Lo que se le opondría sería el enfoque SUSTANCIALISTA. O sea, ¿la significación la construye el hombre mediante su discurso (en el amplio sentido peirceano: icónico, indicial y simbólico) o es inherente a cada una de las cosas del mundo (en el sentido de alguna heurística, bíblica o no) y el hombre se limita a descubrirla?

Me refiero a un constructivismo en el sentido en que lo sostiene Foucault, cuando, en L'ARCHEOLOGIE DU SAVOIR (Paris: Gallimard, 1969), se cuestiona acerca de lo que confiere unidad al discurso y rechaza las grandes síntesis: el objeto, el sujeto, los conceptos y el tema, como entidades y supuestos acerca de cuya definición parece haber un acuerdo social, quizá vinculado al mantenimiento de la seguridad y estabilidad de la convivencia, cuyos beneficiarios aconsejan no discutirlas. También, desde otro enfoque muy distinto, me refiero al constructivismo inherente a las propuestas de investigación formuladas desde las llamadas "ciencias de la cognición", algunos de cuyos títulos expresan explícitamente este enfoque (por ejemplo, Visual Intelligence. How We Create What We See, de Donald D. Hoffman. New York: Norton, 1998), pero, acerca de este último aspecto, prefiero dejar su discusión para una próxima comunicación.

En todos los casos, se trata más bien de interrogantes cuya respuesta provendrá de los textos en los que cada una de tales entidades adquiere existencia semiótica y mediante la interpretación de los cuales, por tanto, se construirá su significado.

El análisis textual (al que, con toda su necesaria amplitud de contextualización temporal y social, considero instrumento fundamental del trabajo semiótico), ya bien aplicado a lo verbal, a lo visual, a lo musical o a cualquiera sea la calidad de la semiosis interviniente, es lo que podrá llegar a establecer el significado que adquiere el OBJETO del cual se habla (la semiosis sustituida y que sólo existe ontológicamente en cuanto tal semiosis sustituida; ésta constituye uno de los cuernos del siguiente dilema semiótico, el otro de los cuales es el discurso: "es necesario que una semiosis (sustituyente) deje de ser lo que es ‘en sí’, para que otra semiosis (sustituida) sea, no lo que es ‘en sí’, sino aquello en lo que la primera la constituye"; o sea, nada es ónticamente cognoscible 'en sí', por lo que bien podríamos ser el sueño de un demente en un rincón de un manicomio).

Dicho análisis textual es lo que podrá llegar a establer el significado del SUJETO plural que se va construyendo en tales textos y en los que resulta identificable a través de sus modalidades discursivas; con lo que se rechaza la idea de un sujeto trascendente, así como la idea de la unidad fundamental del sujeto, al que, por el contrario, Foucault funda en la dispersión de las formaciones discursivas de las que participa.

Dicho análisis textual es lo que podrá llegar a establer el significado de los CONCEPTOS que se usan en los correspondientes textos, rechazando su eventual carácter de ideas permanentes y considerándolos lexemas cuya eficacia significativa proviene del contexto en el que aparecen (como ese "dicisigno" que Peirce ejemplifica mediante "la proposición" en cuanto contexto definitorio de cada uno de sus símbolos constitutivos), legitimando la tarea del análisis del discurso y rechazando a la hermenéutica, en cuanto análisis de contenido ya establecido y referente dogmático decididor de la verdad o falsedad de una interpretación (cuando que lo único que puede establecer el investigador es su vigencia o falta de vigencia en un determinado momento de una determinada sociedad; posición RELATIVISTA que constituye otro de los aspectos metodológicos que afirmo como inherente a la investigación con instrumentos semióticos y al que me referiré en otra oportunidad).

Dicho análisis textual es, también, el instrumento que permitirá llegar a establer el significado de los TEMAS, los cuales, desde esta perspectiva, no preexisten al discurso sino que no son más que el resultado de la estrategia del productor del discurso que va apartándose de una derivación posible, optando por otra (una difracción posible) con la que se es capaz de construir determinada identidad para determinado tema en detrimento de otra posible identidad que construiría, mediante otra estrategia, otro tema, y que va decidiendo, mientras avanza la construcción del discurso (repito: verbal, visual, musical, quizá palatable [como esa deliciosa introducción a una semiótica del sabor que construye Brillat-Savarin en su "Physiologie du gout ou méditations de gastronomie transcendente", Paris: Calmann-Lévy, sin fecha de edición; estimada: circa 1825] o cualquiera sea su calidad semiótica), cuáles son las opciones teóricas que deja en el camino y cuales adopta para continuar con la elaboración de su obra, en función de sus prácticas ya no discursivas (si algo no discursivo es imaginable).

Considero que la semiótica, cuando no se limita a una proyección fenomenológica, proporciona las herramientas necesarias y dotadas del rigor exigido por la epistemología contemporánea, como para concretar, en la práctica metodológica, las propuestas constructivas del programa de investigación que formula Foucault.

¿O no?

Juan Magariños de Morentin

La pluralidad de las lenguas

garantiza y enriquece la cultura de la humanidad.

Yo te escribo en mi lengua,

contéstame tú en la tuya.

Fri 5 Nov 99

Frank Baiz

La semiótica como metodología 11

Estimado Juan:

A propósito del segundo aspecto al que te refieres en tu discusión en torno al constructivismo, me gustaría saber tu opinión acerca del trabajo de Humberto Maturana, por ejemplo en "El árbol del conocimiento" (Maturana Humberto y Francisco Varela,  Ed. Universitaria, Santiago de Chile, 1996)o en cualquier otro de sus textos. ¿Cómo, crees tú, se refleja la adscripción a una postura constructivista en los conceptos o herramientas específicas de la teoría?  Pienso, por ejemplo, que algunos presupuestos de la narratología y algunos de sus útiles (El "Narrador", el "Observador"), presuponen unas ciertas "síntesis" suntancialistas (El Observador, por ejemplo, puede ser visto como  ese "ente" que "descubre" cosas de un mundo al cual, aún cuando se le admite como textualmente construido, se le trata ¨[en la práctica analítica] como externo y pre-existente al Sujeto que lo construye). Tú opinión y aclaraciones acerca de estas inquietudes, serán altamente bienvenidas.

Un cordial saludo

Sat 6 Nov 99

Lucrecia Escudero

La semiótica como metodología 12

  Querido Juan Angel: En todo caso el constructivismo ha sido uno de los paradigmas mas fuertes en ciencias sociales desde el libro de Berger et a. " La construccion social de la realidad " del 57. Es evidente que se ha extendido a otros dominios y tu excellente compte rendu de las lecturas fundamentales - ej. Varela - es un buen punto de partido. Incluiria tambien el ultimo libro de Eco " DE Kant al ornitorrinco" donde se desplaza hacia las ciencias cognitivas - como en 1984 con "Semiotica e filosofia del linguaggio" se desplazaba hacia la polemica con la filosofia analitica inglesa - y tambien el magnifico texto de Hillary Putman "Razon, verdad e historia" (tengo la version italiana que es del 85) donde aparece la nocion de "verdad" como un producto discursivo. Creo que es uno de los temas claves de una epistemologia semiotica, porque ademas, como bien lo puntualiza Frank Baiz, se extiende a todos los dominios de analisis alli donde la semiotica ha demostrado ser un instrumento fuerte. Te envie via Guerri el articulo para la revista de Jujuy y te ruego me envies tu direccion personal para enviarte el pre-proyecto de revista de la FLS que debo concretizar para fin de mes.

Lucrecia Escudero

Sun 7 Nov 99

Lucrecia Escudero

La semiótica como metodología 13

 Otra perspectiva fundamental en el paradigma constructivista - en su vertiente comunicacional - es sin duda el de la escuela de Palo Alto. Gedisa edito en 1998 ( el original en aleman es de 1981) "La realidad inventada. Como sabemos lo que creemos saber?" de Paul Watzlawick, por cierto con un articulo de Francisco Varela (al que habria que invitar a la revista de la FLS dicho sea de paso). Para mi la posicion constructivista es clave en el analisis de los medios, o digamos, es en los medios donde la metafora de "la realidad inventada" encuentra un contexto de realizacion. Y por esto la teoria peirciana -un teoria de la mediacion por excelencia - es un modelo fertil como acercamiento al funcionamiento mediatico. Creo que Veron en "La semiosis social" ha dejado instalada definitivamente esta lectura de las categorias peircianas como intelegibilidad del tejido social donde los medios se inscriben.

En otro nivel - y no es el mio- este tema del constructivismo podria oponerse sin duda a una cierta "ontologizacion" de los fenomenos sociales, una especie de realismo magico o ingenuo - las cosas estan alli a la espera de ser nombradas -, y la oposicion del pragmatismo peirciano con la inclusion de la temporalidad como una dimension fundamental en la constitucion de la semiosis: un objeto cultural es signo bajo un cierto aspecto y durante un cierto periodo de tiempo, el tiempo del observador, del interpretante.Por eso Peirce es "moderno", porque es una teoria que incluye internamente, como presupuesto de su propia dinamica , a la nocion de cambio. Y fue "moderno" en una epoca en que todos eran positivistas.

Lucrecia Escudero

Sun 7 Nov 99

Juan Magariños de Morentin

La semiótica como metodología 14

Estimados semioticians:

En primer lugar quiero hacer una breve referencia y agradecer los comentarios de Frank Baiz y de Lucrecia Escudero a mi discusión sobre el tema del constructivismo. Ambos lo enriquecen. Agradezco a Lucrecia sus referencias bibliográficas. Acabo de recibir de ella un nuevo comentario en el que se adentra en el tema del cognitivismo. Como es también el tema de mi próxima intervención, lo que anticipaba en mi mensaje anterior, prefiero dejar para esa oportunidad considerarlo más a fondo. En este momento, reflexiono sobre los comentarios de Frank Baiz, a los que Lucrecia se adhiere.

Frank: respecto a la obra de Maturana y Varela (juntos o separados), puedo decirte que la respeto y que considero a ambos autores una excelente puerta de entrada al estudio de las disciplinas cognitivas. Ellos constituyen una dirección posible de la teoría cognitiva, debaten sus contenidos frente a otras explicaciones posibles y elaboran una lógica interna sólida y atractiva, pero creo que no se preocupan (no forma parte de su ámbito de interés) de proporcionar instrumentos que la hagan operativa para el análisis de fenómenos sociales concretos.

Ante textos así, y esto me ha ocurrido con muchos autores importantes (incluidos los semiólogos, como con algunos textos de Eco y de Rossi Landi, y también del mismo Foucault), cuando una propuesta teórica me atrae, me parece fructífera, mi actitud, después de tratar de comprender esa propuesta lo mejor posible, es empezar a pensar CÓMO PUEDO APLICARLA o, lo que es bastante parecido, CÓMO PODRÍA LLEGAR A ESA CONCLUSIÓN o a otra semejante, partiendo del análisis de los fenómenos sociales. Claro, mi interés no es especulativo (en el mejor sentido de la metafísica), sino epistemológico y metodológico. Yo quiero saber cómo puedo intervenir para verificar lo que me aporta esa propuesta y constatar su validez a la hora de interpretar el significado de los fenómenos que pululan en el universo social en el cual habito.

Y esto va contestando la otra parte de tu intervención: "¿Cómo se refleja la adscripción a una postura constructivista en los conceptos o herramientas específicas de la teoría?". No creo que ocurra EN la teoría, especialmente cuando predomina en ella la tarea de elaborar tales conceptos según una línea de erudición e intuición y mediante la selección de antecedentes y mezcla de fragmentos a lo Feyerabend (al que respeto y del que comparto la mayoría de sus propuestas). Pero es que creo también que los conceptos teóricos, por más brillantes y bien fundados lógicamente que se presenten, sólo poseen la validez que les otorgue su eventual corroboración en la práctica analítica, que considero el núcleo de la práctica semiótica. Y no leas en la "corroboración" ningún residuo positivista. Más bien, todo lo anterior tiene el sentido de permitir que se comprenda por qué elijo el camino inverso. No me interesa corroborar (aunque siempre tiene que ser posible), me interesa construir. Construir conceptos teóricos cuyos elementos constitutivos (en definitiva, los términos definicionales que los identifican) los he tenido que encontrar previamente contextualizados en el discurso social de determinada comunidad.

Me acerco al discurso social con una especia de actitud ABDUCTIVA para, si analizándolo logro una explicación consistente y válida acerca de cuáles son los significados vigentes del fenómeno que, por hipótesis (que deberé probar), supongo que se están construyendo en tal discurso, proponerlo exactamente con ese alcance: no como una verdad universal ni definitiva sino como la constatación de que ASÍ (con esas palabras, tal como resultan semantizadas o, más operativamente, definidas en esos contextos; todo discurso construye su propio diccionario) se está construyendo el significado de ese fenómeno social, en ESE MOMENTO DE ESA COMUNIDAD. O sea, desde esta perspectiva constructiva, el concepto, la idea, es posterior al enunciado que la formula (construye).

Entonces, a tu pregunta sobre la naturaleza de "algunos presupuestos de la narratología", tales como el "Narrador" o el "Observador", contesto ratificando su naturaleza construida (más allá de su trivial identificación como tema o estrategia en la teoría del relato) en cada coyuntura textual y/o de enunciación, dependiendo de los lugares en los que aparezca (explícita, retórica o implícitamente)nombrado y de la semántica que le atribuyan sus múltiples contextualizaciones. Porque también es foucaultiano considerar que no se trata de encerrarse en un texto único como DOCUMENTO pretendidamente suficiente, sino de ver a tal texto como MONUMENTO con carencias, o sea, que sólo encuentra su necesario complemento, en función de otros textos ajenos y distintos de los que depende para que pueda alcanzarse cierta aceptable comprensión. Es desafío fundamental del semiólogo analista establecer cuáles sean esos textos, para lo que deberá arriesgarse a formular la correspondiente hipótesis, el cargo de cuya prueba le compete exclusivamente. Y así, logrando probar que tales son los concretos significados de los términos en estudio y que tales son los concretos textos en los que se construyen esos significados, desde el significado de los términos con los que se construye la cultura hegemónica o el de los términos con los que se construyen las múltiples culturas marginales, hasta el significado del más insignificante (al menos en apariencia) lexema por el que se interrogue, habrá logrado probar también la validez de su método y la de sus hipótesis. Al menos, yo, por ahora, así lo considero.

Juan Magariños de Morentin

Tue 16 Nov 99

Juan Magariños de Morentin

La semiótica como metodología 15

Estimados semioticians:

Continuando con la discusión metodológica, corresponde hablar del enfoque cognitivo de la semiótica.

Esto equivale, por ejemplo, a considerar a la semiótica peirceana como la identificación de un conjunto (abierto) de operaciones mentales y no como una taxonomía. La inclusión, en la propia estructura del signo, del interpretante, es uno de los rasgos de la actualidad de Peirce. No considera a quien percibe o es receptor o intérprete de un signo como alguien que percibe, recibe o interpreta un signo que ya preexiste completo antes de esa tarea mental de desciframiento o semantización, sino que ese signo no es tal hasta que no se ha cumplido la mencionada actividad mental de desciframiento o semantización.

Entonces, si la perspectiva metodológica de la semiótica que estoy proponiendo a la discusión de quien se interese en ello, pretende ser RIGUROSA, trabajar mediante OPERACIONES y no según modelos, basarse en la textualidad MATERIAL o positividad del discurso que postula Foucault, ir CONSTRUYENDO el significado, sin darlo por hecho (o utilizando el método para cuestionar la propuesta hegemónica que pretenda establecer cuál sea el significado correcto y cuál el erróneo y falso, como fue el redescubrimiento y la tarea refundadora de la semiótica por los estudiosos en la Francia de la década de los 60: Althusser, Barthes, Pêcheux, Badiou, Karsz, entre tantos) y elaborar los MUNDOS SEMIÓTICOS POSIBLES que den cuenta de cómo se construyen las diversas, dispersas y contradictorias significaciones de los fenómenos sociales propios de cada época y sociedad, todo ello tiene que dar cuenta de cómo está operando la mente de cada intérprete (con los instrumentos que le proporciona su cultura, a partir de la estructura neurológica filogenética) en la perfección (en cuanto realizado, si bien provisionalmente, y no en cuanto suma de excelencias que se excluyen por definición) de los correspondientes signos.

Realizar esto explícita y operativamente no es fácil; sí lo es afirmarlo como acabo de hacerlo.

Lo primero que propongo, a la reflexión de todos y a la discusión de aquellos a quienes el tema les interese, es que la tarea del método semiótico NO CONSISTE EN PRODUCIR el significado de los fenómenos sociales, SINO EN EXPLICAR cómo se ha producido tal significado o cómo se han producido los múltiples significados que adquiere, en determinado momento de determinada sociedad, determinado fenómeno social. El recorrido semiótico, para alcanzar dicha explicación, requiere (formulándolo a mero nivel de hipótesis que deberán resultar probadas al término de la correspondiente investigación) IDENTIFICAR LOS ÁMBITOS SOCIALES donde, los diversos sectores sociales involucrados en el interés de significar a tal fenómeno, producen los discursos que efectivamente lo hacen; discursos, aclarado una vez más, en los que intervendrán las diversas operaciones mentales propias de los símbolos, íconos y/o índices (en otras palabras, discursos no sólo verbales sino de imágenes y/o actitudes o comportamientos). Identificado (hipotéticamente) el o los correspondientes ámbitos sociales y SELECCIONADOS (hipotéticamente) LOS DISCURSOS emitidos, en relación al fenómeno en estudio, desde tales ámbitos, se requerirá establecer CON QUÉ OPERACIONES ANALÍTICAS se va a intervenir en las textualidades de tales discursos para (hipotéticamente) HACER SURGIR AQUELLAS OPERACIONES MENTALES mediante las cuales, desde esos ámbitos sociales, se significó al fenómeno en estudio. Estas operaciones analíticas se requiere que sean específicas a la o las semiosis intervinientes; o sea, no sirve el análisis metalingüístico para realizar el análisis de las imágenes, ni todas o cualquier clase de imágenes puede analizarse según las mismas operaciones, diferenciándose el análisis de las imágenes figurativas (o sinsignos icónicos), del análisis de las imágenes plásticas ("plástico" tomado en el sentido del Grupo My; e "imágenes plásticas" en cuanto los peirceanos cualisignos icónicos) y del análisis de las imágenes conceptuales (o legisigno icónicos). No de todas estas semiosis tenemos las operaciones suficientemente formalizadas (o sea operativa y explícitamente definidas) como para poder aplicarlas al análisis. Es posible hacerlo en mucha mayor medida de los que se piensa, lo que no excluye la necesidad de seguir investigando para ajustar las que existen y/o encontrar otras nuevas que vayan permitiendo hacerlo.

El tema, con esto que estoy proponiendo para su discusión, apenas si está esbozado. Pero entre todos continuaremos desarrollándolo.

Cordialmente

Juan Magariños de Morentin

Mon 6 Dec 99

Cristina Manganiello

La semiótica como metodología 16

 En torno a.." LA SEMIOTICA COMO METODOLOGÍA 8(16/11/99) y dirigido en especial a Juan Magariños de Morentín y en general a todos:

Tomando como "frame" de la nota enviada a "semiotician"por Juan...

" ...Estas operaciones analíticas se requiere que sean específicas a la o las semiosis intervinientes; o sea, no sirve el análisis metalingüístico para realizar el análisis de las imágenes, ni todas o cualquier clase de imágenes puede analizarse según las mismas operaciones, diferenciándose el análisis de las imágenes figurativas (o sinsignos icónicos), del análisis de las imágenes plásticas ("plástico" tomado en el sentido del Grupo My; e "imágenes plásticas" en cuanto los peirceanos cualisignos icónicos) y del análisis de las imágenes conceptuales (o legisigno icónicos). ..."..."No de todas estas semiosis tenemos las operaciones suficientemente formalizadas (o sea operativa y explícitamente definidas) como para poder aplicarlas al análisis. ..."

Aquí mi pregunta motivada por mi poco conocimiento de referencias metodológicas ya planteadas, a las que se refiere el último párrafo, como para poder meditar sobre el tema. Siendo este tema para mí muy importante, por interesarme especialmente en el área de la comunicación visual, y por aquello de ubicarme desde un mundo semiótico posible, entonces,

¿Cuáles sí son las operaciones formalizadas aunque sea en parte? ¿Cuál es la bibliografía en que la encuentro? ¿Es lo que se deduce del "Tratado del signo visual"? ¿Te refieres Juan a tu libro "El mensaje publicitario" sobre lectura de la imagen publicitaria donde trabajas con Peirce?

De ser así, los releeré.

Por otro lado el aporte de mayor bibliografía, me posibilitará mayores espacios de meditación sobre el tema, ya que pragmáticamente he experimentado la aplicación de metodologías planteadas por Umberto Eco en "Lector in Fábula" trasladadas a la narrativa de imágenes visuales unitarias con el gentil apoyo de Claudia Miranda y no he experimentado otras metodologías por desconocerlas.

Entendiendo esta experimentación previa necesaria para desarrollar variantes o nuevas líneas y por lo tanto instalada en pasos muy previos a una posible discusión sobre el tema, agradezco desde ya las sugerencias y aportes que no dudo serán enriquecedores.

Afectuosamente,

Cristina Manganiello

crismang@cadema.com.ar

Wed 22 Dec 99

Juan Magariños de Morentin

La semiótica como metodología 17

 Estimados semioticians

y, en especial, estimada Cristina:

Discúlpame la demora en contestarte, pero creo que el fin de año nos ha agobiado un poco a todos.

Me preguntas por lo que, quizás, es más difícil de expandir de mi reflexión metodológica. Son pocas las "operaciones formalizadas" que puedan aplicarse al análisis concreto de las imágenes visuales y que no se apoyen, excesivamente a mi juicio, en los desarrollos de la lingüística, constituyendo una especie de transformación metafórica, aceptable en las primeras etapas de una disciplina; etapa que ya considero superada por la semiótica de la imagen visual.

No obstante, por ejemplo,las reflexiones del "Groupe my" proponen operaciones formalizadas, entre otras, al trabajar "Le système des transformations" que, después darán lugar a todo su desarrollo de la "Rhétorique de la communication visuelle". También me ha resultado de utilidad su identificación de las "marcas", y la diferenciación que establecen entre "entidades", "subentidades" y "superentidades", lo que van conduciendo a la identificación del "tipo", en el caso del que llaman "Signo Icónico", pero que yo prefiero dirigir a la determinación del "atractor", como entidad de la memoria visual más flexible y dinámica, reservando la aceptación de los "tipos" a los casos que constituyen los "legisignos icónicos", en cuanto una clase particular de las diversas semióticas visuales con las que, en definitiva, nos enfrentamos.

También me han interesado observaciones operativas formuladas en el trabajo de Jean-Marie Floch, publicado en "Communications 34" de 1981 y titulado "Kandinsky: sémiotique d'un discours plastique non figurative". En el mismo número, hay un trabajo de Pierre Boudon: "Le chiasme cézannien", que hace una utilización operativa de la lógica simbólica. En 1991, La Asociación Vasca de Semiótica sacó un número (hasta ahora único) de su revista "Era", con la dirección de Santos Zunzunegui y la Subdirección de José María Nadal, que contiene trabajos muy importantes sobre Semiótica Visual.

También puedes encontrar instrumentos interesantes en esa cuasi-enciclopedia que es el libro "Pictorial concepts" de Göran Sonesson y, aunque, a mi juicio, demasiado cerca de la lingüística, Fernande Saint-Martin describe algunas operaciones utilizables en su "Semiotics of Visual Language".

Yo, a mi trabajo en "El mensaje publicitario", no lo tomaría en consideración, más que a título de una introducción liviana en diversos aspectos de la semiótica visual que, quizá, antes, no se había encarado de esa forma. Prefiero pedirte que esperes un poco, ya que estoy terminando un artículo, no demasiado extenso acerca de "Las(s) semiótica(s) de la imagen visual" en el que confío bastante.

Ya este mensaje es demasiado largo. Estoy seguro de que, entre los semioticians, tiene que haber quienes te puedan aportar otras respuestas y, posiblemente, más ricas y concretas, a tu interés.

Juan Magariños de Morentin 

Thu 23 Dec 99

Teresa Espar

La semiótica como metodología 18

 Querido Juan Magariños : ¿Cristina soy yo, o sea Teresa Espar?. Voy mal con la identificación onomástica porque el correo electrónio de mi casa está a nombre de mi hija, Isabel Barroeta, y ya ha habido varias confusiones, en las que envían y remiten a mi hija, estudiante de Medicina, a problemas y lecturas que le parecen propios de habitantes de la Galaxia Espiral de Andrómeda... Bueno, si las respuestas no son para mí bajo el nombre de Cristina, debo decirte que todas me parecen útiles para mis problemas. Si no soy Cristina, por lo menos me le parezco mucho, por lo tanto, muchas gracias, Juan. Los habitantes de Venezuela este año pasaremos al nuevo Milenio bajo el signo trágico del milenarismo catastrófico que aquí "se hizo carne", como dice el Evangelio. Formas de presencia de los misterios de la vida y de la muerte... ¿Debo enviarte el resumen que me pediste para noviembre para la publicación acordada o fue suficiente con las indicaciones que te di en la propuesta inicial. Estoy trabajando en eso. Quiero agradecerte en nombre de muchos y sobre todo del Grupo de la Universidad de los Andes, el interés de la lista "Semioticians" y su excelente coordinación; verdaderamente es un privilegio poder  estar "en presencia" y comunicación simultánea o interindividual, al mismo tiempo, con tantos colegas, amigos y gente admirable de nuestros territorios de búsqueda.  Les deseo todo aquello que los haga sentirse mejor en su piel. Teresa Espar

Mon 3 Jan 2000

Daniel Martí

La semiótica como metodología 19

Estimados amigos:

por invitación de Juan Magariños me incorporo a vuestro foro de discusión. Soy profesor en una Facultad de Comunicación en Pontevedra, Galicia, España. Me interesa la investigación de la imagen desde distintas perspectivas teóricas y metodológicas.

Comparto con el profesor Magariños la preocupación por una fundamentación propia y no escritural de la semiosis visual, y como él considero que se trata de la semiósis objeto, fundamento tanto de las actividades del habla y como de las del diseño plástico, que se pueden tomar como de segundo orden.

Sin embargo no considero que la semiósis perceptual pueda ser tratada como un proceso natural, al menos en el sentido de un proceso biopsicofísico puro. Entiendo que lo natural está plenamente culturalizado. El lenguaje de la percepción sólo puede ser tratado como un fenómeno natural gracias a una abstracción temporal de moldes y de improntas culturales como las que hacen diferentes las hablas y los dibujos infantiles.

Con todo, estoy de acuerdo en que el dinamismo originario de la expresión y de la representación es prelógico y deber ser más evidente en la imagen que en las materializaciones y cosificaciones de las palabras de cada cultura.

Nuestras diferencias científicas se deben más a mi desconocimiento y desconfianza hacia el cognicionismo. Me atrae el planteamiento tecnológico que hace del conocimiento, pero a pesar de la aproximación entre ambos universos, prefiero las intuiciones filosóficas sobre la innovación y sobre el olvido a los planteamientos sistémicos más cientificistas.

Un saludo a todos feliz siglo y milenio.

Mon 3 Jan 2000

Juan Magariños de Morentin

La semiótica como metodología 20

 Estimados Semioticians:

Para no perder los malos hábitos, comienzo el año retomando las notas sobre la semiótica como metodología en las ciencias sociales. Creo que habíamos quedado en algo relativo al enfoque de las investigaciones cognitivas, como prefiere decir François Rastier. A mi me parece interesante vincular este tema con el de la interpretación.

Ya sé que se ha escrito mucho sobre la interpretación, pero quisiera saber si estamos de acuerdo en cuál es nuestra tarea al respecto, en cuanto semiólogos.

Esquemáticamente (lo que quiere decir que hay mucho más para decir y que en su momento lo llegaré a decir), la metodología semiótica es un instrumento para EXPLICAR las interpretaciones que, en determinado momento de determinada sociedad, recibe determinado fenómeno. O sea, que estoy afirmando (esquemáticamente) que nuestra metodología no tiene como objetivo fundamental PRODUCIR la interpretación social de un fenómeno. Claro que, si es cierto que podemos EXPLICAR, podríamos también decir, en un sentido cuasi-positivista de explicación científica, que podemos PREDECIR, lo cual no es lo mismo que PRODUCIR, pero tienta bastante a quien puede hacer lo uno como para que también intente hacer lo otro.

¿Qué pretendo decir al afirmar que podemos EXPLICAR? Que podemos dar cuenta de qué otros discursos han intervenido en la producción de determinado(s) discurso(s) que ha(n) puesto en circulación determinada(s) interpretación(es) de determinado fenómeno. Que podemos dar cuenta de qué otros discursos han quedado excluidos, ignorados o rechazados (según los casos) por los productores de discursos en la oportunidad de producir aquellos que establecen las interpretaciones vigentes, desde las hegemónicas hasta las marginales, del fenómeno en estudio. Que podemos dar cuenta de las mezclas (del "blend") de discursos, tanto coherentes como contradictorios, y también que podemos poner en evidencia, señalar, denunciar, proclamar este tipo de calidades de la mezcla y mostrar sus orígenes, sus pretendidas consecuencias, sus efectos deseados y ocultos, sustituidos, enceguecidos por la evidencia de los exhibidos, opacando ese enceguecimiento y advirtiendo acerca de las consecuencias ocultas que conlleva la aceptación de la interpretación propuesta en la contienda constante de interpretaciones en pugna, en cuanto instrumento indispensable para la conquista del poder.

¿Qué pretendo decir al negar que podamos PRODUCIR? Que no es que podamos hacerlo en cuanto semiólogos, sino en cuanto usuarios de los discursos sociales, como cualquier otro "homo loquens" de nuestra sociedad. Esto es como tomar partido en aquello de si SABER ayuda o no a CREAR. Yo no creo que ayude especialmente; y esto de "especialmente" quiere decir que no crea mejor el que más sabe. Ahora bien, el que sabe puede explicar la creación, más allá de lo que diga el creador, que habla desde su experiencia, pero no desde el discurso o el tiempo social donde su obra alcanza o no el reconocimiento de ser una creación y que es desde donde habla el analista y, entonces, aquí también nosotros en cuanto semiólogos. Estar capacitado para aplicar la metodología semiótica quiere decir que se está en posesión de un equipo instrumental para el razonamiento analítico y el razonamiento no es un instrumento adecuado y necesario para la PRODUCCIÓN. No lo es, al menos, como instancia previa a la creación, si bien puede ser de la mayor utilidad como operación posterior, cuando ya es posible (¡y muy fácil!) explicar la CREACIÓN. Ya sé que voy y vengo entre los términos "producción" y "creación", los cuales no son sinónimos (además, los sinónimos no existen; son frutos insípidos de mentes generalizadoras, de aquellas vilipendiadas por Foucault). Tomo la palabra "producción" con un contenido semántico más rico que el habitual; y tomo la palabra "creación" con un contenido semántico más pobre que el habitual. Lo que digo, en definitiva, es que no hay que ser semiólogo para producir (lo que tiene que ver con la textualidad) ni para proponer (lo que tiene que ver con la comunicación) una interpretación de un fenómeno que satisfaga a algún sector social; y también afirmo que no ayuda el ser semiólogo para crear (lo que tiene que ver con la desacreditación de bibliotecas, o pinacotecas, etc., preexistentes, de modo semejante a como una nueva ley barre con bibliotecas de jurisprudencia) ni para instaurar (lo que tiene que ver con la fugaz cúspide en el giro de la rueda de la fortuna) un nuevo discurso que implanta una interpretación diferente para los viejos fenómenos.

Y aún falta, tras esto, ver dónde asoma la tarea cognitiva. Pero creo que constituye el filo divisorio; pienso que sin la cognición, cuanto dije es metafísica (para algunos, ese puede ser su valor; para otros, su descrédito); con la reflexión cognitiva, lo que dije es metodología operativa (para algunos, ese puede ser su descrédito; para otros, su valor).

¡Buen año!

Juan Magariños de Morentin

Fri 14 Jan 2000

Juan Magariños de Morentin

La semiótica como metodología 21

Estimados Semioticians

y, en especial, estimado Daniel:

Quisiera resumir y actualizar, aprovechando tu intervención, algunas ideas elementales, que propongo tentativamente, acerca de las características de la metodología semiótica como instrumento para el estudio de las imágenes visuales. No agotan la problemática involucrada; son algunos aspectos que me han interesado particularmente. Tampoco las comento, sólo añado alguna elemental reflexión para centrar el eventual debate.

1. No se aprende a ver /vs./ hay que aprender a hablar

*Esta es la propuesta que mayor escándalo provoca entre los semiólogos, que nos consideramos los caballeros andantes de la cultura (esa Dulcinea, o "sobajeada señora", tan vilipendiada por los positivistas). Lo que dicha propuesta viene a afirmar es que la cultura configura, social e históricamente, el modo de ver, o sea, el mirar; pero el ver como posibilidad de ser modalizado, lo aporta el organismo. En cambio, la cultura aporta el habla, sin que sea el organismo el que nos la ofrece "ab origine" (¡Oh Chomsky!, pese a la gramaticalidad innata). Al niño lobo le falta el habla y no le falta la visión; si el niño lobo pierde, después de cierto tiempo (¡Oh Lacan!), la posibilidad de alcanzar la humanidad, eso ocurre porque la humanidad es un efecto social y no individual: lo que perdió fue la oportunidad de aprender a hablar (y sólo le queda el rugido de lo gutural) y la oportunidad de aprender a mirar (pero sigue viendo e identificando la comida, la pareja sexual y el agresor, entre otras cosas). El argumento busca concluir que las operaciones que explican el habla no resultan adecuadas para explicar la visión.

2. Las imágenes son formas dinámicas /vs./ las palabras (o los signos lingüísticos) son formas discretas.

*Esto apunta a limitar el concepto de tipo y de sistema, que no tendrían eficacia en el caso de los repertorios de imágenes en la memoria (los atractores), salvo en el caso de las imágenes que tienen el valor de símbolos (como las señales de tránsito). Con lo que, salvo en el caso de estos últimos (los menos habituales cuando se habla de "imágenes visuales", aunque eso está cambiando y nos lleva a comprender que esta página escrita es, ante todo, imagen y, después, palabra), las operaciones provenientes de la gramática, de la retórica, de la lectura, etc., no son aplicables a la explicación del significado de las imágenes visuales, salvo de modo metafórico y, por tanto, peligroso. Y no sólo tales operaciones, sino la propia adjetivación: "gramática visual", "retórica visual", "lectura de la imagen", etc., produce enunciados equívocos y su aparente expresividad oculta lo diferente y exalta lo semejante (¡Oh Foucault!).

3. El habla es una metasemiosis de la imagen perceptual /vs./ las imágenes perceptuales son una semiosis-objeto.

*Luego, las operaciones que explican el habla se desenvuelven en un nivel metateórico de 2º grado, que no tiene por qué ser adecuado para desarrollar las operaciones que explican las imágenes visuales, las cuales se desenvolverán con mayor eficacia en un nivel metateórico de 1er grado.

*(Estas tres tesis, con una argumentación que no es idéntica a ésta, constituyeron mi presentación en el VI Congreso de la IASS, en Guadalajara, México, 1997. Estaban dirigidas a rechazar la ingerencia de los métodos lingüísticos en el estudio de las imágenes, las cuales requieren de operaciones específicas, vinculadas a las características de las operaciones mentales que intervienen para interpretarlas)

4. Toda semiosis necesita de otra u otras para producir la significación.

*Por eso la imagen visual puede necesitar de la palabra para explicar el proceso de producción de la significación que le es pertinente. Pero, no menos la palabra necesita de la imagen para explicar su específico proceso de producción de la significación. No es que la imagen deba concluir (¡Oh Barthes!), necesariamente, en la palabra, que sería donde puede alcanzar su plenitud significativa, sino que ninguna semiosis es autosuficiente.

*(Esta tesis, con otra argumentación, la propuse en el III Congreso Latino-Americano de Semiótica, en Sao Paulo, Brasil, 1996)

5. No puede abarcarse en una única semiótica el estudio de todos las formas de manifestación de las imágenes materiales visuales; será necesario hablar de laS semióticaS de la imagen visual.

*Habría tres grandes grupos de imágenes materiales visuales, diferenciables por exigir la intervención de operaciones cognitivas diferentes para lograr su interpretación. Para ello nos sirve (¡Oh Peirce!) las operaciones cognitivas que se describen bajo los CUALISIGNOS ICÓNICOS (para las puras percepciones), los SINSIGNOS ICÓNICOS (para las percepciones figurativas) y los LEGISIGNOS ICÓNICOS (para las percepciones conceptuales o simbólicas).

6. En la construcción de estas semióticas parece conveniente diferenciar, por una parte, las operaciones cognitivas que conducen a su IDENTIFICACIÓN y  RECONOCIMIENTO y, por otra, a las que conducen a su INTERPRETACIÓN.

*El trabajo semiótico sobre las imágenes visuales no se limita a explicar cómo adquieren la significación que les atribuye determinado sector de la sociedad, en determinado momento histórico. En última instancia (¡Oh, Althusser!), para un semiólogo, explicar cómo se produce la interpretación de determinadas imágenes materiales visuales (y estoy tratando de modo muy semejante la adquisición de la significación y la producción de la interpretación) le va a requerir identificar qué y cómo se actualizan, en la memoria (de determinado individuo, perteneciente a determinada sociedad), aquellos rasgos perceptuales que se seleccionen para identificarlas y reconocerlas (que no son siempre, ni para todos, los mismos; no todos vemos lo mismo cuando miramos una imagen), actualización que se manifiesta a través de los discursos (en el sentido amplio que, a continuación, le doy a este término).

7. El SIGNIFICADO puede considerarse como la INTERPRETACIÓN de determinada SEMIOSIS SUSTITUYENTE, tal como resulta producida por el conjunto de los DISCURSOS  (verbales, plásticos y comportamentales) que son construidos acerca de dicha semiosis, por una sociedad dada en un momento dado. Con lo que, el término "significado" deja de referirse a una entelequia metafísica o a un sinsentido (Oh, Wittgenstein!).

*Esto se aplica a las semióticas de lo visual, de modo que el trabajo semiótico consiste en establecer cuáles son los discursos que intervienen y cuáles los que quedan excluidos (así como, cuáles son los conceptos que construyen, qué tipo de sujeto-perceptor permiten construir, que estrategias discursivas desarrollan y, con todo ello, de cuáles se distancian, cuáles están excluyendo de los posibles ya que disponibles, en determinado momento de determinada sociedad), cuando, en determinada sociedad se atribuye determinado conjunto de interpretaciones a determinada imagen material visual propuesta a la percepción de esa sociedad.

8. El objeto representado por una imagen no pertenece a "la realidad" sino a la memoria; en otras palabras, la eficacia de una imagen consiste en actualizar un determinado ATRACTOR, en cuanto configuración de rasgos mnemónicos dinámicos.

*No vemos "el abuelo sentado bajo la higuera" cuando miramos la correspondiente fotografía, sino que recuperamos la imagen que habíamos guardado en la memoria acerca de cómo era la situación "cuando el abuelo se sentaba bajo la higuera". El agente de aduana no compara la foto de nuestro pasaporte con nuestra cara, sino que, al mirar la foto, la compara con el archivo (en la memoria de corto plazo) que se ha formado o se está formando, en función de que, un instante antes, nos miró la cara (no puede mirar las dos cosas al mismo tiempo, luego compara a una con el archivo de la otra).

Hasta aquí llego hoy y ya es mucho. Espero que la modorra veraniega (que no es lo mismo que la sodoma ni la gomorra veraniega, ¡Oh Génesis, 19, 1-29!) no nos impida, a quienes habitamos este hemisferio sur, ejercitar alguna de nuestras neuronas para pensar en rebatir todo (o, al menos, algo de) lo que aquí digo. Los del hemisferio norte está en su momento de productividad más perversa, que espero apliquen a esta lectura.

Cordialmente

Juan Magariños de Morentin

Recomiendo, para completar otros aspectos de este tema:

1.2.1. LAS OPERACIONES DE LA SEMIÓTICA GENERAL

1.1.2. LA SEMIÓTICA COMO METODOLOGÍA. SEGUNDA PARTE